3. Comentarios

La Antec Nineteen Hundred (1900) ofrece una gran dependencia con dos características que van a condicionar drásticamente su uso. La primera son sus dimensiones. Esta súpertorre, alcanza los 70 cm de altura (en realidad se queda a un par de milímetros de esta medida). Además, hay que tener presente su profundidad, que supera los 55 cm. Muchas mesas miden 60 cm de profundidad o menos, de modo que si están encaradas «pegadas» contra una pared trasera, seguro que el frontal de la caja sobresaldrá de la mesa o incluso las patas delanteras no asienten sobre la mesa en el peor de los casos. Así que lo primero antes de adquirir una caja como ésta es asegurarse de que sus dimensiones no van a ser un impedimento para su correcta instalación en la ubicación deseada. Obviamente, es mejor colocarla encima de una mesa, pero también puede estar en el suelo, aunque no nos guste demasiado esta idea. Estas cajas están hechas para ser vistas.

Su peso es otro tema de gran calado. La súpertorre pelada alcanza casi los 14 kg, un peso muy considerable que sumado a todo el hardware que puede albergar se convierte en un objeto inamobible por un solo usuario, a no ser que esté muy fuerte. Generalmente, los ordenadores están pensados para que se puedan mover con relativa facilidad, incluyendo las cajas para PC. En este caso, Antec ofrece una súpertorre cuyas dimensiones y peso deben obligar al fabricante, mejor dicho al diseñador o ingeniero, a pensar en un «objeto inamovible» que deberá ofrecer cierta manipulación al usuario. ¿Qué quire decir esto? Cualquier usuario que tenga una caja de estas características, muy grande y pesada, necesitará de un sitio fijo para ubicarla, y a ser posible, sin necesidad de moverla, poder hacer todas las tareas de montaje, desmontaje, conexiones y limpieza periódica. Implica acceso por todos los flancos, incluso el trasero. De ahí en parte la necesidad de buscarle una buen «nido». Veremos si Antec ha pensado en todo ello.

Como tiene acostumbrados a todos sus usuarios, Antec sigue no escatimando en gastos en el embalaje y protecciones. Como suele hacer, ofrece un cartón de calidad, grueso y resistente, con más motivo para esta torre. Tal como veréis el par de moldes internos para amortiguar los golpes son también gruesos y resistentes, por lo que garantizan en conjunto un transporte digno para una caja de tanto peso y tamaño. Además de la bolsa de plástico, Antec suele adjuntar una hoja especial ProtekWarp para absorción de la humedad, que impide la corrosión del acero del chasis, remaches y tornillería, de modo que aunque la supertorre esté mucho tiempo dentro del embalaje, mantenga su acabado inalterado.

El embalaje ofrece una presentación externa muy digna, sencilla en general y bastante detallada en la cara trasera del embalaje. A diferencia de muchos fabricantes, Antec ofrece un embalaje distinto para cada modelo. De modo que veréis cajas con fotos de la súpertorre en negro y verde, y otras con este modelo en negro y rojo. Aclarar que ambos modelos son idénticos, salvo los toque de color, de modo que este análisis puede servir para ambas versiones.

La parte frontal muestra toda la súpertorre en perspectiva, dejando ya ver el ventanal de gran formato en el lateral izquierdo de la súpertorre. Los laterales del embalaje muestras más caras de la Nineteen Hundred, destacando el lateral izquierdo totalmente abierto para mostrar todo el interior. Una sola fotografía como ésta última es suficiente para demostrar el poderío de esta peculiar caja para PC. La parte superior desglosa las especificaciones técnicas más relevantes, todas ellas detalladas en la página anterior de este artículo, a falta de desgranar los pesos neto y bruto del producto, que alcanza los 15kg. Antec debería haber incluido este detalle, que tampoco está en la web oficial ni en el manual de instrucciones descargable online.

