4. Pruebas varias. Instalación y uso. Software devolo Cockpit
Base y satélite, los protagonistas
La base y el satélite son dos aparatos de diseño remarcado, moderno y también «disimulado», puesto que en su interior incluyen varias antenas para la conectividad inalámbrica. Este diseño los aleja de los típicos aparatos con antenas exteriores desmontables. Ambos aparatos tienen una forma idéntica, plana, con una base con dos patas traseras extensibles para otorgar estabilidad a cada unidad. La construcción es exquisita, mediante una carcasa de plástico ABS, con perímetro en negro mate y laterales en negro brillo. El problema de este negro brillo es que se ralla con mucha facilidad. Queda muy elegante cuando es nuevo, pero a poco de usarlo ya no es tan agradable a la vista al ver tanto rallote. Por eso, en el embalaje incluyen plásticos adhesivos de protección que se deben retirar. Tal vez una superficie estriada, rugosa o con textura, sería más adecuada.
La base incluye 4 antenas en su interior para garantizar la banda de emisión de 5GHz (hasta 1’7Gbps), al igual que el satélite. En la parte trasera la base tan solo trae un puerto RJ-45 Gigabit, con un icono azulado. Tanto la base como el satélite incluyen una toma de corriente continua para el transformador adjunto y un orificio para resetear cada unidad. Además, el satélite también incluye un puerto RJ-45 Gigabit y otros 4 más Ethernet, 10 veces más lentos. Además, el satélite incluye 2 antenas más para la conexión Wi-Fi desde dicho satélite a 2.4GHz (hasta 0’3Gbps)
Para interactuar con el usuario, el frontal de ambos aparatos incluye varios LEDs (la mayoría blancos) con iconos impresos en el lateral derecho, todos distribuidos en vertical. Sería más adecuado que los LEDs iluminaran el símbolo de cada icono. De un vistazo, cuesta entender cada LED a qué va referido. En ambos aparatos y de abajo hacia arriba, el LED inferior indica encendido, el siguiente la conexión puente inalámbrica (la que funciona a 5 GHz con 4 antenas). Este LED está superpuesto sobre un botón para lograr la paridad puente, en ambos aparatos. Éste es el único LED que puede iluminarse en blanco o en rojo, indicando un estado u otro según su parpadeo.
El satélite también trae otro botón junto con otro LED para conectar/desconectar su conexión Wi-Fi. Además, otro LED está destinado a indicar la conexión cableada Gigabit en ambos aparatos, y en el satélite hay otros 4 LEDs blancos más para cada uno de los puertos Ethernet. Todo visto desde un perfil derecho en un entorno iluminado es fácil de entender, siempre que la lectura se realice de abajo hacia arriba.
Ninguno de los aparatos incluye en la parte trasera un interruptor de encendido y apagado. Tampoco los transformadores de corriente. Esto obliga a desconectarlos de la corriente para apagar o encender ambos aparatos, algo un poco incómodo. En este caso, lo más acertado es que sendos transformadores del fabricante APD tuvieran un interruptor de encendido/apagado.
Instalación y uso. Software devolo Cockpit v4.3.3, actualización de firmware. Alcance, transferencia de datos
Instalar el devolo GigaGate Starter Kit es muy sencillo. De hecho, es uno de esos productos apreciables en este sentido, puesto que no es necesario hacer prácticamente nada para que aquello empiece a funcionar.
Instalación del software Cockpit de devolo. Actualización del firmware
Incluso antes de realizar la instalación correcta de ambos aparatos en el hogar, u oficina, es aconsejable revisar si existe alguna actualización de firmware.
Lo primero es instalar Cockpit, un software ya visto en Hardaily Labs en varias ocasiones con el que no haremos hincapié. Cockpit ofrece una función para actualizar online el firmware de cada aparato, tanto la base como el satélite, y que se acomete de forma inalámbrica. Curiosamente y tal como hemos probado, no actualiza a las últimas versiones disponibles del firmware de cada aparato.
