4. Componente principal. Software iCUE y pruebas varias
Construcción y acabados. Ergonomía
La primera vez que vimos los Virtuoso RGB Wireless SE versión Gunmetal la reacción era un ¡guaaauuuu, como molan, son encantadores y de buen gusto, combinando el negro con el gris oscuro y acabados en terminaciones plateados que le dan un aspecto conjunto muy atractivo y de alta calidad. Han acetado de lleno en esto y cabe señalar que este aspecto es bastante distinto a las versiones no SE en blanco o negro. La Edición Especial de los Virtuoso se ven francamente diferente. Toca felicitar a los responsables de Corsair. De hecho, este estilo de gris oscuro metalizado con el negro y con toques de corte plateado es una delicia. Cómo se puede lograr esta combinación con colores que son de la misma paleta de un contraste levemente distinto. La versión gunmetal tiene un estilo y aspecto de un muy buen gusto. ¡Sí señor! No sería mala idea que la marca siguiera apostando por este estilo en concreto para otros de sus periféricos.
Estos Virtuoso SE son unos auriculares de diadema con un puente levemente acolchado recubierto de cuero sintético negro, brazos metálicos de aluminio resistente con los cascos también con recubrimiento metálico exterior y plástico con almohadillas de cuero sintético negro con acolchado autoadaptable. Las horquillas que sujetan ambos cascos se pueden girar unos 180º en horizontal y unos pocos grados en vertical, ajustándose perfectamente al contorno de la cabeza. Sin embargo, podrán resultar un poco fatigantes si se usan durante mucho tiempo continuado y si hace mucha calor podrán aumentar el sudor.
La diadema es ajustable en altura en ambos extremos en hasta 11 puntos fijos. Sin embargo, es un puente curvo, que para demasiado duro sobre la cabeza, amortiguando realmente poco, y teniendo presente que los auriculares pesan unos 360 gramos. No son muy ligeros. Esto puede ser un poco molesto para personas con poca mata de pelo o calvas, que sentirán demasiado peso sobre la parte superior de la cabeza. Esto es debido a que el acolchado inferior de la diadema es demasiado fino. Una capa bastante más gruesa hubiera resuelto mejor esta parte de la ergonomía.
Por todos los detalles ya mencionados con las almohadillas y la diadema, es aconsejable descansar de ellos durante unos minutos si los empleáis en largas sesiones. Los Virtuoso SE se pueden considerar unos auriculares bastante ergonómicos, pero no son extraordinariamente cómodos, sobre todo por lo ocurrido con la diadema. En invierno no importará que las almohadillas den algo de calor.
Las almohadillas cierran y aíslan bien del exterior. Se pueden considerar unos auriculares cerrados. Aíslan bastante del exterior, pero se va a oír levemente todo lo que ocurre a nuestro alrededor con la autopercepción del micrófono apagada. En este aspecto, hacen un buen trabajo. Es decir, es posible enterarse de qué ocurre externamente si el sonido está apagado o muy bajo.
Conectividad. LEDs de estado y batería.
Los Virtuoso RGB Wireless SE tienen 3 formas de conectarse. Ésta es sin duda una de las características que más deben valorar los usuarios y que distingue este modelo de muchos otros auriculares que solo son analógicos (solo se pueden conectar con minijack). Desglosemos sus 3 conexiones:
- Inalámbrico, a través del emisor/receptor USB, y solo compatible para Windows con iCUE. Funcionará a 24bit y 48 kHz, sin posibilidad de cambiar. El micrófono se podrá cambiar hasta 24bit y 48 kHz. Según nuestras pruebas alcanza más de 15 metros de tiro directo. Incluso es capaz de atravesar un forjado entre dos pisos contiguos si se está cerca de la ubicación del emisor/receptor USB. Cuando llega al límite, es posible escuchar el audio entrecortado. En la base del casco izquierdo tiene un pequeño LED RGB circular con varios estados:
- Multicolor. Arranque de la unidad durante un par de segundos, al accionar el interruptor del casco derecho en posición inalámbrica.
