4. Pruebas varias

Cuando se trata de un producto tope de gama es habitual que las pruebas a realizar sean prácticamente todas satisfactorias, salvo en algunos detalles. Lo que a veces ocurre en Antec es que hace magníficos diseños de reparto interno, a veces innova en algunos aspectos, como es el caso. Pero en ocasiones esa innovación lleva consigo otros problemas, que también hay que resolver para que la solución final de torre sea plenamente satisfactoria. De entrada y conociendo a Antec, el primer apartado relacionado con los materiales será prácticamente impecable, al igual que en la instalación. Es en el uso y en los sistemas de ventilación donde encontramos algunos detalles mejorables. Recordad que cuanto más caro es un producto, más exigentes somos como usuarios y algunos detalles aquí descritos pasarían desapercibidos en otras torres que valgan la mitad que ésta (200/250€). Pero en este caso, hay algún que otro detalle imperdonable.

Materiales. Calidad, ensamble y acabados

Antec vuelve a lucirse en lo que a calidad material, tipos de materiales, ensamble y encaje entre ellos y los acabados en general. La S10 es impecable en todos los sentidos y podría resumirse así. Ampliando un poco después de manipularla, hay algunos detalles que está bien que se describan.

  • El chasis (cuerpo de la torre) es de acero SECC de elevado grosor. Antec no ha detallado claramente los tipos de materiales, pero se pueden intuir al manipularlos. El frontal está anclado al chasis, al igual que el lomo, a través de varias pestañas. No está diseñado para desmontarse, ni falta que hace. La peana, o base de la S10 tiene esa forma característica de doble cuña delantera y trasera, que forma una sola pieza de plástico ABS con estructura reforzada en malla en la parte inferior, y va atornillada al bajo del chasis.  Mediante un destornillador se puede desarmar, aunque no es necesario para nada.
  • El frontal es de plástico ABS de alta densidad con acabado liso de color negro mate. A poco que se roce puede rallarse, y puesto que es una superficie muy continuada, cualquier señal se verá rápidamente. Quizá sea la superficie más delicada de toda la torre, más aun por ser la más accesible. A pesar de ello, la calidad del acabado es de nivel superior. La única curva de todo el diseño exterior se encuentra en los laterales verticales del frontal. El resto de líneas son rectas.
  • El lomo es una pieza muy llamativa de la S10 por estar microperforada casi en su totalidad en todo su recorrido. También es de plástico ABS de alta calidad con un acabado impecable, incluyendo el panel superior de conexiones de E/S. Esta pieza es muy robusta y perfectamente encajada sobre el chasis.
  • La peana o base de la S10 es sin duda el elemento menos resistente, por su esbeltez en la parte delantera, y algo más resistente en la trasera. Incluso el fabricante advierte que no hay que levantar la torre cogiéndola desde el frontal de la peana, porque podría partirse. La base no trae patas antideslizantes, es totalmente plana. Así que es fácil de girar sobre una superficie plana, (suelo, mesa…). Hay que tener presente que la torre es muy pesada; sin equipar pesa algo más de 20 kg. Así que mejor buscarle un sitio y no moverla en exceso.
  • Puertas laterales. Las 4 puertas son de altísima calidad material, de 4mm de grosor con contrachapado fino con acabado de aluminio cepillado en negro semibrillo. Son el toque de mayor calidad material de la S10, y también de alta resistencia; son prácticamente imposibles de doblar manualmente. Sin embargo, son delicadas porque pesan bastante, y su manipulación requiere de cierto mimo por parte del usuario. Las bisagras de cada puerta son muy resistentes. Tan solo se echa de menos que sean más altas para que cueste más descolgar cada puerta.
  • Partes internas. La S10 tiene algunas piezas internas separables, como marcos para ventiladores, los 3 filtros o las 6 bandejas para unidades de 3.5″. Todas estas piezas encajan perfectamente y son muy fáciles de desmontar, todas de alta calidad material, incluyendo el tipo de material, acero, plástico, goma, pintura. El marco intermedio inferior hace falta atinar bien para volverlo a montar y el marco inferior de la columna es la parte más difícil de desmontar.
  • Los medios de unión están bien disimulados, entre tornillería, remaches y refuerzos, todos pintados también en negro. Es el engomado de los orificios para pasacables lo que no convence. Dado su diseño, pueden soltarse con facilidad si los cables se pasan hacia el compartimento de la placa base desde el lateral derecho.

