4. Componente principal. Partes, uso y Synapse 3

Componente principal. Partes y uso

Para empezar, el Basilisk v3 acierta de lleno usando un acabado de pintura en negro mate que queda levemente áspero al tacto de la yema de los dedos y la palma de la mano que perfecciona un tanto el agarre, evitando la típica capa superficial engomada, salvo en los laterales texturizados, que habitualmente termina siendo literalmente una guarrada cuando pasan algunos meses de uso, porque se deteriora, queda pegajosa y es un cúmulo de porquería. Multitud de productos utilizan estas capas engomadas, que quedan muy bien cuando son nuevas, agradables al tacto, pero este tipo de acabado podría ser toda una estrategia de «obsolescencia programada», aunque en el fondo no lo sea. En general, aconsejamos huir de este tipo de acabados engomados, que, aunque pueden haber de diferentes calidades, nunca sabemos diferenciarlos bien.

El siguiente detalle que suele pasar desapercibido son las patas blancas junto con el peso conjunto del ratón. El equilibrio entre estas dos características influye sobremanera sobre la experiencia del ratón. Las 4 patas más la circular que bordea el sensor, todas ellas de teflón, funcionan extraordinariamente bien sobre cualquier superficie de tela de cualquier alfombrilla. Curioseando aquí. ¿por qué algunas patas de teflón de ciertos ratones, un polímero compuesto en PTFE, no deslizan tan bien? Probablemente, la densidad tenga algo que ver, pero tal vez, se deba a la altura de las propias patas respecto a la base del ratón al mismo tiempo que los cantos de las patas vienen muy bien redondeados. El resultado de deslizamiento del Basilisk v3 es simplemente excelente, y se nota frente a otros ratones.

Esta sensación de buen funcionamiento se debe a su peso equilibrado de unos 100 gramos. Existen ratones mucho más ligeros y otros más pesados, o incluso con gramos regulables. Un ratón muy ligero no aporta esa sensación de robustez y asentado del ratón que hace falta para un manejo totalmente preciso cuando se hacen movimientos muy lentos. Un ratón muy pesado cuesta un poco más de frenar y demuestra una falta de precisión en el manejo en movimientos veloces. Aunque estos detalles son muy sutiles, que el ratón tenga un equilibro entre el peso y la fricción de sus patas es fundamental. Muchos ratones tienen problemas aquí, pero el Basilisk v3 no.

Además, otro detalle que no se suele comentar es la robustez del ratón. Cuando lo presionas con la mano, no se percibe como algo de plástico, no cruje al forzarlo o doblarlo, está perfectamente ensamblado. Da una sensación muy buena de alta calidad en su construcción. Podemos coger cualquier otro ratón barato o no tan barato, o incluso algún que otro más caro, que los hay, y compararlo. Visualmente, aparentemente podrá parecer muy similar. Pero estos ratones se distinguen tocando, forzando con la mano.

El siguiente punto importante es su rueda. Aquí Razer, en lugar de apostar por tecnologías más recientes, sigue a lo seguro, sabiendo que una buena rueda es fundamental en ratones de alta gama. Esta rueda tiene un peso estudiado, se siente robusta y se acompaña de un botón central programable que permite «bloquear» el gatillo interno o desbloquearlo. Este gatillo se cierra o se abre haciendo un clic mecánico interno característico, alimentado por la propia circuitería electrónica.

En la práctica es como si estuviera armando o desarmando algo. Esto permite liberar la rueda para que ruede libremente y continua sin freno, sin sensación dentada, o bloquearla para recuperar esta sensación dentada. Al estar liberada, la rueda puede rodar varios giros con un solo impulso, ejecutando saltos muy considerables en la navegación, siendo muy fácil de parar o frenar con solo apoyar el dedo encima de ella. Synapse 3 permite activar o desactivar la aceleración de giro, además de activar un modo automático llamado «carrete inteligente», que detecta el giro de la rueda para activar/desactivar este gatillo.

El manejo de la rueda con esta tecnología es exquisito, ideal para navegar por largos textos, ir al principio o final de una lista o cosas así. En realidad, los juegos no están muy preparados para este tipo de acciones de giro «aceleradas» de la rueda, pero puede ser muy útil para edición de texto, programación, o edición de hojas de cálculo y cosas así, además de agilizar la navegación web en general.

El resto de características ya son algo más comunes y no hace falta detallar tanto. Se echa de menos un cableado más largo. El cableado es de 1.8 metros, ligero, con recubrimiento de cordón, muy bien ensamblado y protegido en la unión con el ratón, y el conector USB tiene un recubrimiento anticorrosión.