La parte trasera es la más detallada, con hasta 18 viñetas de fotografías reales de la súpertorre, detallando en múltiples idiomas cada una de sus partes. Los detalles saltan a la vista antes de abrir el embalaje, aunque no están todos. La Nineteen Hundred tiene tantos detalles que es imposible resumirlos en una lista corta. Las viñetas podrían tener un fondo blanco, para poder resaltar mejor la caja, que es casi por totalidad de color negro, así como la mayoría de sus partes.

Lo siguiente a detallar es la operación de desembalar esta súpertorre. Como tal, la parte inamovible lo máximo posible debe ser la súpertorre, de modo que se deberán abrir las cuatro pestañas superiores del embalaje, darle la buelta 180º a todo el embalaje con la súpertorre dentro sin que esta se salga, y apoyada en el suelo tirar únicamente del embalaje hacia arriba, evitando usar en este proceso cualquier mesa para mayor comodidad para el usuario y mayor seguridad para la súpertorre. Esta operación debería estar detallada por Antec en alguna parte, ya que es la única forma de sacar la súpertorre de manera segura y sin esfuerzo. De no ser así, un pequeño golpe de canto por accidente y el usuario tendrá marcada o «picada» su súpertorre de por vida, debido a que es algo difícil controlar el peso; no el peso, sino el peso repartido en una caja tan grande. Si el peso fuera concentrado en un objeto mucho más pequeño, todas estas instrucciones sobrarían. Sin embargo, en el manual de instrucciones descargable en PDF, únicamente está en inglés y solo señala algunas precauciones a tener en cuenta, muchas que no tienen que ver con la súpertorre, sino con el hardware a instalar en ella. Las instrucciones citadas deberían estar en el embalaje del producto o en un folleto de acceso directo al abrirlo.

Respecto a los accesorios, Antec debería haber usado la típica caja simple de cartón para meter todo dentro, y dejarse de tanta bolsa hermética suelta. En una de las bandejas para discos duros se sitúa una bolsa hermética mediana. Dentro de ella hay un pequeño folleto de instrucciones rápidas o básicas, 4 bridas (podrían haber puesto algunas más, unas 10 al menos), 3 adaptadores de 2 a 4 contactos para los ventiladores de 12V. Se acompañan de una pequeña bolsa de cierre hermético con toda la legión de tornillería, que no es poca. El problema de esta presentación es que la tornillería así no va segura en el transporte, porque es un pequeño bulto de peso concentrado dentro de una bolsa de plástico que puede reventar en algún momento determinado. Todo esto son bobadas que pueden no gustar a más de un usuario si al final el embalaje sufre algún golpe seco y algo se acaba desprendiendo. No hay nada peor que abrir una caja de gama alta y encontrarse todo suelto en su interior, con peligro incluso de estropear el acabado de la pintura interna por el roce.

Dejando todo lo demás a un lado, una vez se tiene delante la Nineteen Hundred desnuda, es fácil percatarse al fijarse bien qué es lo que ha hecho Antec con este modelo, cómo ha nacido. La referencia la tenéis con la semitorre P280 de Antec (Serie Performance One), que ya pasó por Hardaily Labs, dejando buenas sensaciones. También tiene muchas similitudes a la Antec Eleven Hundred. Aunque la comparación os parezca una exageración, la Nineteen Hundred es prácticamente la P280 con un módulo inferior para darle altura y más capacidad, con el frontal y lomo cambiados «más a lo gamer», y algún detalle más, como el añadido del ventanal transparente y el trato con los ventiladores y filtros. No se trata de comparar, sino de ver de dónde salen las cosas.

Si conocéis la P280, con añadir que el módulo inferior incluye 6 bandejas más extraíbles para discos duros de 3.5″/2.5″, y más espacio trasero para incluir otra fuente de alimentación ATX para poder montar dos, ya prácticamente habríamos terminado este artículo. Sin embargo, vamos a desgranar muchas de las partes de la Nineteen Hundred centradas para descifrar su uso, y así poder aprovecharlo.