En resumen, la S10 es una torre prácticamente impecable en lo que se refiere a materiales, calidad y acabados. Sin embargo, es una lástima que el frontal no luzca un acabado metálico, conformándose en un estupendo acabado plástico. Este detalle no ayuda a que la torre parezca de la más alta calidad.

Instalación y uso

Como de costumbre, antes de empezar a manipular la torre, sobre todo para instalar el hardware, es aconsejable leerse el manual de instrucciones. En él se detallan las operaciones básicas para montar cada tipo de hardware.

Instalar el hardware con la S10 es tremendamente sencillo, al contrario de lo que se podría pensar al ser una torre de grandes dimensiones y pesada. En Hardaily Labs hemos probado simplemente a encajar las piezas básicas para encontrar posibles problemas. Lo primero es retirar las 4 puertas para eliminar peso a la torre y así que sea más manejable; solo con esta operación, la S10 es casi tan manejable como una semitorre, aunque siga pesando lo suyo. Como la base de la peana no tiene caucho antideslizante, se puede girar por roce sobre si misma fácilmente si fuese necesario. Todo el acceso a todas las partes es directo desde los dos laterales de la torre, así que no hay ningún problema en absoluto al montar cada pieza, desde la placa base (hasta formato XL-ATX), disipador de la CPU (hasta 165mm de altura), tarjetas gráficas (hasta 362mm de profundidad) y una holgura de 20mm detrás de la placa base, grosor suficiente para pasar los cableados con soltura.

Algunas precauciones a tener en cuenta son al pasar los cableados más gruesos cerca de los ventiladores, en la parte superior y delantera del compartimento de la placa base, para que los cableados no toquen las aspas de los ventiladores. Todos los cableados nativos tienen alcance más que suficiente. Al montar las unidades de almacenamiento hay que procurar cerrar bien los anclajes para que estos dispositivos estén seguros antes de volver a colocar y cerrar las puertas laterales. Montar algunos sistemas RL tan solo hará falta desmontar primero los marcos manualmente y luego la operación inversa. Por último, es aconsejable que la fuente de alimentación sea modular, sobre todo si es muy profunda. El espacio que queda libre para esconder los cableados que sobran no es muy grande y viene bien ir instalando únicamente los cableados modulares que se vayan a usar. Las HCP Platinum de Antec vienen perfectas, o cualquier otra marca equivalente en diseño.

En lo único en lo que tendréis problemas es en la bahía de 5.25″, que no es muy profunda. En ella tan solo se pueden montar dispositivos de muy poca profundidad, como suelen ser los rehobus para control de la velocidad de algunos ventiladores. Aconsejamos que el rehobus sea equipado únicamente con potenciómetros, y no con panel LCD, a no ser que este panel sea de alta calidad con gran ángulo de visión. La mayoría de paneles LCD no funcionarán bien con la S10, porque su ángulo de visión desde la horizontal hacia abajo es prácticamente nulo.

La S10 es una extraordinaria torre, pero todos los problemas están concentrados en su panel superior de E/S y en todo su frontal, que es precisamente lo que más se ve directamente de toda la torre. Es la zona que le quita el encanto al esfuerzo realizado por los ingenieros de Antec con este modelo. De entrada, su uso está relegado a colocarse en el suelo, para tener fácil acceso a su panel superior de conexiones. Al colocarse sobre la mesa, el usuario siempre tendrá que lidiar con el alcance a los puertos USB y conectores de audio cuando los necesite y esto es un incordio. Además, este panel no trae ninguna tapa para evitar la acumulación del polvo. El perímetro de este panel debe estar abierto para el paso de aire fresco al interior de la columna delantera. Los LEDs de estado también están arriba.

