4. Ergonomía y uso. Calidad de audio
Egonomía y uso de los Skiller SGH50
Los SGH50 centran su ergonomía en 4 puntos principales, que tienen que ver directamente con el ajuste sobre la cabeza y la comodidad sobre la misma:
- Puente doble de la diadema. La parte superior son dos tiras de metal deformable de algo más de 1mm de grosor. La parte inferior es un arco acolchado de algo más de 5mm de grosor, no muy generoso pero suficiente, con acabado en piel sintética que reparte el peso sobre todo el recorrido de la cabeza, no concentrándolo en puntos concretos. Esto permite mayor comodidad. Este arco tiene dos bases laterales flexibles que se pueden estirar unos 4 cm en ambos extremos, permitiendo ajustarse al tamaño de la cabeza con facilidad a modo de amortiguación.
- Las horquillas latearles, que son una continuación del puente superior, permiten abatir los cascos en vertical algo más de 30º sobre ejes centrales, ajustando bien a los laterales de la cabeza. El puente de metal superior junto con el inferior actúan presionando las almohadillas de los cascos sobre la cabeza. La presión es razonable, la esperada, ni muy fuerte ni débil. Probablemente, a lo largo de su uso de soltará un poco, algo que es habitual. A la hora de usar este tipo de dispositivos es necesario pasar un tiempo para que se adapten levemente al cuerpo humano.
- Junto con las horquillas laterales las almohadillas acolchadas de los cascos son generosas en grosor, de unos 25 mm con un diámetro interno libre de unos 55 mm, suficiente para encerrar bien las orejas sin molestarlas. Los acabados de piel sintética son suaves al tacto, pero propensos a acumular y mancharse por el sudor y la propia grasa que desprende el cuero cabelludo del usuario, aunque es fácil de limpiar. En estancias con temperaturas elevadas puede que den demasiado calor y fatiguen un poco. No obstante, nunca es recomendable estar mucho tiempo escuchando a volumen alto y toca descansar los oídos para no fatigarlos. Estos auriculares en según qué fuentes tienen bastante potencia.
- Micrófono desmontable y con brazo articulado deformable. El casco izquierdo incluye una tapa de goma para el conector de salida minijack de 3.5 mm de 3 contactos del brazo del micrófono. Este conector se conecta firmemente a través de un sistema levemente machihembrado, que permite una conexión segura que impide que el brazo rote. Este es un detalle importante donde suelen fallar otros fabricantes. Sharkoon ha resuelto bien este tipo de conexión.
Además, Sharkoon se ha molestado en resolver muy bien la conexión de entrada del cableado con mando. Este cableado incluye un conector minijack de 3.5 mm de 4 contactos (para audio y micrófono) cuya cabeza de conector incluye un anclaje rotatorio bien ideado. Se introduce el conector macho del cable dentro del conector hembra en el casco y luego se debe girar para anclarlo. De este modo, es imposible que el usuario desconecte los auriculares por accidente, por algún tirón en el cable fortuito. Estos detalles marcan la diferencia frente a otros modelos económicos que no tienen pensadas todas estas cosas.
Sin embargo, no todo es genial. Algunas piezas externas de plástico tienen acabado con superficie levemente engomada, agradable al tacto. No sabemos hasta qué punto durará este tipo de acabado. Por lo general, en productos económicos estos acabados no duran más de 2 o 3 años. Después «se deterioran solos» y terminan pegajosos, siendo muy molesto. Este tipo de engomado usado en los SGH50 parece diferente, más duradero. Pero lo desconocemos.
No termina de convencer que parte de los cables que unen el puente inferior con los cascos estén vistos. Las uniones y los cables parecen suficientemente resistentes, pero no hay duda que son la parte más débil de los auriculares. El usuario tendrá que prestarles cierto cuidado para que duren, evitando tirar de ellos, por si se enganchan en alguna parte. También cierto cuidado al retirar los auriculares con ambas manos. Es recomendable estar siempre pendiente de no coger los cascos por detrás para evitar tocarlos. Cuanto menos se toquen estos cables mejor.
