3. Embalaje. Componentes y accesorios

El Basilisk v3 se presenta a través de un embalaje sencillo de cartón con una envolvente fina y un molde de cartón reciclado en su interior. Dejando a un lado la presentación visual típica de Razer, esta caja de cartón viene justa para proteger el ratón, pero podría mejorarse. Se nota que está orientado a abaratar costes de producción, pero manteniendo una presentación más que decente y llamativa.

En la cara frontal del embalaje se aprecia una atractiva vista cenital del ratón, que deja clara su múltiple iluminación LED RGB Razer Chroma, con hasta 11 LEDs programables. Sin embargo, ya se detalla una de sus principales características, el «HyperScroll Tilt Wheel», una rueda giratoria configurable con un gatillo de doble posición electrónico que posibilita que la rueda gire libremente o tenga el típico giro dentado, una característica sobresaliente para este ratón. Además, esta rueda tiene botones laterales para derecha e izquierda, junto con el botón central, un conjunto de control muy completo. De hecho, este podría ser el principal reclamo para comprar este ratón, lo bien que funciona todo lo que tiene que ver con la rueda, junto a una ajustada ergonomía para la mano derecha que, tal como veremos y ya vimos en anteriores versiones del Basilisk, encaja muy bien y es realmente cómoda para tamaños de mano medianas referencia, en comparación con otros ratones aparentemente similares, ideal para agarre de palma o de garra.

El resto de características ya son más comunes para un ratón que cuesta alrededor de los 80 €, sino fuera porque tiene hasta 10+1 botones estratégicamente colocados, 10 de ellos programables desde Synapse 3, uno de ellos especial para el dedo pulgar en el lateral izquierdo, en forma de palanca, 9 de ellos mecánicos y los 2 principales ópticos para mayor durabilidad y rendimiento, los correspondientes a los clics derecho e izquierdo, evitando además problemas de doble clic típicos de los interruptores mecánicos.

La cara frontal no presume del sensor óptico, sí en la cara lateral izquierda, equipando el sensor Focus+ de sensibilidad de hasta 26.000 DPI y una velocidad de seguimiento de hasta 650 IPS, 50 G de aceleración, un sensor superior al equipado en el Basilisk v2, aunque en la práctica va a dar igual. el Basilisk v2 equipa un sensor similar, pero hasta 20.000 DPI. Actualmente, y en un futuro bastante lejano, ningún usuario va a configurar su ratón alcanzando estas cifras de DPI ni acercándose. La mayoría de usuarios utilizan un nivel de DPI de entre 800 y 5000 DPI según qué resoluciones de pantalla. En este sentido este tipo de sensores están más avanzados que la demanda real de los usuarios o profesionales.

Algunos detalles más que nombrar sobre su cara lateral izquierda son el peso del ratón de 101 gramos, sus dimensiones de 130 x 60 x 42.5 mm, sin desvelar la longitud del cable USB con conector de tipo A, que es de 1’8 metros aproximadamente. Hubiera sido mejor un cableado algo más largo. Otro detalle que llama la atención es la compatibilidad descrita para Synapse 3, que se afirma que es compatible con Windows 10 de 64 bit. En realidad, cabe matizar este detalle. Más bien es el software de Microsoft el compatible con este programa (compatible con programas de 64 bit y 32 bit), puesto que Synapse 3 está todavía programado en x86 (32 bit), y no en x64 (64 bit). Razer se está quedando atrás frente a alguno de sus principales rivales de mercado en cuanto a software, a falta de migrar todo su software Synapse a 64 bit, tarea que, desde nuestro punto de vista, ya tuvo que cometer en el salto de la versión 2 a la versión 3. No sería mala idea lanzar una versión 4 enteramente en 64 bit, ahora que Windows 11 está penetrando en el mercado, un sistema operativo que ya abandona el desarrollo, por fin de su programación en 32 bit.

La cara trasera desgrana a través de una viñeta en perspectiva sus múltiples características principales, básicamente todas ellas ya nombradas, además de visualizarse el logo del software Synapse, que a pesar de ser algo muy determinante para este producto, está tratado en segundo plano. Cabe señalar que el software es tan importante como el propio ratón. Este producto ha sido diseñado por Razer, marca norteamericana, y fabricado en China, lanzado al mediados de septiembre de 2021, así que ya lleva en las tiendas algo más de un mes. En la tienda online de Razer se puede adquirir por unos 80€, con gastos de envío gratuitos a partir de los 89 € de compra conjunta.

Al abrir el embalaje encontraréis el propio molde de cartón, muy básico, con pliegues un poco extraños y una bolsa que protege el ratón. En general, la presentación interna del ratón no termina de convencer, es más bien propia de la gama baja, pero si eso permite rebajar el precio un poco, bienvenido sea. Gastar 80 € en un ratón es mucho dinero para la mayoría de usuarios, pero el Basilisk v2, que es casi el mismo ratón que éste v3, cuesta 10 € más.

Se acompaña de la típica tarjeta presentación translucida, las pegatinas de Razer y un manual desplegable multiidioma. En él se detalla todo lo necesario para entender las partes del ratón y cómo usarlo, sin entrar en detalle en el software de control.

Además, se detallan todos los sellos de control y conformidad, como el marcado CE, y la información necesaria para que el usuario entienda que es un producto reciclable en todo su conjunto, y debe ser reciclado tras su vida útil. Todo esto Razer lo hace muy bien y es un claro ejemplo a seguir por otras marcas que no tienen tanto cuidado con estos detalles. El usuario siempre tiene que entender qué puede hacer antes de comprar un producto, qué debe y puede hacer mientras lo usa y qué debe hacer para desecharlo.

Lo único que se echa de menos es una bolsa de transporte con algún cierre estanco. El ratón tiene memoria interna para hasta 5 perfiles, ideal para poderlo transportar y conectar a multitud de ordenadores para diferentes usos.

El Basilisk v3 apenas ha cambiado frente al Basilisk v2. Es un ratón elegante y sobrio, con una forma un tanto agresiva (puntas delanteras, lateral izquierdo para apoyar el dedo pulgar) sin despreciar para nada la ergonomía, algo que no es para nada fácil de lograr. Los fabricantes hacen filigranas con los ratones, con formas raras y demás, para vender una y otra vez el mismo concepto de producto. Pero lo cierto es que una forma concreta, un peso concreto, una superficie de contacto concreta y una base con patas concretas siempre funcionará mejor que otras alternativas. Este ratón en concreto reúne todo eso que podemos clasificar como «mejor». Veamos en el siguiente apartado algunos de estos detalles…

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