Para ello mejor, actualizar de forma manual cada aparato, empleando los archivos DVL descargables de la web oficial de devolo. Tan solo es necesario conectar ambos aparatos, la base al router mediente un latiguillo y el satélite cerca de la base para poder actualizar sin ningún problema y, posteriormente, actualizar uno tras otro cada aparato al nuevo firmware, empleando la dirección URL correspondiente mediante un navegador. El proceso cuesta unos segundos, algo así como un minuto largo. Una vez actualizados ambos aparatos ya están listos para ofrecer el máximo rendimiento que devolo es capaz de ofrecer con este producto hasta la fecha; la actualización de la base de la versión 1.0.4 a la versión 2.0.0, y del satélite, de la versión 1.0.5, a la versión 2.0.1, que son las 2 últimas disponibles recientemente.
Para empezar a usar la red mediante la base y el satélite solo es necesario que ambas estén en paridad correcta, cosa que hacen automáticamente. Para forzar la conexión del puente inalámbrico, tan solo hace falta pulsar el primer botón inferior en ambos aparatos, hasta que el LED rojo cambie a blanco, señal que la conexión es idónea para contenido multimedia, y más que suficiente para conexión a Internet.
Una vez hecha la conexión, podemos establecer todas las configuraciones mediante navegador a internet con las IP’s de cada aparato (192.168.1.140 para la base y 192.168.1.141 para el satélite). Si estas IP’s están usadas anteriormente en la red para otros routers u otros aparatos conectados a la misma, es mejor cambiarlas en estos aparatos para evitar problemas, que no sería la primera vez.
La interfaz es sencilla y amigable, navegando a través de iconos que despliegan ventanas detalladas que se pueden cambiar de idioma. Tanto los botones como los LEDs frontales también se pueden apagar (seguridad y disimulo). Sin embargo, lo más interesante es su fácil manejo. Para la conexión inalámbrica de cualquier aparato tan solo hace falta conectar con el nombre de la red puente, devolo-3f6… que por supuesto se puede cambiar, así como la clave de encriptación WPA2 de múltiples caracteres. En cualquier caso, es aconsejable cambiar dicha clave y usar caracteres extraños, no solo números y letras, tal como viene por defecto. Otro tipo de aparatos similares pueden ser más enrevesados y complejos a la hora de configurar.
Es adecuado tener presente antes de la instalación que, el conjunto de base y satélite trabajan como un todo, entiéndase como un solo aparato. Es el satélite el único que ofrece conexión inalámbrica a 2.4GHz (hasta 300Mbit/s) y no la base, que solo se encarga de dirigir la señal inalámbrica al satélite usando una banda de 5GHz. Así que no busquéis cobertura cercana a la base con vuestra tableta o teléfono móvil, sino al satélite. Esto, por desgracia, es una lástima. Si la base tubiera otras 2 antenas más para ofrecer otro punto de acceso inalámbrico, obtendría mucho mayor «radio de acción» (dos esferas de cobertura), de este modo, solo es el satélite quien ofrece cobertura inalámbrica para los dispositivos Wi-Fi a conectar. Pero esto se soluciona fácilmente si el router que conecta con la entrada de Internet también trae antenas para Wi-Fi, algo que es bastante habitual; así se obtendrán dos redes (dos nombres distintos de red, para acceder inalámbricamente desde nuestros aparatos móviles).
Guía de instalación de base y satélite. Uso e interacción con los aparatos
Los pasos de instalación son muy sencillos y empezar a usar el sistema también.
Primero, simplemente se conecta la base mediante un latiguillo categoría 5e o 6 al router que da acceso a Internet, empleando el puerto Gigabit trasero de la base. Posteriormente, se conecta el transformador suministrado a la base y después a la toma de corriente alterna. El sistema ya está listo para emitir; la base ya empezará a hacer su trabajo.
