4. Componente principal. Pruebas varias
La primera sensación al ver la torre sin el embalaje es de pura sencillez. La caja es un recipiente rectangular, con cantos rectos, ninguno circular ni achaflanado, sin formas raras ni nada parecido. De hecho, el frontal es todo recto, dejando el panel de conexiones y control en la parte superior delantera, y no en la parte superior frontal. Lo único que la diferencia externamente son sus generosas patas, que elevan el chasis y le dan un toque distintivo. Antes de abrirla se adivina que algo distinto tendrá en el lateral derecho, ya que viene perforada para el paso de aire.
El frontal es una carátula de plástico ABS, con metal tipo MEHS en el lateral derecho, que será el único hueco de entrada de aire delantero, además de la zona inferior de dicha carácula. Ciertamente parece muy tapada por delante respecto al paso de aire. Posee una lámina de vidrio templado que cubre todo el frontal.
El lateral izquierdo también es íntegro de vidrio templado, cubriendo el 100% de la superficie lateral, incluyendo el perfil de la carátula frontal. Este vidrio tiene un tono verdoso claro. Está armado, como de costumbre sobre 4 montantes cerrados con tornillos de cabeza gruesa manual. El lateral derecho es completamente metálico, montado con dos tornillos traseros y el lomo es íntegro plano y opaco, remachado directamente al chasis metálico, por lo que no se puede desmontar.
La parte inferior del chasis está generosamente perforada formando un panel de abeja que cubre casi toda su profundidad, cubierto por ese filtro metálico deformable con marco imantado. Esto precisamente es lo que suelen tener otras cajas, pero en el lomo, no en el bajo.
El chasis es metálico, tipo SECC de 0’7 mm de grosor completamente pintado de negro mate y repleto de remaches. Su estructura es resistente y robusta, a pesar de separarla de los laterales derecho e izquierdo, incluso de la carátula frontal. Es un chasis fuerte y bien acabado. En la parte trasera se puede leer claramente el «Made in China». Pero precisamente, al separar el chasis de todas las caras extraíbles, vemos unos cuantos detalles que llaman la atención. A continuación, veremos algunos de ellos…
En primer lugar, la fuente de alimentación ATX no va ni arriba ni abajo colocada horizontalmente, que es lo habitual en muchas cajas para PC de este tipo, sino que viene un hueco preparado en el lateral derecho, arriba, para colocarla girada 90º en vertical. Esto influye drásticamente en toda la distribución general de componentes en toda la torre. Por un lado, el bajo está abierto al paso de aire, mientras que el lomo no. Si repensamos la distribución, bien podría haber sido una caja BTX si la volteamos 180º y colocamos las patas arriba y giramos toda la carátula frontal, de modo que la placa base se montaría a la izquierda, y se podría colocar la caja encima de la mesa al lado izquierdo del usuario para poder ver su interior.
Obviamente, no se trata de cambiar lo que la Tor Pro ofrece, pero para ser francos, su distribución es un tanto extraña, incluso parece poco coherente, aunque esto habría que matizarlo. Lo cierto es que, si la Tor Pro viene bien ventilada, con una buena entrada de aire y otra de salida, no hay ningún problema en que tenga esta distribución. Falta que esto se cumpla.
La bandeja para placas base soporta hasta el formato E-ATX, teniendo varios y generosos orificios para pasar los cableados, sin ningún engomado protector, aunque vienen perfectamente tratados con anticortes e incluye varios aros de atado para fijar los cableados con las bridas suministradas. Es bastaste fácil de montar. Ofrece hasta 9 ranuras de expansión con una holgura trasera muy generosa. Esto facilita el uso del destornillador para montar las tarjetas. También es muy generoso el espacio derecho para gestinar todo el cableado. No en vano la caja mide unos 25 cm de ancho.
Como se aprecia claramente en las fotografías la columna delantera queda libre en todo su recorrido en altura. Sin embargo, el compartimento para la fuente de alimentación es continuo hasta la parte delantera, invadiéndolo y no es desmontable (viene totalmente remachado). De hecho, en el manual de instrucciones hay una viñeta donde parece ser que se incluye un radiador para 4 ventiladores de 120 mm, cuanto esto sería un tanto complicado de instalar, sino imposible, debido a lo mencionado. Estamos hablando de una torre, así que esto sería la segunda pega más importante en caso de querer integrar radiadores de gran formato, algo que no es muy habitual. Así que este detalle no es muy importante.
No obstante, este chasis ofrece la posibilidad de montar varios ventiladores más en huecos no habituales. Al ser torre, permite 2 ventiladores detrás de 120/140 mm (o su equivalente radiador), que serán los principales responsables de evacuar el aire caliente que pueda manar en su interior. Es fundamental que al menos haya un ventilador aquí. En la parte delantera se pueden montar hasta 4 ventiladores de 120 mm o hasta 3 de 140 mm y, tal como hemos visto, se podrá montar un radiador para 2 ventiladores de 120 o 140 mm en la parte más baja.