- LED rojo parpadeante. Los auriculares no consiguen conectar con el emisor/receptor USB, o bien éste está desconectado. El LED circular del micrófono se coordinará también con este color parpadeante.
- LED verde parpadeante. Los auriculares están conectados vía inalámbrica. El LED circular del micrófono se coordinará también con este color verde parpadeante.
- LED verde constante. Los auriculares están en modo de carga de la batería. Según nuestras pruebas la batería dura plenamente cargada más de 16 horas, dependiendo del uso intensivo o no de los auriculares. Es posible estar más de tres días usándolos varias horas al día sin cargarlos. Se puede cargar con el cable USB suministrado mientras se usa.
- Alámbrico, a través del cable con conectores USB de tipo A a tipo C de 1.8m de longitud, y solo compatible para Windows con iCUE. Funciona a 24 bit y 96 kHz, sin posibilidad de cambiar. El micrófono se podrá cambiar hasta 24bit y 48 kHz. La longitud es suficiente, aunque el cableado para notablemente más rígido que el cable analógico. Es más grueso. Aquí lo que no nos ha gustado es el encuentro del conector tipo C con el casco izquierdo, que es algo endeble. Éste no viene machihembrado o empotrado, solo es el propio conector el que estará absorbiendo cualquier tirón del cable. De hecho, el conector baila ligeramente en dirección transversal, aunque no influye en la correcta conexión. Una conexión empotrada similar a la realizada con el micrófono hubiera estado mucho mejor.
- Alámbrico, a través del cable analógico con ambos extremos minijack macho de 3.5mm de 4 contactos, para la señal de entrada y salida (micrófono y auriculares). Cada vez es más común que las cajas para PC traigan el conector hembra de 4 contactos, en lugar de 2 conectores hembra de 3 contactos, simplificando la conexión. Gracias a esta conexión los Virtuoso RGB Wireless SE pueden adquirir otra dimensión en calidad y potencia de audio si se conectan a una tarjeta de sonido de alta calidad. Los hemos probado con la Sound Blaster ZxR con el modo de auriculares y han cambiado radicalmente. Los transductores soportan más potencia que la proporcionada a través de las otras dos conexiones, que para ciertos estilos musicales puede quedarse corto de volumen (por ejemplo en música orquestal con un rango dinámico muy amplio). Es decir, es posible conseguir bastante más volumen y lo sorprendente es que se comportan francamente bien. No hay que subestimar estos auriculares. Su verdadero potencial está aquí, con la conexión analógica, siempre que se conecten a una fuente de calidad con un DAC de alta calidad. Recordad que son unos auriculares de 32 ohmios. Se pueden conectar en la mayoría de aparatos estándar, sin ningún amplificador de auriculares adicional.
Micrófono, autopercepción y rueda del volumen
El micrófono unidireccional está compuesto por un brazo deformable (el tronco negro) de unos 10 cm de longitud, una cabeza gruesa con un micrófono en su interior mejorado respecto de las versiones no SE. A priori, parece la principal diferencia de hardware entre estas versiones de auriculares.
Lo destacado es el excelente trabajo que han hecho con la unión del extremo del brazo con el casco, mediante un conector USB tipo C y machihembrado, quedando perfectamente empotrado y firme. Así es imposible desconectar el micrófono por accidente y es muy fácil acceder al botón de clic de encendido/apagado del micrófono (clic simple) y del encendido/apagado de la autopercepción (pulsar y mantener durante un segundo). Ya podrían haber hecho lo mismo con el cableado USB, en lugar de usar el tipo A. De no necesitar el micrófono, se puede desmontar sin problemas.