Como segundo paso, algo más complicado, es ubicar correctamente el satélite. Esto paso dependerá de la distribución de estancias donde queramos obtener conexión inalámbrica, así como la estancia principal, aquella que tendrá, o no, aparatos a conectar directamente mediante hasta 5 latiguillos categoría 5e o 6, aprovechando al máximo las conexiones simultaneas. La principal ventaja de este sistema puente es precisamente la capacidad de poder conectar varios aparatos con acceso a datos sin que haya un drástico descenso de rendimiento en la transferencia en toda la red, tal como hemos probado, conectando varios aparatos a la vez, 3 cableados, concretamente un ordenador portátil, otro PC de escritorio, un Smart TV LG de 44″, además de una tablet y hasta 4 teléfonos móviles mediante red inalámbrica. Todos estos aparatos, y todavía nos sobra un par de conectores RJ-45, pueden funcionar a la vez con acceso a Internet. Pero claro, toca matizar. Obviamente, la conexión a internet, o a la misma red, se repartirá a todos los aparatos, si éstos requieren datos al mismo tiempo, lo que implica que el puente, la señal que va desde la base al satélite, debe ofrece el máximo rendimiento posible, puesto que es él el que hace de cuello de botella. Por eso, el segundo paso es muy importante, y aunque parezca muy sencillo no lo es. Para eso, mejor emplear el software Cockpit para leer el rendimiento del puente y actuar en consecuencia.
Para ubicar el satélite, poniendo el caso que necesitemos conexión inalámbrica en todo el hogar, un buen consejo es estudiar la zona centrada del hogar, localizando la estancia más centrada y debería ser ésta la que incluye aquellos aparatos a conectar a la red mediante latiguillos, por ejemplo, el salón o comedor. Desgraciadamente, cada hogar tiene una distribución diferente, así que el usuario deberá jugar con esto para obtener los mejores resultados. Como la ubicación del satélite es importante, también lo es la ubicación de la base según éste. O sea, que depende de dónde coloquemos el satélite, convendrá colocar la base en un punto u otro de la estancia inicial, aquella donde estará el router con Internet. Generalmente, la distancia más corta posible será la mejor, pero dependerá de los obstáculos (muebles, tabiques, incluso forjados si hablamos de varias plantas). Lo que más nos interesa, a priori, es la capacidad inalámbrica del satélite y la distancia efectiva del puente inalámbrico, entre la base y el satélite.
Ejemplo 1: instalación en una vivienda tipo piso
Interesa tener cobertura en todas las estancias del piso.
- La base unida al router, generalmente cerca de la fachada principal, que es donde habitualmente está la toma de entrada de Internet.
- El satélite colocado en la estancia más centrada del piso, si es posible. De este modo, su radio alcanzará prácticamente todo el piso. Recordad que los vecinos de los pisos colindantes inmediatos van a recibir señal igualmente, así que toca velar por la seguridad de la red. Cuanto más cerca esté de la base, obviamente mejor.
- Una vez hecho el segundo paso se reubicará la base en la medida de lo posible cerca del router para que el satélite obtenga mejor señal.
Hardaily Labs ha probado esta situación en un piso de unos 120m2, obteniendo cobertura máxima en todas las esquinas. Pero una cosa es la cobertura final, que puede ser máxima, y otra muy distinta son las tasas de transferencia de datos, tanto del puente inalámbrico (base-satélite a 5GHz), como de la señal inalámbrica a 2.4GHz del satélite, como del reparto del ancho de banda en todos los puertos RJ-45 del satélite, que dependen directamente del puente inalámbrico. Luego veremos por qué.
Ejemplo 2: instalación en una vivienda unifamiliar, con planta baja, planta piso y planta de cubierta de terraza (3 plantas)
Interesa tener cobertura en todas las estancias de la planta baja, del piso, y de la terraza. Y aquí viene lo interesante. Hemos podido comparar este sistema con el mejor sistema tipo PLC de devolo con tecnología inalámbrica, obteniendo mejores resultados con el GigaGate, parece que devolo ha hecho un buen trabajo con este sistema.
- La base unida al router. En este caso, conviene tener la toma de internet en el primer piso, cerca de la fachada principal, para tener la toma de entrada de Internet, en la primera planta sin instalación cableada invasiva.
