4. Los auriculares. Egonomía y uso. Software iCUE

Los auriculares. Construcción y acabados. Ergonomía y uso

Los auriculares incluyen algunos plásticos de protección estratégicamente colocados que toca retirar. Cada vez que vemos este tipo de plásticos, sabemos que las superficies protegidas por ellos serán fáciles de estropear. Aparte de otro tipo de materiales superficiales que siempre terminan deteriorándose por el roce, sudor, etc. con un poco de cuidado, estos auriculares parecen más duraderos que la media. La primera sensación al verlos es… vale, parecen del montón, pero no lo son, al menos hablando de acabados. Mires por donde los mires encuentras un detalle de calidad.

Podemos empezar por la diadema. Ésta tiene un cuerpo de aluminio pasante por todo el puente, que acompaña al cableado que une a ambos cascos. Si continuáis mirando todo el contorno, no veréis ningún cableado exterior. Para conectar ambos cascos, se han empleado 2 cables pequeños incrustados en la cara interior de cada horquilla. Este diseño de auricular, con diadema integral, horquillas circulares y cascos, está muy visto ya y copiado por multitud de marcas. Sin embargo, Corsair lo lleva muy bien escondiendo los cables y usando materiales exteriores de calidad.

La diadema tiene acolchado inferior, pero no es muy grueso. Al colocarlo sobre la cabeza notaréis levemente el peso de los auriculares. Para gente que no tiene mucho pelo o calva, tal vez notará algo de fatiga o molestia a causa de la zona inferior de la diadema. Esto solo se puede mejorar si el fabricante proporciona un acolchado más generoso y menos duro, como vienen los Void de Corsair. Probablemente esto sea lo peor de todas las partes de los auriculares.

Y ojo que la diadema no está nada mal y su acolchado tampoco. Pero el resto de partes están muy bien hechas y es una lástima que Corsair siga fallando, o más bien siendo conformista aquí. Esto también ocurrió con los Corsair Virtuoso, unos auriculares que casi duplican el precio de los HS60 Haptic. En el fondo, de unos auriculares de diadema nos importa un bledo la apariencia. Bueno, esto no es del todo cierto. Pero lo más importante es la comodidad al usarlos sobre la cabeza.

La diadema es ajustable en altura en 8 puntos por ambos lados, pero de entrada ya para bastante grande plegada. Así que son válidos para cabezas grandes, pero tal vez se quede demasiado grande para cabezas pequeñas, o gente muy joven. Además, permite abatir unos pocos grados horizontalmente cada casco, permitiendo orientar mejor cada almohadilla sobre cada lateral de la cabeza, además de permitir el generoso abatimiento vertical, más que suficiente.

Todo ello permite que las almohadillas cierren perfectamente alrededor de cada oreja, incluso por detrás. Estas almohadillas son generosamente acolchadas, bastante blanditas, sin efecto memoria, con acabado en cuero sintético, que probablemente será la parte superficial que más se va a deteriorar junto con la superficie engomada del acabado de camuflaje gris militar.

Viendo la cara exterior del casco cabe destacar el acabado de camuflaje del casco de plástico, no por su aspecto, si no por su acabado. Esta capa está muy bien terminada, es suave al tacto y no queda nada mal junto con la rejilla metálica negra y la horquilla de sujeción gris de aluminio. Además, tanto el cuero sintético inferior de la diadema como el de ambas almohadillas tienen cosido al hilo de color blanco, que le dan un toque distinguido. Estos auriculares los vimos por Internet cuando Corsair los anunció. Pero cuando los ves físicamente cambia la percepción de los mismos a mejor.

Al probar los auriculares se notan bastante cómodos y se ajustan muy bien alrededor de las orejas, que es lo que más importa. Además de la falta de costumbre al usar la diadema sobre la cabeza (cada tipo de auriculares de diadema es un mundo), los HS60 Haptic no son auriculares incómodos. Son bastante cómodos, algo menos por la diadema. Son resistentes y aparentemente bastante duraderos. Además, aíslan bastante del exterior, estando a medio camino entre unos auriculares totalmente cerrados y otros abiertos.

El siguiente problema de diseño casi siempre ha sido el mismo. La mayoría de usuarios colocan la torre de su PC a su derecha, y más en los últimos años por el diseño de dichas torres. Al ser cableado, el usuario tendrá que cruzar el cable a la izquierda de su cabeza, sorteando el teclado y a sí mismo. Normalmente, el cableado USB entra por el casco donde está la entrada del micrófono y la rueda de volumen, y no nace de la derecha para evitar puentear más cables entre un casco y otro pasando por la diadema. ¿Por qué no se diseña al revés, con el cableado y el micrófono en el casco derecho? Como el jugador usa el ratón con la mano derecha, ésta nunca queda libre para controlar ciertas partes de los auriculares. Esto es tan sencillo como colocarte los auriculares girados al revés. Resulta mucho más cómodo que el cableado USB nazca por la derecha para conectarlo a una torre que está a la derecha. Esto es indiscutible.

