3. Razer Gigantus. Comentarios sobre el producto y pruebas varias

Alfombrillas grandes hay unos cuantos modelos de diferentes marcas orientadas para jugadores. Sin embargo, es tan importante tener claras sus características y prestaciones como con las alfombrillas medianas o pequeñas. Dejando a un lado las alfombrillas extralargas, aquellas que también abarcan la superficie del teclado, las más grandes cuadradas o rectangulares para cubrir el área destinada únicamente para el ratón, tienen que conservar algunas especificaciones concretas para resultar igualmente cómodas, totalmente planas y sobre todo, que quepan en el espacio a usar.

Gigantus es otra excepción de alfombrilla de tamaño considerable, totalmente cuadrada de 45.5 cm de lado. Al ser enrollable y precisamente por su tamaño, Razer la ha construido empleando un grosor también considerable, hasta 5mm. Así que, para empezar, sin entrar en el tipo de materiales empleados, solo el tamaño o volumen que ocupa la Gigantus va a determinar drásticamente su uso, cómo y dónde usarla.

La Razer Gigantus viene enrollada en el interior de un embalaje típico de Razer, con el negro y verde como protagonista, faltaría más. A pesar de ser una alfombrilla, se acompaña de esta caja de cartón de calidad, gruesa, resistente e impresa en varias caras con información sobre la misma. Básicamente centra la atención en el tamaño; más grande significa mayor control o mayor libertad de movimientos (aunque esto no tiene por qué ser así, sino que depende), además de definirla como una alfombrilla confortable, duradera y preparada para ofrecer velocidad y control al mover el ratón.

La Gigantus ha sido diseñada por Razer en California y fabricada en Taiwán a finales del año 2016, así que ya lleva algo así como medio año comercializándose. Cabe recordar que en la web oficial razerzone.com podéis adquirir otras dos versiones Gigantus del mismo tamaño, pero cambiando el logo que tiene en una esquina. Esta alfombrilla que mostramos aquí es el modelo Special Black Edition de la Gigantus. Suena muy bien, pero básicamente es una alfombra más de calidad enrollable de gran formato.

Al abrir el embalaje, tendréis acceso a una pegatina del logo de Razer, el típico detalle que suele aportar Razer en la mayoría de sus productos. Pero lo que realmente llama la atención son 5 cosas básicamente…

La primera es el tamaño y peso de la alfombrilla. Casi mide medio metro de lado, es cuadrada, no rectangular y pesa más de 600 gramos. Al ser cuadrada, no permite cierto juego al usuario para colocarla de una u otra forma. 600 gramos es un peso considerable, que ayudará a desenrollarla con mayor facilidad.

La segunda podría ser el logo colocado en una esquina, con la superficie superior totalmente negra de tela, incluyendo el logo superpuesto, que solo destaca por estar en relieve, discreto. La verdad es que luce muy bien y queda muy elegante. Según el ángulo de visión y la luz que refleja al logo, se ve algo más brillante o más apagado. A veces los fabricantes no aciertan muy bien a la hora de lucir sus logos en esta clase de productos, pero cabe reconocer que Razer lo ha hecho excelente aquí. Esta es la principal diferencia entre las 3 versiones de la Gigantus, el logo impreso en la superficie de tela de la alfombrilla.

La tercera, sin duda es el bordado perimetral y su grosor, que siempre un tema delicado en cualquier alfombrilla enrollable. Este bordado al hilo perimetral está exquisitamente terminado con las esquinas redondeadas y no es más grueso que la dimensión de grosor de la capa superior sumada a la intermedia e inferior. De este modo no se aprecia al tacto el canto al rozar con la mano, la muñeca o incluso el brazo. El problema aquí es su grosor. Tal como hemos comprobado, aunque su área efectiva es muy grande para los movimientos del ratón, dependiendo de la posición del jugador, éste podrá rozar constantemente la alfombrilla con el brazo y también la superficie de apoyo, la mesa o la bandeja corredera de turno. Al ser un grosor de 5mm, es notoriamente elevado y se percibe claramente al tacto. No es excesivamente incómodo, pero se nota.

