3. Comentarios

Corsair nos tiene acostumbrados a presentar sus cajas para PC casi siempre de la misma forma. Utiliza una simple caja de cartón marrón sin pintar, con impresión en tinta negra para ahorrar costes, con un par de moldes gruesos internos, generosos, para evitar percances en el transporte, además de la típica bolsa de plástico para envolver la torre. En este caso, la bolsa de plástico es sustituida por otra de mayor calidad de color negro, que bien nos servirá para tapar la torre en caso de no usarla, sin estar conectada. Quizá esta clase de bolsas se podrían diseñar con una tira de veltro trasero en forma de «L», para poderse emplear para tapar la torre con los conectores detrás, conectados en la placa base y la fuente, básicamente. Para empezar, sería una gran detalle de utilidad, al final estas bolsas terminan en un cajón inservibles por este motivo.

Al menos, el embalaje no se queda corto de información en su presentación exterior. Corsair acierta de nuevo en la cara trasera desglosando todas las partes de la torre y detallándolas. Con esta elaborada imagen esquemática, ya es suficiente para entender cómo está configurada dicha torre, sus componentes y su reparto, tanto exterior como interior. En este caso, señala hasta 14 partes, pudiéndose apreciar incluso los filtros contra el polvo, los ventiladores equipados de serie y su posición, y todas las tapas desmontadas. Como es habitual, Corsair describe todos los apartados en múltiples idiomas, incluyendo el castellano.

A simple vista y sin abrir el embalaje, el usuario ya se percatará de que el diseño exterior es muy simple, quizá excesivamente rectangular. Pero ésta es la esencia de este modelo, un aspecto exterior limpio y simple, haciendo honor a su nombre, luciéndose mejor desde el interior. Al abrir el embalaje y sacar la torre, lo primero que llama la atención es el peso de la misma. Vista en fotos parece un modelo habitual, más bien ligero, pero no es así. La Clear 600C pesa alrededor de los 10kg, con una altura de 535mm. Se trata de una «semitorre» pesada con una anchura considerable de 260mm, algo más ancha que la mayoría de cajas del mercado. Atendiendo a su altura no se clasificaría como una «torre», aunque Corsair la defina como tal. Teniendo presente su peso, se deduce de inmediato que deberá ser una caja robusta.

El manual de instrucciones se presenta fuera de la semitorre, metido dentro de una bolsa plástica de cierre hermético, así el usuario lo recibe impoluto. Este manual explica en múltiples idiomas y a través de viñetas todas las partes de la Clear 600C, y cómo son los procesos de desarmado y armado de sus partes. Es sencillo y fácil de entender. Lo podéis descargar en PDF desde la web oficial de Corsair. El resto de accesorios están metidos dentro de una pequeña caja de cartón marrón, en una de las bahías de la Clear 600C. Estos accesorios están formados por un kit de 7 tipos de tornillos, separados y clasificados en bolsas herméticas, y 4 bridas de atado. Lo justo y necesario. Los 9 tornillos hembra para montar una placa base ATX/EATX ya están atornillados en su sitio en el chasis de la semitorre.

El primer detalle de la Carbide Clear 600C es su gran ventanal izquierdo, que ocupa prácticamente toda la superficie del lateral. Está construido con metacrilato y un doble refuerzo inferior y superior para evitar que se doble en exceso, con un cierre de anclaje manual y doble bisagra desmontable. Por tanto, si el ventanal molesta para el montaje, se puede desmontar sin ningún problema en dos pasos, abriendo el ventanal y levantándolo. Viene con dos capas de plástico adheridas que hay que retirar. Éstas sirven para evitar que se ralle en el transporte, pero ya nos indican que habrá que tener cuidado con la superficie del ventanal para no deteriorarlo a lo largo de su uso. El metacrilato es muy fácil de rayar y en una caja como ésta es algo que se va a notar con relativa facilidad. De hecho, este ventanal es la parte más delicada de todo el producto.

Observando este chasis, es casi como ver una caja ATX tumbada al revés. Internamente, lo que habitualmente está abajo, está arriba, pero conservando el habitual exterior. Esto implica que las bahías externas están arriba, ofreciendo un frontal igual al que tienen las cajas ATX habituales. Lo mismo ocurre con el lomo y la parte más baja. Sin embargo, la fuente se coloca arriba, sacando aire del interior del chasis, y todos los conectores traseros de la placa base se sitúan debajo. Y es que la placa base se monta boca abajo. Esto implica que todo lo que se conecte a ella estará boca arriba, al revés en comparación a una caja ATX normal. Los ventiladores de las tarjetas gráficas ventilarán en sentido hacia abajo. Toda la electrónica más importante de las tarjetas PCI/PCIE conectadas, estará hacia arriba, más propensas a atrapar el polvo. Todo esto tiene importancia a la hora de abordar el tema de la ventilación interna. Sin embargo, si la torre está bien diseñada para una óptima ventilación, el hecho de que todo el hardware se monte al revés no tendrá importancia, por aquello de mantener las temperaturas a raya.