La autopercepción se merece un apartado propio. En este caso ha sido toda una decepción y sin duda la parte más negativa de los Virtuoso RGB Wireless SE. La autopercepción, cuyo volumen se puede controlar desde el panel del iCUE, permite escucharte a ti mismo desde los cascos a través del micrófono. El micrófono capta francamente bien las voces, sin sonido de fondo, bien filtrado, aunque no tiene un filtro anti-pop.
El problema está en que el volumen máximo de autopercepción está demasiado bajo, y apenas te oyes como debería. Para que os hagáis una idea, es como si convirtieras los auriculares cerrados en abiertos. En lugar de oírte tú internamente y centrado desde tu cabeza te oyes normal. Pero la autopercepción debe tener mucho más recorrido de volumen. Al máximo de volumen desde el iCUE da la sensación que todavía está al 20% del volumen que debería tener. Esto es un fallo bastante grave que esperemos que Corsair lo solucione con algún firmware nuevo.
Comparando esta situación con los VOID Pro RGB inalámbricos, éstos, a pesar de tener un brazo abatible que «se cae solo» (otro fallo de diseño), el micrófono capta razonablemente bien pero el volumen máximo de la autopercepción está muchísimo más alto, como debe ser. Dicho de otro modo, si tú tienes unos auriculares Corsair Void Pro RGB inalámbricos y utilizas mucho la autopercepción en volumen alto para escucharte a ti mismo mientras hablas online con otros jugadores, no recomendamos para nada el cambio o salto a los auriculares Corsair Virtuoso, hasta que Corsair arregle esto aumentando drásticamente el volumen de autopercepción en los transductores. En unos auriculares que cuestan 200€ no esperábamos estas situaciones. Los jugadores te oirán bien (el micrófono capta bien) pero tú a ti mismo no (la autopercepción es muy baja incluso al máximo de volumen), provocando incluso que levantes demasiado la voz, o grites demasiado para oírte.
Sin embargo, la captación del micrófono es bastante buena. Con el volumen del micrófono al máximo es posible resolver grabaciones limpias sin sonido de fondo, tal como hemos hecho con Renoise 3.2.0, aunque no ofrece ninguna opción adicional para potenciar el micrófono. La onda de audio captada es limpia y dentro de los límites sin necesidad de gritar. Al levantar mucho la voz es posible superar los límites, entrecortando la onda de audio resultante. En este aspecto, el micrófono se comporta como es debido. También lo hemos probado en juegos, como con el Battlefield 5 online con otros jugadores, permitiendo que el resto de jugadores puedan oirte alto y claro. Lástima que ocurra el tema de la autopercepción demasiado baja.
Otra cosa muy divertida es activar la opción de Windows de «Escuchar este dispositivo», en el panel de propiedades del micrófono. Aquí el usuario se sentirá un marciano, al escucharse a si mismo alto y claro (como debería funcionar la autopercepción) pero casi medio segundo más tarde, por el lag generado en la conexión. Esto provoca que sea casi inutilizable esta opción para escucharte a ti mismo como sustitución de la autopercepción del iCUE. De hecho, invitamos a que cualquier usuario lo pruebe. Se meará de risa por lo que sucede. Verá que le resultará casi imposible hablar con naturalidad, precisamente por escucharse medio segundo más tarde. Obviamente, descartamos este uso como sustituto de la autopercepción, aunque realmente es una lástima que exista tanto retraso.
La rueda de volumen del casco derecho funciona con el modo inalámbrico o el modo alámbrico por USB. Tiene un giro infinito algo frenado, bien ajustado. Será necesario soltar el ratón para regular el volumen con la mano derecha, usando el dedo pulgar, por detrás. Quizá en las partidas de juegos esto no sea tan práctico. Lo normal sería usar el ratón con la mano derecha y la rueda de volumen con la mano izquierda, en el casco izquierdo. Además, cuesta lograr precisión a la hora de ajustar el volumen de 0 a 100 a un valor concreto. A veces, incluso girando el volumen para incrementarlo dé un pequeño salto de decremento o viceversa. No es una rueda muy precisa.
