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Tratándose de un producto muy económico (cuesta entre los 27 y 31€ según la tienda especializada), no vais a encontrar nada fuera de esta gama básica. En el mercado existen muchísimas cajas a elegir de gama básica. Algunas están entre los 15 y 25€ cajas muy muy básicas. NOX parece poner el listón más o menos por ahí, a partir de unos 20 a 25€ para ofrecer sus modelos más económicos. La Raven puede ser un claro ejemplo de la típica caja ATX que intenta ajustarse al máximo en precio, ofrecer lo mínimo aceptable en todo y parecer lo que no es. De hecho la Raven tiene un estilo y un aspecto visual que se podría encasillar dentro de la gama media, comparándola con cajas de entre 50 y 60€. Sin embargo, conforme se van conociendo la conclusión es que su precio es el justo, ajustado y adecuado.
El embalaje y las protecciones internas son las típicas para las torres de bajo coste y apenas hay que detenerse aquí. El cartón empleado es de baja calidad pero suficiente para embalar y salvaguardar el producto, y los dos moldes internos de poliestireno expandido también son adecuados al igual que la bolsa de envoltura. La Raven es muy ligera, de apenas 3 kg y por si sola es resistente, así que no habrá problemas de roturas extrañas en el transporte habitual. La presentación externa del embalaje es sencilla, monocromo y en el idioma inglés.
Las características más acentuadas de la Raven es que está formada por una estructura de fino acero tipo SGCC, bonito frontal desmontable de plástico ABS con metal MESH y totalmente pintada en negro, tanto por fuera como por dentro. Cada vez hay más cajas de bajo coste que se ofrecen totalmente pintadas también por dentro, así que es algo de agradecer, aunque la calidad de la pintura no sea muy buena, pero menos es nada. Incluye un conector USB 3.0, un lector de tarjetas de memoria con 2 ranuras, una para tarjetas SD y otra para tarjetas TF, un extra no habitual en cajas de gama baja. Incluye además 2 conectores USB 2.0, además de los típicos conectores de audio, así que el panel de conexiones no está nada mal. Quizá los conectores estén algo juntos viendo a anchura del frontal, pero no habrá problemas de conexión.
La Raven trae cuatro patas de plástico, un lomo totalmente listo y se pueden instalar en su interior hasta 3 ventiladores. La ventilación activa no es su punto fuerte. Además, incluye 1 ventilador de 12cm en el frontal. El metal MESH del frontal parece más decorativo que funcional. El aire que impulsa el ventilador lo recoge del orificio de la parte baja del frontal, que sirve además para desarmar dicho frontal del chasis.
Respecto a su capacidad interior la Raven se encuentra a medio camino de una caja para jugadores y una caja para cualquier uso. Se puede instalar en ella tarjetas gráficas extralargas, gracias a que la columna delantera está recortada en su altura intermedia, que suele coincidir a partir de la primera ranura de expansión PCIe, habitual para la primera tarjeta gráfica dedicada. Puesto que la Raven no es una caja fuertemente ventilada y sería extraño que un usuario se decantara por una caja muy económica si adquiere una tarjeta gráfica contundente y larga, que suelen tener un precio elevado, la Raven no parece muy adecuada para armar un equipo para juegos. Si se ataca por ahí, quizá hubiera sido más acertado aprovechar toda la columna delantera para incrementar su capacidad de dispositivos, pero tratándose de una caja tan económica, parece injusto pedirle más.