Los SGH50 son relativamente cómodos. Es cuestión de acostumbrarse a usarlos. Son un poco pesados, de unos 337 gramos, debido a su formato y a sus piezas de metal, pero bien resuelto gracias a su doble puente y almohadillas. Sin embargo, su diseño no es del todo ergonómico. El puente es totalmente recto y ejerce presión totalmente paralela en los cascos. Esto provoca que la parte trasera de las orejas las almohadillas no presionen igual que la parte delantera, ya que la cabeza es curvada, aunque en gran medida se adapta bien gracias a la deformación del acolchado de las almohadillas.
Esto se podría haber resuelto mejor con un puente levemente inclinado que hiciera que los cascos presionaran levemente con cierto ángulo para cerrar mejor por detrás, o bien que las horquillas permitieran cierto abatimiento horizontal. Los cascos no deberían quedar paralelos, sino con cierto ángulo horizontal entre sí para encajar mejor, es decir, que estén levemente más abiertos por delante que por detrás.
Otro detalle es el conector y el propio cableado, que tiene su peso y dimensiones. El conector para recto hacia abajo en el casco izquierdo y puede resultar algo molesto en según qué situaciones. Es cuestión de apañárselas con el cable. Si el usuario tiene el PC a su derecha, puede usar el alargador adjunto para pasar el cableado por donde menos le moleste.
Respecto al micrófono, es fácil de colocar a la altura deseada de la boca gracias a su brazo deformable, alcanzando el corte izquierdo del labio con relativa facilidad. El micro y su brazo son ligeros, ni se nota la diferencia cuando está puesto o cuando no lo está. Todo esto está bien resuelto. Lo único es que toca procurar no perder el tapón de goma del conector, que al ser una pieza suelta y pequeña es fácil perderlo.
Por otro lado, el mando del cableado se queda por debajo del pecho, fácil de localizar. La rueda de volumen funciona perfectamente. Partiendo del volumen máximo, se puede silenciar el audio con 3 pasadas de giro con el dedo. El interruptor para silenciar el micrófono es fácil de manejar también con una sola mano. Es fácil usar ambos controles con la mano derecha. La carcasa del mando es de plástico resistente, no engomado (es preferible así), con protecciones considerables en ambos empalmes con el cableado.
Además, este cableado es resistente contra tirones. El usuario se sentirá seguro con los cables, sin temor a romperlos. Lo único es que no existe un sistema de fijación entre el cable con mando y el cable alargador. De un tirón fortuito algo energético podría desconectarse, al igual que con el conector en Y. El cable con mando mide unos 110 cm mientras que el alargador, también de 4 contactos, mide 150 cm. Juntos suman más de 2 metros y medio, sobrado para la mayoría de alcances habituales.
Por lo demás, los Skiller SGH50 cumplen bien en calidad, acabados y materiales, no chirrían al deformarlos o forzarlos y se nota que los cascos de metal son un plus para mejorar la cavidad para los transductores interiores, dotando a todo el conjunto de mayor calidad. Parecen resistentes y rígidos. No están nada mal para el precio contenido de este producto.
Calidad de audio de los Skiller SGH50. Transductores y micrófono
Sin duda, el apartado más importante en cualquier auricular es la calidad de audio. Los Skiller SGH50 de Sharkoon son unos auriculares circumaurales cerrados. Los transductores de 50 mm equipados trabajan muy bien dentro de los cascos de metal, ofreciendo un sonido claro en todas las frecuencias, no defraudando en las frecuencias bajas, contundente en las frecuencias medias y muy claro en las altas y muy altas frecuencias. Se nota que los transductores son bastante buenos. Para tener una idea aproximada, con otro tipo de auriculares con un rango de frecuencias más limitado es posible que el usuario no perciba ciertos detalles sonoros, que con el SGH50 sí se pueden escuchar. Esto ese especialmente acentuado al escuchar detenidamente bandas sonoras originales de orquesta sinfónica, por ejemplo. Este tipo de música es ideal para comprobar la calidad de audio de unos auriculares.
