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Corsair es uno de esos fabricantes que cuida muy bien la mayoría de los detalles, una de las mejores «cartas de presentación». Con el Raptor M40, que ya lleva un añito en el mercado, tenemos un ejemplo más de cómo nos gusta que sean los productos; bien presentados, bien protegidos, de buen diseño y bien acompañados. A priori, viendo todo el pack incluido con el ratón parece un producto muy simple: caja, ratón y poco más. Sin embargo tiene varios detalles que potencian su uso como ratón. Tres de ellos son la regulación de pesos, memoria interna para almacenar perfiles y el más importante, el uso de software para su programación, características que en un principio no se aprecian en el producto por ser «algo interno», pero que ahí están.
La presentación del embalaje es casi impecable, salvo por algunos pequeños detalles. Se nota que hay diseñadores detrás que saben hacer bien su trabajo. El ratón se puede conocer a través de diferentes fotografías, donde se aprecian sus partes e incluso sus tres puntos de peso ajustable. Se detallan prácticamente todos los detalles del ratón en múltiples idiomas, señalando cada parte en el propio ratón. Incluye una tapa frontal imantada en el lateral para su cierre, que al abrirse permite ver el ratón real. El cartón no es de mucha calidad, pero sí su acabado, dando como resultado un embalaje muy digno y llamativo, combinando el negro con toques rojos y blancos.
En esta presentación tan solo se echa de menos la longitud del cable de alimentación, que es un dato importante y no se detalla (1.8m), así como una referencia clara al software que acompaña al ratón. Para más información para conocer el software haría falta ir a la web oficial de Corsair, pero tampoco hay información clara al respecto hasta que no te descargas el software asociado en el apartado de descargas oportuno, que aparte de descargar el programa y el firmware para actualización, se acompaña además con dos amplias guías en PDF para el firmware y para usar el programa. Lo que ocurre es que viendo el producto en general parece menos de lo que realmente es, y parte de la culpa es porque se omite el protagonismo del software asociado, cuando en este caso es muy relevante y ayudaría a potenciar todavía más el M40 como producto. Esto podría ser debido a que Corsair da por sentado que sus periféricos para jugadores incluyen la gran mayoría software. Pero comparado con otros fabricantes, hay que entender que hay muchos fabricantes que no incluyen software en sus ratones. Así que, ya que lleva algo que otros no, por qué no destacarlo más.
El acceso al ratón es muy sencillo. Abriendo la parte superior o inferior se extrae un encajonado interior plegado y de color rojo, con un pequeño blíster interno, abierto y transparente. El cable biene enrollado y plegado con una cinta de velcro (todo un detalle). Aparte del ratón tan solo se adjuntan tres folletos impresos en papel, un pequeño manual de uso (enseña las partes del ratón y el uso del software, muy intuitivo), otro para la garantía (2 años para este producto) y otro que hace referencia a qué hay que hacer una vez terminada la vida útil del producto, información que suele faltar en la mayoría de productos de esta índole. Por último, los 3 pesos vienen ya montados en la parte baja del ratón.
El producto no incluye nada más, ni siquiera una bolsa de transporte para el ratón, que sería un gran detalle. Sin embargo, el hecho de poder descargar el software, junto con la memoria interna no volátil incorporada, redondean el producto.
Respecto al ratón, la primera sensación al manipularlo es de gran calidad material, buen diseño ergonómico para diestros, que se acopla bastante bien a la mano derecha, es bastante cómodo, aunque no es su punto fuerte. Incluye hasta siete botones programables, dos de ellos centrales para poder cambiar la sensibilidad en 4 puntos, programables desde el software asociado y guardados en un perfil dentro de la memoria interna del ratón. Para identificar visualmente cada nivel de DPI de los cuatro niveles posibles programables, incluye tres LEDs rojos (apagado para nivel 1, 1 LED encendido para nivel 2, 2 LEDs encendidos para nivel 3 y 3 LEDs encendidos para nivel 4).
Además del detalle central del ratón, se encuentra una rueda de metal de gran peso, recubierta de caucho con relieve para mayor agarre. Esta rueda es bastante ancha y tiene mucho recorrido para el dedo; pudiendo girar casi 160º de recorrido de una sola pasada sin soltar el dedo. Incluye un solo botón central (no permite movimiento a derecha o izquierda). Además de los típicos botones derecho e izquierdo (éstos programables), incluye también los habituales botones izquierdos de adelanto y retroceso (también programables).
El resto de detalles se encuentran en el bajo del ratón. Este bajo está repartido con 5 patas de teflón (PTFE, politetrafluoroetileno), tres de ellas de gran superficie y muy cercanas a los bordes, de modo que asienta muy bien al mismo tiempo que permite gran deslizamiento (poco rozamiento) en las mejores alfombrillas. En la zona central se encuentra el sensor óptico, bordeado de manera triangulada por tres puntos para pesos. Cada peso está formado por dos partes de metal, una en forma de anillo interna de mayor peso y otra con tornillo y cabeza plana que se puede desenroscar mediante el dedo, una llave (de abrir puertas muy fina) o incluso una moneda (como la de 5 céntimos de euro). Esta configuración de doble pieza (dos pesos distintos por punto que suman 5 gramos cada uno, 15 gramos en total) ofrece mayor precisión al usuario a la hora de ajustar el peso en gramos según estime oportuno. Aunque para muchos os podrá parecer una estupidez, para los jugadores experimentados que se lo toman en serio, una buena regulación del peso puede marcar la diferencia. Un ratón poco pesado puede ser poco preciso, independientemente del sensor, porque se desliza demasiado. Y todo lo contrario, un ratón muy pesado puede resultar demasiado lento. El Raptor M40 ayuda a acercarse al equilibrio perfecto gracias a su sistema de pesos, aunque con pesos más pesados hubiera estado incluso mejor. La elección de la alfombrilla ya haría el resto…
Por último, el cable nace no del centro, sino de la parte izquierda del ratón. Esto parece ser debido al diseño frontal del ratón. Sin embargo, siempre nos ha parecido que la mejor zona naciente del cable es justo la más centrada, para tener la sensación que el cable no tira de ahí al mover el ratón. Esta configuración centrada facilitaría los movimientos horizontales. El cable es trenzado en negro, de 1.8 metros de longitud e incluye un generoso conector USB 2.0 de color granate de bastante longitud, casi 3cm de mango, para facilitar la conexión o desconexión con los dedos de la mano.
En resumen, el Raptor M40 de Corsair es un digno ratón de gama media de gran calidad material, equipado con un sensor óptico de alto rendimiento, diseño algo ergonómico para diestros pero no es su fuerte, regulación de 3 pesos que quizá hubiera sido mejor con más gramos por cada peso, patas de teflón adecuadas y longitud del cable de 1.8m (mejor hubiera sido de 2m y que naciera del centro). Lo mejor de todo es que incluye memoria interna acompañada de un software acorde descargable con varias opciones que potencian y condicionan positivamente el uso del ratón en general, encareciéndolo de paso como es lógico, ofreciendo aparte de las regulaciones típicas del rendimiento del sensor, la posibilidad de programar cada uno de los 7 botones por separado. No está nada mal para un ratón que bordea algo menos de los 50€, un precio quizá algo elevado, pero bien invertido si buscáis calidad y alto rendimiento pero sin pasaros.


















