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Acostumbrados a abrir productos totalmente nuevos constantemente, es muy probable que penséis que ya poco nos puede sorprender. En parte es cierto. Pero a veces, ni la novedad más innovadora ni el producto más caro llegan a provocar el más mínimo efecto de sorpresa, y son esos productos concretos y singulares los que consiguen dar la campanada. Esto es debido al cansancio de ver una y otra vez el mismo concepto de producto con algún cambio leve y poco más. Sin embargo, Razer nos ofrece un producto excepcional, que bien queda no entrando dentro del grupo anterior. Los ManO’War pueden parecer unos auriculares del montón. Luego, al ver el precio de 200€ que sugiere Razer para que paguéis por ellos, uno se plantea si realmente vale la pena invertir en un producto así, cuando hay en el mercado productos similares que cuesta ligeramente por encima de los 100€. Razer, ¿no te estarás pasando? Sin embargo, al abrir el embalaje, examinar, palpar, y probar la calidad de audio de este modelo, se consiguen ver las cosas con otra perspectiva, sin olvidar en absoluto los «200 lerdos» que cuestan.

Los ManO’War engañan a la vista. Es suficiente con visitar la web oficial de Razer e informarse sobre este producto, para ver lo bien que luce en las fotografías renderizadas. Podéis entrar en los canales especializados en Youtube, donde encontraréis unboxings y reviews sobre este recién llegado. Podéis visualizar la galería fotográfica adjunta de este propio análisis, con capturas de cámara reales del producto y aun así, no os podéis hacer a la idea de las sensaciones que se pueden obtener con estos auriculares. Váis a hacer corto. No es lo mismo ver que tocar, sentir y ni mucho menos escuchar, algo que se acentúa más si cabe con este producto.

El embalaje no asoma nada nuevo. Es el típico de Razer con caras negras y verdes, luciendo la marca, modelo, fotografías de los auriculares, entre más información, incluyendo una portada abatible para poder visualizar el componente principal sin la necesidad de desembalar el producto. La parte trasera aclara tres de sus principales funciones:

  1. Audio con rendimiento inalámbrico sin latencia.
  2. Sonido envolvente virtual 7.1 para una máxima precisión (solo usando el software Synapse 2 de Razer, en el S.O. compatible).
  3. Siete días de juego inalámbrico con una sola carga (basado en 2 horas de juego al día como referencia, 14 horas en total).

En la cara inferior se detallan las especificaciones técnicas más relevantes, tanto de los auriculares como del micrófono. Desglosándolas un poco, cada casco contiene un transductor de neodimio de 50mm de rango completo (20 Hz – 20 KHz) con una impedancia de 32 Ω a 1KHz y sensibilidad aproximada de 112dB. Cada casco se completa con una generosa almohadilla, bastante gruesa, de 60 mm de diámetro, suficiente para encerrar la oreja en su interior. Detrás del casco está el logo de Razer con LED interno multicolor y configurable por software. Debajo de sendos cascos se ubican varios controles manuales. El micrófono es unidireccional, con un rango de respuesta de 100Hz a 10KHz y sensibilidad a 1KHz de -38dB aproximadamente. Este micrófono tiene un brazo deformable y retráctil (se puede plegar dentro del casco izquierdo) e incluye un LED de estado en su extremo (activado o apagado). Todos estos detalles no se aprecian al visualizar el embalaje. En realidad, a pesar de ser unos auriculares de diadema, son más complejos que la mayoría que encontraréis en el mercado.

Al abrir el embalaje, lo primero que no termina de convencer es la ventana transparente interna y sus pliegues. Es relativamente fácil de abrir, pero no al revés. Internamente, incluye un molde doblemente pegado en el fondo del embalaje con dos tiras de goma que anclan ambos lados de los auriculares, con un cable alargador USB con base de goma para el emisor/receptor USB. Además, se acompaña de una sencilla caja negra con el resto de componentes. Estos componentes son: manual multiidioma doblemente grapado (incluyendo el español), doble pegatina de vinilo del logo de Razer, y un cable alargador USB para carga de los auriculares, además de la típica tarjeta de felicitación de compra de Razer, con el reverso con instrucciones para la conexión en ordenadores portátiles. Todo viene perfectamente ordenado, lleno de detalles típicos de la marca y con la calidad habitual de ésta. El manual es fácil de entender, y explica también mediante viñetas todos los detalles de las funciones de los auriculares y de cómo usarlos.

Lo único que se echa de menos en el producto es una simple funda (por ejemplo, una bolsa negra con cierre de cuerda verde) para proteger los auriculares para el transporte, porque son inalámbricos y manejables. Por lo demás y sin entrar todavía en el detalle (no hay que olvidar todo el apartado del software de Synape 2 y todos los controles manuales integrados en los auriculares), este producto roza la perfección, resultando ser un gran candidato motivo de ahorro para sustituir los viejos y estropeados auriculares y gozar de la calidad de audio que merecen vuestros oídos.

Uno de los detalles más destacado es el ímpetu de Razer por convertir a este modelo en ergonómico, y eso solo es posible atendiendo el diseño, puro y en crudo. En el mercado existen un montón de modelos de auriculares, y la gran mayoría no cumplen en ergonomía, aunque el fabricante diga lo contrario para quedar bien y vender más. Ya sabéis que la palabra ergonomía es «violada» una y otra vez. En este caso, Razer cumple en ergonomía superando incluso a otros modelos propios de la marca. Los ManO’War permiten inclinar los casos en horizontal varios grados, en vertical varios grados, con almohadillas generosas en cada casco y una diadema semirrígida con almohadilla que recorre todo el puente para repartir mejor el peso encima de la cabeza, con las horquillas regulables en altura en hasta 6 puntos, incluyendo además, varios centímetros de brazo para ajustar la altura y posición del micrófono. En resumen, los ManO’War poseen todo lo que se le puede pedir a unos auriculares de diadema. Además, son inalámbricos y bastante ligeros (375g), a pesar de incorporar batería y refuerzos metálicos en los reversos, que siempre agregan peso al conjunto.

Resumen

Razer no pierde el tiempo. Últimamente, no para de sacar revisiones de anteriores productos e incluso productos totalmente nuevos, aposatando por tecnologías de vanguardia que terminan siendo copia por otros fabricantes meses o incluso años después. ManO’War se acerca y mucho, a los auriculares ideales que todos deseamos, inalámbricos de buen alcance con batería duradera, cómodos y verdaderamente ergonómicos, potentes y de alta calidad de audio, con estilo propio y fuertemente identificable, elegantes y vistosos, con controles manuales ordenados para controlarlos y el software Synapse 2, ideal también para acompañar a otros periféricos de Razer (teclados y ratones) y disfrutar de un único programa de control bajo el sistema operativo.

Razer dispone de otros modelos de auriculares más económicos. El precio de los ManO’War (199.99€) puede echar a más de un usuario para atrás. Pero una vez más, la calidad se paga, y esta vez con motivo. Estos auriculares merecen una puntuación muy alta a sabiendas de su calidad de audio, que es el apartado más preocupante siempre en unos auriculares, dejando a un lado su ergonomía. Atentos a las próximas promociones de Razer en su web oficial. Seguro que habrán. Si os interesan esta clase de auriculares de alta gama y los encontráis más económicos, no lo dudéis. Valen mucho la pena.

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