Tampoco incluye un botón de reinicio dedicado. En su lugar se usa un botón mixto de encendido/apagado que con una pulsación corta enciende o apaga y en una pulsación mantenida reinicia el sistema. Esto es un pequeño problema para aquellos que usen el botón de encendido/apagado, para poder cerrar el sistema operativo manualmente pulsando durante unos 4 segundos, configurable desde la BIOS de la placa base. Por tanto, siempre es mejor que una torre incluya los dos botones por separo (encendido/apagado y aparte el de reinicio), para no perder esta clase de funciones. Es una lástima que el panel de conexiones y LEDs no esté en el frontal en lugar de en la cara superior y que no incluya botón de reinicio dedicado. En productos de alta gama, siempre más vale que las cosas sobren a que falten.

Por último, extraer los filtros y ventiladores es muy fácil, para poderlos limpiar. Los filtros se pueden lavar, pero es aconsejable secarlos de inmediato para evitar que acaben oxidándose. El marco de cada filtro es de plástico ABS pero la capa de filtro es metálica microperforada pintada en negro. Esta debe secarse para mayor durabilidad. Cabe destacar que estos filtros actúan como pequeños cajones, que atrapan bien el polvo para poderse retirar fácilmente, y que no se queden motas de polvo en el interior.

En resumen, la S10 es muy fácil de instalar o desinstalar, pero condicionada para su uso por su diseño delantero, obligando al usuario a colocarla en el suelo.

Sistemas de ventilación por compartimentos

Es curioso que en los dos apartados anteriores sea la columna delantera donde más problemas hay; qué materiales y cómo está construida y cómo se puede usar sea lo peor de la torre y seguro que sería lo primero que cambiaríamos del diseño de la S10. Pero lo mismo ocurre con el sistema de ventilación por compartimentos, que en la columna delantera depende de un solo ventilador inferior, que no ejerce mucha presión interior (no mueve mucho caudal) y que a poco que acumule polvo en la parte superior y en el filtro interno (filtro 01), toda la columna delantera carecerá de ventilación. Así que el usuario deberá estar pendiente de este filtro y de mantener toda la cabeza frontal o «el frontón»  de la S10 siempre limpio.

Respecto al compartimento de la placa base no se puede diseñar mejor y sin duda es lo mejorcito de todas las partes de la S10. 6 ventiladores 3 de entrada directa (sin obstáculos) y 3 de salida se encargan de mantener fresco todo el compartimento. Con los ventiladores que equipa Antec no es necesario nada más, incluso para el hardware más potente compatible. Recordad que tiene hasta 10 ranuras de expansión 2 o 3 más de lo habitual. Así que montar varias tarjetas gráficas va a ser muy fácil, incluyendo alguna tarjeta extra que no se conecte a la placa base, como alguna tarjeta de sonido que incluya otra tarjeta secundaria, por ejemplo la Sound Blaster ZxR de Creative. Las ranuras extras siempre vienen bien para estas cosas. Es una lástima que Antec no comercialice la S10 con las puertas transparentes, ya que este sistema de ventilación lo permitiría.

El compartimento de la fuente de alimentación en realidad no es muy útil al dividirlo del compartimento de la placa base. La propia fuente de alimentación ya tiene su propio ciclo de ventilación (entrada de aire fresco de abajo y salida de aire caliente por detrás). Al tener un rack intermedio con 5 bahías de 2.5″ y un marco para montar otro ventilador de 120mm opcional esta zona también quedará ventilada pero está demasiado cerrada por detrás, sin huecos de salida para sacar el poco aire caliente que generen las unidades de almacenamiento de datos de 2.5″, que no siempre tienen que ser unidades SSD. Aquí se echa de menos una zona de salida del aire caliente, y con esto ocurre lo de siempre: si una torre se pretende vender a un precio muy elevado, estos detalles son demasiado importantes, que no tendrían tanta importancia en una torre que cueste por ejemplo unos 120€.