Calidad de audio. Software iCUE. Estéreo y Surround multicanal. Ecualización de 10 bandas. Uso
iCUE es un software de Corsair (v3.20.80) muy conocido ya, así que no vamos a extendernos demasiado en explicarlo. Solo mencionar que los Virtuoso solo tienen un firmware disponible, porque acaban de salir al mercado (v0.14.133 / v0.14.67). Basta con ver las capturas de pantalla para ver todo lo que ofrece. A destacar el panel de «configuración del dispositivo», que permite ver el nivel de la batería, incluso en la barra de tareas de Windows de forma opcional, o apagar los comandos de voz. Este panel está mejorado respecto a las posibilidades que ofrecen los Void Pro RGB Wireless. Por otro lado, es posible configurar el brillo de la iluminación RGB de los cascos, que se ve discretamente el logo de la marca. Se pueden cambiar varios efectos de iluminación, aunque en esta ocasión Corsair también ha optado por iluminación RGB más o menos discreta, lo cual es otro acierto.
El modo de suspensión para ahorrar batería también está presente y es configurable en minutos, por defecto en 10 minutos. En este caso, cuando los auriculares no detectan actividad con el interruptor inalámbrico activado, a los 10 minutos se apagarán, en modo de espera. Cuando el usuario mueva los auriculares, automáticamente se volverán a activar. Es decir, traen un sensor «de manipulación». Agítalos un poco y se volverán a encender. Esto es muy cómodo.
Respecto a la calidad de audio de los transductores, hemos hecho muchas pruebas aquí de varios tipos. Estos altavoces de neodimio son de alta calidad, y no solo eso. Los cascos están bien diseñados de tal manera que ofrecen graves contundentes sin que aquello termine vibrando demasiado (vibran poco, pero los bajos son contundentes). El sonido no parece en exceso coloreado y si bastante equilibrado. Tiene graves bien regulados, medios con presencia y agudos claros y nítidos sin nada de ecualización. No parece que ninguna franja de frecuencia concreta está excesivamente desplazada. La mayoría de auriculares que hemos probado de precio inferior para PC pecan de demasiado coloreados en algunas frecuencias o demasiado ahogados en otras, incluso en auriculares de estudio de otras marcas tan conocidas. En ocasiones algunos parecen auriculares que suenan algo «apagados». Los Virtuoso no lo son. Tal vez de aquí venga su nombre.
Es muy común que los transductores de otras soluciones, o más bien el amplificador encargado de producir el sonido responda mal al incremento de las ecualizaciones de ciertas frecuencias, ahogando el resto. Es decir, subir generosamente las frecuencias bajas puede terminar influyendo negativamente en las frecuencias medias y altas, ahogándolas. Cuando pasa eso, los auriculares son considerados directamente de mala calidad. Y hay muchos así. Los Virtuoso no provocan nada de eso. Es posible ecualizar cada banda de sonido desde el iCUE sin preocuparse por el resto de bandas, porque no influirá. La calidad de audio en general es alta. Si usamos un volumen razonablemente contenido, hasta un 85%, no vamos a notar distorsión alguna. Es común notar algo de distorsión muy leve en pistas de audio excesivamente comprimidas con un volumen muy alto. Desgraciadamente hoy en día hay muchísimas así que pueden incluso ahogar un poco a los transductores, siendo la causa de la distorsión la propia pista, en lugar de los transductores. La calidad de audio se nota, sobre todo con pistas de audio bien renderizadas y remasterizadas.