- El satélite colocado en la estancia más centrada de la planta piso, si es posible. De este modo, su radio alcanza toda la vivienda, planta baja, planta piso y planta de cubierta. El GigaGate es ideal para esta clase de viviendas.
- Una vez hecho el segundo paso se reubicará la base en la medida de lo posible alrededor del router para que el satélite obtenga mejor señal. Incluso puede ser conveniente sustituir el latiguillo suministrado por otro de la misma categoría más largo, para colocar la base en un punto más adecuado, mejorando lo posible la cobertura del puente.
Hardaily Labs ha probado este segundo caso meticulosamente, en una vivienda de unos 180m2 que cumple el «Ejemplo 2», algo ya considerable, y que ésta tiene forma alargada, no es cuadrada. Lo ideal es que fuera cuadrada, por aquello de buscar un punto central, pero como en todo, cada vivienda es un mundo. Al ser rectangular, preocupa la señal inalámbrica en las esquinas más alejadas del centro. Sin embargo, hemos podido obtener al menos conexión a red local con una velocidad razonablemente alta mediante conectividad inalámbrica con una tasa de hasta unos 80Mbit/s, más que suficiente para conexión a internet, que es lo que más nos interesaba. Obtener esta velocidad en el peor de los casos es un dato muy positivo. Hemos probado otra clase de aparatos con Wi-Fi, desde routers e incluso puentes de no muy buena calidad sin conseguir estos resultados. Solo es posible con una buena instalación con repetidores de buena calidad estratégicamente bien colocados o con PLC’s de alto rendimiento a través de una instalación eléctrica no demasiado compleja.
Lo interesante de esta distribución es que te da acceso a cualquier aparato que tenga Wi-Fi, lo cual te da movilidad absoluta en cualquier punto del hogar, incluso en la terraza de la planta superior. Posiblemente, el límite razonable de esta instalación sea una vivienda unifamiliar de hasta 3 plantas, baja, piso y terraza superior, de unos hasta 200m2, pero cuyo plano es cuadrado.
Respecto a la instalación de otros aparatos mediante latiguillos cerca del satélite, ya es un tema un poco más enrevesado. En un principio, el GigaGate parece un sistema idóneo para ahorrarse el instalar cableados en el interior del hogar y tener un fácil acceso a esa toma de internet que para nada suele estar centrada en el hogar, y colocar el satélite en esa habitación recreativa, donde está el escritorio principal con el ordenador principal para acceder a Internet o en el salón donde están todos esos aparatos con tomas RJ-45, desde la consola, la TV o el ordenador multimedia de turno. Todo esto condiciona enormemente la instalación del satélite, que deberá estar sí o sí donde están estos aparatos, y no al revés (los aparatos se adecuan respecto a la colocación idónea del satélite). Por tanto, la conexión puente inalámbrica dependerá directamente de ello y por ende, la recepción final de todos estos aparatos, que se repartirán el ancho de banda de dicho puente.
Hablando con números, el puente funciona a 5GHz con hasta 1733Mbit/s teóricos. En la práctica hemos conseguido hasta 1170Mbit/s de tiro directo, pero esto teniendo la base y el satélite en la misma habitación a unos 2 metros, sin ningún obstáculo intermediario y con el firmware actualizado en ambos aparatos. Ya no son esos 2Gbit/s que tan bien lucen en varias caras del embalaje. Está claro que en la práctica es mucho menos y algunas cifras parecen venir hinchadas, algo que suele ser habitual en esta clase de productos. Si tu hogar es amplio sin apenas tabiques, aprovecha esta clase de sistemas.