¿Para qué una caja tan grande? ¿A caso con una torre o incluso semitorre no es suficiente? Una súpertorre (concepto ligado a su tamaño) es algo más alta que una torre y entre 1/4 y 2/4 más grande que una semitorre. La supertorre conlleva espacios a aprovechar para otros usos. A veces, el concepto de súpertorre no se liga a su gran tamaño, sino a sus prestaciones, llamando a una semitorre «súpertorre», cuando es una semitorre de la más alta gama. En este caso, la Nineteen Hundred tiene 4 características fundamentales a tener presentes:

  1. Incluye 9 ranuras de expansión. Normalmente las semitorres y torres incluyen 7 ranuras como cifra habitual, o excepcionalmente 8. Con 9 ranuras, Antec ofrece una o dos ranuras más para tarjetas adicionales que no se conectan a las ranuras PCIe de la placa base, desde módulos, conectores de alimentación o conexión de datos trasera, compartimentos conversores de formatos para unidades de almacenamiento adicionales. Más ranuras, implica más opciones, teniendo 8 ranuras completas para poder instalar 4 tarjetas gráficas de doble ranura y poder atornillar la más baja correctamente.
  2. Ofrece un espacio libre para tarjetas gráficas de hasta 330 mm, antes de topar con la columna delantera para discos duros. Parece que orientada para los jugadores sí está, ya que además incluye hasta 6 ventiladores de fábrica. Muchos fabricantes presumen con sus cajas gamer, y ni siquiera ofrecen más de dos ventiladores, sabiendo (o ignorando, quien sabe) que las cajas se calientan en su interior, a veces mucho según el hardware instalado. Además, con su ventanal de gran formato, que ocupa prácticamente todo el alto y ancho de toda la parte superior de toda la súpertorre, permite mostrar el interior de una forma muy atractiva y clara, sin esconder nada el hardware más vistoso, el que más interesa que se vea.
  3. Equipa todo el módulo inferior fijo, dando más capacidad para poder instalar una fuente de alimentación adicional. Esto permite montar equipos muy bestias, y con bestias es quedarse corto, incluyendo dos fuentes de alimentación HCP Platinum de 1300W cada uno, trabajando en conjunto. Son 2600W de potencia continua para el hardware más excepcional y caro. Hay muy pocas cajas en el mundo que permiten esto, entrando en una exclusividad inaudita para los pocos que más tienen, incluso exajerada e innecesaria. Obviamente se pueden montar otras fuentes de menor potencia o incluso dos de potencia variada, como una de 1000W y otra de 850W de refuerzo. La tecnología OC Link de Antec lo permite, ya que es una solución muy simple de encendido a la par.
  4. Mayor capacidad para más discos duros de 3.5″, con un total de 12 bandejas independientes. Si hacéis números, con la Nineteen Hundred se pueden instalar hasta 2TB x12 unos 24TB de capacidad, además de otras dos unidades SSD de 2.5″, al menos. Al igual que los puntos 1, 2 y 3, este punto 4 obliga a instalar una placa base de gama alta de formato grande con múltiples conectores SATA. Debería proporcionar 2+12 conectores SATA al menos, más las posibles lectoras de formato óptico, si se opta a ellas. Puestos a exagerar, con las nuevos discos duros de hasta 4TB, la Nineteen Hundred podría proteger hasta 48TB en un solo PC, montar diferentes sistemas de RAID para mayor velocidad y/o seguridad, al mismo tiempo que permite mayor capacidad para datos duplicados. De este modo la Nineteen Hundred se puede convertir en un pequeño y potente servidor local acompañado de un buen hardware, sin entrar en el más mínimo ridículo.

