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Kit de teclado + ratón Krom Kombat de NOX Xtreme

Kombat es uno de esos packs contenidos de precio que reúnen algunas características para considerarse un producto de calidad. Así, la relación de calidad y precio es alta. El producto está formado por un embalaje único de cartón, el teclado, el ratón y un pequeño manual desplegable, nada más. No incluye software ni ningún accesorio o componente adicional.

El embalaje refleja la acostumbrada presentación de NOX para su línea Krom, con el colorido de siempre y con fotografías reales de los 2 componentes (teclado KB100 y ratón KM100), así como varios iconos indicando las características más relevantes de los mismos. El cartón es sencillo, suficiente para proteger al producto para el transporte.

El ratón KM100 es sencillo, de diseño ambidiestro, con doble acabado principal: engomado y con motivo hexagonal en los laterales, ambos de color negro. Es bastante ligero; pesa 127 gramos. Trae un cableado negro con recubrimiento trenzado de 1.8 metros y un conector USB dorado. Tiene 6 botones + rueda, dos laterales en la izquierda para navegación y uno central para el cambio en secuencia de DPI en 4 niveles (800 – 1200 – 1600 – 2400 DPI). Equipa un sensor óptico y tres patas de teflón, una trasera de gran formato.

El teclado KB100 es quizá lo más interesante del pack. Es bastante compacto, con un diseño algo agresivo, sin duda llamativo e identificable. Trae reposamuñecas integrado, no desmontable, con dos patas abatibles delanteras sencillas y 4 patas antideslizantes en las esquinas (no trae patas centrales). La carcasa se nota resistente y robusta, más de lo que es habitual en estos teclados, algo que se agradece. El cableado es de 1.8m pero no viene trenzado. Raro por venir acompañado con un ratón con cableado que sí viene trenzado.

Este teclado incluye 6 teclas multimedia (parada, encendido/pausa, retroceso y adelanto, y volumen +, volumen – ). La única función que más se echará de menos es la tecla silencio. Este producto no incluye software, por tanto, no se pueden cambiar las funciones de las teclas ni guardar perfiles ni nada parecido. Como peculiaridades, incluye en los laterales un diseño diferente al habitual, que permite coger con mayor facilidad el teclado con ambas manos.

El KB100 tiene tres peculiaridades…

La primera es que se trata de un teclado de membrana, que influye directamente en su tacto al pulsar cada tecla.

La segunda es su principal característica, su iluminación integrada. Esta iluminación, de color naranja, ilumina todos los caracteres de forma bastante uniforme, incluyendo también las teclas multimedia (como debe ser), al mismo tiempo que ilumina de una forma muy lograda todo el perímetro de cada tecla, a modo de malla. Este efecto es usado en muchos modelos de teclados iluminados, aunque seguramente los encontraréis en otros colores. Para accionar la iluminación, se realiza con la tecla correspondiente al bloqueo de desplazamiento (BLOQ DESPL). Esta tecla junto con las 6 destinadas a multimedia son los principales detalles del teclado. La iluminación solo tiene un nivel de intensidad. Por tanto, solo se puede encender o apagar con el botón mencionado.

Por último, la tercera es la fuente de las letras. NOX utiliza una fuente personalizada que no es la habitual en la mayoría de teclados de este tipo. Como peculiaridad más llamativa es que la tecla «K» parece más bien una «H» (en la derecha de la letra se nota que hay una pequeña muesca). No es que sea un error al crear la tecla, sino que la fuente es así. Quizá este detalle debería haberse corregido, al menos en esta letra, ya que las letras se confunden. No habrá problemas si el usuario sabe escribir sin mirar, pero sino, más de uno escribirá una «H» donde va una «K» a falta de acostumbrarse.

Como pareja de teclado y ratón, aparte de la diferencia de que el ratón trae el cableado trenzado y el teclado no (un detalle que ni se nota), el ratón incluye iluminación anaranjada algo más intensa que el teclado, y además no se puede apagar. Esto no cuadra muy bien, ya que se puede apagar la iluminación del teclado pero no la del ratón. Por último, el ratón incluye el motivo del logo Krom en su lomo, todo un detalle de calidad que llama mucho la atención.

Resumen

En resumen, el kit de teclado y ratón Kombat no dejará insatisfecho a nadie que busque un combo decente a buen precio y que combine con bastante acierto como pareja de periféricos. A falta de una alfombrilla acorde (ya podrían los fabricantes ofrecer kits de teclado + ratón + alfombrilla), el kit de teclado + ratón Kombat destaca por su iluminación anaranjada y por su diseño, a la vez que algo agresivo, bastante resistente y duradero, sin olvidar la longitud de ambos cables, de 1.8m cada uno, la longitud suficiente para la mayoría de casos. Sus funciones extra multimedia, tanto del teclado (reproducción de audio/video) como del ratón (navegación) redondean el producto. Su precio, 30€. No está nada mal.

Ratón óptico Krom Khanda de NOX Xtreme

Khanda se aleja de Kombat porque se trata de un periférico que roza la gama media. Lo primero que llama la atención es el embalaje, que para este nivel de gama es todo un lujo. Se trata de una caja de cartón duro, muy resistente, con una tapa abatible superior con una pestaña de cierre imantado. El usuario está pagando también por el embalaje, que costará lo suyo de producir, desde luego más que si fuera un embalaje sencillo de cartón.

En su interior encierra un pequeño blíster de plástico, presentando el ratón. De modo que abriendo la tapa se ve el ratón con el cableado escondido, sin necesidad de desembalar todavía. La presentación es impecable, similar a la del kit Kombat, pero usando el negro de fondo, danto un toque más elegante. Lo cierto es que el negro y el naranja combinan muy muy bien. La parte inferior del embalaje detalla las especificaciones técnicas, que no son pocas, desglosadas en hasta 6 idiomas.

Lo más destacado del ratón Khanda es su diseño, simétrico pero no ambidiestro, muy agresivo y algo exagerado en altura. Además, lo más importante es su sensor óptico Avago, modelo A3050 de hasta 4000DPI a 1000Hz, con aceleración de 20G y tiempo de hasta 1ms. Este sensor ya se puede considerar de precisión. Aparte de estas dos cosas, el Khanda incluye 7 botones + rueda, uno de ellos colocado en el lateral derecho, accionable de lleno con el dedo anular. Este botón quizá no convenza a algunos usuarios por su colocación. El reto de reparto de botones es similar al ratón KM100 del Kombat, con un botón central para DPI en 3 niveles (por defecto 500, 1000, 2000 DPI) y 2 botones de navegación a la izquierda.

Lo más llamativo del Khanda es su iluminación en hasta 6 colores, que funciona por defecto en modo pulso (incrementa y reduce la intensidad de cada color, cambiándolo en secuencia). Gracias al diseño agresivo de la carcasa, permite una iluminación muy identificable, que invita al usuario a no quitarle el ojo de encima. Los colores de iluminación en cadena son: rojo, naranja, azul, magenta, verde y cian. Quizá se eche de menos el color amarillo, o el blanco. El disponer de diferentes colores de iluminación ayuda al usuario a hacerlo combinar con otro teclado con el mismo color de iluminación.

La carcasa es de plástico con acabado engomado, y parte de ella es metálica para aumentar el peso del conjunto, alcanzando los 275 gramos. Un peso a tener en cuenta que combina perfectamente con el tamaño de sus patas.

La ventaja del Khanda es que integra en sus entrañas 128KB de memoria no volátil para almacenar hasta 5 perfiles. Por tanto, incluye software asociado compatible con Windows, que permite a través de un panel de configuración con «estilo Krom», modificar todos los parámetros de rendimiento, iluminación, y configuración de las funciones de cada botón. Con largo cable trenzado negro de 2m, conector USB dorado y sus imponentes patas de teflón de gran formato, una delantera y otra trasera, el Khanda ofrece buen alcance de conexión y un deslizamiento sobresaliente, sobre todo en alfombrillas rígidas. Viene acompañado de un CD de instalación de 8cm, pero el software se puede descargar también de la web oficial.

Resumen

En resumen, Khanda es un ratón algo peculiar, por su diseño sobre todo, pero también por todo lo demás; su iluminación multicolor, sus patas, la colocación de algún botón, incluso su peso, algo ajustado (275 gramos)… Aunque su diseño en forma es simétrico, con alas abiertas en ambos laterales, el hecho de colocar botones en ambos laterales, impide que sea ambidiestro. El software que le acompaña junto con sus 128KB de memoria interna, potencian el producto sobremanera, siendo personalizable para diferentes combinaciones, tanto a nivel de aspecto (iluminación) como en la configuración de sus botones y de su rendimiento. Quizá se eche de menos que el software no sea portable y multiidioma (solo está en inglés), para no tener que instalar constantemente en diferentes PCs con Windows. Por 30€ que cuesta, es una excelente combinación de hardware y software.

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