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La unidad AMD Radeon R7 de 240GB de OCZ Storage Solutions incluye una caja de cartón, un blíster interior de doble molde de plástico transparente a modo de amortiguador para golpes y la unidad SSD de formato de 2.5″ y de 7mm de grosor. Además, se acompaña de un manual desplegable de uso e instalación únicamente en inglés, acompañado de una hoja sobre el soporte, que no se refiere a la garantía ShielPlus. Aparte, se incluye un pequeño folleto sobre el software Acronis True Image HD, con la llave de licencia e instrucciones de instalación en múltiples idiomas. El resto de componentes de este producto son un kit de 4 + 4 tornillos para el montaje de la unidad, tanto en las bahías de 2.5″ de cualquier torre o caja compatible como en el adaptador metálico de 2.5″ a 3.5″ que también viene adjunto.

El empaquetado es simple y de calidad. Este producto ya no es de tipo “Value”, sino que incluye software de terceros y algún que otro extra, como el propio adaptador. Lo que más llama la atención es el software adjunto. El paquete de programas True Image HD de Acronis es uno de los más completos y fáciles de manejar para hacer clonaciones entre diferentes dispositivos de almacenamiento de datos, así como clonaciones y otra clase de funciones de seguridad, copia en servidor externo, etc. OCZ ya lleva tiempo adjuntando este software en algunos de sus dispositivos SSD. Sin embargo, sigue ofreciendo la versión 2013, cuando Acronis ya ha lanzado la versión 2015, y ya hay una versión de por medio, la 2014. No obstante, la 2013 es una versión eficaz y suficiente para un producto como éste.

Con la llave de activación, se desbloquea el acceso a algunas funciones, pero la gran mayoría siguen bloqueadas. Estamos ante una versión de tipo «Edición Limitada», que tiene un valor muy inferior a la «Edición Completa» o no limitada.

Como es costumbre el reverso del embalaje es el que suele traer más información, entre el que destacan sus especificaciones técnicas. Aquí hay un detalle que no ha pasado desapercibido en Hardaily Labs. Esta unidad SSD se defiende por OCZ como un dispositivo de alto rendimiento. Lo primero que hacemos es ver sus especificaciones de rendimiento en lectura y escritura, que indirectamente dan una idea de lo que es capaz de hacer esta unidad en concreto. Como es costumbre por OCZ, muestra los rendimientos de test sintéticos (no se especifica cuales) para sus tres variantes de capacidades, de 120GB, 240GB y 480GB. Comparando los valores del embalaje con los valores de la web oficial encontramos lo siguiente:

Especificaciones en el embalaje, unidad SSD Radeon R7 240GB (dejando a un lado el resto de capacidades):

  • Lectura máxima: 550MB/s
  • Escritura máxima: 500MB/s
  • Lectura IOPS: 80.000 IOPS
  • Escritura IOPS: 85.000 IOPS
  • (Se indica, obviamente, que es necesario usar un controlador SATA de 6Gb/s, sin especificar nada más)

Especificaciones en la página web de OCZ, unidad SSD Radeon R7 240GB (dejando a un lado el resto de capacidades):

  • Lectura secuencial: 550MB/s (ATTO)
  • Escritura secuencial: 530 MB/s (ATTO)
  • Lectura aleatoria IOPS: 95.000 IOPS (4K QD32 con IOMeter 2010)
  • Escritura aleatoria IOPS: 90.000 IOPS (4K QD32 con IOMeter 2010)

Se entiende que todos los valores son los máximos que es capaz de ofrecer esta unidad SSD concreta de 240GB; como siempre datos que hay que coger «con pinzas». Sin embargo, los valores mostrados en el embalaje y en la web oficial no coinciden, parecen tomarse de referencias distintas. En la web oficial se ve que han empleado los test de ATTO e IOMeter 2010 para ofrecer los valores, pero los valores del embalaje, no se sabe bien de dónde salen. Esto no tendría importancia, ni habría llamado la atención más allá de que los valores ya son considerados elevados, tanto en un caso como en el otro. Lo que no puede ser, es que en el embalaje se muestre como escritura máxima 500MB/s y en las pruebas de ATO aparezca 530MB/s como escritura secuencial. Tal vez al revés tendría más sentido. La escritura secuencial máxima no puede ser superior a la escritura máxima. Lo mismo ocurre con los valores en IOPS.

Estos son valores que pueden confundir a la gente interesada en comparar distintas unidades de diferentes marcas o modelos, para determinar cual le interesa adquirir para un uso concreto. Es exigible que el fabricante sea claro y preciso con ellos. Es cierto que las diferencias entre ambos grupos de valores no son muy elevadas, pero lo más acertado es que se tomaran los mismos valores (mismas referencias) para evitar ambigüedades. Este pequeño matiz adquiere cierta importancia dado que se trata de los valores de rendimiento, una referencia directa para cualquier usuario que quiera conocer la capacidad de la unidad sin tenerla, porque es habitual compararla con otra unidad de otra serie o de otro fabricante (información que se suele obtener de la web oficial del cada fabricante). Esto es común cuando un usuario conocedor del hardware quiere adquirir una unidad SSD, que compara, entre otros factores, directamente los valores máximos de lectura y escritura entre diferentes modelos para poder decantarse por uno. Da la casualidad que las tiendas online suelen copiar los valores de la web oficial. Que un usuario adquiera una unidad Radeon R7 y que después al leer el embalaje se encuentre con valores ligeramente inferiores, puede resultar no muy gratificante.

