4. Pruebas varias

Pruebas Krom Kombat

Prueba varias teclado Krom Kombat KB100

Kombat es un kit bastante sencillo, pero tiene ciertos detalles que vale la pena mencionar según nuestras pruebas.

En primera instancia, el teclado posee una carcasa muy robusta, con acabado liso mate (más difícil de rayar) y pulido brillo (más fácil de rayar). Su robustez se nota en todo su volumen, obviando las esquinas laterales, derecha e izquierda, que son más delicadas. El teclado se puede intentar deformar torsionándolo y no cascarrea. Es plástico resistente perfectamente montado, cosido a través de unos 20 tornillos. En los laterales tiene una especie de asa algo delicada. Un golpe seco en esta asa lateral y podría romperla. Es agradable de pulsar, pero las teclas no son extremadamente silenciosas. Está en medio entre un teclado de membrana silencioso y un teclado mecánico silencioso. Las asas no son agradables al tacto por su superficie inferior, ya que no están redondeadas.

El resposamuñecas no es uniformemente liso, y no es muy profundo. El apoyo de la palma de la mano izquierda es distinto al de la derecha y eso es algo que no gusta. Estos detalles condicionarán la comodidad a la hora de escribir. Esto ocurre cuando se priorizan la formas o el diseño antes que la ergonomía, como es el caso.

Sus patas antideslizantes no son de gran formato, pero frenan bastante bien el teclado, y tampoco parece hacer falta patas centrales, gracias a la robustez de la carcasa, que hace bien de puente. Las 2 patas abatibles delanteras son pequeñas y no muy resistentes. Apenas aumentan la inclinación del teclado. Por último, la unión del cable al teclado es resistente, así que en un principio no habrá problemas con el cableado a largo plazo.

El manejo es bastante cómodo, medianamente silencioso. Las teclas funcionan bien y son agradables al tacto. Tienen un acabado engomado liso. La única peculiaridad son sus 6 teclas multimedia preestablecidas (no configurables de ningún modo) y su tecla de doble función para bloqueo y para encender apagar la iluminación. Tan solo tiene dos detalles peculiares, la letra «K» parece una «H» debido a la fuente usada y que el símbolo de la iluminación no corresponde al de On/Off, sino más bien al de incrementar o bajar la intensidad de iluminación. En realidad, tan solo se puede encender o apagar la iluminación anaranjada.

Pruebas varias ratón Krom Kombat KM100

El KM100 no tiene nada en especial. Es un ratón bastante sencillo, simétrico pero tampoco ambidiestro, ya que trae botones en uno de los laterales. Señalamos siempre estos detalles porque algunos fabricantes confunden (a propósito o no) el diseño simétrico (relacionado con la forma) con el diseño ambidiestro (relacionado con la ergonomía; forma de coger el ratón). El KM100, al igual que el Khanda, son ratones simétricos, pero que no sirven para gente zurda.

Sin embargo, el KM100 se puede considerar un buen ratón. Es cómodo de coger, a pesar de no ser ergonómico, con acabado engomado superior y rueda giratoria engomada con relieve para mayor agarre.

Su sensor óptico funciona bastante fino en su tercer nivel 1600 DPI, un nivel acertado para funcionar en pantallas de 1920×1080 píxeles (22″ o 24″), pudiendo incluso bajar a 1200 DPI con esta resolución de pantalla. A 2400DPI resulta demasiado veloz y ya genera algún que otro saltito a la hora de manejar el puntero en pantallas con la resolución mencionada. Para un uso no muy exigente el KM100 va más que sobrado. Al poder configurar hasta 4 niveles de DPI mediante su botón central, puede usarse en la mayoría de resoluciones de pantalla, afinando mediante la propia configuración de Windows.

Recordad que el kit Kombat de Krom no incluye software, funciona con los controladores propios de Windows.

Pruebas de iluminación Krom Kombat

Sin duda la prueba más divertida, al menos la que más llama la atención. Las fotografías hablan por sí solas y son muy fieles a lo que ofrece en realidad la iluminación de este kit de teclado + ratón. El color naranja es uniforme en toda la malla perimetral a lo largo de todas las teclas, con una intensidad algo moderada. Además, los caracteres se iluminan uniformemente y se ven bien en ángulos de visión acentuados.

Como podréis apreciar en la fotografías, el ratón se ilumina con mayor intensidad, con la pega de que no se puede apagar. Llama la atención la iluminación del logo. Lástima que no esté presente también en el centro del reposamuñecas del teclado (justo debajo de la línea de las teclas B y N), modificando el diseño del reposamuñecas.

