2. Teclado opto-mecánico Mars Gaming MK6
El MK6 viene en un embalaje peculiar. Está envuelto en una capa fina de cartón corredera, y un molde de pliegues de cartón algo más grueso. Aunque el cartón se nota que es económico para no encarecer demasiado el producto, al menos tiene una presentación exterior decente. En la cara superior del embalaje se muestra el teclado con el reposamuñecas montado y con las luces LED RGB funcionando. Mars Gaming le llama «RGB Chroma» a su sistema de iluminación. Lo interesante de este teclado es que equipa interruptores opto-mecánicos, tal como se indica. Las caras más estrechas describen las características principales en múltiples idiomas, destacando su sistema dual de iluminación RGB. Esto es un anillo que recorre todo el teclado envolviéndolo con un halo de iluminación multicolor. El último dato más relevante es que trae software de control propio.
La cara trasera es mucho más interesante. En ella se describen las partes más importantes del teclado: con 12 teclas multifunción, cableado con ranuras de dirección en su base, capa superior de aluminio, la iluminación dual RGB Chroma personalizable con perfiles y su reposamuñecas desmontable.
Pero aparte de estas características, lo más relevante está aquí. El MK6 tiene 3 versiones según los interruptores equipados. Están los interruptores opto-mecánicos Blue, Red y Brown. El interruptor azul ofrece el clic característico a medio recorrido de este tipo de interruptores. El interruptor rojo tiene un recorrido libre, sin clic, siendo el «más silencioso» o con menor resistencia. El marrón es un intermedio entre ambos, sin clic intermedio con mayor resistencia y probablemente el más ruidoso. Tal como veremos, ninguno de los tres puede considerarse un interruptor silencioso. Ninguno de los tres tiene un amortiguador en la base del interruptor para silenciar la pulsación. El interruptor marrón, que es el que tenemos entre manos, al tener algo más de resistencia a la pulsación, necesita algo más de fuerza, y por tanto genera más ruido. Así que, dependiendo del gusto del usuario, éste tendrá que elegir un modelo de interruptor u otro.
Sin embargo, lo más interesante está en la comparativa de los tres tipos de sistemas de pulsación de los teclados que todos conocemos, de membrana, mecánicos, y éstos opto-mecánicos. Según esta comparativa, los mecánicos (los mejores) podrían llegar a los 50 millones de pulsaciones de vida útil, con un tiempo de respuesta rápido al ser eléctrico (circuito de dos metales conductores iguales que se tocan). Sin embargo, el opto-mecánico duplica esta vida útil al tener menos partes mecánicas (100 millones de pulsaciones), gracias a su sistema muy rápido de circuito de paso de un pequeño haz de luz. No deja de ser un mecanismo de muelle (que es lo que se desgastará al ser piezas móviles y deformables), pero con un sistema de luz preciso en su base, que emite la señal (escribir un carácter) cuando la luz es cortada por un cuerpo opaco. El invento no es que sea muy revolucionario, pero ya os podéis imaginar que debajo de cada tecla hay como un hilo de luz de diámetro muy pequeño esperando a ser cortado repetidamente. Así es como escribe un teclado con esta clase de interruptores, aunque la sensación es muy parecida a los teclados mecánicos.
Al abrir todo el embalaje encontraréis el teclado y el reposamuñecas por separado, ambos envueltos en una bolsa blanca para su protección. El embalaje es suficiente para proteger el producto, pero sería mejor que fuera un cartón algo más grueso. Estos embalajes son fáciles de romper o desgarrar. Se acompaña de un kit de cuatro teclas naranja A-S-D-W metidas en una bolsa hermética (no trae herramienta para quitar las cabezas de tecla) y un kit de montaje de dos piezas de plástico con tornillos para unir el reposamuñecas al teclado. Este sistema de montaje ya lo vimos en el teclado de la marca AIM, que es una «marca hermanada» de Mars Gaming. Por último, a Mars Gaming no se le ha olvidado añadir un manual desplegable multiidioma que explica los comandos de teclado más relevantes y cómo usar el teclado. No trae ningún CD, así que el software toda descargarlo desde la web oficial de Mars Gaming. Cuando compréis el teclado, tendréis que visitarla y descargarlo para instalarlo.