Dejando a un lado este matiz, que en parte es un poco estricto y que se podría haber dejado en el aire (en muchos casos, pero en un análisis no), los valores de lectura y escritura rondan los 550MB/s y los 500MB/s respectivamente. Estos valores ya son bastante elevados. Se trata de una unidad SSD de alto rendimiento, claramente superior a la unidad ARC 100 de 240GB de OCZ, y que se parece bastante en rendimiento a la unidad SSD OCZ Vector 150 de 240GB. De hecho comparte el mismo controlador Barefoot 3 M00, y similar memoria NAND «Toogle MLC A19nm» (frente a la «Toogle MLC 19nm» del Vector 150; se supone que al no tener la «A» delante de los dos dígitos significa que es distinta).

Respecto a la unidad SSD en sí, la Radeon R7 está compuesta de 4 partes, similar a como ya contamos en en análisis de la ARC 100 de 240GB. Una doble carcasa de aluminio pintada de negro, la placa electrónica interna, con los chips de memoria NAND flash y el procesador controlador soldados en ella, además de la circuitería y de las 2 conexiones SATA para datos y alimentación. Además, se incluye una pegatina completa en la cara superior de la unidad, con la marca de «AMD Radeon Solid State Drives». Cabe detenerse un poco aquí, porque AMD es el absoluto protagonista como marca en la carcasa superior de esta unidad. Si queréis ver alguna señal de OCZ, hará falta observar el reverso de la unidad, tal como sucede con el embalaje. AMD toma el protagonismo visual, pero no olvidéis que esta unidad es de OCZ, fabricada por ella. Así que tendrá todas las ventajas que ofrezca OCZ Storage Solutions.

Una vez más, lo primero que llama la atención a la hora de manipular la unidad es la tremenda robustez de la carcasa y su peso, muy compacta con esos 7mm de grosor, ofreciendo una carcasa muy resistente y robusta al mismo tiempo, que pesa completo hasta 115g, un peso quizá algo elevado. Para desmontarla es imposible hacerlo sin cargarse la pegatina que cubre el tornillo superior izquierdo del reverso. De modo que OCZ blinda el desarme de la unidad para temas de garantía. De esta manera es imposible el desmontar la unidad para ver su interior sin perder la garantía de compra de 4 años, que dicho sea de paso tiene un valor adicional en este producto por el tipo de garantía que incluye, la ShieldPlus de OCZ, un tipo de garantía que, vistas como están las cosas, debería de dar mucha confianza a cualquier cliente.

Por último, el pack lo completa el adaptador metálico (de aluminio pintado de negro sin ninguna marca impresa) con su kit de tornillos. Son 4 + 4 tornillos, 2 tipos distintos de tornillos para un correcto montaje, tanto de la unidad contra el adaptador, como del adaptador contra la torre o caja destino compatible de 3.5″.

Antes de finalizar con un resumen, queremos añadir una pequeña reflexión. No se sabe hasta qué punto añadir un software de terceros, como es el de Acronis (versión limitada del 2013), e involucrar a AMD en esta Serie (la Radeon R7), aparte de añadir el adaptador y el kit de tornillos, así como una garantía de 4 años ShieldPlus, hace que el producto final aumente o no considerablemente de precio (precio de venta al público, con sus impuestos, ya sabéis). Seguro que aumenta, pero no sabemos hasta qué punto. Nos preguntamos cómo habría sido este producto sin estar AMD como marca que deja su impronta y sin todos estos añadidos. Un producto de tipo «value» totalmente recortado, pero ofreciendo el más alto rendimiento, para poder competir con los precios más bajos, con una relación excelente entre precio y rendimiento. La mayoría de clientes es lo que demandan desde hace tiempo, precisamente porque el poder de adquisición de éstos ha disminuido discriminadamente de manera generalizada en toda Europa, uno de los amplios territorios en donde OCZ tiene ventas y quieren conseguir el máximo rendimiento por euro invertido, procurando gastar lo mínimo posible en ello.

En resumen, OCZ vuelve a ofrecer otra serie de unidades SSDs SATA III para su catálogo, esta vez desmarcada y colorizada por AMD, la Serie Radeon R7, en tres sabores siguiendo la costumbre (tres capacidades) direccionada hacia los PCs para jugadores, dado su elevado rendimiento. Este producto ya pretende incluir más extras, como son el adaptador de montaje, un detalle que tiene su valor comprado por separado (entre 6 y hasta 12€ según qué tiendas) y un software de un tercero, como es Acronis, con el True Image HD del 2013, un pack de utilidades algo ya «antiguo» de Edición Limitada (la versión 2015 Edición Limitada cuesta casí 50€ comprada desde la web de Acronis). Además, aunque no hay mención a él por ninguna parte (salvo en la web oficial si se busca un poco), la Serie Radeon R7 incluye el ejecutable Radeon Toolbox (un programa no instalable, «portable»), que sirve para borrar datos y sobre todo para actualizar el posible futuro firmware usando conexión a Internet, exclusivo para esta serie. El conjunto no deja de ser curioso por el respaldo que trae detrás, con la fusión de OCZ Storage Solutions con el Grupo Toshiba, incluyendo a AMD como sellante de esta nueva serie; tres marcas (tres empresas) representadas en un solo producto. A grosso modo, Toshiba pone «la pasta», OCZ los fabrica y AMD colorea el embalaje y la carcasa de la unidad, encubriendo de algún modo todo lo que hay detrás, que no es poco. El precio en este caso puede ser determinante, y no será precisamente bajo, tal como muestran algunas tiendas online. La unidad AMD Radeon R7 de 240GB se puede adquirir en Amazon superando los 180€, aunque el precio puede que baje bastante. Un precio que se antoja un poco elevado y que esperamos se regule un poco cuando entre una hornada nueva en las tiendas españolas especialistas en hardware. Nosotros, como es habitual, tirando por la parte que nos toca…

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