4. Pruebas varias
Diseño. Resistencia y calidad material, ensamble y acabados. Colocación
Además del diseño de «caja inversa», la Clear 600C destaca por la calidad de sus materiales de construcción. Este modelo goza de un chasis muy robusto y resistente, construido con acero perfectamente remachado, probablemente SECC de elevado grosor, que sin duda es protagonista en toda ella, dejando el resto de componentes en un segundo lugar.
La carátula delantera y la carátula del lomo son dos piezas de plástico ABS de alta densidad y de buen acabado, incluso por su interior. Para darle un toque mayor de calidad, estas dos carátulas vienen contrachapadas de una fina lámina de acero. Tanto el lomo como el frontal van anclados al chasis mediante pestañas en varios puntos, por eso son desmontables fácilmente, más fácil el frontal que el propio lomo. Incluso la tapa abatible frontal de la carátula delantera se puede desmontar. Esta tapa está exquisitamente montada y cierra a la perfección. Las patas vienen atornilladas cada una por su centro, éstas de plástico ABS con buen acabado perimetral y base de caucho antideslizante. Encima de la mesa, sobre madera, o vidrio, hace falta levantar la caja para poderla mover con soltura, sin arrastrar. Estas patas están retranqueadas hacia fuera lo máximo posible. Con las tapas laterales extraídas, parte de la cabeza de las patas queda visible, no siendo muy estético.
Otros detalles. El encuentro entre la carátula frontal y la del lomo es perfecto. El lomo también encaja perfectamente contra las dos tapas laterales, cubriéndolas por arriba por completo, como es más adecuado. Aunque el aspecto en general es un poco tosco, aburrido, demasiado serio, los encuentros entre materiales son de alta calidad, al igual que los materiales en sí. En este sentido, Corsair no defrauda en absoluto. Todo esto hace que este modelo sea muy robusto en todas sus partes, una semitorre resistente y duradera. Sin embargo, es en el ventanal de metacrilato donde el usuario tendrá que procurar tener más cuidado, evitando impactos directos sobre la misma para evitar roturas e incluso tener cierto mimo para no terminar rayando en exceso el ventanal, incluso por dentro. Cualquier roce de cualquier cable o conector de éste puede crear una pequeña raya o marca en este ventanal. Las dos bisagras del ventanal son seguras y funcionan finas. El cierre de dicho ventanal también es correcto. No hay ninguna pega aquí.
El resto de detalles están en su interior, lógicamente. Toda la tapa lateral izquierda superior es de plástico ABS, con un acabado muy bueno. En la parte más retrasada está prensado el logo oficial de Corsair, todo un detalle. Toda esta tapa fija es la parte más visible de plástico de toda la torre. Sin embargo, viendo todas las partes de plástico, éstas gozan de un acabado muy bueno. Además, Corsair ha intentado disimular la cantidad de plástico de este modelo (incluyendo las bandejas traseras y clips de anclaje laterales de las bahías externas), lo cual gana enteros para que esta caja se pueda situar algo por encima de la gama media.
Para terminar, la pintura empleada en el acero es de alta calidad, difícil de desprender y de rayar, con un tono negro mate. Como los cableados internos y resto de componentes, bandejas, caucho, etc. es negro, el interior es muy elegante y sofisticado, contrastando con el aspecto simplón del exterior. Todos los rincones están tratados para anticortes. Incluso la tapa lateral izquierda es de un chapado de grosor considerable difícil de deformar, encajando perfectamente contra el chasis. Pero el detalle más importante está en la construcción del panel superior de conexiones y control, todo de una pieza, con todos los cableados perfectamente unidos e imposible romperlos de un tirón. Además, la parte visible superior del panel en el lomo está perfectamente construido, con un acabado exquisito en los botones, LEDs, e incluso del interruptor. Todas estas cosas a veces hace falta recalcarlas, que en ocasiones pasan muy desapercibidas.