Llegando a este punto, es impepinable que el usuario que adquiera este modelo va a ser para un uso muy específico, un uso de los más excepcional, o bien para potencia gráfica muy alta, potencia de consumo exagerada e incluso innecesaria o capacidad de almacenamiento de datos, o todo eso a la vez si se tercia y «la pela» abunda. Si queréis algunas cajas equiparables, tenéis la NOX Blaze X2 Project, una súpertorre modular de doble módulo separable, La Cooler Master Cosmos II otra súpertorre de fuerte diseño bastante cara, la Corsair Obsidian 900D, una de las mejores súpertorres que veréis actualmente y alguna que otra exageración más de Lian Li, por poner algunos ejemplos de otras marcas.

Y ¿qué más ofrece la Antec Nineteen Hundred? Pues el silencio. Antec no se olvida del «Quiet Computing» y equipa la Nineteen Hundred de tres características fundamentales para obtener bajo ruido, tanto por vibraciones como en el apartado de ventilación. En primer lugar, equipa paneles de insonorización en las 4 tapas laterales, que de algún modo disimulan el ruido interior, amortiguándolo ligeramente. Por otro lado, los 6 ventiladores preinstalados, incluyen cada uno de ellos un interruptor unido a un cable de prolongación que ofrece hasta 2 velocidades, para modo silencioso o de alto rendimiento. Por último, todas la bandejas extraibles para los discos duros de 3.5″ incluyen cuatro bases de silicona antivibraciones, que junto a la robustez de la súpertorre en general absorben por completo el ruido que sería capaz de transmitir los discos duros al chasis. Aunque ningún ventilador incluye sistema antivibración alguno, la propia robustez del chasis impide las vibraciones, a no ser que se instalen ventiladores de 120mm de elevadas RPM sin sistema antivibración propio.

De este modo, la Antec Nineteen Hundred es un 4 en 1, una caja para jugar a lo bestia, una caja para almacenar datos a lo bestia, una caja para consumir energía a lo bestia y una caja para disfrutar de ella en silencio, ya no tan a lo bestia ¬¬. Lo único que faltaría explotar más es la posibilidad de instalar ventiladores de 14cm, quizá más adecuados debido el tamaño de la súpertorre. Además, tampoco es su punto fuerte la capacidad para equipar diferentes sistemas de refrigeración líquida, reduciendo la lista a radiadores de como mucho 2×120 mm, aunque ya sabéis que luego el usuario apañado puede ingeniárselas para montar otros sistemas en zonas no preparadas exclusivamente para ello.

Por otro lado, aparte de los puntos mejorables que se pueden desgranar del diseño de esta súpertorre, se podría haber explotado más el espacio conjunto que ofrecen las dos zonas para dos fuentes de alimentación. Una fuente de 1000 y 1300W puede resultar muy apañada y suficiente, por lo que se queda un hueco muerto para la otra fuente, en caso de solo instalar una unidad. Se echa de menos mayor versatilidad en este sentido, para poder dar otro uso a ese espacio. Además, no convence demasiado instalar la fuente en el módulo inferior, junto con otros 6 discos duros, en un recinto cerrado, cuya fuente tendrá su circuito de ventilación independiente (entrada inferior, salida trasera), y cuyos discos duros se quedan con tan solo un ventilador con entrada de aire delantera, sin ningún ventilador de evacuación que provoque un circuito de circulación de presión y absorción. Esto se podría haber solucionado preparando la zona intermedia inferior para colocar un ventilador de 120mm horizontal, que impulsara el aire hacia arriba.