Ratón Krom Khanda

Pruebas varias

Khanda es similar al resto de ratones de Krom, incluyendo el KM100 del kit Kombat. Este ratón tiene algunas peculiaridades relacionadas con la ergonomía, que se pueden resumir en tres:

La primera es que incluye un botón en el lateral derecho (cuya función por defecto es «Double-click»). Este botón está colocado justo encima donde suele caer el dedo anular de la mano derecha. Puede resultar un estorbo al principio, hasta que el usuario se acostumbre, ya que puede accionarse por accidente. Los botones siempre deben estar colocados estratégicamente, a poder ser, nunca debajo de donde cae algún dedo. El problema es que las superficies laterales sirven para agarrar firmemente al ratón con la mano, poderlo levantar, etc. Así que habrá que tener presente siempre este botón.

La segunda es la altura del ratón. Es un ratón bastante alto, de 42 mm, 4 o 5 mm más alto de lo habitual. Así que es válido para gente con manos grandes, pero quizá algo más incómodo para manos pequeñas, ya que obliga a doblar demasiado la muñeca hacia arriba. No termina de convencer la terminación trasera, que queda algo cortada. Algo más suavizada con mayor superficie curvo ayudaría a asentar mejor toda la palma de la mano. El Khanda ergonómicamente no resulta un ratón muy cómodo.

La tercera es el acabado, muy bien logrado con su superficie engomada, agradable al tacto, junto con su peso y patas. Su peso supera los 270 gramos, un peso muy acertado para este ratón. Los ratones tienen que pesar bastante para ser más manejables, buscando un equilibro entre peso y patas, y el Khanda lo tiene. Este ratón tiene un detalle muy destacado, sus patas de teflón (para evitar la fricción) y la forma y tamaño de éstas. El Khanda se desliza extraordinariamente suave a través de alfombrillas tipo rígidas (lo hemos probado en la QPad Heaton y en la Ozone Lepton, y en la Mars Gaming MMP3) y empeora ligeramente en alfombrillas de tela. El hecho de que vaya «pegado» a la alfombrilla (gracias a elevado peso) y que se deslice bien (gracias a las patas) ayuda a obtener mayor precisión con el sensor, aumentando así en comodidad a la hora de atinar con el puntero.

Pruebas de iluminación Krom Khanda

Al igual que el kit Kombat, la iluminación del ratón Khanda es espectacular, pero con mayor intensidad de iluminación. El ratón no ofrece ningún botón destinado a la iluminación. Por tanto, es necesario instalar el software asociado para poderla controlar.

Como podréis apreciar en las fotografías, el Khanda ofrece 6 colores; rojo, naranja, azul, magenta, verde y cian. Todos los colores se iluminan intensamente, siendo el más vivo el magenta, casi empatado con el naranja y azul, y el más tenue es el verde. Aunque se echen de menos algunos colores, no cabe duda que el Khanda permite cambiar de estilo (color) cuando el usuario se aburra de un color concreto. Además, mediante el software se pueden hacer varias cosas, que veremos a continuación. El ratón no es que tenga mucha superficie iluminada, pero al ser intensa se nota bastante.

Hubiera sido genial que el logo de Krom también se iluminara, como el KM100 del Kombat.

Pruebas de software Krom Khanda. Funcionamiento

Sin lugar a dudas, el programa adjunto para controlar el Khanda es fundamental para aprovechar todo el potencial de éste. Este software se puede instalar mediante el CD suministrado o bien descargándolo directamente desde la web oficial de NOX, tal como hemos hecho. Así, confirmamos que el servicio funciona correctamente. Hemos usado Windows 7 64bits

Tras una instalación sencilla, el programa requiere reiniciar Windows, algo que no hace ni falta para que el programa empiece a funcionar. Si no está conectado el ratón, obvio que no funcionará y el mismo programa lo indicará. Instala un icono en la bandeja del sistema, que da acceso al programa, así como una clave en el registro de inicio de Windows, para que arranque automáticamente, además de la carpeta de instalación con el programa, ejecutable, su piel («skin») en inglés, etc.

