4. Pruebas varias

Pruebas teclado ThunderX3 TK50

Al abrir el embalaje de este producto solo encontraréis el teclado propiamente dicho, y el reposamuñecas. La calidad material y ensamble de los materiales es alta en general, con algunas curiosidades a tener presente. El TK50 tiene una carcasa superior de aluminio, con acabado cepillado horizontal y con un tono tirando a dorado, un color que remarca el teclado. El cuerpo es de plástico ABS resistente y reforzado en su interior, encajado y atornillado con bastante disimulo mediante varios tornillos a la chapa superior de aluminio. Posee un cableado recubierto con trenzado de calidad, bastante grueso y resistente, con un conector USB dorado y un protector generoso en la unión con del cableado con la trasera del teclado. A priori, parece un teclado muy resistente.

Sin embargo, destaca el reposamuñecas, generoso en tamaño y uniforme, sin formas raras, como nos gusta. Así, el usuario tiene una superficie continua para apoyar las manos sin notar nada raro. Este reposamuñecas es resistente y bastante sólido. Tiene dos detalles presentes, el sistema de anclaje centrado mediante solapamiento a modo de machihembrado o encaje de forma que cuesta un poco ajustar, pero que queda bastante firme una vez se ha encajado correctamente, sin riesgo a soltarse si se levanta el teclado. Es otra solución distinta a las típicas horquillas de anclaje, algunas de ellas muy endebles y propensas a romperse con facilidad. Mejor es esta solución, que parece más resistente y duradera. Por otro lado, el acabado superficial del reposamuñecas es suave, pero con un aspecto algo «plasticoso», que choca un poco con la alta calidad del aluminio cepillado. La combinación de materiales no queda muy bien.

Tanto el reposamuñecas como el teclado incluyen patas de goma antideslizante adheridas, 4 en el teclado y 2 más en el reposamuñecas, que garantizan elevada fricción sobre la superficie plana de apoyo. El teclado también dispone de las típicas patas traseras para incrementar la inclinación unos grados. No son muy resistentes, así que mejor no forzarlas demasiado. También equipa superficie engomada con textura en ambos laterales del teclado, que permiten cogerlo con mayor facilidad para levantarlo con ambas manos, un buen detalle que no ha pasado desapercibido.

Y ahora viene lo más interesante, las teclas, con sus interruptores mecánicos y LED de iluminación. Cabe destacar la fuente de texto usada para los caracteres, distinta a la habitual o clásica, con letras en mayúscula y en cursiva, un toque distinto. Se ven claramente sin iluminación en color blanco. Los interruptores de cada tecla son de la marca Outemu, fabricante chino de interruptores, otra alternativa más económica respecto de la famosa marca alemana Cherry, u otras similares como Gateron, Kailh o Topre. Es de suponer que la elección de Outemu para el TK50 es debido a ajustar el precio final del producto, y que no resulte disparado si se hubiera elegido una marca más cara, como la de las tres cerezas.

Los interruptores Outemu son un «clon», y por clon no tiene porqué ser algo despectivo, de los interruptores Cherry. Están disponibles en 4 variantes distintas: los rojos, azules, marrones y negros. Todos ellos tienen un mecanismo interno distinto que ofrecen una sensación táctil diferente cuando son pulsados, similar a los interruptores Cherry del mismo color. Se caracterizan por una carcasa totalmente transparente, esta versión con un LED en un lateral de color azul.

Como curiosidad, los interruptores Outemu se puede comprar por unidades o packs de 10 para su sustitución, generalmente en tiendas online extranjeras. Los hay sin LED o con LED monocromo o multicolor. Así que, en teoría, los interruptores del TK50 son desmontables, algo que no hemos probado, no lo podemos asegurar. Otras marcas como Cherry también venden interruptores de sustitución por separado, pero algunos teclados los incluyen soldados, y el proceso de sustitución es muy engorroso y necesita cierta destreza (supuestamente, cuando se termina la garantía). No obstante, ThunderX3 asegura que sus interruptores Outemu garantizan más de 2 millones de pulsaciones por unidad. Quizá el color azul del LED sea debido a que Outemu no ofrecía otros colores del agrado para los ingenieros ThunderX3, pero quizá si existiera en color LED naranja, hubiera quedado mejor.