Antes de empezar a hablar del teclado en sí, el manual ya delata la complejidad de control de este tipo de teclados. No solo el usuario tendrá que aprender a manejar el software de control, sino que este teclado tiene varios comandos de teclados (combinaciones de más de una tecla) para controlar los efectos de iluminación (cuenta con 18 modos o efectos de iluminación), su intensidad y otras opciones, la mayoría combinadas con la tecla «FN». Aparte de todos estos comandos directos, es posible a través del teclado configurar varios perfiles siguiendo 4 pasos, sin usar el software. Al mismo tiempo, es posible usar el software para lo mismo. Además, se podrá reestablecer la configuración de fábrica usando FN+ESC+F1+F3+F5. Esto es un comando de 5 teclas imposible de accionar por accidente.
Al examinar el teclado MK6 nos encontramos frente al clásico teclado con teclas de cabeza alta y de alto recorrido. El primer detalle es ese aro perimetral para un segundo circuito de iluminación. Además, tiene una carcasa integral de plástico ABS bastante resistente con una capa superior de aluminio negro semibrillo, ofreciendo una superficie lisa de aspecto negro ligeramente granulado. El encuentro entre materiales es de calidad y en su conjunto se nota un teclado de calidad. Ahí tenemos detalles como el impreso de logo de Mars Gaming o el contorno plateado de los 4 LEDs rojos.
Respecto a la base, trae sus 4 patas antideslizantes, 2 patas delanteras abatibles para inclinar el teclado unos 15º y un sistema de canalizado orientado para el cableado, con 3 salidas, un gran detalle. Respecto al resposamuñecas, es claramente lo peor de todo el producto, Es de plástico, no tiene ningún tratamiento especial en su capa superior, se deforma con relativa facilidad y su tacto es, pues eso, de plástico. Hace su función, pero funcionaria mejor si tuviera otro punto de apoyo en el centro, otra pata centrada colocada en el lado más próximo al teclado. El resposamuñecas se puede deformar por el centro, a pesar de estar montado. Será difícil de romper pero no da la sensación de robustez.
La mayoría de los teclados, incluso de gama alta, lo peor suele ser el reposamuñecas, no su forma sino cómo está fabricado, los materiales empleados, el sistema de unión. Pero al menos muchos de ellos están disimulados, es decir, no se nota una gran diferencia de calidad entre el teclado en si y el reposamuñecas. Con el MK6 no ocurre eso. El teclado en sí se nota de bastante más calidad que el reposamuñecas, y es que estamos hablando de un teclado de unos 60€, un precio ya considerable.
La sensación al pulsar las teclas es parecida al de los interruptores mecánicos marrones de otras marcas. No se nota que sea opto-mecánico. El recorrido de la tecla es bastante alto, la presión que toca hacer es levemente superior al resto de modelos, y por consiguiente, el choque contra la base es mayor, generando más ruido al pulsar (no trae ningún amortiguador). Estos interruptores marrones hacen bastante ruido. Así que si buscas un teclado de este tipo y te gusta ese sonido de pulsación, justo esto es lo más importante, ya que marca la experiencia directa al utilizarlo. Es lo que más destaca. Si buscas una opción silenciosa, ningún modelo, ni el rojo, es silencioso. Por lo que hemos visto hasta ahora, Mars Gaming no ofrece todavía ningún teclado mecánico u opto-mecánico que se pueda considerar silencioso.
La instalación del software es sencilla. El programa no pesa más de 6MB. La interfaz solo está en inglés y ni si quiera tiene versión. No está en español, algo que no nos ha gustado. Y su control es sencillo. Basta con ver las capturas de pantalla. Se puede cambiar y guardar entre 3 perfiles de iluminación y hay hasta 18 modos, algunos de ellos configurables. También permite configurar el nivel de brillo en 3 niveles y apagado además de la velocidad de la frecuencia para el cable USB de 125 a 1000Hz (1ms de tiempo de respuesta).
Por último, la iluminación del MK6 es lo que menos nos ha gustado. Por un lado, tiene ese aro perimetral de iluminación que francamente salva al producto, ya que le ofrece mayor luminosidad, sin ser exagerado. Lo que ocurre es que la intensidad de luz de la cabeza de las teclas es tenue, poco intensa al nivel máximo y en un entorno con luz natural apenas se ve. Solo se aprecia bien si es un entorno completamente a oscuras. Si buscas un teclado con iluminación muy intensa de las teclas, el MK6 no es una buena opción. A oscuras tiene su encanto y los efectos son bonitos y a alta velocidad son rápidos, fluidos. Pero nos hubiera gustado mayor intensidad en todas las teclas, ya que el teclado está diseñado para ofrecer un sistema de iluminación RGB como protagonista de todo el conjunto.

