Pero no pasaría nada si el micrófono estuviera también en el casco derecho e incluso la rueda de volumen, o bien dejarlo todo como está pero que el cableado USB naciera en el casco derecho, puenteando por la diadema. Lo que suele ocurrir con esta clase de auriculares cableados, es que el usuario siempre está cruzando el cable por alguna parte, siendo molesto y muy habitual en multitud de modelos de auriculares. A veces los fabricantes piensan más en cómo fabricar fácilmente un producto en lugar de en cómo fabricar un producto para que el usuario se sienta más a gusto, consiguiendo un diseño más coherente.

Encima, si partimos de que el cableado con el conector USB es de 1’8 m, la toma USB del PC a conectar debe estar a menos de 1.8 m del lado izquierdo del usuario. Así, este cable viene justo de longitud para conectarlo a una toma USB delantera de la torre del PC, colocada ésta a la derecha del usuario. Aunque por otro lado, no hay problema en usar un cable alargador, no suministrado, para conectarlo detrás de la placa base. Hemos probado uno de 1.2 metros sin ningún problema.

Respecto al micrófono, hay una toma machihembrada con un tapón. De este modo es posible conectar el mini conector jack de 3.5mm de 3 contactos de forma firme. El brazo es deformable en cualquier dirección, no flexible, con una longitud de unos 9 cm. La forma correcta de colocar el micrófono es justo en el lado izquierdo de la comisura de la boca, orientando los orificios del micrófono hacia ella. El micrófono no es nada aparatoso y es ligero. No molesta tenerlo colocado, aunque el usuario no lo utilice. Para retirarlo hace falta hace algo de fuerza. Será muy difícil que el micrófono se desconecte por el conector por accidente, a causa de algún tirón o similar.

Software iCUE. Controles, ecualización y sonido envolvente. Calidad de audio, bajos y vibración

Para controlar los auriculares el usuario tendrá 3 cosas con las que lidiar, los controles físicos de los auriculares, los controles del software iCUE (v3.34.161) y algunos controles propios de Windows. Hemos usado Windows 10, que tiene su propia barra de volumen general para el audio, su propia barra de volumen para el micrófono y su propia ventana para cambiar, a través de una lista desplegable, algún modo distinto de formato de audio, como es el Windows Sonic.

Antes de empezar con todos los controles, es una lástima que todo el apartado de control por software no esté unificado dentro de iCUE, y esto afecta a todos los auriculares de Corsair compatibles. Por un lado, iCUE no tiene barra de volumen para auriculares, se usa la propia de Windows, aunque iCUE podría incluir una que hiciera lo mismo. Tampoco el afamado software de Corsair no tiene la opción de cambiar el formato de audio directamente. Una vez más, el usuario tendrá que lidiar dentro de la interfaz de Windows 10, con lo liosa que es, para poder acceder a la lista desplegable que da acceso a Windows Sonic para auriculares. Lo mismo ocurre con la velocidad de muestra y profundidad de bits, que podrá ser de hasta 96 KHz a 24bits, tanto en 2 canales, estéreo (derecho e izquierdo) como conversión de 8 canales a 2 canales. iCUE todavía está a medio camino respecto a la integración con Windows 10. Otra clase de software ajeno a Microsoft sí tiene acceso a estos controles, de modo que no es una limitación impuesta por Microsoft. Esto implementado, daría paso a un panel de control más completo, directo y cómodo, todo centralizado desde iCUE.

Si embargo, iCUE solo ofrece la pestaña propia de perfiles y el acceso a los preajustes de ecualización, además de un pequeño panel para el control del «Volumen del micrófono» y el control de la «Autopercepción» (escucharte por los auriculares al hablar por el micrófono), junto con un interruptor para el «Ajuste de posición de auriculares», que aparentemente no hace nada.

Además, hemos detectado un problema de interfaz gráfica al cambiar el idioma del iCUE, por ejemplo, del inglés al español. El panel de las barras de volumen y autopercepción del micrófono se desplazan demasiado a la derecha saliéndose de la ventana. Esto es debido a que las palabras traducidas son más largas, más caracteres, y el marco que las envuelve no está correctamente limitado, por tanto, los paneles son más anchos y se descuadran. Este asunto, bastante común entre programadores, ya lo hemos comunicado a Corsair en varias ocasiones. Es de suponer que lo resolverán. La forma más fácil de solucionarlo es ampliar la anchura de dichos paneles de partida y retranquearlo correctamente, puesto que espacio hay de sobra.

La ecualización permite controlar hasta 10 bandas, vincularlas entre ellas y restablecer los valores predeterminados. Por defecto vienen hasta 5 preajustes, que se podrán permutar en bucle a través de pulsar la rueda del volumen. Las sensaciones al usar el ecualizador son muy buenas. El ajustar frecuencias altas o bajas no ahoga el resto de frecuencias como sí ocurre con otro tipo de auriculares, generalmente los más baratos. Esto es un toque de calidad de audio.