Otro detalle es que el diseño de la estructura metálica y el diseño del frontal no concuerdan en su totalidad. Así, la primera bahía para unidades externas de 5.25″ que sí está fabricada en la estructura metálica, está deshabilitada por su panel frontal de conexiones, por la manía habitual que tienen los fabricantes de colocar todos los conectores en la parte más alta del frontal, diseño habitual para las torres de suelo, pero no tan acertada para las torres de sobremesa. Así el diseño del frontal sigue siendo moderno y habitual a los tiempos que corren, pero se pierde la primera bahía de 5.25″ externa de las 3 que podría tener, al mismo tiempo que se inutiliza la parte intermedia frontal, una zona estupenda para colocar el nombrado panel de conexiones. En este sentido la Raven no está muy aprovechada en capacidad interior por lo que respecta a almacenamiento de dispositivos, pero tampoco se puede pedir más. Es la típica estructura metálica a la que se le puede añadir gran variedad de diseños frontales y al tratarse de un producto económico resulta casi intocable, porque a cualquier mejora puede influir en su precio final. A pesar de ello trae una bahía externa de 3.5″, dos de ellas internas y otras dos zonas internas para dispositivos de 2.5″ (discos duros o SSDs). La primera es una bahía colocada arriba de las 2 bahías internas de 3.5″, que permite instalar la unidad de 2.5″ mediante 3 tornillos. La segunda es vertical, y se coloca en la zona interior izquierda de la columna delantera, una zona no muy habitual pero que sirve para aprovechar mejor este espacio intermedio, que en la mayoría de usos quedaría muerto.
Por último, dispone de 7 ranuras de expansión con 6 chapitas metálicas no reutilizables que se extraen doblándolas y una adicional en «L» sí reutilizable, que se acompaña junto con el kit de tornillos y un altavoz de tipo «buzzer» para la placa base. Para pasar los cables por la zona trasera de la placa base (derecha de la torre) posee la holgura suficiente gracias a que la tapa lateral gana casi medio centímetro por su diseño en relieve, que por otro lado sirve para reforzarla, al escalonar el chapado. Así hay casi 15mm de espacio, no es mucho pero se pueden pasar algunos cables medianos y pequeños. Viene con dos orificios de paso para dichos cables, uno muy grande colocado de lleno en la columna delantera y otro en la misma altura de la zona de la fuente de alimentación, que en este caso está situada en la parte superior, contrario a lo que es habitual actualmente. Además, incluye un gran ventanal para poder acceder al disipador del procesador y poder armarlo o desarmarlo sin necesidad de desmontar la placa base del chasis. La Raven mide menos de 200mm de ancho, así que hay que ser consecuentes e instalar los disipadores para CPU con altura adecuada, que no debería superar los 160mm.
En resumen, la Raven de NOX es una caja muy sencilla en general, totalmente negra, con un frontal reconocible y un interior con capacidad suficiente y poco más. Será válida para cualquier uso sencillo que es hacia donde debe estar enfocada, pero aportará cierto toque de distinción, ya que no es habitual que las torres de gama baja tengan un toque de personalidad o la elegancia que suele aportar el negro completo. De hecho la Raven parece a simple vista lo que no es, una caja de gama media.


















Una sapphire r9 280x toxic encaja en este caja?
¡Hola Miguel!
La Sapphire R9 280X Toxic 3GB mide 308mm de largo (te refieres a ésta ¿verdad?) y ocupa 2 ranuras, según pone en sus especificaciones aquí:
http://www.sapphiretech.com/presentation/product/product_index.aspx?pid=2023&lid=1
La NOX Raven adminte tarjetas gráficas de hasta 360mm. Así que sí, podrás instalar este modelo de tarjeta en la NOX Raven.
Las especificaciones de la NOX Raven las tienes aquí:
http://hardaily.com/analisis-nox-xtreme-raven-economica-semitorre-bonito-diseno-frontal/2/
y aquí:
http://hardaily.com/analisis-nox-xtreme-raven-economica-semitorre-bonito-diseno-frontal/#imagen-10383
Mira el interior de la Raven como está hecho:
http://hardaily.com/analisis-nox-xtreme-raven-economica-semitorre-bonito-diseno-frontal/#imagen-10401
… tiene espacio de sobra.
¡Saludos!
¿Dónde puedo comprar partes de NOX al por mayor?
¡Hola Gustavo!
Dirígete directamente al distribuidor oficial de NOX en España, que es Atlas Informática. Puedes encontrar el contacto en su web oficial: http://www.atlasinformatica.com. Una vez accedas, dirígete a cualquier comercial en el apartado de «Contacto», en el menú superior. Ellos te atenderán amablemente sobre cualquier cuestión o petición sobre cualquier producto de NOX Xtreme.
Esperamos haberte ayudado…
Hardaily Labs.