La Clear 600C es casi una copia de la Clear 400C, pero al revés. El frontal y lomo son desmontables. En el frontal hay una tapa superior que se abate hacia la izquierda, como debe ser, equipada con doble cierre imantado. Esta tapa oculta las dos habías externas de 5.25″ disponibles. Actualmente, Corsair, al igual que otros fabricantes, está apostado por no incluir ya esta clase de bahías de 5.25″, con el ahorro de espacio que eso conlleva. Tal como véis, con la Clear 600C no es el caso, y se agradece que al menos haya 2 disponibles.

La carcasa del lomo también es una parte desmontable, siendo de nula utilidad (salvo la de desmontar el panel de conexiones superior para una posible sustitución/reparación), ya que es una superficie totalmente cerrada, en la que no se pueden instalar ventiladores. Esto quizá no guste a algunos usuarios. Sin embargo, ocurre lo mismo que con las cajas habituales, y es algo que nos reconcome por dentro en muchas ocasiones. Si la mayoría de cajas ATX, sobre todo las que traen ventanal, se colocan a la derecha del usuario, en muchas ocasiones el panel de conexiones y de control colocado en el lomo cae a la derecha, la parte más alejada del usuario, y por tanto la más incómoda de acceder, simplemente porque está más lejos. Es un detalle que se agrava si la torre se coloca encima de la mesa. El usuario, sentado en su escritorio, no tendrá acceso directo a este panel. No tendrá más remedio que levantarse de la silla si quiere conectar un simple pendrive USB. Pues bien, lo mismo ocurre con la 600C, adecuada para colocarse a la izquierda del usuario, pero cuyo panel de conexiones y control está situado lo más alejado posible del usuario. Esto no deja de ser una pega del diseño. Para el fabricante le resulta más cómodo diseñarlo así, pero va en contra de la comodidad del usuario. Para evitar esto, lo mejor es ser más coherente y usar un palmo más en los cables o bien colocar el panel de conexiones delante. Además, al estar arriba sin ninguna protección, será un coladero de polvo para los conectores USB.

Al abrir el ventanal derecho la primera sorpresa de su interior está arriba, cuya zona está completamente tapada, condicionando todo el interior de la semitorre. El acceso a dicha zona se acomete por el lado izquierdo de la caja. La fuente de alimentación ATX, de hasta 21cm y el posible montaje de 2 unidades de almacenamiento de datos de 3.5″ sin necesidad de tornillería, se deben instalar por este lado. Esto parece ser debido al afán de Corsair por mantener todos los cables lo más escondidos posible, dejando todo el protagonismo visto desde el ventanal a la placa base y tarjetas conectadas a ella. Además, en el lado izquierdo hay 3 bandejas verticales para montar 3 unidades de 2.5″ sin necesidad de tornillería.

Dada la poca capacidad de almacenamiento de las unidades SSD de 2.5″, contando el número de bahías conjunto, la Carbide Clear 600C hace corto para el almacenamiento de datos, contrastando con el tamaño de la misma. Es una semitorre bastante espaciosa para solo albergar 2 bahías de 3.5″. Se echan de menos al menos 2 más. Por ello, el uso de esta caja se reduce a colocarse a la izquierda del usuario, pero también para aquellos usuarios que no requieran de gran capacidad de almacenamiento de datos. Dos condicionantes de peso.

El hecho de que la fuente y unidades de almacenamiento estén arriba parece ser debido a que las bahías de 5.25″ están arriba. Es una cuestión de diseño. Pero al mismo tiempo cuesta ver una torre con ventanal colocada en el suelo. Cuando una torre se diseña con ventana lateral, es más adecuado colocarla sobre la mesa, para poder ser contemplada por dentro. Si eso es así, no hay absolutamente ningún obstáculo para montar las 2 bahías de 5.25″ debajo, arrastrando de paso el resto, la fuente y el resto de bahías para otras unidades de almacenamiento internas, colocándolas debajo. El principal problema del reparto interno de la Carbide 600C se concentra en las dos bandejas de 3.5″, que se encuentran muy tapadas por arriba y por debajo. De modo que tendrás un leve problema de ascenso de temperatura (no hay la posibilidad de colocar algún ventilador que ventile directamente estas unidades, ni tampoco evacue aire caliente por arriba).