El tacto de los interruptores Outemu Red es suave, no duro, con un clic característico del ruido mecánico no silencioso, muy similar a los interruptores Cherry Red. La mayoría de usuarios no sabrían diferenciar entre un interrutpor Cherry de un Outemu del mismo color. Para tener una guía de selección, la resistencia frente a la presión es de menor a mayor según este orden de colores: rojo, marrón, azul y negro. Otro tema es la durabilidad, que parece estar bien cubierta también con Outemu. Los interruptores son resistentes, al igual que la cabeza de cada tecla, así que no parece haber problema a largo plazo y la sensación táctil en todo el teclado es la misma, no hay zonas más duras que otras.

El TK50 tiene una zona de 26 teclas anti-ghosting situada en la mitad izquierda del teclado, la habitual donde caen la mayoría de órdenes para controlar los juegos. Estas teclas se pueden pulsar simultáneamente. El rendimiento del teclado es elevado, funcionando a 1000Hz a través del conector USB (no seleccionable) y sin la necesidad de pulsar más de la mitad del interruptor para emitir la orden, dada la naturaleza de los interruptores mecánicos Outemu. Este teclado tiene un procesador HT66FB560 MCU del fabricante Holtek, que garantiza la fluidez en el manejo del mismo.

Respecto a la iluminación, ocurre lo mismo que en la mayoría de interruptores de teclados que hemos probado de otros fabricantes, que incluyen un LED lateral, sea multicolor o no, y algunas de las teclas incluyen 2 caracteres, uno encima del otro, y que el inferior apenas se ilumina, a pesar que la carcasa del interruptor sea transparente. Eso se nota bastante en todo el recorrido del teclado en general, sobre todo en los números horizontales del 1 al 0, que están colocados debajo de los caracteres. La cabeza de cada tecla no está pensada para evitar esto, y encima el eje vertical de cada interruptor es opaco. Sin embargo, la iluminación es brillante y llamativa, con varios niveles de intensidad. Además, el TK50 incluye hasta 12 efectos distintos de iluminación que se controlan con la combinación de las teclas FN + F12 en bucle. La mayoría de efectos son de recorrido en dirección vertical. Se pueden controlar sin la necesidad de instalar ningún software, ya que vienen en el propio firmware del teclado.

Pruebas ratón ThunderX3 TM10 Grey

Al tener presente que el TM10 es el más modesto y económico de la familia de ratones ThunderX3, no esperamos gran cosa. El producto viene acompañado de unas patas de teflón diminutas para su sustitución, que es lo primero que vemos del ratón. Tiene patas muy pequeñas, lo mínimo para que se deslice bien en las alfombrillas o superficies completamente planas.

Este ratón está construido con una carcasa inferior de metal, que le ofrece mayor peso (pesa en total unos 130 gramos). Además, dispone de una carcasa superior de plástico ABS sin acabado superior engomado. Esta superficie no disimula su aspecto de plástico, y se salva, por decirlo de alguna manera, gracias a la inyección lateral de silicona, que ofrece mayor agarre bilateral, siendo las zonas que más caracterizan al ratón. Al menos es un ratón con base metálica, y se nota, puesto que es bastante resistente. Su diseño es simétrico, con 2 botones para navegación en el lateral izquierdo, y otro central, al lado de la rueda, para cambiar en bucle hasta 3 niveles de DPI (1000 – 2000 – 3000DPI – 1000…), con una aceleración máxima de 15G. Tal como lo hemos probado, no es un ratón extremadamente preciso, ni de los más rápidos, pero para lo que es funciona correctamente, más que suficiente para cualquier monitor HD 1080p.

