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Dejando a un lado la tecnología que año tras año va cambiando a mejor, a veces muy muy poco, GIGABYTE lleva al menos tres cambios en lo que a presentación se refiere para ir cambiando cada generación de BRIX. La primera fue la sustitución del acabado de la carcasa ABS exterior de los BRIX, que era más bien lisa y relativamente fácil de estropear, por una con superficie rasposa y más difícil de deteriorar aparentemente, más adecuada para esta clase de productos tan compactos y tan fáciles de transportar. La segunda podría ser el lavado de cara integral del salto entre la generación de procesadores Skylake de Intel, cuyos embalajes para adornar externamente estos productos BRIX era de tono negro, mientras que la nueva generación Kaby Lake se ha apropiado del blanco para presentarlos externamente, y de paso, dejar más claras las diferencias de una generación a otra, salvo que, tal como veremos, apenas sea sustancial en lo que a rendimiento y características se refiere.

El producto del GIGABYTE BRIX GB-BKi5A-7200 se puede tomar como modelo de referencia, ya que no es ni el más potente ni el menos potente de los BRIX. Parece un estándar en los medios de comunicación tomar los productos de mayor rendimiento (y otras cosas más cotidianas o arraigadas en el ser humano) como la referencia a seguir, cuando debería serlo aquello que cumpla características consideradas medias. Este modelo incluye un procesador Intel Core i5 Kaby Lake de 2.5Hz de frecuencia base y de doble núcleos físicos. En un principio, la elección de un modelo de BRIX concreto, dejando un lado cada generación, estará básicamente determinado por 2 características, que son las que más deberemos prestar atención:

  • El procesador integrado. De él dependerá directamente su rendimiento, tanto de procesamiento como de gráficos.
  • La conectividad interna para albergar dispositivos de almacenamiento de datos. Poca conectividad implica invertir mucho en un dispositivo concreto para no hacer corto en capacidad. En este caso, existen BRIX con un solo conector M.2, o bien otro mediante un cableado para SATAIII, en formato de 2.5″.

El procesador suele ser el componente que más encarece este BRIX; así ocurre con el resto de BRIX, mejor procesador, mayor precio. El apartado gráfico depende directamente de este procesador, ya que incluye el chip gráfico en su interior, modelo Intel® HD Graphics 620, y aunque estas dos características son las responsables de ofrecer buen rendimiento, no servirán apenas de nada si el BRIX no se equipa de una cantidad y velocidad de memoria RAM determinada mínima y sobre todo, de una unidad SSD de 2.5″ o mejor aún M.2 de alto rendimiento. Si se opta por instalar una unidad de disco duro de 2.5″ como principal para el sistema operativo, si ésta fuera compatible, empeora drásticamente la experiencia fluida de esta clase de miniPCs, aquello que el usuario realmente palpa y experimenta.

Dicho lo anterior y de partida, los precios de los BRIX en general suelen ser bastante elevados. Básicamente son una placa base ultracompacta, con su chipset y con algunos chips más para expandir su conectividad, procesador + gráficos integrados, una mini tarjeta M.2 para WiFi y Bluetooth ya incluida y una fuente de alimentación externa, más bien un transformador de corriente de unos 65W. El GIGABYTE BRIX GB-BKi5A-7200 tiene un precio en tienda de unos 440-470€ en las tiendas especializadas. La justificación a tales precios parece deberse a que el tamaño reducido debe pagarse más, puesto que cuesta más de fabricar, aunque se empleen para ello menos materiales o componentes electrónicos.  A esto habrá que sumar el precio de la memoria RAM DDR4L, y de una unidad SSD M.2 compatible de formato 2280, 80 mm de longitud, dos piezas que será necesario añadir, al menos con este modelo GB-BKi5A-7200.

Lo que se obtiene con todo esto es un PC muy compacto, que prácticamente cabe en la palma de la mano (si no tenemos en cuenta el transformador de corriente), y que se puede colocar en cualquier parte en interiores. Consume poco, hace poco ruido y calor (que el adaptador de corriente esté físicamente por separado es una ventaja aquí), y ofrece un rendimiento más que decente (según el BRIX) para trabajar en pantallas HD en las tareas más cotidianas, como podrían ser navegación o consulta por Internet (conexión alámbrica o incluso conexión inalámbrica), redacción, edición básica de audio y video, reproducción multimedia, e incluso válido para algunos juegos más antiguos o recientes que requieran poco desempeño gráfico.

Este BRIX GB-BKi5A-7200 dispone de dos salidas de vídeo para conectar hasta 2 monitores a la vez, una HDMI 2.0 y otra mini DP 1.2, capaz de soportar una resolución en ambos de hasta 3840 x 2160 píxeles a 60Hz. Obviamente, cuanta más resolución se utilice peor rendimiento gráfico se va a obtener, algo que notará sustancialmente el usuario. Por eso, puede ser más que aconsejable, al menos de momento, usar esta clase de BRIX en monitores o televisores de resolución HD (1920 x 1080 píxeles a 60Hz). En televisores, existe una gran variedad de modelos con tamaños en pulgadas muy grandes que siguen usando la resolución HD, de modo que uno de estos BRIX se puede convertir en el aliado perfecto para usarlo para exposiciones, escaparates, presentaciones o como equipo multimedia para el salón.

Mientras Intel siga sacando prácticamente a una velocidad de vértigo, cada año, una generación nueva de procesadores (si se les puede llamar así) porque es lo que toca para renovar y vender la novedad, seguiremos viendo nuevas hornadas de BRIX de GIGABYTE actualizando catálogo. Pero eso no precisa que lo nuevo supere con creces lo anterior, sino que tocará matizar en qué, y en qué se queda igual, o en el peor de los casos, en qué empeora. Lo cierto es que últimamente, estos últimos años, estamos viendo nuevos lanzamientos de Intel con cierta decepción. Aunque generalizar nunca es de sabios, una y otra vez se están sacando procesadores un poquito mejores, cuyo rendimiento ni siquiera resulta palpable para el usuario, con precios a veces injustificados. BRIX con procesadores de AMD apenas hay. Es prácticamente un monopolio de Intel. De modo que esta clase de aparatos seguirán siendo poco asequibles si se contempla todo el conjunto.

El GB-BKi5A-7200 viene presentado a través de un embalaje muy atractivo y limpio con fondo en blanco, mejor que la generación anterior de BRIX con el negro como protagonista. Lo podéis apreciar en las fotografías que vamos mostrando. Esto ayuda a mejorar la presentación exterior, siendo más vistosa y contrastando más los colores, de modo que si muestra varias fotografías del producto, éstos resaltarán mejor, tal como sucede en este caso. La cara superior, que es una lengüeta de cierre imantado, muestra el aspecto del BRIX, la marca el tipo de producto «GIGABYTE BRIX», dejando bien claro que se trata de un PC muy compacto, «Ultra Compact PC kit».

La cara trasera ya muestra las partes referentes a la conectividad externa del BRIX. Lo cierto es que no hay mucho que ver aquí. Básicamente se emplean los laterales del BRIX para colocar los conectores, entre ellos 2 conectores USB 3.0 azules, otros 2 USB 3.1, uno rojo y otro Tipo C, una toma de red RJ45, las dos salidas de video HDMI y mini DP y una salida estéreo minijack de 3.5mm. Como todo BRIX, es compatible con soportes vesa, incluyendo en su interior un adaptador para tal fin, con su kit de tornillería.

Este es otro producto que ha sido fabricado en China y diseñado por GIGABYTE, comercializado a partir de este año. Así que hasta pasado el año 2018 debería estar en las tiendas especializadas, aunque es probable, supuestamente, que a finales del 2017 GIGABYTE prepare otra hornada de BRIX, acompañando a lo nuevo de Intel, tal como va sucediendo con las placas base de formatos más grandes y los nuevos chipsets de Intel.

Al abrir el embalaje encontraréis el BRIX perfectamente protegido, y en un compartimiento doble inferior, un CD de instalación de los controladores de software, el manual desplegable para el usuario, el adaptador de corriente con su cableado desconectable de conexión y el kit de adaptador vesa con tornillería de montaje (4+2 tornillos específicos).

El manual desplegable es multiidioma, y cuenta básicamente el montaje de la unidad, desde su abertura, montaje de la unidad M.2 2280 SSD, memoria SO-DIMM DDR 4, el procedimiento del montaje vesa entre otros detalles. En el manual se echa de menos la conexión correspondiente del par de cables de las dos antenas internas, a qué conector concreto corresponden, detalle que se aprecia en las fotografías adjuntas.

El montaje vesa es muy sencillo. La placa metálica adjunta está preparada para hacer de intermediario entre el BRIX  y la trasera de cualquier monitor o TV con soporte vesa con orificios de separación de 75 x75 mm o 100 x 100 mm. El kit de tornillería es muy sencillo de atornillar y la placa metálica de orientar. Si no se va a montar detrás de un monitor o TV, obviamente no es necesario instalar esta placa vesa.

El adaptador de corriente es del fabricante APD (Asian Power Devices Inc.), fabricado en China. APD es otro habitual en esta clase de adaptadores. Su entrada es de 100-240 Vca y salida a 19 Vcc a 3.42A, ofreciendo una potencia total de unos 65W. Una de las ventajas de estos BRIX es que consumen realmente poco, así que son una clara ventaja frente a ordenadores de sobremesa de bajo rendimiento (ofrecen poco rendimiento y suelen consumir bastante más). Este adaptador se calienta levemente en su fucionamiento normal. Que el BRIX no incluya el transformador en su interior es una ventaja de espacio y también de reparto de temperatura, haciendo que el interior del BRIX se caliente menos, y por tanto, tenga menos necesidad de mayores tamaños de sistemas de refrigeración.

