3. Teclado Corsair K57 RGB Wireless
Embalaje. Componentes y accesorios
El K57 RGB Wireless de Corsair es un teclado enfocado para jugadores, tal como señala su embalaje. En la cara superior se resalta la tecnología inalámbrica SlipStream que Corsair usa en sus teclados y ratones más modernos. Como es habitual en los teclados iluminados de Corsair estos son compatibles con iCUE, el software por excelencia de esta marca. El teclado en cuestión, tiene la distribución en español y a través del a fotografía cenital del mismo se ve claramente un efecto de iluminación multicolor.
La cara trasera del embalaje se centra en describir brevemente las características principales del teclado, el contenido del paquete y poco más, todo en múltiples idiomas. Sobre sus características, aparte de su tecnología inalámbrica doble, tanto por Bluetooth como por SlipStream (desarrollado por RTX A/S), destaca por el tipo de LEDs RGB de tipo CAPELLIX de Corsair, que permiten más intensidad y colores más realistas, comparado con otros LEDs ya usados en otros teclados más veteranos de la marca. Se detallan también las 6 teclas macro programables, todo un añadido para los jugadores que no esperábamos ver en un teclado inalámbrico, ya que aumenta su tamaño.
El resto de características detalladas en el embalaje saltan a la vista, como el reposamuñecas desmontable o los controles dedicados para multimedia, que francamente quedan bastante bien en diseño y distribución, pero algo falta una vez más. Lo veremos más adelante. En una de las caras laterales se detalla que es compatible con Windows, y para MAC (si iCUE), para PCs con un puerto USB 3.0 (aunque los conectores son USB 2.0 y también funcionará), y obviamente hace falta conexión a Internet para descargar el software iCUE.
Lo que no se detalla como característica y es sumamente importante es el tipo de tecla, que es de membrana, con una capacidad limitada múltiple de pulsación simultánea, que permite pulsar hasta 8 teclas a la vez.
Dicho esto último y antes de abrir el embalaje, queda claras algunas condiciones del teclado, relacionadas con la sonoridad y con la iluminación. Al ser de membrana, es un teclado silencioso, comparado con casi cualquier teclado mecánico (salvo alguna excepción). Que sea silencioso puede ser un atractivo para un teclado inalámbrico. Podrás trasladarlo a otro lugar «sin molestar» a los que están alrededor.
Por otro lado, el hecho de que sea de membrana, y que incluya los LEDs CAPELLIX de Corsair, asegura una iluminación uniforme y suficientemente intensa de cada letra en las dos filas de caracteres para cada cabeza de tecla. Esto echa por tierra a cualquier teclado mecánico que solo permita iluminar la primera línea de texto, dejando en clara ventaja a esta clase de teclados de membrana frente a los mecánicos, dejando a un lado el tiempo de respuesta por el recorrido al pulsar cada tecla, que en la membrana está en la base de la tecla y en según qué interruptor mecánico, estará más arriba, con menor recorrido.
El problema, una vez más, y de algún lado se tenía que recortar, las teclas multimedia no están iluminadas. Es una pena, porque este teclado viendo todas sus características es una maravilla, lo tiene todo menos esto, convirtiéndolo en un teclado de membrana de referencia, sin obsesionarnos demasiado en el precio. Dicho lo cual, cabe recordar que este teclado es compatible con iCUE, y este software, tal como está ahora y con su mantenimiento, es superior a otros programas adjuntos en teclados de membrana más baratos. Así que todo esto tocará valorarlo. Este teclado supera los 100€ de precio…
Al abrir el embalaje, no hay protecciones adicionales, más allá de varias bolsas de plástico envolventes. La caja de cartón se sirve de varios pliegues para hacerla más robusta y amortiguar mejor, así que es suficiente para proteger el producto. Hay un pequeño compartimento para anclar el manual de instrucciones, éste doblemente grapado, monocromo y con viñetas aclaratorias, tanto de sus partes, como de su instalación y uso, sin entrar en detalles par iCUE. Lo importante está cubierto, que es indicar al usuario qué significan los LEDs de estado, tanto para interactuar con la tecnología SlipStream como con Bluetooth.
Este es otro producto diseñado por Corsair, marca americana con sede principal en California, y fabricado en China, a finales del año 2019. Cumple el marcado CE y tal como se indica se resalta en el manual, incluye una batería en interior del teclado. El producto al completo debe ser reciclado tras su vida útil por parte del usuario, tomando las medidas pertinentes por la incorporación de la batería en su interior. Corsair hace mención a la directiva europea 2012/19/EU referente al medio ambiente, que obliga a los usuarios a cumplirla. Desde Hardaily no nos cansaremos de advertir estos detalles, sabedores que hay miles de productos en el mercado que no informan al usuario correctamente y que solo se limitan a colocar el «logo de no tirar a la basura junto con los residuos caseros». Corsair es una de las pocas marcas que está haciendo esto con rigor, y es algo que echamos de menos en otras marcas.