Por último, y antes de desgranar los detalles de Synapse 3 para el Basilisk v3, la característica diferenciadora de este ratón es la distribución de sus 10 +1 botones:

  1. Botón izquierdo (óptico), no programable.
  2. Botón derecho (óptico), programable.
  3. Botón rueda central (mecánico), programable.
  4. Botón rueda central izquierda (mecánico), programable. Navegación izquierda.
  5. Botón rueda central derecha (mecánico), programable. Navegación derecha.
  6. Botón central delantero (mecánico), programable. Cambio de modo de rueda, recorrido libre o dentando.
  7. Botón central trasero (mecánico), programable. Cambio de nivel DPI.
  8. Botón izquierdo de palanca o «embrague» (mecánico), programable. No es desmontable. Ideal para francotirador.
  9. Botón izquierdo delantero (mecánico), programable. Navegación adelante.
  10. Botón izquierdo trasero (mecánico), programable. Navegación atrás.
  11. Botón inferior (mecánico), programable. Cambiar de perfiles. El Basilisk v3 tiene memoria interna para guardar hasta 5 perfiles, ideal para transportar entre ordenadores.

Controlar una gran variedad de botones no es fácil.  Pero es más sencillo si los botones están distribuidos de forma estratégica, tal como es el caso, a diferencia de otros ratones con botones concentrados. Razer refuerza todavía más este apartado con Hypershift. Al activarlo desde el botón programado, es posible cambiar «al vuelo» la función en cada botón. Es decir, a cada botón se le puede asignar una función principal y otra secundaria, pudiendo controlar un total de 20 funciones al mismo tiempo. Esto es un tanto complejo de controlar, pero es lo deseable en este tipo de ratones. Permite hacer lo que quiera al usuario con sus botones.

Sin embargo, el Basilisk v3 no es del todo perfecto y se echan de menos algunos detalles, como un posible LED de estado dedicado fácilmente visible para perfiles o para niveles de DPI, o un semáforo, separado de los LEDs de iluminación, y siempre estratégicamente colocado para no taparlo con la mano.

Para cambiar de perfil es necesario levantar el ratón y acceder el botón inferior. Esto tal vez no termine de convencer si el usuario quiere usar más de un perfil en un juego mientras juega, aunque teniendo la opción de Hypershift no es tan necesario. Esto es salvable puesto que 10 botones son programables, pero el usuario no sabrá qué perfil está usando mediante algún indicador si pretende cambiar de perfil. En la base hay un LED de estado de varios colores para el cambio de perfil, junto al botón inferior.

La iluminación del ratón permite cambiar entre diferentes efectos rápidos preconcebidos. Mediante los efectos avanzados se puede asignar un color fijo al logo Razer en el lomo o la rueda, por ejemplo, o efectos determinados para detectar visualmente qué perfil estamos usando. Esto permite al usuario detectar de alguna manera visual directa el perfil usado, y hace que la iluminación sea algo útil, en lugar de ser simplemente un aspecto estético atractivo visualmente.

Posee 11 LEDs RGB que se pueden controlar por separado para aplicar en ellos efectos de iluminación por capas o usarlos como indicadores. La iluminación con el ratón ya es diferente a otras soluciones del mercado, puesto que ya es útil, no solo una mera cuestión estética.

Por otro lado y en general, el ratón va más que sobrado en rendimiento, habitualmente usando un nivel de DPI entre 1000 y 2000 en monitores 2K, que es donde más lo hemos usado. Queda un poco ridículo que el ratón alcance los 26.000 DPI, si nunca vamos a usar un nivel de más de 5000 u 8000 DPI. Aunque aquí lo importante es la aceleración de hasta 650 IPS a 50 g que se nota en los movimientos rápidos y lentos, con el puntero sin hace saltos extraños. Aunque como siempre, la experiencia dependerá de la tarjeta gráfica y como no, del monitor de imagen y su propio rendimiento, el ratón está limitado a 1000 Hz a través del cable. Actualmente existen ratones que pueden funcionar a 2000 o hasta 8000 Hz. Pero lo cierto es que a 1000 Hz ya se cumple con lo necesario para que el ratón funcione lo suficientemente rápido, incluso pulsando varios botones simultáneamente. La sensación de precisión junto a la sensación suave de su manejo con el peso equilibrado y sus patas de teflón devuelven un resultado sobresaliente en el control de ratón. ¡Ninguna queja aquí, oiga!