La cuarta es la superficie superior, totalmente de tela fina, con cierto grado de porosidad, de un tono negro fuerte, no es un tono negro grisáceo oscuro. Nos gusta que el negro sea un negro de verdad. Pero aunque sea de Razer, sigue sufriendo el mismo problema de siempre en esta clase de alfombrillas. Al ser enrollable es necesario desenrollarla. Al desenrollarla, la superficie no se queda totalmente plana del todo, y se perciben leves ondulaciones en la superficie superior que van menguando levemente a al paso del tiempo. Estas leves ondulaciones frenan muy levemente los movimientos del ratón y es una de las causas típicas que delatan que las alfombrillas rígidas son mejores para obtener el mayor rendimiento, sobre todo para los movimientos muy rápidos. Quizá el grosor y peso de la alfombrilla pretenda menguar este pequeño problema apenas perceptible. Para ello se emplea espuma porosa como capa intermedia, que ayuda a extender mejor la alfombrilla para obtener la superficie más plana Los sensores ópticos y láser van a funcionar muy bien aquí, tal como hemos probado con varios ratones. Sin embargo, también hemos visto alfombrillas de gran tamaño enrollables de un grosor de 3 mm (2 mm menos que la Gigantus) que se extienden incluso mejor, ofreciendo una superficie muy plana.

La quinta característica, que tal vez es la que más llama la atención, es la fabricación del a base en caucho con acabado en panel de abeja y con tono en verde «chillón», que siempre contrasta excelente con el negro. Aunque una vez instalada no se va a ver su base, da gusto observar y palpar una base así, excelentemente fabricada. Se nota una alfombrilla construida empleando materiales de calidad, claramente duradera, pero quizá no sea tan cómoda, (por su grosor y por el hecho de ser enrollable) o tan veloz como sería deseable.

Comparar una alfombrilla así con las de tipo rígidas posiblemente no sea muy justo. Pero estamos hablando de una alfombrilla de gran tamaño, de precio relativamente alto (cuesta unos 30€). Nos hubiera gustado una alfombrilla más fina y más tendenciosa a quedarse totalmente plana desde el primer momento. A ésta hay que acostumbrarla, cuando hay otras que se despliegan más fácilmente, «prácticamente solas».

Por otro lado, hemos probado una gran variedad de alfombrillas. Invitamos a Razer que dedique recursos a fabricar alfombrillas de este estilo, pero rígidas y extrafinas (3mm como mucho). Sin duda, si buscáis una alfombrilla enrollable de calidad porque la preferís así, Razer no os va a defraudar con la Gigantus. Eso si, antes de adquirirla tened bien presentes sus dimensiones. Casi medio metro de ancho podría desplazar el teclado demasiado a la izquierda o usar en exceso la esquina inferior izquierda de la Gigantus. Si es así, será mejor rotarla horizontalmente de vez en cuando para desgastar la superficie superior de tela uniformemente, si es posible, dejando bien lejos el logo superior, ya que puede incidir en el movimiento del ratón. La Gigantus necesita una mesa bastante ancha, por lo menos 100 cm de espacio libre, recomendable 120 cm. Recordad que una referencia la tenéis precisamente en la Gigantus. Y es que la alfombrilla mide lo mismo que un teclado estándar, esos 450mm. Si eres una persona grande, alta, con brazos largos, parece más lógico que un tamaño así es más adecuado para ti.

Por último, si os lo preguntáis, podéis lavarla a mano con cuidado, aplicando agua y muy poco jabón neutro y luego aclararla para tener la tela superior impoluta. Las alfombrillas también se manchan y Razer no hace mención a ningún tema relacionado a su mantenimiento y/o limpieza. Con una limpieza periódica siempre que sea necesario, se mantendrá el tono negro de su superficie superior por más tiempo.

Por supuesto, hemos probado la Gigantus también con el ratón Naga Hex v2 y el DeathAdder Elite, entre otros. Son uno óptico y uno láser, así que tenemos una buena referencia…

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