Como es habitual, la cara delantera es usada para inyectar aire frío en el interior del chasis. Pero también se podrá inyectar aire fresco desde el bajo. Debajo, desde el interior, se pueden colocar hasta 3 ventiladores de 120 mm o 2 de 140 mm (o su equivalente radiador). Para reforzar la evacuación del aire, es posible usar la parte lateral derecha superior, donde está el compartimento de la fuente de alimentación para evacuar aire. Aquí también se pueden montar 3 ventiladores de 120 mm u otros 2 de 140 mm (o sus posibles combinaciones, obviamente) y que se tendrán que introducir desde el lado izquierdo, o el derecho si la fuente no lo impide.
El aire será evacuado también por los orificios del lateral derecho. De hecho, la fuente de alimentación se puede encarar con el ventilador hacia el lado derecho o hacia el lado izquierdo, siendo recomendable hacia el lado derecho, para que coja aire fresco del exterior y lo expulse directamente fuera. Si estuviera orientado hacia el lado izquierdo, cogería el aire caliente producido por los componentes de hardware que haya en su interior que se calienten, provocando que la fuente se caliente algo más.
Bueno, paremos un poco. Parece que este chasis es un tanto extraño, con esa distribución distinta a la habitual. Lo cierto es que con los ventiladores adecuados y la fuente montada con el ventilador encarado hacia la derecha, es un montaje bastante efectivo en lo que a ventilación de aire se refiere. Además, será más limpio que otras soluciones, porque ciertamente está bastante tapado (el lomo, el lateral izquierdo…). Sin embargo, la carátula delantera está muy tapada, impidiendo que el aire entre holgado, obligando de algún modo a meter el máximo de ventiladores posible en la zona delantera.
Como se ve claramente, viene con 4 ventiladores, 3 delante y otro detrás, los 4 iguales. Otra forma de montarlos sería uno delante, en la zona más centrada, otro inferior, centrado para inyectar hacia la tarjeta gráfica, y los otros dos detrás, aunque esto rompa la estética que pretende mostrar la Tor Pro con sus 3 ventiladores delante para los efectos de iluminación. Cada vez que vemos esta clase de soluciones, parece que los fabricantes se empeñan más en lo estético que en el diseño y reparto de los huecos, es decir la distribución.
Si vemos más detalles de la distribución, esta torre solo tiene 2 bandejas para unidades de 2.5″ y otras dos más grandes para unidades de 3.5″/2.5″, las 4 bandejas desmontables y metálicas, fijadas a través de ejes y atornilladas con tan solo un tornillo. Es decir, solo se pueden agregar hasta 4 dispositivos de almacenamiento de datos. Esto para una torre de estas dimensiones sabe a poco. Es ya habitual verlo en semitorres, pero se esperaba que en una torre hubiera más sitio preparado para instalar esta clase de dispositivos. Al haber tanto espacio, será fácil agregar más unidades de 2.5″, y como hay tantas perforaciones, no sería de extrañar que sería fácil montar algún disco duro de 3.5″ en alguna superficie no preparada para ello. No obstante, la torre Tor Pro no es una buena candidata para albergar gran cantidad de estos dispositivos.
La Tor Pro viene equipada con una plaquita electrónica con un controlador para RGB addressable y para las RPM de los ventiladores (los ventiladores y tiras LED deben ser compatibles con los conectores de 6 contactos). Esta plaquita incluye hasta 5+5 puertos para conectar los ventiladores o tiras LED compatibles. Está pegada horizontalmente en el hueco que queda detrás de la fuente de alimentación. Pero 5 de los 10 puertos no se podrán conectar fácilmente en caso de que el usuario quiera ampliar. Es un tanto extraño que Aerocool haya hecho esto, colocando esa pieza de esta manera. Lo normal habría sido fabricar una caja pensando en dejarle un hueco estudiado para esta placa electrónica, cosa que no parece haberse hecho. Más bien el chasis de la Tor Pro parece concebido para otra caja distinta y se haya adaptado a ésta.
De todos modos, el usuario podrá quitar esa pieza electrónica despegándola, y colocándola en otro lugar en caso de ampliar más ventiladores (o tiras LED compatibles). Que sepamos, Aerocool todavía no tiene oferta de tiras LED RGB. Como detalle adicional, la plaquita trae 3 botones de pulsación para cambiar manualmente la velocidad del efecto de los LEDs, el cambio de modo de efecto de la iluminación y la velocidad de los ventiladores. Esta placa también es compatible con PWM. Por eso es necesario conectarla a una toma de ventilador de 4 contactos de la placa base y se alimenta directamente de la fuente a través de un molex de 4 contactos. Al ver todos los conectores, no resulta complicado montarlo y conectarlo todo. Eso sí, quizá los cableados es adecuado pasarlos y ordenarlos mejor.