La prueba más drástica que hemos hecho es forzar casi al mínimo razonable la distancia puente inalámbrica con obstáculos (tabiques, muebles, electrodomésticos…) entre la base y el satélite, obteniendo hasta 98Mbit/s. Concretando son 3 estancias intermediarias, con sus tabiques, muebles y demás, una habitación, una concina, y otra habitación. Bien, en este caso, esa tasa de 98Mbit/s es la que recibe el satélite para repartir en todos sus puertos traseros, incluyendo también la señal inalámbrica del satélite de 2.4GHz. Si se emplea un puerto RJ-45 Ethernet, este funciona a 100Mbit/s, casi se obtiene el máximo de su rendimiento. Si se emplean los 4, esta señal será repartida con los 4 según la demanda en cada momento. Por eso, es muy importante obtener el máximo rendimiento posible del puente inalámbrico, la señal de 5GHz con eso de la «colocación estratégica». También toca aclarar que, aunque la señal inalámbrica del satélite pueda funcionar a hasta 300Mbit/s con cobertura máxima a 2.4GHz, la conexión hasta el router a través de la base lo limita a esos 98Mbit/s. Solo funcionará a máxima velocidad con los aparatos conectados en red a través del puerto Gigabit del satélite, a no ser que se modifique la ubicación de ambos aparatos para obtener mejor rendimiento puente.
En un caso menos drástico, podríamos obtener hasta 500Mbit/s o incluso más en habitaciones contiguas (depende de los obstáculos), que repartiendo en los 5 puertos traseros, se obtendrían tasas máximas, a excepción del puerto Gigabit del satélite, que funciona hasta los 1000Mbit/s, y se vería reducido a la velocidad máxima del puente, esos 500Mbit/s. El escenario ideal es un hogar sin tabiques, pero eso prácticamente no existe.
Aunque todo esto parece muy lógico, es un mar de dudas entre muchos usuarios, que incluso pueden confundir la cobertura con la velocidad. Puedes tener una cobertura máxima, y obtener una velocidad muy pobre. La forma visual más clara para determinar que la base y el router tienen una instalación inalámbrica mínimamente óptima es mediante su LED blanco/rojo. Si está en rojo parpadeo, no se establece correctamente la conexión, la red no funcionará a través del sistema GigaGate. Tocará acercar más ambos aparatos, mejorando el rendimiento puente. Si está en rojo no parpadeo funcionará, pero con una velocidad lenta. Si está en blanco no parpadeo, tiene una velocidad razonable para contenido multimedia, tasas como mínimo decentes.
A pesar de todos los detalles de cada instalación, obtener hasta algo más de 80Mbit/s de transferencia inalámbrica en el punto más alejado en una vivienda unifamiliar de casi 200m2 es la prueba que este sistema puente repetidor funciona con un rendimiento más que razonable, ideal para instalaciones con conexión a internet de fibra óptica de alta velocidad y más que sobrado para cualquier sistema ADSL de última generación, que francamente, van muy lento en comparación con la fibra. Respecto a la estabilidad, nada que decir. Si el puente está en rojo o blanco no parpadeo, la conexión nunca se pierde, es perfectamente estable incluso con múltiples aparatos conectados a la vez, tal como hemos probado. Ambos aparatos se calientan, se nota al tocarlos tras varias horas de uso, pero es algo normal y razonable, nada alarmante. Lástima que no tengan algún mecanismo en la parte trasera que permita colgarlos en la pared. Pero seguro que es posible hacer algunos apaños.
Este kit de base más satélite junto con sus 2 latiguillos y 2 transformadores de corriente tiene un precio superior a los 220€, un precio algo elevado, siendo el satélite algo más caro que la base (es más complejo como aparato). Con 3 años de garantía, devolo ofrece un producto redondo en diseño y prestaciones, ideal incluso para la fibra óptica que está apunto de inundar a casi toda España en los próximos meses con más y más ofertas. Esta clase de aparatos están poniendo en serios aprietos a algunas soluciones punteras tipo PLC + Wi-Fi, incluso del propio fabricante. Solo recomendamos desconectar ambos aparatos siempre, cuando la red inalámbrica no esté en uso, alargando la vida útil de los mismos, y al mismo tiempo, más segura la red al estar desconectada y no olvidar usar una clave fuerte para evitar sorpresas.

