Respecto al diseño de la torre, si habéis visto ya las fotografías conforme vais leyendo, veréis que está formada por un solo chasis metálico de dos partes unidas, no separables, con una tapa o carátula frontal extraíble tirando hacia delante y otra tapa superior en el lomo, desmontable tirando hacia atrás. En ambos casos es necesario desenroscar tornillos, 4 con destornillador desde el interior y 2 manualmente desde el exterior respectivamente. Ninguna objeción con la tapa del lomo, pero ya es cansino que el fabricante una y otra vez recurra a las mimas fórmulas de siempre para solucionar el diseño frontal. En este caso, al tratarse de una caja tan grande, se podría haber obtado de una parte fija superior (o desmontable también) y otra inferior desmontable para definir todo el frontal, de modo que el usuario pudiera trastear con los filtros y los ventiladores para tareas de limpieza, sin tener que lidiar con la parte más alta, y el cableado asociado, que una vez más se une en la carátula frontal extraíble, en lugar de fijarlo al chasis y dejarlo tranquilo. Además, la presentación y paso de todo el cableado es más adecuarlo repartirlo por la parte derecha, por detrás de la bandeja de la placa base, y dejar libres las 3 bahías de 5.25″.

La mayoría de las pegas que consideramos de la Nineteen Hundred están ligadas al diseño de su frontal, que se pueden resumir en una carátula frontal extraíble demasiado grande, el cableado unido a dicha carátula (todo un estorbo al manipularla) y el paso de todo el cableado por el centro de las bahías de 5.25″. Con lo sencillo que sería diseñar el frontal para anclar todos los cables al chasis para no tener que tirar de ellos jamás, con un sencillo panel de conexiones integrado en el chasis, no en la carátula frontal y al mismo tiempo pasar todos los cables por la derecha, escondiéndolos y ordenándolos mejor. Solo con estos detalles la Nineteen Hundred mejoraría drásticamente, sin apenas esfuerzo por parte del fabricante. El resto de detalles son aplaudibles.

Por último, algo que no termina de cuajar en este modelo es el trato que otorga Antec al usuario a la hora de controlar las RPM de los ventiladores. Esto es un poco gracioso, porque Antec mima muy bien la parte trasera con un adaptador de molex de 4 contactos a 4 conectores de 3 contactos para conectar hasta 4 ventiladores en unas sola toma, lo cual está muy bien, y además incluye un panel trasero para hasta 4 interruptores, 3 de ellos usados para los 2 ventiladores del lomo y el ventilador trasero. Pero a los 3 ventiladores delanteros el fabricante no ofrece ninguna solución para nada cómoda. En caso de querer conectarlos directamente a la fuente, son necesarios los 3 adaptadores incluidos en los accesorios, que es la solución más facilona. Pero si el usuario quiere cambiar las RPM de estos ventiladores porque todos tienen 2 velocidades, no tendrá más remedio que abrir un lateral para acceder uno por uno a los 3 interruptores, que penden cada uno a sus anchas dentro de la supertorre.

El resto de detalles cantan a la vista. Compatible con la mayoría de placas base de formatos grandes, como las E-ATX, el formato más adecuado. No es compatible con el formato XL-ATX, una lástima, a no ser que la placa mida menos de 330mm de ancho, por lo que tal vez se pueda montar tapando algunos orificios de paso engomados. Ya sabéis que el formato XL-ATX es bastante abierto, y hay varias medidas según los modelos. Incluye sistema de anclaje sin tornillos desmontable para las 3 bahías de 5.25″, sin ningún adaptador para 3.5″ externo. Además, las 9 ranuras de expansión se completan con placas microperforadas montadas mediante tornillo manual. El gran detalle del ventanal sobra comentarlo, pero algo más disimulados son los 5 filtros antipolvo, que escondidos acompañan a los 3 ventiladores frontales y 2 del lomo. Todos los ventiladores van atornillados con dos tornillos pasantes en diagonal, amarrando el ventilador y el filtro a la vez. De modo que en las tareas de limpieza, desmontar los ventiladores y filtros es muy sencillo y rápido; desenroscar dos tornillos por cada ventilador y listo. Lástima que el acceso frontal sea algo peliagudo, obligando al usuario a abrir los dos grandes tapas laterales superiores para poder acceder a los 2+2 tornillos de seguridad interior para poder separar la carátula frontal. Qué lástima que el sistema empleado en el lomo no se aplique en parte del frontal. Aparte, incluye el típico filtro en el inferior de la zona para la primera fuente de alimentación. Por otro lado, las pequeñas tapas laterales inferiores tienen dos bisagras inferiores y un eje de cierre superior de doble anclaje, con abertura trasera mediante un botón a presión. Es un sistema de tapa con cierre muy simple, cómodo y efectivo, que además permite desmontar las tapas y separarlas del chasis, gracias al diseño de las bisagras.

