4. Alfombrilla Corsair MM500
¿En serio una alfombrilla da para un análisis? La MM500 no sería nada extraordinariamente especial a no ser por su tamaño. Acostumbrados a alfombrillas rectangulares para ratón de diferentes tamaños más pequeños o incluso alfombrillas más grandes donde también cabría el teclado junto con el ratón, se hace un poco raro este tipo de producto precisamente por sus dimensiones. Esta alfombrilla reúne la mayoría de características de otros modelos de alfombrillas enrollables de Corsair, pero exagerando en tamaño para cubrir prácticamente todo el escritorio. Esto quiere decir que, aquel que quiera comprarla, tendrá que atender en primer lugar a sus dimensiones de superficie, de lo contrario, podría tener problemas de parte sobrante si el escritorio es demasiado pequeño, sobre todo en profundidad.
La alfombrilla de gran superficie MM500 de Corsair viene en un embalaje de cartón alargado, perfectamente enrollada en su interior. Este paquete sigue el diseño de Corsair combinando el negro con el amarillo con algunos detalles en blanco. «Level the Playing Field», o «Equilibra el Campo de Juego» es el lema usado esta vez por la marca para remarcar el espíritu de este producto. En una de las caras del embalaje podéis ver las características en múltiples idiomas. Veámoslas con más detalle:
- Enorme superficie de tejido de 1220 mm x 610 mm. Y con «enorme» igual es quedarse corto. Que una alfombrilla mida 122 cm de ancho llama mucho la atención, pero más lo hace su profundidad, que es de más de 60 cm. Muchas mesas estándar no llegan a tener esta dimensión, y rondan los 50-55 cm. Así que mirad bien las dimensiones de vuestro escritorio antes de comprar. No sería muy adecuado que la alfombrilla colgara por algún extremo sobre la tabla de la mesa.
- Diseño de felpa de 3 mm de grosor que otorga comodidad al usuario. La alfombrilla es muy grande, pero conserva una dimensión en grosor un tanto estándar en muchas alfombrillas, que queda bien equilibrada en una alfombrilla enrollable tan grande como ésta.
- Bordes antidesgaste perdurables con bordados precisos. Todo el contorno de la alfombrilla viene bordado al hilo perfectamente, incluso el encuentro del inicio y final del mismo. Está muy bien fabricada y el borde no es más alto que la sección de la alfombrilla de 3 mm, quizá levemente más grueso, pero muy muy poco. De modo que resulta cómoda incluso si rozas con el brazo en algún canto. Muchas alfombrillas similares tienen estos cantos más gruesos formando un leve escalón, no siendo muy adecuado para defender la comodidad que debería tener, incluso al roce con el ratón. Además, las 4 esquinas están recortadas y redondeadas, evitando puntas innecesarias.
- Superficie tejida que mejora el deslizamiento. En realidad, la alfombrilla posee 3 capas, la superior de tejido de superficie muy suave y lisa, muy fina, que permite un deslizamiento continuo y adecuado para cualquier ratón, sobre todo los menos pesados. La capa intermedia es un adhesivo que une la capa superior con la inferior. La capa inferior, la más gruesa, es una capa de caucho antideslizante con textura inferior para mayor adherencia. Esto permite mayor agarre sobre la tabla de la mesa o cualquier superficie sólida y plana.
- Superficie negra que evita distracciones. Corsair no usa el amarillo ni ningún motivo o gráfico recalcable, más allá del logo de la marca «Corsair» en la esquina inferior derecha, ésta de color blanco y de un tamaño razonablemente pequeño para que sea discreto y atractivo. Toda ella es negra, con un color negro bastante logrado. Algunas alfombrillas de otras marcas no vienen bien teñidas y el negro es más bien entre negro y gris oscuro, en lugar de un negro más puro. Ésta está más cerca del negro más puro, de calidad, lo que cabría esperar de esta marca.
Esta alfombrilla ha sido fabricada a finales del 2019, diseñada por Corsair, marca americana, y fabricada en Taiwán. Se ofrece con 2 años de garantía por parte de la marca con un P.V.P recomendado de unos 45 €. Las alfombrillas mínimamente decentes rondan entre 10 y 30€ según modelo, pero son mucho más pequeñas, incluso aquellas que son para teclado y ratón, que rondan los 90 cm de ancho y son mucho menos profundas, entre 35 y 40 cm. La MM 500 Corsair es bastante más grande y este precio parece bastante razonable. No sería así si costara 20 € más.
Al abrir el embalaje encontraréis un pequeño folleto en múltiples idiomas sobre la garantía del producto y la propia alfombrilla. Nada más. Éste es el típico producto con el que jamás usarás la garantía. Sería muy raro, a no ser que viniera defectuoso de fábrica, algo prácticamente imposible, dada la sencillez del producto. La alfombrilla viene enrollada. Al desplegarla, de inmediato se pone plana. Esto es debido a los materiales empleados y a su peso. Esta alfombrilla es bastante pesada, así que desde el primer momento ya tendréis una superficie totalmente plana, que no necesitará de un periodo de adaptación horizontal. Esto quiere decir que podréis mover el ratón con total libertad sin encontrar perturbaciones u ondulaciones en cualquier parte de su superficie.
Una de las cosas curiosas de este producto es el olor a nuevo que desprende. Este olor suele ser causa de mantener mucho tiempo la alfombrilla dentro del embalaje. Proviene del caucho de su base, que hace ese olor característico a goma, y que pronto desaparecerá al dejarla depositada sobre la mesa.
Lo que sí echamos de menos son más detalles sobre el mantenimiento de la alfombrilla. La MM500 es una alfombrilla de dos capas, tela más caucho que se puede lavar. Lo más adecuado es usar un jabón neutro, frotar con suavidad la superficie de tela y luego aclararla, para no perjudicar el teñido de la tela lavado tras lavado. Es muy aconsejable dejarla secar y evitar el contacto con el Sol para evitar descolorearla más pronto. O sea, las típicas medidas de mantenimiento que normalmente no solemos comentar y que sabemos todos.
Al usarla, la alfombrilla no se desliza en absoluto sobre la mesa, quedando bien firme sobre ella. Permite que el teclado también permanezca firme, en su sitio, sin deslizarse fácilmente. Lo mejor es, sin duda, la libertad de movimiento que permite al ratón. Al ser una superficie «infinita», el usuario podrá moverlo bruscamente sin temor a llegar a ninguna esquina. La alfombrilla queda muy elegante en mesas de colores sobrios, o más claros, como el roble, o el pino, dándole un toque de profesionalidad a cualquier escritorio. El negro siempre queda bien. Si quieres tapar algo con ella, te quedará muy bien también, por ejemplo, si la tabla de tu mesa está ya muy estropeada. La alfombrilla no solo actúa como «alfombrilla», sino que también es un medio de protección excelente para tu mesa.
Por último, echad un ojo a las últimas fotografías adjuntas. El teclado que la acompaña es el K57 RGB, que mide 48 cm de ancho. Mirad la cantidad de espacio que todavía sobra teniendo el teclado encima de ella. ¡Todavía queda espacio para que aterrice un avión!

