La carátula delantera es desmontable, tirando por debajo, como es habitual. Pero resulta que todos los cableados del panel de conexiones están unidos a la carátula y no al chasis, por lo que la carátula quedará colgando de dichos cables, siendo muy incómodo para el tema de mantenimiento. Esto no nos ha gustado nada, siendo lo más negativo de este modelo. Se esperaba que, al menos, todos esos cables estuvieran unidos al chasis, es decir, poder separar la carátula frontal en su totalidad para que no moleste. Los cableados son todos negros, generosos en longitud y con todos los conectores debidamente marcados. Se agradece que todos los conectores del F_panel vengan en una tira plana de cableado. Lo único no habitual es la conexión adicional RGB para placas base, con ese adaptador especial adjunto para placas Gigabyte.
El panel de conexiones y control está bien distribuido, con 2 conectores USB 2.0, otros 2 USB 3.0 (los azules), dos conectores de entrada y salida de audio minijack hembra de 3.5 mm y los correspondientes botones de encendido/apagado (interruptor derecho más grande) y otro más pequeño para el reinicio, separados por 2 LEDs de estado (encendido y actividad). Además, al lado izquierdo del botón de reinicio está otro para cambiar los efectos LED que va directamente al controlador adjunto. Por último, esta carátula también viene preparada con una perforación para un conector USB tipo C, pero que está inhabilitado. Es decir, aunque lo parezca, esta torre no incluye este tipo de conector reversible.
Finalmente, lo más interesante y que da más juego a esta Tor Pro es su práctico mando y las posibilidades que ofrece. El mando, pequeño y sencillo, permite cambiar entre diferentes modos de iluminación LED RGB addressable, que provoca giros de iluminación muy atractivos y permite detenerlos, combinando todos sus colores, o incluso elegir colores únicos. Además, no solo permite controlar la iluminación RGB, sino que también permite controlar las RPM en conjunto de los 4 ventiladores suministrados.
Estos ventiladores son de otra marca china de bastante calidad. Son robustos y resistentes, duraderos (60.000 horas antes de fallar según el fabricante). Se pueden configurar a muy bajas revoluciones con una sonoridad realmente baja (arrancan a 6 voltios), que ni se oye (unos 10dBA) o hasta los 32 dBA a máxima velocidad (1200 RPM), aunque se nota que no tienen una presión muy acentuada. Ya que el manual no lo detalla, el mando a distancia ofrece todos estos controles:
- Encendido/apagado de los LEDs.
- Sincronización con la placa base.
- 5 modos guardados de iluminación con efectos.
- 3 modos rojo, verde o azul.
- Botón de bloqueo (candado), para impedir los cambios, y botón sostener («hold») para cambiar el modo de efectos en bucle.
- Botones de retroceder o avanzar los efectos de iluminación.
- Botón de velocidad de los efectos de iluminación.
- Velocidad automática de los ventiladores.
- Aumento o disminución de la velocidad de los ventiladores.
Los ventiladores se iluminarán todos iguales. Los efectos no son capaces de combinarse entre los distintos ventiladores. La velocidad de los ventiladores también funcionará coordinada. Viendo todas las capacidades del mando y la posibilidad de la plaquita electrónica de ampliar, con hasta 6 puertos libres, es muy probable que los usuarios quisieran ampliar usando el mismo ventilador, así que podrán adquirir el modelo de ventilador Aerocool Edge. Los efectos molan, y quedaría algo raro con ventiladores circulares junto con estos cuadrados.
Los Edge vienen con un conector de 6 contactos compatible y con un adaptador con dos conectores separados para placas base, en caso de prescindir del controlador integrado en la Tor Pro. Queda decir que en las fotografías adjuntas no aparecen todos los efectos de iluminación. Son muchos. Podéis ver los videos adjuntos en la página 2 de este mismo análisis para eso. Este sistema de iluminación y de ventilación tiene mucho peso y ciertamente también tienen su valor y es muy cómodo poder controlar todo eso desde un mando a distancia.
En resumen, la Tor Pro es una caja resistente y sobria, de aspecto exterior nada arriesgado y de una distribución interna un tanto fuera de lo común (parece una adaptación de otro modelo, algo habitual en muchas cajas del mercado). Sin embargo, bien montada con los ventiladores pertinentes puede ser una solución «grande» para equipos con poco hardware. Pero es un poco incongruente en algunos detalles, como el disponer de tanto espacio delantero para entorpecerlo parcialmente con la continuidad del compartimento de la fuente de alimentación, o el poder equipar placas base E-ATX, que la mayoría incluyen un montón de puertos SATA, para solo ofrecer 4 huecos para meter unidades compatibles, en una caja que es una torre, grande. Por espacio no será.
De modo que si buscas una caja espaciosa para tenerlo todo holgado pero sin depender de muchas unidades de almacenamiento de datos, la Tor Pro es incluso mejor solución que muchas semitorres ATX que rondan los 100 €, incluyendo esa distribución con lomo cerrado que parece algo antiproductivo en lo que a ventilación se refiere. Pero solo lo parece. Lo cierto es que a la Tor Pro no le falta espacio para meter ventiladores. Cuesta unos 110€ y en caso de necesidad se podrá ampliar con ventiladores Aerocool Edge (15 € la unidad).

















