4. Pruebas varias
A pesar de que el Naga Chroma y el Orochi son dos ratones radicalmente distintos y concebidos para usarlos de forma diferente, se nota que han salido a la par al mercado, ya que ofrecen elevadas coincidencias en lo que respecta a la calidad material, acabados, construcción e incluso parte del diseño, con los mismos trazos en según qué áreas. Se nota que es Razer. Además, comparten el mismo software, por lo que la mayoría de comentarios serán los mismos para ambos modelos.
Calidad material. Encaques y acabados
Naga Chroma y Orochi son como un espejo en calidad material y en acabados. Son prácticamente idénticos; similar acabado engomado superior, muy suave, refuerzo metálico en la superficie superior del lomo, que hace que al tocar el ratón esté más frío, en comparación a si fuera solo plástico. Ambos tienen un tono gris oscuro semibrillo, casi negro, diferente a otros acabados que hemos visto en otros modelos de ratones similares. Aquí se nota la alta calidad material, resultando dos modelos muy resistentes y duraderos. Similar ocurre con los acabados y los encuentros entre piezas, con las líneas perfectamente encajadas, destacando el frontal en ambos ratones, muy similar en diseño, así como el perímetro superior. La iluminación del logo del lomo del Naga Chroma, hay que decirlo, es una obra de arte. Poco hardware luce también el logo de su marca, y aquí Razer hay que reconocer que se ha lucido, y afortunadamente lo está haciendo también con otros modelos de periféricos para PC.
Diseño y construcción. Ergonomía y uso
La botonera o retícula, junto a la rueda son las dos partes destacadas del Naga Chroma, sin olvidar el lateral derecho, totalmente remodelado en comparación a la versión anterior. La botonera izquierda se ha fabricado con un relieve determinado, para que el usuario, una vez acostumbrado, pueda detectar o diferenciar mejor los 12 botones con el tacto del dedo pulgar y sin mirar. Si os fijáis, la hilera superior es curvada, igual que la inferior. Sin embargo, los botones 5 y 11 de la hilera intermedia están volcados de una forma determinada para que sea fácil ubicarlos al tacto; el 5 centraliza del 1 al 6, y el 11 hace los mismo del 7 al 12, memorizando que los números crecen de 3 en 3 conforme se eleva en altura. Cabe reconocer que es un poco complicado cogerle el truquito a dominar los 12 botones con tan solo el dedo pulgar, pero es cuestión de práctica. Además, el relieve del lateral derecho es más pronunciado, para ajustarse mejor a los dedos de la mano anular e índice, aunque esto podría mejorarse todavía más.
La carcasa desmontable y la rueda son las dos partes destacadas del Orochi, dejando en un tercer lugar el anclaje del mini conector USB al frontal del ratón, éste muy robusto e intuitivo (solo se puede encajar de una manera). La carcasa está formada por dos capas, una metálica superior con acabado semiengomado, o eso parece, para mejorar el tacto, y otra inferior plástica a modo de esqueleto. Se acopla perfectamente al cuerpo del ratón gracias a 3 puntos imantados y 2 encajes delanteros, de modo que resulta muy sencillo desarmar este lomo para colocar las pilas. El problema de este sistema de unión es que si el ratón, sin el cable, se cae por accidente al suelo desde la mesa, algo que puede suceder por descuido, la carcasa se separará e incluso las pilas podrán saltar. Parece que Razer ha previsto este caso, ya que la carcasa resulta una pieza muy resistente, así que será difícil que en caso de accidente haya alguna rotura.
Tanto el Naga Chroma como el Orochi tienen una rueda similar, con la zona delantera de la rueda del mismo diseño de espacio libre o desnudo, para que el dedo índice no tope con nada al rotar; éste es el mejor diseño para cualquier rueda de ratón, así se obtiene mayor giro de acción por cada movimiento al mismo tiempo que resulta más cómodo. En ambos casos la rueda es de gran agarre, con generosa anchura y poco ruidosa, con un radio inferior la equipada en el Orochi, algo lógico para resolver su compacidad y conservar una estética escalada.
