4. Guía de montaje, instalación y pruebas varias

Consideraciones previas

El montaje del Emita es sencillo pero la instalación correcta de un micrófono como éste para uso al menos semiprofesional, en un principio, no es una tarea sencilla. Toca prestar atención a las características del micrófono en cuestión, así como al entorno donde se cometerá la grabación, además del tipo de grabación, si es voz humana hablada, cantada, grabación específica de sonidos, o de instrumentos musicales complejos, como puede ser una guitarra acústica.

El objetivo es poder captar lo más realista posible los matices sonoros que deseemos captar, sin ningún tipo de efecto añadido y evitando sonidos no deseados del ambiente. Como es un micrófono para PC, siempre es adecuado prestar atención a la ubicación del micrófono y su orientación respecto al PC donde esté conectado. Y a partir de aquí, usar las ondas sonoras grabadas para modificarlas o realzarlas si es necesario para nuestros audios y videos.

Montaje

Es muy sencillo e intuitivo. Ni si quiera es necesario un manual.

Para montarlo todo, primero se rosca el cilindro en la base firmemente en sentido horario. Con todo montado, debería quedar como en la fotografía superior. En ella también se aprecian las 6 patas antideslizantes, bien distribuidas. El gran peso de este disco base de acero macizo y sus patas de caucho antideslizante son los responsables de la seguridad global de todo el montaje. No habrá preocupación de colocar el micrófono inclinado exageradamente, será imposible que vuelque. Así resulta un montaje seguro.

Luego se rosca en el mismo sentido el soporte colocado en vertical…

Posteriormente, girándolo 90º se coloca el micrófono pasante al soporte pinzando con los dedos, con el micrófono bien orientado (símbolo del corazón frente a la fuente de sonido).

Una vez hecho esto toca colocar uno de los dos filtros disponibles. Si es el filtro plano, tan solo es necesario roscar el brazo en el cilindro, cercano a la base, colocando la pantalla paralela al micrófono, tapando toda su area efectiva de 180º frontalmente. Obviamente, no es necesario ni aconsejable usar los 2 filtros a la vez.

Finalmente, tan solo es necesario conectar el cableado USB a la base del micrófono y posteriormente a una toma USB del PC. El resultado final se ve así:

Una vez hecho todo esto, toca prestar atención a la placa base y sus tomas USB tipo A. Éstas tienen que venir correctamente aisladas de ruido eléctrico. En placas base más viejas es común que cualquier micrófono USB capte sonidos extraños procedentes de ruido eléctrico, culpa directa de la propia placa base y su electrónica, no del micrófono. Con las placas base de los últimos años o las más modernas es difícil que ocurra esto.

Instalación

Una vez montadas todas las piezas que acompañan al micrófono, su instalación o colocación correcta resulta sencilla si se conoce bien el entorno y las posibles fuentes de sonido puntuales no deseadas que pueden suceder. Es habitual que los usuarios utilicen habitaciones en su propia casa, mal o no aisladas acústicamente del exterior, y compartiendo la misma estancia con el PC de turno, no en una estancia aparte, vien aislada acústicamente, como podría ser una cabina, que a su vez viene bien acondicionada acústicamente.

La ventana que da a la calle, o el propio PC o portátil, la silla donde estás sentado o el propio teclado que tecleas, más si es mecánico, o incluso los propios vecinos pueden participar involuntariamente en la grabación captada por el micrófono, gracias a la gran sensibilidad de éste. Por tanto, para una grabación limpia, hay que tener presente todo lo que hay en nuestro entorno que pueda producir ruido o «sonido no deseado». La regla más común: pon el micrófono lo más lejos posible de todas estas fuentes de sonido no deseadas. El cómo ya depende de cada situación concreta.

Ahora bien, si no hay más remedio que lidiar con todas ellas a la vez, el micrófono Emita es cardiode, de captación unidireccional con un rango frontal de unos 180º, más o menos. Esto quiere decir que todo sonido procedente por detrás (donde está encarado el símbolo de Trust) se captará peor o menos, quedando «más disimulado», puesto que está apantallado por esta cara. Entonces, la instalación más correcta es orientar la cara trasera del micrófono hacia la fuente de sonido no deseada que provoque mayor «ruido» independientemente de su frecuencia, y acomodarse a esa situación para resolver la grabación. Un ejemplo claro es si tienes tu PC a tu derecha. Éste seguro que emite ruido por sus sistemas de ventilación. Para evitarlo mejor, un paso sencillo es girar el micrófono 45 grados en sentido horario visto desde arriba, de modo que toda su cara apantallada que abarca esos casi 180º restantes, cubrirá el sentido de tiro directo hacia el ordenador.