Software Synapse 3

Como de costumbre y en general, un buen periférico no sería nada sin un buen software de control. Synapse 3 ya lleva muchas subversiones tras sus espaldas y no para de mejorar detalles. A diferencia de otras marcas, Razer continúa revisando sus productos en caso de detectar fallos para lanzar nuevas versiones en caso de ser necesario. Esto devuelve satisfacción al usuario, que sabrá que, en algunos casos, sus productos con algún problema serán mejorados. Eso es lo esperado. Aunque Synapse 3 es un programa gratuito, es obvio que hay que pagarlo de alguna manera, y eso entra dentro del precio del producto.

Hemos probado la última versión disponible el 7 de octubre, un paquete que pesa algo más de los 230 MB (en realidad no es mucho comparado con otros programas unificadores de otras marcas), versión primera que da compatibilidad al Basilisk v3 bajo Windows 10. Además, se recuerda al usuario que esta versión ya no es compatible con Windows 7 y 8. Probablemente, en versiones posteriores será compatible con Windows 11.

El ratón es detectado como «Basilisk v3». En el panel de «Ratón» se distribuyen 4 pestañas de Personalizar, Rendimiento, Iluminación y Calibración a través de una barra superior. Esta barra superior es un poco confusa y a veces no se detecta bien visualmente qué nombre de panel está seleccionado, confundiendo fácilmente el nombre del panel seleccionado con el paso de cursor del ratón para seleccionar.

Por lo demás, el usuario recibirá una visión general del ratón en la pestaña Personalizar, que deja muy claro cómo configurarlo. El propio programa tiene una forma peculiar de mostrar información adicional al usuario sobre cada posible configuración, dando la sensación de ser más interactivo. Se destaca el almacenamiento híbrido, el cambio entre perfiles, la función adicional por botón gracias a Hypershift y el Hyperscroll con su rueda bloqueable o liberada.

Esta vista general del ratón se acompaña de un marco izquierdo con sus 10+1 botones y el movimiento adelante/atrás de la rueda, siendo el botón izquierdo el único no programable. Al seleccionar en cada botón programable se abre otro marco lateral a la derecha de éste con un buen arsenal de opciones, hasta 12 más la opción de deshabilitar el botón:

  1. Predeterminado
  2. Función de teclado
  3. Función de ratón
  4. Sensibilidad
  5. Entre dispositivos (compatibles con Razer Synapse 3)
  6. Cambiar de perfil
  7. Cambiar iluminación
  8. Razer Hypershift
  9. Ejecutar programa
  10. Multimedia
  11. Acc. Dir. en Windows
  12. Función de texto
  13. Deshabilitar

Todas las funciones son entendibles y fáciles de configurar. Al seleccionar alguna, aparecerá otro marco con la explicación de ésta y lo que el usuario puede hacer con ella. Esto permite usar este panel de Synapse 3 directa y rápidamente. Todo está bien ordenado y clasificado, además de bien traducido al idioma español.

En la pestaña de Rendimiento se puede cambiar el nivel de sensibilidad, el número de fases (por defecto 5) y recorrer hasta 5 niveles de DPI configurables, en un rango de entre 100 a 26000, por defecto 400, 800, 1600, 3200, 6400, siendo razonable usar el nivel de 1600 o alrededor de él para monitores FullHD o hasta 2K.

Además, se puede cambiar la tasa de sondeo de entre 125 Hz, 500 Hz y 1000 Hz. Otros ratones recientes ya alcanzan la tasa de sondeo de 2000, 4000 o incluso los 8000 Hz. Esto da cabida a Razer a lanzar otra versión de ratón con una tasa de sondeo superior. También existe un acceso directo a las propiedades del ratón del sistema operativo. Sin embargo, este tipo de software debería unificar estas opciones en este mismo panel y no obligar al usuario a saltar a otro panel de Windows para controlarlas. En este sentido, a nivel de programación las marcas y Microsoft deben ponerse de acuerdo para que así sea, si es que hace falta. Los usuarios esperamos usar un único panel con todo ahí metido, para controlar nuestro periférico. Esto ayuda a obtener mejor experiencia al usar el software, sin necesidad de ir saltando entre diferentes ventanas, que encima tienen estética y distribuciones diferentes.