Sin embargo, la Clear 600C dispone de 2 ventiladores de 140mm de inyección (AF140L de Corsair) colocados delante, que introducen directamente aire fresco del exterior, aunque el caudal no es muy elevado debido al filtro delantero y a la carcasa frontal, completamente tapada, excepto por sus laterales. Gracias a ello la Carbide 600C tiene una mínima ventilación. En la parte trasera viene equipada de otro ventilador de 120mm de extracción, completando un circuito interno de ventilación con el par de ventiladores delanteros. Además, la fuente se colocará con el ventilador extrayendo aire hacia arriba por detrás, recogiendo aire caliente del interior, algo no positivo para la fuente en cuestión. Aparte, se pueden instalar 2 ventiladores más de 120/140mm debajo, para inyectar aire, equipada con un filtro completo en la parte inferior.

Dado el espacio interno alrededor de la placa base, tiene capacidad para varios radiadores, el más grande de 360mm en la parte inferior u otro de 280mm delante. También de 240mm y 120mm delante y debajo. Por tanto, permite combinar ventiladores y radiadores delante, debajo y detrás. Sin embargo, este es uno de los poco modelos que permite una configuración completa de ventilación negativa en todo su interior. Esto es colocar todos los ventiladores existentes de extracción, tanto los frontales, inferiores, traseros (incluyendo, porque no hay más remedio, el propio de la fuente de alimentación). Esto permitiría retirar los 2 filtros delantero e inferior e incluso mantendría más limpio el interior de la semitorre, más libre de polvo.

La Carbide 600C está bien pensada para pasar todos los cables por detrás de la placa base, con holgura más que suficiente. Dispone de hasta 4 orificios protegidos y varios aros de anclaje para bridas. Incluye un gran ventanal para poder desmontar/montar el disipador de la CPU sin desarmar la placa base del chasis. Corsair sigue ofreciendo todo el cableado completamente negro para mayor disimulo, con alcance suficiente para todas las conexiones. Incluye un conector SATA para alimentar un interruptor de triple posición para poder controlar 3 ventiladores con conectores de 3 contactos (por ejemplo, los 3 que trae de fábrica). Este interruptor tiene 3 posiciones, para 3 velocidades (1,2 y 3), accesible desde el panel de conexiones y control superior. Además de los botones de encendido/apagado y reinicio, claramente identificados por forma y ubicación, dispone de 2 puertos USB 3.0 y otros 2 USB 2.0, además de los típicos conectores de entrada y salida de audio. Por último, este panel incluye dos LEDs, uno en el botón de encendido y otro para el estado de lectura/escritura de las unidades de almacenamiento de datos, lo que va siendo lo más habitual en esta clase de torres.

Como diseño en general, la torre está bastante bien, aunque el aspecto exterior es muy simple y poco atractivo, con demasiadas líneas rectas, incluyendo los trazos visibles del propio ventanal, todos completamente rectos. El reparto interno inverso se podría haber diseñado de otra forma que permitiera colocar los discos duros debajo para que cupiesen más bahías. Las patas inferiores tampoco ayudan a realzar su aspecto exterior, ya que son cuadradas, con más de 2cm de altura. Son claramente visibles. Redondas tal vez hubieran lucido mejor. Al menos, Corsair a recubierto tanto la carcasas de plástico del frontal y del lomo de un contrachapado de metal para mejorar la superficie exterior. Esto ayuda a mejorar el acabado, dando mayor calidad al conjunto.

Resumen

La Corsair Carbide Clear 600C es más bien una semitorre ancha a prueba de gustos. Su aspecto exterior será criticado y su reparto interno a la inversa también, puesto que el usuario no está acostumbrado a ver todo su hardware interno al revés. Sin embargo, tiene que quedar claro que este concepto de «caja inversa» está pensado con el objetivo de tener una buena solución parta poder colocarse a la izquierda del usuario, y para nada es un sustituto de las típicas cajas habituales con ventanal izquierdo, más pensadas para colocarse a a derecha del usuario. Por tanto, resultará absurdo pensar en colocar este modelo en el lugar de las cajas habituales y más aun si cabe criticarla precisamente por eso.

La Carbide Clear 600C se puede resumir como una caja de gama media de alta calidad material, pesada, robusta, bastante ancha, con acabados externos buenos, aunque con un aspecto externo simplón. Su interior está muy condicionado por las bahías delanteras externas, que obligan a montar la fuente arriba, y por ende dejar el poco espacio que queda para las dos escasas bandejas para discos duros, demasiado forzadas o encajonadas sin poca ventilación, aprovechando su generosa anchura para colocar 3 bandejas más verticales para unidades de 2.5″. El resultado puede ser algo que no termina de cuajar, no por ser inversa, sino por el reparto interno final, puesto que para solucionarlo se ha empleado gran cantidad de acero, que motiva elevar su precio final para la venta, teniendo al mismo tiempo poca capacidad para dispositivos de almacenamiento de datos. Sin embargo, al no abundar este tipo de cajas, se coloca directamente como una de las mejores opciones para ubicarse al lado izquierdo del usuario, como es lógico. Si eres diestro, procura tener el cable del ratón bastante largo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí