3. Comentarios
Para todos aquellos conocedores de esta clase de cajas desde sus inicios, desde que nacieron y fueron ya vendiéndose en masa, un poco a la par de la aparición y penetración de internet por todo el globo terráqueo, las cajas para PC han ido evolucionando bastante, aunque como tales, siguen conservando el mismo concepto: un recinto ordenado y normalizado para albergar varios dispositivos, éstos con relación entre sí. Centrando la atención en las cajas verticales, las más usadas para PCs de escritorio, juegos u oficinas, éstas han ido evolucionando, tanto en el orden de colocar ciertos componentes como la capacidad interior, jugando en los tamaños y clasificándolas según éstos. Por ejemplo, anteriormente lo más común era instalar la fuente de alimentación en la parte superior trasera, todas las bahías de la columna delantera eran paralelas al eje longitudinal de la caja, no existía espacio para la gestión del cableado en la parte trasera de la placa base, solo se usaba tornillería, ningún sistema especial de montaje sin herramientas.
Actualmente se ha ido innovando en prácticamente todo, desde los materiales empleados, cada vez más ligeros y resistentes, la forma de unirlos, rigidizarlos, encajarlos y anclarlos. Se ha mejorado muchísimo el sistema global de ventilación, con mayor espacio para equipar ventiladores, filtros, pasatubos RL… También se han mejorado la capacidad y espacio interior, añadido espacio para esconder cables y sobre todo, el diseño y aspecto exterior. Así que lo que vais a ver en la galería fotográfica adjunta de la Three Hundred Two no es más que un producto derivado de la herencia que ha ido acumulando la experiencia a lo largo de los últimos años, en gran medida por la relación que existe entre los fabricantes, los diseñadores, y los usuarios que las usan, que con sus quejas y deseos, consiguen dirigir, y la gran mayoría sin saberlo, las tendencias en un futuro.
Antec sin duda usa esta herencia y se nota. Sin embargo, no se frena solo en la sabiduría que el tiempo pasado le ha proporcionado, sino que intenta adelantarse a los acontecimientos, siendo en este sentido uno de los fabricantes punteros.
Tendremos la ocasión de mostraros muchas cajas de Antec al detalle, y como con ésta, nos pasará probablemente lo mismo. Antec no es lo que parece, casi siempre está un poco por encima para mejor. Aunque sus diseños en general pueden resultar demasiado sobrios, insípidos, toscos, otros en cambio son todo lo contrario. A pesar de todo ello, con la Three Hundred Two nos ha pasado algo un poco peculiar, y que ya estamos convencidos de que Antec habrá corregido. Está claro que cada fabricante puede hacer lo que quiera para vender sus productos, pero la fórmula más adecuada puede incluso ser única, la más acertada.
Este producto viene con un excelente embalaje. Una presentación impecable, un acabado exterior en el embalaje que roza la gama alta. Hasta aquí todo suena excelente. Sin embargo, la Three Hundred Two es una semitorre de gama media que no viene pintada con un color fuerte por dentro, concretamente en negro, que sería el idóneo. Se ha invertido demasiado en el embalaje, y a pesar de ello, no se pinta en negro por dentro. Actualmente esta combinación de colores en negro por fuera y no negro por dentro, sino únicamente con una capa antióxido grisácea, se asocia injustamente a la gama baja. Esto es así por el aspecto generado por el contraste entre ambos colores y la propia historia de estas cajas, que antiguamente no se pintaban por dentro, no era algo que servía para lucir o para ser visto. Lo que no se entiende es que se use un embalaje imponente, excelente, y la semitorre en cambio, no venga pintada por dentro. Aquí está el gran desajuste que como producto en conjunto consideramos en Hardaily Labs que muestra la Three Hundred Two.
Un embalaje, aparte de servir para proteger el producto en su interior, indirectamente lo oculta y lo disimula de modo que puede llevar a engaño. De modo que un embalaje con acabado exterior poco cuidado no tiene por qué en un principio desembocar en un producto de baja gama, y al revés. Tal como pasará en próximos análisis de cajas de Antec, podremos ver la otra cara de la moneda, productos con los componentes principales con buenos acabados, pero con un embalaje más sencillo, sin dejar de darle importancia a las protecciones internas. Esta no es más que una crítica constructiva a productos como éste, que sufren de cierto desequilibrio, a pesar de que ya lleve algunos meses en el mercado. Porque seamos francos, la mayoría de embalajes acaban en un contenedor de basura, aunque deberían reciclarse y todavía hay mucha gente que no recicla. Pero lo verdaderamente importante es la inversión concentrada en la fabricación del componente o componentes principales, en este caso la propia semitorre.