La pestaña de Iluminación permite cambiar el brillo o apagarlo, con un gran recorrido de 0 a 100 de brillo. El ratón realmente devuelve una intensidad alta de iluminación, siempre disimulada contra la proyección sobre cualquier alfombrilla negra. Si es deseable estéticamente una mayor iluminación alrededor del ratón, es aconsejable usar una superficie de alfombrilla clara.

Como opciones es posible apagar la iluminación cuando la pantalla de apague o también cuando el ratón no tiene actividad durante unos minutos, configurable entre 1 y 15 minutos. Esto desgastará menos los LEDs y consumirá algo menos. Ya sabéis que al final todo suma.

Respecto a los efectos de iluminación, Razer sigue ofreciendo dos tipos de ellos, los efectos rápidos predeterminados (fuga, luz estelar, medidos de audio, onda, etc.) y efectos avanzados, personalizables por capas desde Razer Chroma, algo que ya hemos visto en repetidas ocasiones en otros periféricos de la marca. Realmente el conjunto de características de este ratón es muy completo.

Por último, la pestaña de Calibración siempre parece ser el panel de configuración más extraño. Básicamente, es posible hacer una prueba de movimiento continuo con el sensor según el tipo de superficie para que éste funcione mejor. Es posible también cambiar la distancia de seguimiento respecto a esta superficie, entre 1 mm y 3 mm, por defecto 2 mm. Hay que ser muy meticuloso para detectar esto físicamente al mover el ratón. Simplemente, permite agilizar cuando el sensor debe dejar de mover el puntero del ratón cuanto más se separa de la superficie, es decir, cuando se levanta. Este «punto de corte» permite mayor precisión en movimientos estratégicos en juegos, cuando se trata de hacer ciertos movimientos en secuencia.

La calibración manual en sí es muy sencilla de realizar. Además, Razer siempre barre para casa y aconseja usar sus alfombrillas Razer para obtener el mayor rendimiento con sus ratones. Independientemente de este detalle, el Basilisk v3 funcionará igual de bien con otras alfombrillas de otras marcas, siempre que éstas estén bien construidas. En general, funciona exquisitamente bien en alfombrillas de tela planas enrollables.

Para tener una idea vaga de comparación, el Basilisk v3 se siente más robusto, resistente, mejor deslizable y más cómodo que por ejemplo, el cableado Sabre RGB Pro Champions Series de Corsair, que en su día de lanzamiento tenía un precio de 60 € y ahora está rebajado a 50 €, aunque la versión inalámbrica cuesta unos 100 €. El Basilisk v3 cuesta unos 80 €, 30 € más ahora que este Sabre cableado de Corsair. Pero las diferencias entre ambos ratones se notan bastante, sobre todo con todo aquello que se percibe con el tacto y movimiento con la mano. Por tanto, la diferencia de precio a la hora de adquirir un ratón u otro es palpable, pero también justificada en muchos casos. Podríamos hacer el mismo ejercicio con otros ratones para compararlos y ocurriría algo similar. Lo bueno se paga y este ratón es de los buenos. Aun así, no es especialmente caro viendo algunos ratones, sobre todo los inalámbricos que cuestan más de 100 €.

¿Y qué hay del resto de periféricos para acompañarlo? Synapse 3 tira de Razer y es una buena forma de «obligar» al usuario a comprar otros periféricos de la misma marca para usar software unificado. En la práctica es lo mejor para evitar ejecutar varios programas de diferentes marcas, aunque crea dependencia de una sola marca, al final es lo más cómodo para el usuario. El Basilisk v3 vendría bien con una alfombrilla de tamaño mediano de Razer, como la Acari (69’99 €), la FireFly v2 (59’99 €) o bien de gran formato, como la Strider para teclado y ratón (39’99 € – 59’99 €). Sin embargo, estas alfombrillas son carillas. Razer tiene soluciones más económicas en caso de querer equilibrar presupuesto, como la Gigantus V2 (11’99 €) o la Pro Glide, que es de color gris, del mismo precio. En el siguiente enlace hay un gran surtido de ellas: alfombrillas de Razer.

Respecto a elegir un teclado que dé el pego con el ratón Basilisk v3, el BlackWidow v3 (149’99 €) podría ser una excelente opción, o alguno similar, aunque no sería mala idea que Razer tuviera más cartera de teclados mecánicos en idioma español con interruptores silenciosos. En Hardaily Labs realmente echamos de menos estas soluciones, y en la mayoría de ocasiones, cuando hemos analizado teclados mecánicos de Razer, terminaban siendo ruidosos o muy ruidosos. Aquí algunos teclados de Razer.

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