El Naga Chroma ha mejorado levemente la ergonomía en contra de su antecesor, y a pesar de lo que pueda parecer por incluir la botonera, es muy cómodo de coger, aunque toca acostumbrarse al tacto de la botonera en el dedo pulgar. Su curvatura y tamaño son ideales para manos de tamaño medio o medio-grande, haciendo descansar toda la curvatura de la palma de la mano. Un doble relieve en dos alturas del lateral derecho hubiera mejorado el diseño de este ratón. Su peso ronda los 100gr. Quizá a los jugadores profesionales les importe mucho regular el peso, pero al menos el Naga Chroma ya tiene un peso considerable para no ser demasiado ligero y se note demasiado «suelto» sobre la alfombrilla. Además, sus 3 patas de teflón de baja fricción abarcan la parte delantera y trasera inferior en su totalidad, sin alcanzar apenas medio milímetro de altura, dejando el sensor láser muy pegado a la base de apoyo, o sea a la alfombrilla de turno. Similar ocurre con el Orochi, donde Razer conserva los mismos rasgos. Naga Chroma incluye más de 2 metros de cableado, algo que se agradece para tener mayor alcance, sobre todo a la trasera de la torre de turno.
La ergonomía del Orochi es otro mundo. Al ser 2cm más pequeño, implica encoger o cerrar más la mano y colocar la palma más hacia atrás para poder dominarlo. Sin embargo, a pesar de ser pequeño, no es incómodo de coger, aunque por su tamaño pierde la esencia de ergonomía de cualquier ratón, que siempre debe medir como molde lo que mide aproximadamente el recorrido de la mano. Su diseño es totalmente simétrico, válido para zurdos. Gracias a Synapse 2 se pueden invertir los 2 + 2 botones laterales que equipa. El manejo de éstos se hace un poco complicado, dado su colocación y el tamaño del ratón, sobre todo en el lado donde caigan los dedos anular y meñique.
Instalación del software. Razer Synapse 2.0. Configuración y rendimiento
Synapse 2 ya ha pasado por Hardaily Labs en alguna ocasión. Este software es unificador para teclados, ratones y auriculares de Razer. Otras marcas, como Logitech o Corsair tienen algo similar para algunas de sus líneas de periféricos, pero lo habitual es que os encontréis con software específico para cada periférico (un periférico, un paquete de software). Para obtener Synapse 2 hace falta descargarlo en la web oficial de Razer, en su sección de descargas. Se ofrece en dos paquetes, compatible con las versiones de Windows o para Mac OS. Otros fabricantes de periféricos están ignorando por completo el sistema operativo de la manzana, y esto claramente aventaja a Razer. La ventaja de usar Synapse 2 es poder controlar los periféricos de Razer a través de un mismo programa. Es común adquirir el teclado, ratón, alfombrilla y tal vez los auriculares de una misma marca para tener un conjunto acorde que dé el pego. Si es así, Synapse 2 logra la cuadratura del círculo.
La versión que hay disponible del paquete de software de Synapse 2 para PC es la v1.18.21. En Hardaily Labs la hemos probado bajo Windows 10 de 64 bit para configurar ambos ratones, tanto el Naga Chroma como el Orochi. El paquete de software pesa unos 21MB. No hemos tenido ningún problema en la descarga del mismo. Su instalación es muy sencilla, a través de un asistente de instalación multiidioma, por supuesto en español. Eso sí, Razer exige a sus clientes que se registren con un correo electrónico válido para poder desbloquear inicialmente el programa, y poder usar así todas sus funciones. Eso implica, al igual que la descarga tener conexión a Internet durante el registro. Una vez registrado, el software se puede usar por completo sin conexión a internet. Esto puede que no le guste a más de un usuario, pero parece ser que es la forma que tiene Razer de asegurarse una comunidad centralizada de clientes, y poder así ofrecer otros servicios.