Respecto a la sonoridad, los ventiladores no son muy ruidosos. Los modelos de ventiladores son la versión 900 para los de 120mm y la versión 600 los de 140mm, de 900 y 600 RPM respectivamente. El caudal y presión es suficiente y la sonoridad muy contenida, por debajo de los 18dBA con la S10 cerrada funcionando los 7 ventiladores. Estos ventiladores tienen un rendimiento aceptable y son muy duraderos. No haría falta sustituirlos por otros mejores. Toda la torre no incluye ningún LED de iluminación ni nada similar, tampoco los ventiladores.

En resumen, es el compartimento de la placa base el mejor parado y con un diseño innovador de entrada de aire delantero directo. La columna delantera es la peor parada, con un sistema de ventilación que puede colapsarse con relativa facilidad. También se echa de menos una salida de aire detrás, bordeando a la fuente de alimentación para el compartimento de la fuente, no para la fuente, sino para las 5 unidades de 2.5″ que es posible de equipar aquí. Como se puede intuir, el concepto de diseño que ha tenido Antec con la S10 no es perfecto ni mucho menos. La mayoría son detalles de funcionalidad, de uso que son mejorables, pasando por mejorar algunos detalles de ventilación secundarios y todo esto es muy importante para una torre de altas prestaciones que cuesta un riñón y que cuyo diseño y materiales son las excusas para un precio de partida de 549€.

Resumen general

Como siempre, criticar algo que ya está hecho, como es analizar una torre como ésta, es relativamente fácil y cualquiera con algo de conocimiento lo podría hacer. De hecho, es aun más fácil cuando casi todo es prácticamente perfecto. Lo difícil es diseñar desde cero o cambiar algo a mejor, y por eso hay que felicitar a los desarrolladores de Antec por esta estupenda torre, donde la innovación es clara protagonista en algunas de las partes. Es una lástima que esta torre pase por el mercado como un simple ejercicio de pulso, porque el ingenio al final no quedará muy valorado, empañado en parte por el ímpetu de querer inflar los precios a más no poder en algunos productos con la excusa de la innovación, cuando la innovación debería servir para seguir vendiendo manteniendo los precios «accesibles».

El problema con este producto es que hay cientos en el mercado que sirven para lo mismo, y el lío no es que Antec pretenda vender una torre por 500€, sino que muchos usuarios en el mundo se van a conformar con modelos que no superen los 200€ de precio. Una torre que supere los 500€ es directamente para gente adinerada que no le importa gastar por gastar o que es muy fanática del hardware, lo cual no quiere decir precisamente que sea malo. Es lógico que la S10 se lleve críticas por su precio. Por supuesto, es una burrada si cualquier usuario adquiere esta torre y luego no compra el mejor hardware para equiparla. Por tanto, el conjunto de todos los componentes resulta ser muy alto.

También es posible que Antec haya optado por un precio tan alto por dos motivos. El primero sería dar cabida a nuevos modelos de torres dentro de la serie Signature para un futuro no muy lejano con precios también elevados, ofreciendo una cartera escalonada de precios según el modelo, de manera que el modelo más barato siga teniendo un precio considerable. El segundo sería poner el listón muy alto de partida para que el mercado no termine bajando demasiado el precio. En algunas tiendas este producto se vende por 100€ menos o incluso más barato y ni siquiera ha cumplido el medio año de vida, y es un producto que podría mantenerse en el mercado perfectamente 4 años, por lo menos, antes de descatalogarse.

La S10 es una magnífica torre de la más alta gama con los mejores materiales y acabados de Antec hasta la fecha. No encontraréis una torre mejor de Antec en lo que se refiere a calidad material y a acabados. Es más, esta caja supera a la mayoría de modelos de alta gama en calidad material, como pueden ser las «más potentes» de Corsair, CM Storm o Cooler Master, por ejemplo. Sin embargo, Antec se enfrenta de manera continuada a un problema constante, el diseño exterior de sus cajas, que no termina de atinar. La S10 no es una caja «preciosa» y la gente adinerada buscará también una fuerte estética, al menos la gente que tenga muy buen gusto. Al menos es completamente negra y con toques de altísima calidad sin escatimar en la densidad material y eso la convierte en todo un portento de torre muy robusta, y a la vez muy fácil de instalar y de manejar, pero algo condicionada en su uso.

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