Sin embargo, el nivel de volumen se queda corto, no siendo muy potente a máximo volumen. Los Virtuoso suenan más potentes, pero es que hasta los Void suenan con algo más de fuerza. En cambio, los HS60 Haptic tienen el refuerzo de graves con el vibrador, que clasifican a estos auriculares en otro sitio. Realmente se echa de menos una barra de ganancia o algo similar dentro de iCUE para aumentar todavía más el volumen cuando el usuario use fuentes de audio con un volumen general no muy alto. Tal como habíamos apuntado anteriormente, será común que el usuario abuse del volumen muy alto, teniendo apenas recorrido, puesto que los auriculares no suenan muy potentes.

Otro detalle importante es el control físico de la rueda de volumen del casco izquierdo. Ésta solo aumentará o disminuirá el volumen general de Windows en 2 puntos cada vez que haga clic al girar, dentro de un rango de 0 a 100. Un giro de pasada completo con el dedo son 4 clics. Con 4 clics se consiguen cambiar entre unos 4 u 8 puntos, ya que la rueda tampoco es muy precisa. Esto hace que sea necesario hacer varias pasadas con el dedo para bajar el volumen en un rango amplio.

Por tanto, tal como viene de fábrica la rueda es demasiado lenta e imprecisa. El usuario terminará empleando la barra de volumen de Windows. Los auriculares tampoco tienen un botón de silencio para los auriculares, muy útil para muchos casos, aunque sí está el botón de encendido/apagado del micrófono.

Al activar el formato de audio de Windows Sonic para disfrutar del sonido virtual envolvente, la ecualización permanecerá desactivada, estando preparado para trabajar con juegos u otro contenido multimedia compatible con Windows Sonic. Desgraciadamente, Windows Sonic no es un formato muy extendido entre juegos. Lo que hace es convertir la señal 5.1 o 7.1 en estéreo 2.0 manteniendo la sensación de una envoltura de más canales. Pocos juegos lo implementan porque es necesario un trabajo de mezcla extenso por parte de los ingenieros de sonido del juego. Así que, de activarlo, será inútil en juegos no compatibles.

Por ejemplo, lo hemos probado en el Far Cry 5, no compatible, en el que no hemos obtenido ninguna ventaja, como es obvio. En cambio, lo hemos usado en Rise of The Tomb Raider, sí compatible, obteniendo sonidos más espaciales, aunque nunca será lo mismo que tener unos auriculares de 6 u 8 canales reales. En ambos casos, el volumen al máximo no era muy elevado.

Respecto al sistema de vibración y refuerzo de graves integrada tiene dos partes que se intuyen a través de los cascos. En el casco derecho se encuentra la rueda de nivel Tactile, con un LED de estado blando de encendido/apagado. Colocando el nivel al máximo, es posible notar fácilmente la vibración generada en el interior de cada casco, proveniente del vibrador.

Por otro lado, se verá incrementada la frecuencia de rango más baja, por debajo de los 100 Hz. Esto puede llevar a engaño. Puesto que a veces los cascos vibrarán enérgicamente sin que el sonido más bajo se vea incrementado notablemente. Probablemente es debido a que los vibradores funcionan a partir de un rango de frecuencia algo más alto. Independientemente de este sistema adicional, los dos transductores de neodimio siguen ahí, trabajando en todo el rango de frecuencias, incluso en las más graves. Por tanto, con la tecnología Tactile desactivada, seguiremos recibiendo sonidos de frecuencias graves y bajas, como en unos auriculares normales.

Respecto a la vibración concreta, puede ser incluso exagerada. Pero por suerte, se puede regular o anular a través de la rueda dedicada derecha. Probablemente, hace falta acostumbrarse un poco a tener unas almohadillas que te vibran la cabeza literalmente, además de disfrutar del audio. Si el usuario utiliza gafas, es incluso posible que toda esa vibración se traslade a ellas y llegue hasta la nariz, obteniendo sensaciones un tanto extrañas alrededor de la cabeza a causa de la vibración.

Sin embargo, el sistema funciona perfectamente. Vibra como debe vibrar incluso al máximo, con un pequeñísimo retraso imperceptible, sin hacer cosas raras, como que un casco vibra más que otro o te vibra raro, y el transductor rectangular de refuerzo para las frecuencias más graves también hace su papel sin distorsionar, algo que por otro lado es relativamente sencillo de lograr dado que los auriculares, en general, no ofrecen mucha potencia sonora. Usar la vibración para escuchar música no tiene mucho sentido, podría incluso ser molesto o distraerte. Sí tiene sentido para jugar a juegos con grandes impactos, aunque no sean de guerra, o para ver películas de acción.

Los HS60 Haptic de Corsair cuestan unos 130€, un precio un tanto elevado en comparación con otros auriculares más cercanos de su propia familia. Sin embargo, la tecnología extra de vibración y refuerzo de graves es un plus atractivo para juegos, algo distinto para la mayoría de jugadores y que puede ser una motivación más para comprar un producto que le permita disfrutar de contenido multimedia de una forma diferente, no solo con el oído, sino con el oído y el tacto a través de su cabeza.

Terminamos con un detalle más, y es que estos auriculares por USB no tienen acceso a la actualización de su firmware desde iCUE. Probablemente, no tienen planeado actualizarlo en un futuro en caso de querer cambiar o mejorar algo.

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