Una de las pruebas más exhaustivas que realizamos es escuchar piezas orquestales a alto volumen, que suelen tener un rango dinámico muy amplio. Si los auriculares suenan bien, seguramente se comportarán bien en otros estilos musicales. Los Virtuoso son buenos incluso para música orquestal. Muchos auriculares dejan mucho que desear aquí. Incluso nos atrevemos a señalarlos como una posible solución de segunda escucha para producción musical, aprovechando su conexión analógica con una tarjeta de sonido más potente que ofrezca todavía más volumen que la conexión por USB o inalámbrica, que en estas conexiones posiblemente faltaría un poco más de volumen. No se trata de quedarse sordo, sino de «tener el control».
Los Virtuoso pueden funcionar de dos maneras. En modo estéreo de 2 canales o en modo surround de 8 canales (7.1 Surround Sound). El modo Surround puede usar los 8 (7.1) o 6 (5.1) canales de audio de los juegos y convertirlos en sonido envolvente de 2 canales, a diferencia de muchos auriculares gaming mucho más económicos, que solo trabajan con 2 canales con sonido surround virtual. El sonido Surround no queda nada exagerado ni transforma apenas la fuente original. Se puede emplear en juegos o en películas para potenciar el posicionamiento, pero toca usar este tipo de fuentes multicanal para aprovecharlo.
Respecto a las ecualizaciones, iCUE ofrece hasta 10 bandas de frecuencia de -12, 0, +12 dB, como ya es habitual. Se echa de menos una barra de volumen más a la derecha para la ganancia que permita incrementar manualmente todavía más el volumen. En este caso, los transductores habrían soportado mayor volumen y justificarían mejor el nombre «virtuoso». Aunque mayor volumen podría significar más consumo, y por tanto menor duración de la batería en la conexión inalámbrica. También se echa de menos que se muestre el valor de incremento/decremento de cada banda de ecualización en la parte superior. No entendemos por qué estos valores no se muestran.
El panel de «Preajustes EQ» ofrece 5 modos de ecualización. «Pure Direct», por ejemplo es la típica «Flat» o plana, sin ecualización. Estas ecualizaciones son un tanto exageradas y se notará bastante al cambiarlas. Lo mejor es que es posible guardar ecualizaciones personalizadas, donde el usuario puede matizar cada banda de frecuencia sin exagerar demasiado para lograr el mejor sonido necesario según las pistas de audio o juego de turno. No obstante, en plano los auriculares no suenen «apagados». Así que no será necesario ecualizar en exceso si hace falta.
Por último, cabe señalar problemas de compatibilidad con otros dispositivos similares, como los Void Pro Wireless. Si ambos auriculares inalámbricos están conectados, los Virtuoso y los Void, por ejemplo, es decir ambos emisores/receptores USB conectados, es posible que se crucen funcionalidades de control, aunque uno de los auriculares esté apagado con el interruptor en OFF. Para evitar estas extrañas incompatibilidades, es recomendable utilizar únicamente un dispositivo, desconectando el resto. Esto es debido a que estos dispositivos usan el mismo panel de audio, (mismos efectos RGB, mismas ecualizaciones, etc). iCUE no está bien preparado para emplear varios auriculares inalámbricos o por USB a la vez. Incluso se podrán reproducir los «comandos de voz» dos veces a la vez, oyéndolos más alto todavía.
En resumen, los Virtuoso RGB Wireless SE son unos excelentes auriculares de diadema. A falta de pulir algunos detalles mencionados, la calidad de audio está fuera de toda duda, sobre todo aprovechando su conexión analógica y sus ventajas como auriculares inalámbricos, ofreciendo una solución flexible, lejos de otras soluciones puramente analógicas, además de su conexión USB cableada para aumentar un poco más la calidad de audio con pistas de audio adecuadas. Solo faltaría mejorar notablemente la autopercepción, a ser posible, siendo esto una decepción. Lo que más convencerá sin duda es su aspecto. La versión gunmetal es una delicia y poder desmontar el micrófono es todo un acierto. Gustará a cualquiera. Estos auriculares cuestan unos nada despreciables 200€, dejando las otras versiones en blanco o negro como soluciones algo más económicas.

