A partir de aquí, meterse en el tema de acondicionar y aislar acústicamente una habitación es algo un poco fuera de lugar y cuya solución directa y más económica es usar una pantalla acústica para micrófono, que solo es un bulto más a añadir que envuelve al micrófono, sin necesidad de tocar nada más de la estancia o habitación. Como el Emita es una solución acorde para un home studio o para tu rincón de locución o tu estancia gamer con posters manga o como un buen «adorno» útil cerca de tu guitarra acústica, no es necesaria tanta parafernalia para obtener resultados decentes de grabación. Lo único más necesario es tener esa habitación donde nadie nos moleste y no reciba sonidos constantemente exteriores a ella y procurar que el PC sea silencioso. Si tienes un gato o un perro o un bebé, vas a tener un problema. Ahora que es verano, se suma el uso de los ventiladores y aire acondicionado, formando parte de escenarios no adecuados para resolver grabaciones al menos semiprofesionales con micrófono. Y es que el objetivo final es obtener el silencio absoluto para poder grabar en ese home studio modesto de tu habitación.

Pruebas de grabación con el Emita de Trust

Hemos usado el Emita de Trust durante varios días seguidos, y algún que otro puntual para hacer pruebas variadas para varios casos. El más empleado es para grabación de voz y para grabación de sonidos de percusión y de ciertos instrumentos, formando pequeñas bibliotecas de muestras de sonido para poder editarlas a posteriori. El entorno de pruebas es el siguiente:

  • Sistema operativo: Windows 10 de 64 bit.
  • Control de volumen: panel de audio de Windows.
  • DAW 1 empleado. FL Studio 12 para uso de las muestras grabadas.
  • DAW 2 empleado. Renoise 3.1 para la grabación de muestras, composición y edición.
  • Placa base empleada: GIGABYTE Z170X-Gaming G1 (cualquier puerto USB)
  • Micrófono: Trust GXT 212 Emita
  • Micrófono de comparación: Corsair H2100 (Auriculares inalámbricos + micrófono)

Una vez hecha toda la instalación solo es necesario hacer un par de pasos más para obtener una grabación con la mayor calidad posible:

  1. Configurar la calidad de audio hasta a 16 bit a 48KHz en las propiedades del micrófono del panel de control, de Windows 10. La configuración predeterminada está en 44.1KHz. El controlador usado es el C-MEDIA 10.0.12.9, fechado el 29 del 11 del 2016.
  2. Controlar el nivel de volumen deseado del micrófono dependiendo de la distancia de grabación del instrumento a grabar, sea vocal o instrumento musical. Lo mismo para locución. Controlar este nivel de volumen es aparatoso. Windows 10 ofrece un panel «escondido» (parece mentira), dentro de «Dispositivos de Grabación», en lugar de una barra vertical en el «Mezclador de Volumen», que sería más idóneo para un control más directo.

La distancia más correcta es prácticamente a un palmo de distancia por lo menos en frente del micrófono, teniendo el filtro anti-pop de intermediario. Esta clase de filtros evitan cierta clase de sonidos que pueden producir chasquidos o golpes algo más fuertes en la grabación, como la pronunciación de la letra P, B o el siseo acentuado. El emita graba en canal mono, un solo canal. Así que en principio no importa demasiado si la fuente de sonido no está exactamente en frente justo del micrófono, siempre éste bien orientado, claro. Así que es posible jugar un poco con esto. Al ser mono, no importa si el sonido le viene por la derecha o izquierda, va a captarse de igual modo.

Hemos hecho algunas pruebas de grabación contando cerca un PC con varios ventiladores, cuya sonoridad es superior a los 30dBA y empleando un alargador USB de 1.5m. En un principio, usar un alargador USB no influye en la calidad final de la muestra a grabar. Pero cuanto más largo sea el cable, más resistencia habrá, llegando un momento en que la grabación no será de la máxima calidad posible. El Emita, bien orientado y a más de 2 metros del PC usado todavía es capaz de captar de fondo el sonido de los ventiladores. Si se graba una onda continua de larga duración donde no hay silencios, este sonido de fondo no se notará. Pero esto demuestra el nivel de captación del Emita.

Respecto al sonido deseado a grabar, hemos hecho pruebas de voz serias (y algunas de cachondeo, todo hay que decirlo) para probarlo a fondo. Cualquiera de los dos filtros anti-pop hacen su trabajo, notándose su ausencia en ciertas grabaciones de voz. Para guitarra acústica hemos hecho una prueba básica con resultados muy buenos. Pero en este caso también es necesario orientar y colocar a una distancia relativamente cercana el micrófono y ajustar bien su volumen de captación a través del panel de control de Windows.

Aquí mostramos algunas ondas grabadas y el resultado final de algunas muestras de audio limpias, sin retocar, empleando el Editor de Muestras (Sample Editor) de Renoise 3.1. En él se muestran las ondas de sonido totamente limpias, sin apenas sonido de fondo (el PC está ahí), no apreciable por las líneas planas, y con las ondas sin chasquidos ni acentuaciones no deseadas. La primera grabación es una prueba de voz masculina, cantando oohaaheeeeeh!!!! En ésta se aprecian bien el tono grave de la voz. La segunda grabación son palmas, una clase de percusión, demostrando que el Emita es capaz de hacer una grabación limpia en frecuencias medio-altas sin distorsión, aunque aquí toca bien ajustar la distancia y el volumen del micrófono. En la tercera captura se puede apreciar otra muestra de audio con diferentes grabaciones, captando audio en frecuencias más bajas y más altas, obteniendo resultados satisfactorios, dignos para un home studio de calidad.

En todo momento toca estar pendiente de la distancia de la fuente frente al micrófono puesto que se nota bastante si te acercas o separas de él al hablar o cantar. Lo mismo ocurre con cualquier instrumento real. Al principio cuesta un poco acostumbrarse, ese proceso de conocer bien al micrófono para aprovecharlo al máximo. Lo mejor de todo es que todas las captaciones suenan reales, claras, no metálicas o acartonadas, siempre que se cumplan las premisas de una buena instalación. El Emita capta con claridad las frecuencias medias, altas y graves. Solo habrá más problemas en las frecuencias más altas (este tipo de micrófono condensador no es el más adecuado para las frecuencias más altas) y con las más bajas, por aquello de tener bien acondicionado el recinto para no recibir ondas reflejadas que terminan exagerando la grabación.

Como se aprecia en todas las capturas, la grabación está hecha a 48KHz a 16bit, pero en canal mono (calidad WAV o FLAC). Esto no es calidad profesional, pero más que suficiente para un nivel inferior o semiprofesional. El Sampler convierte al finalizar la grabación la misma onda mono en doble canal estéreo para su posible postproceso. Una vez se obtienen las muestras de audio deseadas, es posible cortarlas, editarlas y/o realzarlas con efectos o ecualizarlas para acentuar o corregir frecuencias concretas, más o menos grave en voz masculina o más o menos aguda en voz femenina, por ejemplo. Lo mismo para hacer grabaciones con cualquier programa de grabación de audio. Por supuesto, las grabaciones están hechas sin emitir la captación por ningún altavoz, puesto que se acoplaría en la propia grabación. Los resultados pueden ser francamente sorprendentes y de buena calidad con un poco de creatividad y buen uso.

Como comparación, injusta, todo hay que decirlo, hemos comparado el Emita con el micrófono de unos auriculares gamer de cierta calidad, los Corsair H2100 inalámbricos, para ofrecer alguna clase de referencia. Los resultados se pueden resumir en pocas palabras. El Emita le da un buen revolcón a esta clase de micrófonos y demuestra que un micrófono condensador de este tipo no es cualquier cosa, ya es un producto para tomárselo en serio para producciones de grabación decentes, o incluso locuciones de radio de calidad. Esto se nota no solo por la calidad de la grabación, sino por los matices sonoros y las grabaciones más cercanas a la realidad sonora.

Finalmente, así  es como se ve a oscuras el micrófono encendido, con un LED azul en el interior de la cabeza. Si se utilizara el filtro anti-pop de cabeza, apenas se verá. Tal vez un LED externo más discreto colocado en el cuello del micrófono sería una buena alternativa, o iluminando el icono del corazón para indicar el sentido cardiode del micrófono.

El Emita de Trust ofrecerá horas y horas de diversión si lo utilizas en tu home studio para grabar, y resulta una excelente opción para grabación de voz de alta calidad. Lo único a tener presente es que dependes de él (movilidad limitada del usuario, no es algo colgando en la cabeza). Si quieres hacer grabaciones decentes tendrás que estar pendiente de permanecer siempre más o menos a la misma distancia. Haz tus grabaciones, compón tu música y puedes compartirla en plataformas limitadas como en SoundCloud o similares, o para audiovisuales en tu canal de Youtube, o Vimeo para uso más pro. ¿Te gusta grabarte mientras juegas y mostrarte el mundo? Trust tiene algo para ti. El Emita cuesta unos 110€, con todos los componentes y accesorios necesarios, con 2 años de garantía.

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