La calidad de audio es más que notable y bastante equilibrada, sin destacar ninguna frecuencia demasiado. Es razonable emplear una fuente de sonido de calidad, sino no tiene mucho sentido usar este tipo de auriculares de alta fidelidad. Los hemos probado con la tarjeta de sonido Sound Blaster ZxR a 24bit 96 Khz, en juegos y en escucha de música variada. También, con un smartphone Samsung y otro Xiaomi, con una tableta de 10º de Acer, en un televisor Sony de 38″, en la salida de una minicadena Technics ya antigua. En todos ellos los auriculares se han comportado igual, devolviendo audio de calidad. Su impedancia es de 55 ohm, un valor razonable para todos estos aparatos, casi el doble que los 30 ohm de algunos auriculares que rondan este precio, que devuelven algo más de volumen con peor calidad. Los Skiller SGH50 no van a defraudar en cuanto calidad de audio.
Para tener una referencia de volumen, con la base extensor de la Sound Blaster ZxR y el programa Sound Blaster Command, con la ganancia en 32 a 300 ohm, los auriculares se oyen ya muy fuerte a un volumen del 80%, probados con Dopamine. En un móvil de Xiaomi Redmi el volumen al máximo en la salida todavía no consigue que los auriculares se escuchen muy muy fuerte, probados con JetAudio. Como siempre, dependerá de la potencia de salida de cada fuente de audio y de la ganancia en cada software.
Por otro lado, los transductores permiten reproducir sonidos graves y bajos contundentes sin necesidad de vibrar demasiado. Este detalle refuerza la calidad de estos auriculares frente a otros que, para reproducir frecuencias de 120 a 60 Hz vibran demasiado, ahogando el resto de frecuencias. Recordad que cada transductor es de rango de frecuencia completo. Esto es quizá debido a su impedancia de 55 ohm, que tendría que ser lo mínimo para obtener una calidad de alta resolución. Como referencia, esto es equivalente a decir que es necesario que la fuente de audio usada devuelva un poco más de potencia para moverlos igual, o dicho de otro modo, en algún teléfono móvil puede que suenen levemente más bajos, pero no demasiado. Recordad que hay modelos que van desde los 30 hasta los 600 ohm. A una cifra alta se necesita de un amplificador acorde para moverlos. Los Skiller SGH50 prácticamente se pueden conectar directamente en cualquier aparato con conector compatible, a diferencia de otros auriculares con impedancias muy superiores.
Otro detalle más. Gracias a la calidad de audio de estos auriculares apenas hace falta ecualizar para rectificar la fuente de sonido. Los sonidos están en su lugar si las piezas sonoras están bien masterizadas, teniendo un claro campo estéreo, incluido en juegos, donde claramente el usuario tendrá bien ubicados los elementos en dicho campo. Normalmente, en auriculares de peor calidad el usuario termina ecualizando mucho para corregir el sonido. Con éstos no será apenas necesario. Además, si lo que te va es jugar a juegos con buenas bandas sonoras, estos auriculares son una delicia para jugar.
Por último, el micrófono capta muy bien las frecuencias medias y altas, y parte de frecuencias graves, en mono. Se comporta dentro de lo esperado, con una calidad decente. Consideramos que es superior a otros micrófonos equipados en otros auriculares baratos. Así que en cuanto a calidad este micrófono también tiene algo que decir. Tiene un sistema de cancelación de ruido que permite grabar sin sonido de fondo, muy bueno por si el usuario tiene el PC relativamente cerca con los ventiladores haciendo ruido o alguien hablando en la habitación de al lado. Si Sharkoon ha equipado unos transductores de alto nivel, no ha despreciado el apartado del micrófono. Para jugar, para streaming, videollamadas es perfectamente usable.
Los auriculares cerrados SGH50 de la serie Skiller de Sharrkoon cuestan unos 60 €, una opción muy interesante que supera a modelos de mayor precio, tanto en calidad de construcción como en calidad de audio. Aunque en ergonomía son mejorables siendo muy exigentes, lo cierto es que con su diseño y ciertos detalles de seguridad y todo lo que trae con el kit de cables, son un excelente producto. Lo volveremos a decir. Sharkoon a veces saca productos que realmente valen la pena, y este es uno de ellos.

