Lo demás está todo visto ya o se deduce. Aparte del reposamuñecas, el teclado viene con un cableado de 1.8 metros no trenzado con conector USB tipo A, a conector USB tipo C. Falta por ver el conector USB inalámbrico, que está incrustado en un compartimento trasero estratégico del teclado. Colocarlo en este compartimento es una buena forma de no perderlo cuando trasladéis el teclado a otra parte.
Componente principal. El teclado
El K57 RGB Wireless posee una carcasa de plástico. No es excesivamente pesado, pesa algo menos de 1 kg, pero al mismo tiempo es bastante robusto y suficientemente difícil de deformar. Al ser inalámbrico, el usuario tendrá que procurar que no caiga al suelo por accidente, y de usarlo en el sofá, cama, o en cualquier otro lugar apartado del PC de turno, es recomendable no montar el reposamuñecas. La parte más débil del teclado es precisamente el medio de unión de ambas horquillas del reposamuñecas. Así que algo no encaja muy bien aquí. Si es un teclado «transportable», inalámbrico, para llevar a todas partes con cierta libertad de movimientos para el usuario, este reposamuñecas, más bien su unión con el teclado no es lo suficientemente robusto para garantizar la durabilidad. Está bien para tener el teclado siempre quieto encima de la mesa. Corsair lleva años fabricando este mismo reposamuñecas, y ya sería hora de cambiar los medios de unión con el teclado, que cerca de quedar también anticuados, no son resistentes.
Dicho esto, prácticamente el resto de detalles, salvo la falta de iluminación de los controles multimedia, son características positivas. Podemos destacar unas cuentas en el siguiente apartado, aparte de las siguientes:
El teclado posee una columna de teclas «Gaming» o macro, G1, G2, G3, G4, G5, G6 (que bien se podrían llamar M1, M2…), que permiten ejecutar hasta 6 macros guardados a través del software iCUE. Además, Corsair está acertando con la distribución de controles directos multimedia, tanto en su posición como distribución. En la parte superior derecha, se encuentran todos los botones multimedia y los 4 LEDs de estado. Siempre echamos de menos que los LEDs de estado sean más claros y no se limiten únicamente a un piloto iluminado, sino que se ilumine un símbolo. A oscuras, es imposible que el usuario adivine qué LED indica qué cosa, obligándole a adivinarlo por posición. Es habitual que los jugadores usen entornos con poca luz, donde sea difícil o imposible que lean los símbolos impresos. Por lo demás, no hay rueda de volumen, una característica de teclados más caros de Corsair, pero sí botones de subir y bajar, así como el de silencio. Además, están los típicos de reproducir/pausa, parada, y retroceder y avanzar. Así que el apartado multimedia está bastante bien cubierto.
Tres botones más están disponibles, los circulares diferenciándolos a través del tacto del resto, que son rectangulares. Está el botón de MR o «Macro Recording» para activar la grabación de macros, botón de intensidad de iluminación (3 intensidades más apagado) y el botón de bloqueo (para la tecla Windows u otros configurable desde iCUE en el apartado «Rendimiento»). Todo lo mencionado es más o menos lo habitual en teclados avanzados para jugadores. Sin embargo, este teclado tiene 3 extras más por ser triplemente inalámbrico y alámbrico a la vez…
Conectividad y batería. Bluetooth 4.0, SlipStream. Corsair iCUE e iluminación RGB
El teclado posee la función FN derecha, que permite cambiar entre 3 posibles conexiones. Veamos cómo funciona esto. El teclado tiene un interruptor trasero de doble posición, apagado y encendido. Con apagado, el usuario podrá usar el teclado con el cableado adjunto de 1.8 metros, sin usar ninguna tecnología inalámbrica, como si fuera un teclado cableado normal. Al ser un teclado, es menos delicado que un ratón, así que será extraño sufrir una desconexión de la toma USB por accidente, puesto que el teclado estará habitualmente quieto encima de la mesa. Sin embargo, el usuario deberá ser consciente que, tirando del teclado, podría desconectarlo. Esto es obvio, pero no sería la primera vez que ocurre.