Synapse 2 ya lo conoceréis de antaño, pero haremos un breve repaso usando estos dos ratones. Este software es tan completo que vale la pena leerse el manual descargable en PDF, ya que tiene un amplio contenido para configurar todas las partes, muy bien explicado, sobre todo en el Naga Chroma. Synapse 2 detecta el hardware conectado compatible y actúa en consecuencia. Esto quiere decir que el usuario solo tendrá acceso a las pestañas que tienen que ver con su hardware. En el caso de estos ratones, tendréis acceso al menú de configuración del ratón, menú de macros, complementos y estado. Como siempre, si tenéis pensado comprar algún ratón echan un ojo antes al manual descargable. Si el hardware ya es bueno, el software en este caso no se queda atrás ni mucho menos, algo que sí suele ocurrir en otros periféricos de otras marcas. Así que toca valorar también el software asociado.
En la personalización del ratón podéis cambiar todas las órdenes de cada botón de forma clara y directa. Además, permite cambiar el desempeño del sensor, sensibilidad, aceleración y la frecuencia de actualización o tasa de sondeo. En otro menú permite configurar la iluminación, desde el color determinado al gusto del usuario, así como la intensidad de iluminación e incluso elegir entre varios efectos. Todo muy completo y fácil de configurar. Además, Synapse 2 permite calibrar el sensor, regulando el rango de despegue (separación del sensor respecto de la alfombrilla). Incluso tiene predefinido el tipo de superficie de cada una de las alfombrillas Razer para poder seleccionarla y obtener mejores resultados de precisión.
El rendimiento del Naga Chroma es sobresaliente, incluso va sobrado para resoluciones altas. Lo hemos probado con la alfombrilla Goliathus de Razer y con una superficie de pantalla de 3840 x 1080 píxeles (2 monitores de 24″) para tareas cotidianas de edición de imágenes. En juegos de tipo primera persona, para francotirador (Far Cry 4, BF4…), el sensor es milimétricamente preciso, siempre que el usuario lo configure correctamente antes, ya que puede ir muy acelerado. Para juegos de estrategia, tipo Supreme Commander FA, Lead Of Legends o similares es el ratón ideal. Además de estos títulos hemos probado a manejar el Naga Chroma con otros totalmente distintos, llegando a la conclusión que la único complicado es manejar la botonera con soltura, repasando los macros para cada juego. Lo demás es coser y cantar.
En el Naga Chroma se echa de menos un indicador del nivel de sensibilidad DPI para poder cambiar y entender en vivo, sea un semáforo, o un código de colores. El Naga Chroma tiene un rango de hasta 16000DPI, muy amplio, que se cambia con los dos botones traseros a la rueda. Con el Orochi ocurre algo parecido, pero con menor importancia, ya que hemos usado los mismos escenarios para probarlo. En la práctica se nota que por cable va levemente más fino, pero sigue siendo muy preciso, que es lo que más nos importa. Otros ratones con peores sensores a veces pegan minúsculos tirones, que apenas se aprecian, incluso algún que otro de Razer, pero que influyen en el juego. Éstos no son el caso.
La conexión por Bluetooth del Orochi es igual de sencilla que con cualquier otro dispositivo Bluetooth. Se coloca el interruptor en «ON» se hace un barrido de detección en el menú de configuración Bluetooth del sistema operativo y se empareja. El alcance supera los 10 metros de tiro directo y puede resultar ideal para miniPCs compactos o incluso miniprojectores. Hardaily Labs ha probado el Orochi con el Brix Projector de GIGABYTE, empleando su proyector, obteniendo unos resultados excelentes, tanto en emisión/recepción de la señal inalámbrica como en el rendimiento. Por tanto, el Orochi no solo funcionará perfecto mediante cableado para juegos en ordenadores portátiles, sino que es versátil para otras tareas relacionadas con la ofimática aprovechando su movilidad inalámbrica.
Respecto a la duración de la batería del Orochi la desconocemos. Razer afirma que llega a durar hasta 60 horas de uso continuado, sin parar, aunque eso dependerá de la capacidad de las pilas. Tan solo hemos probado el Orochi en inalámbrico en contadas ocasiones durante más de dos semanas, acompañando al portátil GIGABYTE P35 y al BRIX Projector. Una vez se agoten, lo aconsejable es tirar de 2 pilas AA recargables con cargador propio. El Naga Chroma es todo un portento de ratón. Sin embargo, cabe reconocer que el Orochi tiene su encanto, gracias al concepto explotado del 2 en 1 que tanto nos gusta.