Montaje y limpieza. Ventilación y sonoridad
Para hacer pruebas básicas, en Hardaily Labs hemos empleado los siguientes componentes:
Hardware instalado
- Placas bases: GIGABYTE Z170X-Gaming 5 (formato ATX)
- Procesador: Intel Skylake-S i5 6600K a 4.6MHz (OC)
- Disipador CPU: Cooler Master T800 (de una torre) + ventilador Artic Cooling de 120mm PWM
- Memoria RAM: Corsair 2x Vengeance LPX 2x4GB DDR4 a 2800MHz
- Tarjetas gráficas: 1x Geforce GTX Sapphire 970 AMP! Omega Core Edition (de doble ranura)
- Caja: Corsair Carbide Clear 600C
- Fuente: Aerocool Xpredator 850W 80Plus Gold (semimodular)
- SSD M.2: Plextor PX-G128M6e + PlexTurbo 2
- SSD 2.5″: OCZ Vector 180 480GB
- Disco duro 1 de 3.5″: WD Green SATAIII 1GB
- Disco duro 2 de 3.5″: WD Green SATAIII 1GB
- Unidad óptica: DVD RW LG de 5.25″ SATA
- Los 3 ventiladores de serie conectados directamente al interruptor de triple posición
- S.O.: Windows 10 64bit (en la unidad M.2)
Montar esta caja inversa es igual de sencillo que cualquier caja normal. Tan solo resulta un poco complicado montar la fuente de alimentación al principio. Se necesita retirar el marco metálico trasero, que viene armado de serie con 4 tornillos manuales de cabeza gruesa, para montar éste sobre la fuente, y luego introducir la fuente por detrás para encajarla, pasando antes los cables. Si la fuente es modular o semimodular, tal como es el caso, es adecuado conectar todos los cables modulares necesarios antes de encajar la fuente dentro del chasis. Aunque tiene un buen acceso desde el lado izquierdo para poder conectarle cables una vez montada, es un poco lioso lidiar si existen muchos cables.
La placa base se monta boca abajo. Esto al principio puede parece un poco extraño, por aquello de verlo todo al revés, pero no lo es en absoluto. El socket queda debajo de las tarjetas PCI, con evacuación de aire por detrás. Así que lo mejor es montar un disipador de una o dos torres con el ventilador en vertical con sentido del caudal hacia detrás. Aquí empieza el primer dilema. Al colocar el disipador de la CPU debajo, y una primera tarjeta gráfica en la primera ranura PCI de las 8 disponibles contando desde abajo, el calor generado por la CPU pasa el disipador, y este calor parte es evacuado por detrás y parte tiende a subir. La tarjeta gráfica ventila hacia debajo. El calor generado lo impulsa hacia debajo. De este modo se genera una zona de calor justo entre el disipador de la CPU y la primera tarjeta gráfica. Todo este calor es evacuado únicamente por el ventilador trasero. Por tanto, en nuestro caso, este ventilador siempre debería estar trabajando en dicha posición trasera. El caudal delantero ayuda a ventilar toda la zona de la placa base, introduciendo aire fresco, pero se queda en un recinto algo básico para configuraciones de alto rendimiento que generen una temperatura considerable. No es el caso del hardware que hemos probado, cuyas temperaturas de los componentes no son alarmantes, a excepción de la tarjeta gráfica.
A una temperatura ambiente de 24ºC, la temperatura de la CPU no supera 59ºC (Intel Skylake-S i5 6600K), funcionando alrededor de los 30º en uso normal. La del sensor del sistema de la placa base se mantiene alrededor de los 33ºC, mientras que la del sensor PCH es algo superior, rondando los 44ºC. Esto demuestra que para un PC de gama media con al menos una tarjeta gráfica ya decente, la Carbide Clear 600C es más que suficiente.
El segundo dilema está en las temperaturas de los discos duros. Conociendo su comportamiento en otras cajas con ventilación directa, hemos comprobado que dentro de la Carbide Clear 600C la temperatura de éstos asciende entre 4 a 6ºC. Esto es debido a que las dos bandejas para discos duros no tienen una ventilación directa superior. El calor se acumula arriba. Solo pasa aire fresco por debajo, no ventilando igual que en otras bandejas con ventilación directa sobre cada disco. Por debajo de 8ºC de ascenso no es un dato muy alarmante, pero en pleno verano no es una situación muy adecuada (podría ser mayor). Los discos duros, cuanto más frescos estén mejor y este modelo de torre no lo garantiza.
El mantenimiento del equipo y la limpieza es muy sencillo. La principal zona de entrada de polvo es la frontal, debido a los 2 ventiladores de inyección de aire. Tan solo hay que mantener el filtro frontal lo más limpio posible y listo, contando con la configuración predeterminada de fábrica. Sin embargo, si el usuario pretende instalar 2 ventiladores de 140mm o bien, 3 de 120mm más debajo y todos ellos los orienta para extraer aire hacia fuera (los frontales a la inversa y los dos/tres de abajo hacia abajo), se ahorraría el tener que limpiar los filtros y mantendría el hardware libre de polvo durante mucho tiempo. Hemos probado a colocar los ventiladores delanteros a la inversa y la temperatura marcada de los sensores del equipo apenas varía. En este caso, mejor añadir los dos/tres ventiladores inferiores. La instalación de los ventiladores a la inversa se puede montar precisamente porque toda la parte superior de la torre está tapada. Sin embargo, el ruido, apenas inapreciable, es levemente superior en el frontal, porque el caudal topa directamente contra el reverso del a carátula delantera. La sonoridad de los 3 ventiladores de fábrica no supera los 34dBA a velocidad máxima desde el interruptor. Ya es un ruido que se nota. A velocidad baja del interruptor la sonoridad desciende drásticamente, no superando los 18dBA.
Por último, queríamos dejar esto para el final. El montaje de todas las unidades de almacenamiento de datos ha resultado ser muy sencilla y sin apenas necesidad de emplear tornillería. Las bahías de 5.25″ tienen un clip de anclaje en el lateral izquierdo. Este clip se puede desmontar si se prefiere emplear tornillería. Usándolo, la unidad óptica queda algo suelta desde el lateral derecho, inaccesible porque está tapado. Se puede montar sin desarmar la carátula frontal, pero será necesario destapar la tapita delantera metiendo el brazo por el lateral izquierdo. Los discos duros de 3.5″ se montan entre bandejas extraíbles, que ya traen sus propios anclajes laterales. Se extraen, se encajan sobre el disco duro y se colocan de nuevo en cada bahía, sin usar tornillos. Lo más fácil es montar las unidades SSD de 2.5″. Las bahías traseras verticales tienen 3 bahías con doble raíl lateral. Es colocar la unidad, tirar hacia arriba dentro de cada bandeja hasta superar el anclaje inferior izquierdo. Como son unidades que no pesan el sistema de anclaje es seguro y están en una ubicación fácil de conectar. Todas las unidades de almacenamiento de datos se conectan por detrás de la placa base. Con un poco de orden al pasar los cables, el resultado puede quedar muy aseado, sin apenas cables visibles, solo los necesarios, vistos a través del ventanal.
El resultado final con el hardware encajado en su sitio es un poco extraño. Los logos de la placa base y de la tarjeta gráfica quedan al revés y la fuente totalmente escondida. Estos no son más que detalles visuales, que no entorpecen el buena hacer de la torre colocada encima de la mesa en el lado izquierdo del usuario, tal como hemos probado. La tapa delantera se abate hacia la izquierda, como debe ser. El ventanal derecho se abate hacia la derecha, como debe ser. La única pega es la ubicación del panel de conexiones y control superior. El alcance a los conectores USB y de audio es el peor posible, arriba, a lo lejos del alcance del usuario.
Resumen general
Corsair a rizado el rizo con este modelo, herencia de la Carbide Clear 400C, pero dándole la vuelta internamente y mejorando algunos aspectos. La mayoría de este artículo de análisis también sirve para la Carbide Quiet 600Q, puesto que el chasis y todo su interior y exterior es el mismo, salvo la puerta lateral derecha y algún detalle de insonorización añadido. La Carbide Clear 600C ya puede clasificarse dentro de esas cajas raras primerizas, fruto del afán por ofrecer algo nuevo sin llegar a serlo del todo. Esta caja no es más que una copia de las típicas cajas tradicionales recientes, con algún que otro cambio que la limita, más que la beneficia. Sin embargo, es una de las mejores soluciones con ventana para colocarse a la izquierda del usuario.
Perfectamente ensamblada y empleando materiales de calidad y acabados de igual modo, la Clear 600C consigue alcanzar un nivel claramente superior a la media, ofreciendo un interior espacioso y manejable. Sin embargo, el usuario podrá sentirse un poco raro a la hora de montar su hardware, por montar algunas piezas al revés. En un principio podría dudar sobre el rendimiento integro de la ventilación interna, pero mientras el aire fresco entre y también salga, apenas influye para que empeore su efectividad. Los únicos perjudicados aquí son los 2 discos duros colocados arriba, en una zona algo encajonada y nada ventilada por arriba. Por lo demás, es una caja como cualquier otra con un precio quizá un poco elevado (160€), a pesar de ser una caja perfectamente construida con material de calidad. Su aspecto exterior tampoco pasará inadvertido. Quizá algunos piensen que es demasiado sencilla, y no les faltaría razón. Sin embargo, los acabados son muy buenos, ayudando a valorarla mejor. ¡Donde haya buenas curvas…!
























