Por último, otros dos grandes detalles que hace falta remarcar son las 4 grandes patas de caucho, que van como anillo al dedo a este chasis. Estas patas están adheridas y también ancladas (esto es muy importante) al bajo del chasis ofreciendo un excelente asiento general; de este modo no habrá desprendimiento de ninguna pata porque falle la adhesión con el paso del tiempo, gracias al anclaje. El otro detalle es la generosa holgura detrás de la bandeja de la placa base, con hasta 30 mm de espacio para hacer lo que se quiera detrás, con orificios de paso engomados y aros de anclaje con hasta 5 cinturones reutilizables, destacando los orificios superiores e inferiores que no traen engomado y que también se usarán para pasar cableados.

En resumen, la Nineteen Hundred de Antec es una evolución del tamaño de otro modelo conocido, usando ideas ya fabricadas, encaminado al mercado para jugadores intencionadamente, ofreciendo un modelo más o menos insonorizado de una sola pieza, muy robusto, de alta calidad y con materiales dignos de la gama alta. Ideal para jugadores exigentes por poder instalar varias tarjetas gráficas potentes y grandes de longitud, además de fuertemente ventilada para no sufrir excesos de temperatura, en gran parte provocadas por las nombradas tarjetas gráficas. Con dos recintos para 2 fuentes de alimentación, algo prácticamente inédito, muy poco habitual, así como la oferta de hasta 12 bandejas para unidades de 3.5″ ofrecen una gran capacidad para almacenamiento de datos. Para jugar, para servidor o simplemente almacenamiento de datos a manta, o para potencia extrema, la Nineteen Hundred es la exageración hecha caja para los más puros entusiastas de los PCs de grandes dimensiones, de grandes capacidades, de gran rendimiento, de gran silencio.

4 COMENTARIOS

  1. Hola

    Quiero felicitar a Hardaily por esta review. Muchas gracias!!!!

    Estaba buscando información de esta peazo de torre y en castellano y aquí me he encontrado todo lo que buscaba.

    Estoy muy interesado en esta torre. La he buscado en muchas tiendas pero solo está disponible en muy pocas, eBay, Amazón… ¿Álguien conoce actualmente alguna tienda física o de Internet donde la vendan? Yo soy de la comunidad valenciana. No está ni en pccomponentes.

    Por otro lado, me gustaría que me ayudaran. Tengo dudas sobre el tema relacionado con la refrigeración y los ventiladores. Desde hace más de año y medio que tengo una semitorre Cooler Master, y antes de comprarla tenía previsto montar un radiador de 240×120 que ya tenía para la CPU. Tenía entendido que cabría. Cual fue mi sorpresa que cuando me puse a montarla, el radiador me topaba delante en la primera bahía de 5’25 pulgadas y no pude montarlo. desde entonces está en el armario. Cuando me pasó me entraron ganas de tirarla a la basura.

    El caso que es no quiero que me pase otra vez, comprar una torre y luego tener problemas al montar. Así que pregunto a quien tenga esta caja o a los que la han analizado.

    ¿Se puede instalar un radiador de 240×120 en la parte superior por dentro? O sea, justo arriba de donde cae el procesador ¿Topará en algún lado?

    ¿Se pueden sustituir todos los ventiladores de la caja por otros que ya tengo de 12 centímetros?

    ¿Habría alguna forma de aprovechar los interruptores que trae esta caja para dichos ventis? Tengo pensado controlarlos desde la placa base, pero si también se puede aprovechar eso pues mejor.

    Y otra cosa, he visto en las fotos que los cables USB que son 3.0 en el conector azul que va a la placa base sale otro cable con otro conector más pequeño ¿Ese es el USB2.0? O sea se pueden conectar esos cables a la placa base con tomas USB 2.0?

    Tengo la Gigabyte Z87X-UD5H y creo que solo tiene un conector USB 3.0 de esos. Me interesa tener todos los puertos USB disponibles. De momento voy a cambiarle la tarjeta gráfica, pero no le voy a dar uso gaming, sino más bien de almacenamiento. Voy a instalar muchos discos duros.

    Y ya lo último. He leído en la review que se pueden conectar dos fuentes de alimentación de manera casera para que vayan juntas. ¿Cómo se hace eso? ¿Alguien me lo podría explicar?

    Gracias, espero una contestación

    Un saludo

    • Hola Emilio, ¿cómo está?

      ¡Gracias a ti por tus comentarios!

      A ver si podemos contestarte a todo lo que has preguntado, que son varias cosas distintas que no tienen que ver unas con otras.

      Pues mira, estás de suerte. Parece que en PcComponentes apenas hay nada de Antec, pero la tienes en Coolmod, encima en los 2 colores. Es una tienda online que está en Almazora. ¿No la conoces? Si estás cerca puedes incluso recogerla y pagarla allí. Es un almacén grande con recepción y todo. Es que a saber cuanto te costarán los gastos de envío. Esta súpertorre es muy grande y puede que suba lo suyo.

      Aquí tienes el enlace:
      En rojo… http://www.coolmod.com/caja-antec-nineteen-hundred-red-precio
      En verde… http://www.coolmod.com/caja-antec-nineteen-hundred-green-precio

      Vamos como para quejarte. Está por 225€ + GE. Te recomendamos que te lo mires muy bien, a ver si la encuentras más barata en algún otro sitio, aunque ya te decimos que está a buen precio. Tendrás que registrarte para comprar, como en cualquier otra tienda online.

      Tamnbién la tienes aquí:
      http://www.lambda-tek.com/Antec-0-761345-15991-3~shES/2896476&origin=gbaseES10.22?gclid=CJHQy-yDjcMCFY3JtAodDwgAUg , algo más cara.

      Y supuestamente en la tienda de shopping online de Antec posiblemente más cara. Pero no hay nada mejor que comprar siempre directamente a la marca. Generalmente, cualquier problema te lo solucionarán mejor, aunque tratándose de una torre, la garantía «no vale para nada», son productos que no se suelen romper, y si se rompe algo importante, seguramente no entrará en la garantía, porque será de algún golpe fuerte o alguna negligencia del usuario.

      La Ninetheen Hundred su fuerte no es su capacidad para refrigeración líquida. En el lomo (arriba) cabe y trae 2 ventiladores de 120mm. Sin embargo, puede que no te quepa el radiador por su ancho si quitas esos 2 ventiladores, ya que los ventiladores quedan embebidos dentro del chasis superior. Podrías hacer un apaño montando justo el radiador debajo de estos ventiladores, que te cabe bien colocando los tubos hacia la parte trasera. Además, como seguramente el radiador traerá sus dos ventiladores, éstos los puedes poner justo debajo de él, o sea 2 arriba (los que trae la torre) y 2 debajo del radiador (los del radiador). Así podrías hacer incluso que te hiciera menos ruido el conjunto bajando algo las RPM (más fresquito, menos ruido).

      Los interruptores de los ventiladores no los podrías reutilizar, ya que el cable va soldado al propio ventilador incluido, o sea es un cable que nace del ventilador, no es que puedas instalar un ventilador de otra marca y conectarlo a ese cable con interruptor. O sea, si quieres esos interruptores, tendrás que gastar los ventis que trae, que no están mal. Los ventiladores de Antec que traen en la mayoría de sus cajas de gama alta suelen durar muchísimo. Tienen un buen rotor y vienen bien lubricados. Podrás cambiar todos los ventiladores si los tuyos son de 120mm, prescindiendo de los interruptores.

      Tienes una estupenda placa base de Gigabyte. Esta placa base, según hemos revisado en la web oficial de la marca, parece tener 2 conectores USB 3.0 separados (los anchos con más contactos). Revísalo porque esta torre puede que te venga pintado para tener todos los conectores del frontal a velocidad 3.0. Sobre tu duda, sí, el cable ese es 2.0. Así puedes usar una toma 3.0 o 2.0, pero cada puerto irá a su correspondiente velocidad.

      Sobre juntar las fuentes de manera casera, es muy sencillo, pero tienes que saber lo que haces y asegurarte. Como hagas algo mal puedes hacer algún cortocircuito y cargarte las 2 fuentes. Así que cuidado.

      Las actuales fuentes ATX tienen una toma de 24 contactos (20 la generación anterior). En ésta siempre hay un cable de color verde, siempre en la misma posición (cable de encendido) y varios cables negros (cables neutros). Pues bien, puenteando estos dos cables (verde con cualquier negro) enciendes la fuente sin necesidad de conectarla a la placa base (es como si le dieras al interruptor de encendido de tu torre). Sabiendo eso, puedes puentear el cable verde de la fuente 1 (maestra) con el cable verde de la fuente 2 (esclava), y el mismo cable negro de la fuente 1 con el mismo cable negro de la fuente 2 (en realidad da igual cuales mientras ambos sean negros). De este modo solo tendrás que conectar el conector de 24 contactos de la fuente 1 (maestra) a la placa base, y el otro dejarlo colgando. Al pulsar el encendido en tu torre, encenderán ambas fuentes a la vez. Podrás usar una para tus tarjetas gráficas y otra para todos tus discos duros o algo así. Ahora ya sabes la idea, pero el cómo hacerlo ya es aplicando algo de taller, de ahí que sea «casero». En realidad solo te hacen falta dos simples cables de cobre para hacer los 2 puentes. Corsair, o Antec entre otros fabricantes, hacen prácticamente lo mismo de manera formal en algunas de sus fuentes, pero la idea sigue siendo la misma (cómo usar el mismo interruptor de la torre para encender dos o más fuentes de alimentación).

      Esperamos que te sirva todo el tocho…

      Un saludo

      • Guau asi da gusto!!!!

        Muchas gracias por toda la información!!! Me lo iré mirando a ver si puedo montar todo lo que quiero. Es posible que la placa base la cambie por otra para poder montar varias tarjetas gráficas más adelante, al menos dos en SLI. Lo que quiero es tener buena potencia gráfica y mucho almacenamiento. Voy a usar ese PC para muchas cosas, jugar aunque poco, trabajar en diseño gráfico, y voy a editar archivos que ocupan mucho, repetidas copias de los mismos, en diferentes unidades, etc. Vamos, que no se me permite perder el trabajo realizado por algún fallo en algún disco.

        ¿Qué sería mejor, usar dos fuentes de mediana potencia con ese «método casero» o una muy potente? Gracias

        • Buenas Emilio
          Disculpa por tardar tanto en contestarte. Obviamente, si te llega con una sola fuente potente, mejor que dos. Al final si metes tanto «trasto» dentro de la torre no la podrás ni mover. Ahora bien, si dispones de dos fuentes medianamente potentes y no te llega con solo una, podrías probar a «empalmarlas» con este método si lo que quieres es ahorrar y no comprarte una fuente más, aún más potente. Pero si pones 2 te aseguro que el conjunto te pesará ¡un kintal!
          ¡Gracias a ti!
          Un saludo

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