Efectos de iluminación. Tecnología LED RGB de Razer
Y no podían faltar las pruebas de iluminación. Aquí el Racer Naga Chroma luce como nadie, a través de la rueda, los caracteres de los 12 botones de la botonera lateral izquierda y de su magnífico logo del lomo, perfectamente trazado. Puede que a algunos usuarios os parezca una chorrada esto de la iluminación, pero debéis reconocer que tiene su encanto, sobre todo por las posibilidades que ofrece la tecnología LED RGB, que permite cambiar los colores a tu antojo. Aunque Razer presume de su «Chroma» afirmando que permite cambiar más de 16 millones de combinaciones de colores, el resultado no es tan apreciable como indican estas cifras. Tendréis todos los colores posibles, pero claramente diferenciables serán unos cuantos, de sobra para maquetar el ratón al gusto. Eso sí, la calidad de la iluminación es más que notable, con los trazos perfectamente uniformes en las 3 zonas, nada de partes más oscuras o tenues o zonas con alguna mancha de luz donde no debería.
Con el Orochi ocurre algo similar, pero con menor encanto, ya que únicamente se ilumina la rueda. Quizá por ello este modelo no se ha denominado «Orochi Chroma». A través de Synapse 2 podéis cambiar los colores, la intensidad, algunos efectos de iluminación e incluso apagado. En realidad, la tecnología LED RGB deja en mal lugar aquellos teclados, ratones o auriculares que ofrecen un solo color de iluminación. En Razer, por ejemplo, hay algunas versiones que solo ofrecen el color verde, otros modelos de otras marcas entre 3 o 6 colores. Como siempre, todo dependerá del gusto del usuario, pero al final, siempre es una ventaja poder cambiar el color cuando uno se canse. Cambias el color y es como si cambiaras el teclado entero, por ejemplo.
Resumen General
Razer sigue ofreciendo productos de alta calidad y si de algún periférico cabría recalcar su buen hacer es sin duda el ratón, al menos con las nuevas revisiones. Es posible que en teclados y auriculares Razer no esté tan puesto como sí están otras marcas con algunas de sus soluciones, pero cabe reconocer que Razer es una excelente marca para ratones y eso queda demostrado a través de estos dos recientes modelos, el Naga Chroma y el Orochi versión 2015. Son dos ratones radicalmente distintos, pero paridos por la misma madre, y eso conlleva similitudes inevitables. El frontal del ratón, que parece la carrocería de un coche con doble chapado de metal MESH micropeforado es un detalle que delata el excelente acabado de los materiales y el buen hacer en el ensamble de los mismos. Razer no solo ha equipado de buenos sensores a estos dos modelos, sino que todo lo demás está perfectamente llevado para no recibir la más mínima queja.
Aunque los gustos dictan mucho las críticas de cada uno y salvo algún que otro detalle de posible mejora, en Hardaily Labs estamos muy satisfechos con el resultado de estos dos modelos, con la revisión del Naga a su máxima expresión, más ergonómico, cómodo y personalizable a través de sus LEDs multicolor, y el encanto del mini ratón Orochi, pequeño pero matón, versátil y de carácter móvil, sin olvidar su funda para el transporte. El precio de ambos modelos es elevado, unos 100€ el Naga Chroma y unos 90€ el Orochi, más caro el segundo que el primero. Sin embargo, no hay que olvidar que estos periféricos de gama alta llevan como acompañamiento el software Synapse 2, que puede olvidarse como algo en segundo plano pero que también tiene su merecida importancia y calado. Está claro que todo este hardware no sería lo mismo sin esta clase de programa unificador.
































