Si activáis el interruptor trasero, el teclado esperará a una de las 3 posibles conexiones, o bien por SlipStream, la conexión de mayor rendimiento continuo, o bien a dos posibles conexiones a dispositivos por Bluetooth 4.0 o compatible. Para cambiar de dispositivo, basta con alternar entre los comandos de teclado FN + F5, FN + F6 o FN + F7. Todas las conexiones son inmediatas, sobre todo la SlipStream, que es prácticamente instantánea. Tal como sucede con ratones inalámbricos por Bluetooth, esta tecnología inalámbrica no es tan infalible y puede generar caídas leves de rendimiento o incluso cortes momentáneos, aunque siempre dependerá de los dispositivos interconectados. En este caso, no hemos notado problemas destacados, el K57 RGB se comporta bien incluso por Bluetooth, pero siempre peor que la conexión SlipStream.
Viendo el comportamiento del teclado con ambas tecnologías inalámbricas, es adecuado usar la tecnología Bluetooth para uso cotidiano, navegación, multimedia, ahorrando más batería. El usuario obtendrá bastante más durabilidad de batería, aunque dependerá directamente de la intensidad de la iluminación RGB elegida y el número de LEDs encendidos. Para hacer un símil entendible. Si la pantalla es lo que más gasta batería en un smartphone, los LEDs RGB son los que más gastan batería en esta clase de teclados inalámbricos.
Según nuestra experiencia, la durabilidad de la batería puede durar entre uno y dos días usando SlipStream entre carga y carga con la iluminación siempre encendida al máximo de intensidad, obteniendo una duración levemente superior si es por Bluetooth. Alguna hora más. Para poder afirmar esto, llevamos cosa de un mes trasteando con este teclado, que es un poco más complicado de probar que un teclado alámbrico. La batería incorporada, no desmontable, es de ion de litio de 3200 mAh, de unos 50 gramos de peso.
Respecto a la intensidad y uniformidad en la iluminación, los LEDs CAPELLIX hacen bien su trabajo junto con el translucido de la membrana, permitiendo leer fácilmente todos los caracteres. La intensidad no es excesivamente alta, siguiendo la línea más o menos habitual en los teclados de Corsair, incluso los mecánicos, pero mejor porque permite iluminar perfectamente ambas líneas de texto de cada cabeza de tecla. Ningún usuario se va a quejar en este apartado. Dicho esto, este teclado se podría confundir visualmente con otros teclados de tipo mecánicos dada su iluminación RGB. Así que, para ser un teclado inalámbrico, es todo un lujo tener este nivel de iluminación. Lástima que los controles multimedia no se iluminen.
Viendo la trayectoria de Corsair, se adivina que es muy probable que este teclado, el K57 RGB Wireless sea un punto de partida claro para otro posible teclado inalámbrico similar, posiblemente opto-mecánico o mecánico, con la iluminación también para las teclas multimedia. Muchos usuarios a los que no les duela el bolsillo querrán teclados de la gama más alta, con algo más de durabilidad (una batería mejor) pero mecánicos con todos los botones iluminados. Si Corsair pretende fabricarlo, algo que no tenemos constancia, que se mire muy bien de diseñar LEDs de estado por símbolos.
Respecto a iCUE no hace falta extendernos una vez más, puesto que este software sale muchas veces en nuestros análisis. Podéis echar un vistazo a las fotografías adjuntas para percataros de todas sus capacidades. Solo destacar que permite ver el nivel de batería, el estado de carga y la capacidad de cambiar la tasa de sondeo hasta los 1000 Hz (1 ms) por SlipStream, sabiendo ya que hay ratones de la misma marca, como el Corsir Dark Core RGB Pro que usan 2000 Hz (0.5 ms). Como siempre, podréis grabar macros, configurar diferentes capas de efectos de iluminación RGB e incluso sincronizarlos con otros periféricos de Corsair, como ratones, auriculares, tiras LED o ventiladores. Recordad que es aconsejable verificar el uso siempre de la última versión del firmware disponible para cada periférico de Corsair, así como usar siempre la última versión disponible del iCUE. Corsair no para de actualizar este software, añadiendo mejoras o tapando bugs para que todo funcione.
El teclado K57 RGB es un teclado de membrana con un precio superior a 100€. Dicho esto, podría parecer un precio elevado. Pero lo cierto es que combina varias cosas que tienen su valor, como los LEDs empleados, que no son de los cutres, capacidad de conectarse a 3 dispositivos por separado por señal inalámbrica aparte de poder usarse como teclado cableado, que siempre viene bien en alguna urgencia por baja carga de batería. Seguro que habrá algún detalle olvidado, pero raro será que no sea habitual en esta clase de teclados. Si os gustan los teclados de membrana, silencioso y de calidad, y buscáis uno inalámbrico flexible y con iluminación RGB decente, no busquéis más, el K57 RGB Wireless de Corsair es un buen periférico con un software destacado.

