Con el programa, a través de sus 3 primeras pestañas, se pueden configurar diferentes parámetros del ratón, los básicos del sistema y los más avanzados:

  • Los cuatro valores del sistema: doble click, velocidad del puntero, velocidad y salto de la rueda
  • Ratio de frecuencia: 125Hz, 250Hz, 500Hz (por defecto) y 1000Hz
  • Velocidad «On-To-Go»: 2ms (por defecto), 65ms, 125ms, 190ms y 255ms
  • Sensibilidad X Y: rango de -5 a 5, 0 por defecto
  • Niveles de DPI: 3 niveles configurables: 500 (por defecto velocidad 1), 1000 (por defecto velocidad 2), 1500, 2000 (por defecto velocidad 3), 3000 y 4000DPI

Además, Khanda permite configurar las funciones de cada uno de los 7 botones, incluyendo la rueda (adelante y atrás) 9 funciones configurables, que se pueden crear y guardar en la memoria del ratón junto con el resto de parámetros en hasta 5 perfiles, asociados cada uno a un juego concreto (un ejecutable .exe). También permite reiniciar la memoria del ratón a todos los valores por defecto. Por último, permite configurar macros combinando con teclas del teclado (CTRL, SHIFT, etc.) para poder guardar en los perfiles.

Por último y no por ello menos interesante, la cuarta pestaña está destinada a la iluminación del ratón. En ella se pueden realizar los siguientes cambios:

  • Encender o apagar la iluminación
  • Cambiar de modo pulso («Breathing») a modo secuencia («Full Lightened»)
  • Usar constantemente el mismo color, a elegir entre los 6 disponibles: rojo, naranja, azul, magenta, verde y cian

Con todo lo que trae, el Khanda demuestra una más que notable combinación entre el hardware del propio ratón y el software de control. Lo mejor sin duda es su sensor, un sensor ya decente para un ratón de precisión. Lo hemos probado en diferentes entornos para lograr una opinión sobre el mismo, en juegos, edición gráfica, manejo típico de oficina. El Khanda se defiende bien en todos los entornos, siendo así todoterreno, válido para juegos, para edición y para multimedia, gracias a poder configurar sus botones al antojo del usuario.

Hemos probado el Khanda esta vez en 2 pantallas de 1920×1080 píxeles (3840×1080 de superficie), usando diferentes combinaciones en sus parámetros. Como siempre, un nivel de DPI alto acelerará demasiado el puntero del ratón en esta resolución. A 4000DPI va demasiado rápido, siendo 1800DPI un nivel adecuado. En la práctica, a 1000Hz la reacción del ratón se nota rápida, pero a 500Hz no se nota la diferencia. Se nota que tiene un sensor Avago decente.

Para terminar, una aclaración. En el embalaje y manual pone hasta 1ms de tiempo de respuesta; rango de 1, 2, 4 y 8ms. El tiempo de respuesta equivale al ratio de frecuencia, a 1000Hz funcionará a 1ms. En el software solo hay un parámetro configurable referente a los milisegundos, correspondiente al parámetro «ON-TO-GO-SPEED» velocidad de repetición de las funciones del ratón, que solo permite como mínimo 2ms. No hay que confundirlo con el tiempo de respuesta. Por tanto, el software permite cambiar el ratio o velocidad de frecuencia (equivalente al tiempo de respuesta) y también el parámetro «ON-TO-GO-SPEED» referente a la velocidad de repetición.

Resumen general

Kombat y Khanda son dos productos diferentes. Pertenecen a la misma familia de periféricos Krom para jugadores. Sin embargo, Kombat es un kit de teclado + ratón «recortado», sin software, con todo lo necesario para no huir de cierta calidad (buenos materiales, buena iluminación) y de ciertas prestaciones (teclas multimedia, diseño, etc.). En cambio, Khanda es un ratón ya de precisión, entrado en la gama media con importante software asociado incluido, con un embalaje de lujo para la gama a la que pertenece. Con ello la marca querrá decir algo.

En Hardaily Labs ya llevamos meses siguiendo a NOX, y sobre todo a su serie Krom. Nos gusta lo que está saliendo de ella últimamente, periféricos que no son muy caros con un gusto en el diseño y uso de materiales decente, con características también decentes, destacando el manejo con la iluminación. Por ejemplo, hay unos cuantos teclados económicos en el mercado cuya iluminación no termina de convencer. No se ve bien, poco uniforme, etc. Krom no defrauda en este sentido y es quizá junto BG Gaming y Mars Gaming las 3 submarcas referencia en España en periféricos económicos decentes, curiosamente, o no tanto, destinadas a los jugadores.

Puede que haya detalles mejorables de cada uno de estos dos productos aquí y allá, sobre todo relacionados con la ergonomía. Y es que en ocasiones el diseño, a veces demasiado agresivo, se carga ese sentido de ergonomía que tanto anhela el usuario. En general, son dos productos acertados dentro del rango de precios entre los 20 y 40€.

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