No hace falta más que ver las fotografías del exterior del embalaje para percatarse de la gran calidad y buen hacer de Antec. Se muestran fotografías reales del exterior e interior de la caja. Se especifican también las características mezcladas con algunas especificaciones técnicas de la semitorre, descritas en múltiples idiomas. Quizá una separación más clara entre características y especificaciones vendría bien. Igual alguna traducción no es de lo más correcta, pero se entiende de sobra. Lo mejor sin duda, es la cara trasera del embalaje, que con hasta 9 viñetas de detalles reales, se describe y en múltiples idiomas las partes más relevantes de la semitorre.
Se muestra además los 3 años de garantía AQ3 de Antec, así como el origen de su diseño con toque americano (California) y la fabricación e impresión china. Por supuesto, la franja amarilla no podía faltar como «leitmotiv» inseparable de Antec.
Al abrir el embalaje, la cosa no cambia. La semitorre viene envuelta por una bolsa de plástico. Se usan un par de moldes de protección gruesos y resistentes, formados por material amortiguador de alta calidad. Quizá tanto el embalaje como los moldes de protección sean hasta excesivos para esta semitorre, pero también es cierto que la Three Hundred Two pesa unos 7kg, así que respecto a lo que son las protecciones, es excelente.
La semitorre viene acompañada de una hoja antihumedad suelta, un pequeño manual de instrucciones en múltiples idiomas, una hoja para participar en un concurso mensual que Antec ofrece para sortear productos y otra hoja referente a la garantía. Toda esta documentación viene recogida dentro de una bolsa de plástico con cierre hermético. La bolsa de accesorios se sitúa en el interior de la semitorre, de modo que hace falta abrir el lateral izquierdo para acceder a ellos. Básicamente incluye un kit de tornillería para montaje bastante generoso, un kit de montaje sin tornillos formado por hasta 6 parejas de ejes para unidades de 3.5″ y 4 bridas de atado blancas. Los accesorios no son muy extensos, pero suficientes.
La semitorre está formada por un chasis de acero muy robusto y perfectamente remachado y encajado, además de un frontal negro de plástico desmontable, con un sistema de fijación especial. Está pintada únicamente por fuera en negro mate. La semitorre incluye 2 ventiladores, en la parte trasera de 120mm y superior de 140mm. Dispone de un sistema trasero de doble control de RPM para cada ventilador, mediante dos interruptores independientes de doble posición, de modo que los ventiladores se pueden regular en 2 velocidades, a 12 y a 9V, un gran detalle. Como peculiaridades, dispone de mucha holgura por la parte trasera de la zona de la placa base, preparada para poder colocar un ventilador de 120 x 25mm de grosor armado sobre la tapa lateral derecha, justo detrás del socket. Además, incluye un sistema de montaje sin tornillos premontado para las unidades externas de 5.25″. Por otro lado, incluye un filtro antipolvo fijo en el frontal que se puede desmontar, y otro fácilmente extraíble por el lateral izquierdo para la fuente de alimentación. Por último, incluye 2 zonas especiales para colocar unidades de 2.5″, ideales para SSD, una de ellas en el lateral derecho. El resto de características ya son bastante comunes.
Sin embargo, lo mejor de la semitorre pertenece al diseño de su columna frontal, combinado con su frontal, exprimida al máximo para conseguir la máxima capacidad. Pese a ser una semitorre, tiene mucha capacidad para diversas unidades, y hasta 8 ranuras PCIe, cuando lo normal son 7. Tan solo se echa de menos un ventilador más colocado en el frontal y la pintura en negro en todo su interior.
En resumen, el producto que ofrece Antec es prácticamente impecable en presentación, protecciones internas, y en el diseño de la semitorre en lo que respecta a espacio, sin ningún tipo de compartimentos desmontables, sencillo y directo para la máxima capacidad, dentro de las posibilidades del volumen perteneciente a una semitorre. Incluye detalles diferenciadores en su frontal, controles RPM y perforaciones en el lateral derecho, que combinan con la gran capacidad para esconder los cableados y poder montar otro ventilador más, ubicación que no se suele usar, sumando un total de hasta 6 zonas para colocar ventiladores. Quizá su aspecto exterior no sea muy llamativo y su aspecto interior sea pobre, pero está repleta de detalles. En general se puede clasificar ligeramente por debajo de la media dentro de la gama media.


















Buenas
Me gusta esta review!!!!
Tengo que deciros que tengo esta caja para mi PC desde hace bastante tiempo. Por curiosidad leí todo el artículo, a ver que decís. Simplemente impresionante, la de cosas que tiene la caja a pesar de parecer sencilla. Para ser sincero, ni siquiera me di cuenta de que se podian instalar dos discos SSD, yo creía que si no se montaban donde van los discos duros grandes es que no se podía.
Si queréis mi opinión, a mi no me importa demasiado que por dentro no vaya pintada de negro, ya que al no tener ventana en lado no se ve. Pero también es cierto que si fuera toda negra, la placa base y resto de piezas resaltarían más y quedaría como más bonito. Esta caja a mi me gusta bastante, para lo que me costó. Eso sí, debo añadir que la caja parece un tanque, para mi si es pesada y muy resistente, por eso me gusta.
Por poner una queja, algo que no habéis detallado, aunque si se ve bien en las fotos, es donde se atornillan las piezas PCI, detrás, lo que trae. No me gusta lo que hay incluido detrás para atornillarlo todo. Tiene como una plaquita que se atornilla con dos tornillos, prefiero algo más sencillo. Por lo demás genial.
Os felicito por el trabajo y por vuestra página. Llevo ya tiempo siguiendo a Hardaily y al menos se ve calidad. Me gusta esto de las reviews, pero hay pocas páginas que lo hagan con tanta calidad. Me da incluso por escribir bien y no quedar mal, jajajajaja
Ciao!!!
¡Hola Guillerem!
Tu mensaje ha sido moderado en uno de tus comentarios. Ya deducirás cual. La mayoría de webs o blogs hacen lo que pueden y lo hacen con su sudor y trabajo, no es necesario echarles tierra encima. Tal como nos has respetado a nosotros, también hay que respetarlos a ellos…
¡Muchas gracias por tus comentarios! Estamos encantados de que os gusten los artículos. Respecto al que comentas de la plaquita trasera en las ranuras PCI… bueno es otro sistema de fijación, que icluso ayuda a amarrar mejor los dispositivos PCIe/PCI. Con un poco de paciencia se monta. Sí, la caja es algo pesada, pero hemos tocado otras semitorres aun más pesadas que ésta. Antec no escatima en materiales, al menos en la gama media y alta. Esta caja nos gusta bastante, pero nos da rabia que no esté pintada por dentro. Pero bueno, para el precio que tiene ahora está muy bien.
¡Saludos!
Bueno si, teneis razón, igual me he pasado, pero es que hay cada cosa por ahi
Haceis referencia a un agujero detrás para pasar el cable de la fuente, este que va al lado del procesador. Yo este cable lo paso por delante de la placa base. ¿Que se pasa por detrás? No he entendido bien lo que os referís con el agujero ese. Después de leer la review ayer, me dio por limpiar mi ordenador por dentro y ordenar los cables 🙂
Si me aclarais la duda os lo agradeceria. Ahora estoy intentando esconder los cables por todos lados
Ah otra cosa. ¿La tapa frontal de la caja se puede mojar? Es que lo he abierto y está de polvo que da miedo. Le he quitado las motas de polvo pero se queda pegado y da asquillo. Por cierto, os escribo desde mi portátil, porque el ordenador está patas arriba ahora. Si lo sé no lo toco. Me da pereza 🙂 🙂 🙂
Pero bueno, esta quedando niquelaooo
¡Muy buenas Gillerem!
Sí, por lo general ese cable se pasa por detrás para esconderlo, ya que por delante es siempre un estorbo, aunque técnicamente no influye para nada en la integridad de los componentes; no pasa nada si lo pasas por delante. Solo que a la gente que le gusta el hardware y tener todo ordenado, prefiere esconder los cables y queda el interior mejor, a la vez que deja libre el espacio para la ventilación.
Por lo que comentas del filtro frontal, se puede desmontar y limpiar, pero tienes que sacar todo el frontal. El manual lo tienes aquí: http://www.antec.com/pdf/manuals/ThreeHundredTwo_Manual_ES.pdf
En él se describe como desmontar el filtro en varios pasos. Éste en concreto puedes lavarlo bajo chorro de agua, pero de hacerlo mejor secarlo de inmediato. También es aconsejable usar una bayeta ligeramente humedecida, después de quitarle todas las motas de polvo. Para quitar estas motas de polvo, te recomendamos uno de esos plumeros que usan las mujeres para maquillarse, de los gordos, van genial para estas cosas. El de la fuente también puedes lavarlo.
¡Ánimo con la limpieza!
Un saludo