3. Componente principal. Software y uso. Pruebas varias
El teclado Razer Hunstman
El teclado Hunstman no trae ningún accesorio. Tan solo incluye un cinturón de goma para su cableado. Su cuerpo está construido con plástico ABS de alta calidad con un acabado perfecto en todas sus superficies lisas, con una lámina superior metálica que le confiere más robustez. Es enteramente de color negro mate, de forma plana, sin contornos extraños y con las puntas redondeadas. No trae ningún diseño especial de agarre lateral, y como se aprecia claramente no está pensado para incluir reposamuñecas. Su altura no es excesivamente alta, pero contando que trae teclas de cabeza alta, puede parar un poco alto respecto al apoyo de las muñecas. Para subsanar este asunto, el Hunstman trae dos patas de doble inclinación, de unos 10 y 15 grados.
La distribución de las teclas es la clásica, destacando la tecla FN en la parte derecha, que habilita 10 órdenes más, 6 multimedia y 2 para jugadores y otras 2 para controlar la intensidad de iluminación de los LEDs RGB de cada interruptor. Una de las diferencias claras respecto de los teclados clásicos es que los LEDs de estado están colocados encima de las teclas de dirección. Sin embargo, Razer, al igual que multitud de marcas, se sirven conformando con añadir LEDs sin caracteres para mostrar el estado. Es decir, a oscuras, difícilmente el usuario entenderá qué significan estos LEDs, porque solo verán lucecitas redondas, hasta 5 en este caso. En un mercado donde la innovación es importante para vender más, es muy extraño que los fabricantes no mejoren en absoluto este tema de los LEDs de estado, y los usuarios sigamos recibiendo modelos con el mismo concepto que hace 20 años. El diseño de un teclado no solo depende de la forma, de cómo encajar materiales o como deben ser los interruptores y la cabeza, sino que hay más detalles que pueden mejorar.
La cara inferior del teclado destaca claramente por sus 6 generosas patas de caucho antideslizante, todo un detalle de calidad. Éstas garantizan que el teclado no se deslice por accidente y quede perfectamente unido a cualquier mesa. Además, se aprecian las dos patas abatibles de doble altura. Cada pata abatible se divide en dos de diferente longitud, teniendo cada una lámina antideslizante también. Es un detalle más de calidad que muchos otros teclados no incluyen, pero lo cierto es que las patas abatibles más pequeñas apenas aportan nada para inclinar adecuadamente el teclado. Todos los teclados con teclas de cabeza alta siempre serán más cómodos con reposamuñecas. Pero el Huntsman, al no traer reposamuñecas y ser una sola pieza resistente, resulta ser un teclado ideal para transportar y para colocarlo en mesas con poco espacio disponible.
Este teclado posee un cableado trenzado negro de hasta 2 metros, con el conector USB 2.0 de color verde típico de Razer. El cableado es resistente y duradero, inclusive su conector y su unión con el teclado. Este teclado no incluye ningún puesto USB ni extra más.
Synapse 3. Instalación y uso
La instalación del software Synape 3 se realiza mediante conexión a Internet. Synapse 3 ya es un programa varias veces visto en otros productos de Razer que hemos analizado, así que nada ha cambiado. Recodamos que Synapse 3 continúa recibiendo actualizaciones, sobre todo a causa de los periféricos nuevos que Razer va lanzando poco a poco. Si se conecta un periférico nuevo, Synapse 3 tiene un asistente de actualización en caso de ser necesario, que tras detectar el nuevo periférico revisará y actualizará, previo permiso del usuario, el software en cuestión. En nuestro caso, hemos probado la versión 7.3.23.124 de Razer Central. Probablemente ya haya una versión más reciente.
Synapse 3 ofrece un apartado dedicado directamente al dispositivo, en este caso el teclado Hunstman. En el aparecen dos pestañas, Personalizar e Iluminación.
En el apartado de «Personalizar», es posible asignar funciones concretas a las teclas ofreciendo una gran variedad, así como guardar varios perfiles, incluido el guardado del perfil en la memoria interna del teclado. El control del cambio es intuitivo y claro. Seleccionar la tecla sobre un teclado virtual y cambiar su función seleccionada mediante un listado desplegable. Además, del cambio de funciones es posible grabar y guardar macros, como es habitual.
El apartado de «Iluminación» ofrece la posibilidad de activar o desactivar la iluminación y controlar varios niveles de intensidad. Se puede programar para apagar la iluminación en un tiempo determinado (en minutos) o cuando se apague la pantalla principal del PC. Además, es posible controlar dos grupos de efectos, entre efectos rápidos y efectos avanzados.
Otra de las características interesantes que ofrece Razer es poder añadir y vincular los efectos de iluminación a juegos concretos a través de los perfiles. De este modo, dependiendo del juego, se puede cambiar de efecto directamente en un solo acto.
Por último, aunque Synapse 3 ofrece más características, es fundamental para este periférico dominar el apartado de Chroma Studio, en la pestaña «Studio». Este apartado permite añadir o manipular efectos de iluminación, así como combinarlos y guardarlos. Studio permite jugar con capas de colores que influyan a teclas específicas. Esto permite un montón de posibilidades en lo que a efectos se refiere, jugando con la intensidad, degradado y velocidad, además de los efectos ya incluidos.
El teclado Huntsman tiene un excelente equipamiento de LEDs RGB con una cabeza de tecla que solo permite iluminar la primera línea de caracteres, una costumbre en Razer que todavía no evoluciona en esta clase de teclados mecánicos. A falta de un sistema mejor de iluminación de cabeza, aunque esto limita poder visualizar todos los caracteres de todas las teclas, la iluminación de los caracteres iluminados de la primera línea es potente, uniforme y precisa, con una intensidad elevada. Además, los colores conseguidos son buenos, consiguiendo tonos de color reales, como el rojo, amarillo o violeta. Algunos teclados con LEDs RGB no consiguen este nivel de realismo en algunos colores. La sensación al pulsarlo, al escribir, es muy similar a cualquier teclado mecánico de Razer, con el ruido característico y alto de esta clase de interruptores.
En resumen, el Huntsman es un teclado duradero y resistente de «una sola pieza» sin reposamuñecas cuya principal característica son sus interruptores optomecánicos, compatible con Synapse 3 y con la iluminación potente RGB Chroma, con cableado trenzado de 2 metros y memoria interna. Su precio sugerido roza los 160€, pero está disponible a un precio de 107€ en la web oficial de Razer.

