Respecto a los interruptores, son de calidad del fabricante Omron, 6 en total contando el propio de la rueda. Su clic es suave y no duro, sin excesivo ruido. La sensación al coger y manejar el ratón no es excesivamente cómoda, nada sorprendente al disponer de un diseño simétrico. Sin embargo, el agarre para arrastrar y levantar el ratón es magnífico, sobre todo pinzando con los dedos pulgar y meñique. La rueda tiene un recubrimiento engomado liso, con un giro suave. No está mal, aunque el diseño, aspecto y demás no sea muy llamativo o rompedor.

Tiene algunos detalles más, como el interruptor inferior de doble posición para encender y apagar un LED naranja interno, un detalle que quizá a algún usuario le interese, aunque parezca una tontería. El efecto de iluminación anaranjado del ratón es bastante disimulado o poco llamativo, pero garantiza el poder localizar el ratón a oscuras. Para terminar, el cableado del ratón mide 1.6m, lo mínimo exigible. Un poco más largo hubiera sido magnífico. Lo curioso es cómo está fabricado, con recubrimiento de material tipo TPE (elastómero termoplástico) que, de cierto modo, evita enredos en el cableado, pero al mismo tiempo se resiste a mantenerse lineal. Al desenrollarlo es difícil evitar esa forma serpenteante. Lo ideal sería que los trabajadores encargados de meterlo en el embalaje para su empaquetado, no plegaran el cable doblándolo con pliegues, sino atándolo de manera circular. Un proceso que cuesta lo mismo y queda mejor. El detalle, también aquí, puede ser apreciado por el usuario, incluso en la gama más baja de la marca.

Por último, recordar que este modelo TM10 está disponible con toques anaranjados, un modelo al menos algo más atractivo. Lo que ocurre, y es lo que hemos comentado anteriormente, es que no hay toques de color naranja en el resto de periféricos de esta marca. Visto esto, el TM10 Grey, no desentona con el resto de periféricos de este análisis, pero se queda un poco lejos respecto del rendimiento, comparado contra un TM30 o superior. El TM10 no incluye software.

Pruebas alfombrilla ThunderX3 TMP40

La sorpresa de los cuatro productos está en la alfombrilla TMP40, debido al tamaño de ésta, ya que es bastante generoso. Esperábamos algo más pequeño, puesto que es más habitual. Cuando es desembalada, lo primero que llama la atención es su tamaño (400 x 320 mm de superficie), al mismo tiempo que es palpable la gran calidad material y acabados con los que está fabricada.

LA TMP40 destaca por una superficie de tela superior fina y suave. Según ThunderX3 es más suave que el modelo TMP30, idéntico al TM40 en aspecto, pero con una tela superior más rugosa, que frena más el ratón. Las terminaciones de los bordes quedan francamente bien bordadas al hilo sin encontrar ningún defecto, incluso entre el encuentro de inicio y fin del bordado. Al desplegarla, cuesta que se quede totalmente plana. Termina cediendo al paso del tiempo.

La base es la habitual de caucho natural de un grosor considerable, que alcanza casi los 4mm. A pesar de ser algo gruesa, como es una superficie grande, apenas se nota el salto sobre la superficie de apoyo y el bordado perimetral no es excesivamente grueso. El color de la alfombrilla es negro fuerte, no es un gris oscuro, quedando genial acompañando a cualquier periférico de cualquier marca. Como pega, el logo de la marca, puesto en una esquina y en color blanco. ThunderX3 no ha arriesgado nada incluyendo un motivo llamativo, incluso apostando por un logo más grande y de color anaranjado, que hubiera quedado genial, conformándose con el negro de fondo y el blanco impreso del logo, una combinación más elegante y disimulada. Al final se resume como una alfombrilla enrollable muy sencilla y sobria, totalmente negra y de palpable calidad.

Por supuesto, hemos probado el ratón TM10 con la alfombrilla TMP40, obteniendo resultados satisfactorios. El ratón se desliza suave y rápido, a pesar de tener unas patas de teflón bastante reducidas. La alfombrilla, al disponer de gran superficie, facilita los movimientos bruscos de largo recorrido, válido para niveles de DPI bajos para obtener mayor precisión en los movimientos más lentos. Es de suponer que el resto de ratones ThunderX3 se deslizarán perfectamente con este modelo de alfombrilla.

Pruebas auriculares ThunderX3 TH30

El diseño de los TH30 es quizá lo que más nos ha llamado la atención de estos 4 productos, puesto que es distinto a la mayoría de diseños que hemos visto de auriculares. De entrada, este diseño es idéntico al modelo TH40, así que tanto la construcción, ensamble y acabados será el mismo. La única diferencia entre ambos es la conectividad que ofrecen.

Los TH30 se caracterizan por incluir una diadema acolchada en todo el recorrido del puente, muy bien terminada, con brazos metálicos flexibles, que recuperan con fuerza su posición, garantizando un cierre adecuado sobre la cabeza, al mismo tiempo que no son muy pesados. Tienen ambos cascos también bien acolchados, con recubrimiento de cuero sintético de calidad y bien ensamblado. Se adivina que esta superficie será la que más se desgaste a lo largo de su uso.

Los cascos están ensamblados mediante un eje pasador que permite ajustar la altura de los mismos en varios centímetros, haciéndolos válidos para cabezas grandes o pequeñas. Además, permiten cierto giro vertical, al mismo tiempo que los brazos ceden bien girando horizontalmente. Esto permite un buen acople de las almohadillas alrededor de las orejas. Los cables que pasan de cada brazo al puente de la diadema no parecen muy resistentes, aunque ubicados en una zona de difícil acceso. Cada vez que se estiran o ajustan los cascos, estos cables se doblan, con suficiente recorrido para no castigarlos.

Lo destacable del diseño de estos TH30 es en la forma de los cascos, ovalados, con cuerpo fabricado de plástico ABS ligero y resistente, con un acabado lateral con metal MESH pintado en negro brillo que le otorga cierta calidad al conjunto, disimulando la parte más plástica. Además, los soportes de cada casco que encajan con los brazos laterales, son metálicos y resistentes, de un grosor considerable. En conjunto, son resistentes, fáciles de acoplar a la cabeza, y no presionan demasiado, repartiendo el peso también a lo largo del recorrido del puente de la diadema.

Lo característico de este modelo es la forma de conectarse. En el bajo de cada casco están disponibles dos tomas de entrada/salida minijack de 3.5mm que son reversibles. Por eso, en cada toma no aparece un símbolo correspondiente al micrófono (entrada) o correspondiente al cable de los auriculares (salida). Se puede conectar el brazo del micrófono en cualquiera de las dos tomas. El brazo del micrófono es deformable y resistente. Se puede formar una «S» con él. El acople con el conector hembra de entrada es firme y seguro, aunque muy fácil de rotar. La punta del micrófono también está bien construida y segura. Lo mejor de todo es que el micrófono es desmontable. Permite usar los auriculares sin él, o bien conectar los auriculares en cualquier toma compatible de otro aparato.

El cableado es otro punto fuerte de este producto. Incluye dos cables de corte circular bastante resistentes. Uno es de 1.2m (un poco corto), para no usar el micrófono. Es ideal para usar los auriculares en un ordenador portátil, smartphone o tablet. El otro cable es en forma ramificada en «Y», para separar la toma de conexión del micrófono de los auriculares. Éste mide unos generosos 2.1m de largo, ideal para conectar en el PC. Tiene un mando a media altura con una rueda finita para controlar el volumen de los transductores y también para encender o apagar el micrófono. Usándolo queda más o menos a la altura de la cintura.

Por último, lo más importante y es con lo que más tiempo hemos estado experimentando con este modelo: los transductores de 53mm de neodimio. Estos pequeños «drivers» ya son de un tamaño considerable, ocupan el núcleo de cada casco y separados a una distancia justa gracias al acolchado de los mismos. Cada casco incluye uno, ofreciendo un sonido estéreo de dos canales. El sonido que ofrecen es nítido y muy claro en las frecuencias altas y muy potente en frecuencias medias. Se oye muy bien, ideal para cualquier escucha que incluya diálogos o voces de canto. La sensación en frecuencias bajas ya no es tan positiva, teniendo la necesidad de ecualizar la fuente de audio un poco para exagerar los graves. Con cualquier programa de software de reproducción musical que incluya un ecualizador multibanda queda solucionado. Con un poco de destreza ecualizando, se pueden obtener resultados muy buenos, viniendo de unos auriculares que no superan ni los 50€. Estos auriculares tienen un volumen máximo bastante alto, con una sensibilidad que supera los 100dB a 60 Ohm. Si escucháis fuentes que no paran de variar de volumen, como pueden ser las bandas sonoras, películas y juegos, os vendrán bien si no queréis desembolsar demasiado.

Respecto al micrófono cumple su función como tal, pero no esperéis más. Es un micrófono sencillo unidireccional, que necesita estar bien orientado y separado de la boca para que capte bien el habla. Para jugar y partidas online funcionará correctamente. Lo hemos usado, entre otras cosas, para alguna grabación puntual de audio, y cumple sin necesidad de exigirle más.

Estos auriculares son el producto que más nos ha gustado de los 4 presentes, debido a su marcado diseño, sencillez, sin florituras, con el micrófono desmontable, con la posibilidad de cambiarlo de lado y los dos cableados que incluye, uno con mando, permitiendo cierto juego; auriculares de calidad sonora y funcionales a un precio accesible.

Resumen general

En Hardaily Labs no paramos de recibir productos de hardware y periféricos del género que hemos mostrado en este artículo de análisis, y hacemos un esfuerzo para juntarlos y poderlos mostrar en su conjunto. Al conocer que una nueva marca se acercaba parta su venta, la ThunderX3 de Aerocool, esperábamos algo nuevo y realmente llamativo. Lo cierto es que ThunderX3 se ha quedado a medio camino, formando un catálogo que se puede situar en la gama media en general, destinado a jugadores, con productos que no destacan en nada en particular, tal como está el mercado ahora, con apuestas que tienden a reciclarse una y otra vez, salvo alguna que otra tecnología nueva de la que también ThunderX3 ha sabido aprovechar, como la iluminación multicolor en algunos de sus periféricos y la importancia de incluir software en algunos de ellos, destacando en ratones y en sus teclados de membrana o híbrido, sin olvidar la variedad de modelos de sillas, una arriesgada apuesta. Es la primera vez que Aerocool se atreve a comercializar sillas, aunque sea con una submarca.

Los productos ThunderX3 TK50, TM10, TMP40 y TH30 no desentonan demasiado como conjunto, pero pueden no ser la elección idónea para emparejarlos. Un teclado inferior de membrana o un ratón superior óptico hubieran equilibrado el conjunto. Generalmente, el usuario que compre un teclado TK50, no se comprará el ratón más modesto de la marca, sino que buscará algo a la par en rendimiento y viceversa. Con la alfombrilla TMP40 de gran tamaño, pero sencilla y los auriculares TH30 con un remarcado diseño, aunque también sobrio, resumen un conjunto de productos que destacan por lo llamativo de sus embalajes con toques anaranjados, pero sin la presencia de este color en ningún componente, al menos los que hemos visto hasta ahora, dejando de lado lo visto en ciertas presentaciones en algunos eventos importantes que marcan cada año.

Hubiera gustado una apuesta más clara por el color naranja (o el color que fuera), para destacarse como marca, relacionando mejor la presentación de cada embalaje con los componentes en sí. Este conjunto de productos no alcanza los 160€, no siendo el más recomendable como combinación. Como siempre, la elección conjunta quedará determinada por aspectos como las características de cada producto, tanto como el aspecto y diseño de los mismos. ThunderX3 parece una marca nacida para quedarse. No se descarta en absoluto que Aerocool se atreva a engrosar su catálogo, incluso con otra clase de productos.

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