La longitud del cableado en su conjunto es suficientemente larga para colocar el BRIX casi en cualquier lugar. Si tienes un escritorio muy pequeño, y no te cabe un ordenador de sobremesa tipo torre y necesitas el espacio que ofrece tu mesa libre, un BRIX puede ser un alternativa, siempre que no requieras de mucho rendimiento gráfico. Una zona para colocarlo muy acertada es encima de una estantería, ésta justo encima del escritorio, o en un pequeño rincón y emplear un teclado y ratón con conexión inalámbrica, que es lo más aconsejable para esta clase de aparatos tan pequeños. Así evitamos tirones y caídas fortuitas del BRIX al suelo.

El BRIX en sí es muy sencillo. Carcasa superior y laterales de plástico ABS con acabado cepillado muy bien logrado con un tono gris oscuro muy elegante, con base metálica pintada en negro con 4 orificios de paso para 4 tornillos de montaje y 4 patas de caucho alrededor de ellos para dar estabilidad a la unidad. Al desmontarla se descubre la placa base ultracompacta, con electrónica en ambas caras y con un disipador de aluminio en el reverso con un ventilador tipo blower con autorregulación térmica. La pila de botón se puede quitar y sustituir con relativa facilidad, a diferencia de BRIX de generaciones anteriores.

Si hay necesidad de desmontar la unidad para limpiar el ventilador, ejercicio aconsejable de hacer al menos una o dos veces al año como mínimo según el uso, lo único que hay que procurar es en manipular correctamente los miniconectores de los dos finos cables de distinto color (negro y gris) que conectan a la tarjeta WiFi + Bluetooth M.2 incluida y su numeración. Cada uno de estos cableados conecta con una lámina de cobre pegada en el reverso de la cubierta superior de plástico para hacer de doble antena. Sin embargo, cada antena es de un tamaño distinto, así que tendrá propiedades distintas. En el manual no especifica el orden concreto de conexión de ambas antenas, según el conector 1 (AUX 1) o conector 2 (MAIN 2).

Por último, para detectar qué modelo de BRIX es, podéis orientaros siguiendo 4 pasos. Podéis consultar la etiqueta de la base, que mostrará el nombre del modelo. En una de las caras laterales suele acompañarse de una pegatina de Intel indicando si es un i3, i5 o i7, de 6ª o 7ª generación, que son los más recientes. Abriendo la carcasa, en la placa base debe mostrar una pegatina con el nombre de i3, i5 o i7, correspondiente al modelo de procesador, además de otra pegatina que muestra el nombre concreto de la placa base, en este caso la MFLP5AP. Si todavía tenemos más dudas sobre el modelo de BRIX, no queda más remedio que acceder a la BIOS, siendo necesario instalar al menos un módulo de memoria en una de las dos ranuras disponibles. A través de la única BIOS disponible (no dual) de tipo ASU «Aptio Setup Utility», podréis consultar dentro del apartado de «Main» el «Project Name», nombre de modelo de la unidad, en este caso el GB-BKi5(H)A-7200.

Todos estos anteriores pasos está bien realizarlos para asegurarnos sobre qué modelo de procesador trae el BRIX en cuestión. A la hora de adquirir una unidad no hay dudas. Pero en caso de manipular varias similares, es fácil confundirse, puesto que los BRIX de última y penúltima generación apenas han cambiado. El único cambio visible que hemos detectado es el conector SATA de la placa base para el cableado SATA para los modelos BRIX s. La «s» implica que incluye un compartimento para una unidad adicional SATA de 2.5″. Por tanto, el BRIX es de dos alturas, y puede ser algo más alto según el sistema de disipación que lleve. GIGABYTE ya ha hecho al menos 3 cambios de este conector SATA (el soldado en la placa base), puesto que desde un principio este tipo de conexión, sobre todo el cable que se conecta a él, era endeble o relativamente fácil de estropear. Con los nuevos conectores esto es más seguro.

Sin embargo, que no sea un BRIX s, no implica que la placa base pueda soportar una unidad SATA de 2.5″ externa, tal como sucede con este modelo, solo que la carcasa no está preparada para ello. En un caso extremo, o haciendo un poco de taller y consiguiendo un cableado puente compatible, se puede conectar un SSD SATAIII de 2.5″ fuera de la carcasa o incluso cambiar la unidad en otra carcasa BRIX s de un BRIX más viejo. Si tienes un viejo BRIX de doble altura con un Celeron, tal vez te resulte interesante hacer el cambio. Es como cambiar la placa base a una torre, pero en pequeñito. Esta clase de detalles son los que hacen que este tipo de artículos de análisis sean más interesantes, puesto que el resto es repetir una y otra vez lo mismo. En los últimos años los BRIX de GIGABYTE  y mucho de los mini PCs similares de otros fabricantes apenas han cambiado, salvo en algunos detalles relacionados con la evolución tecnológica.

Por último, solo queda comentar el arte que resulta construir un mini PC como éste. GIGABYTE, al igual que otras marcas, se las ingenia para meter en una placa electrónica a dos caras, todos los componentes eléctricos necesarios para completarla. Podéis echar un vistazo a las fotografías adjuntas con la placa base desnuda y como está todo bien compactado y ordenado, incluyendo todos los conectores perimetrales, que no son pocos, para tener acceso desde el exterior. Podréis incluso detectar cuál es la zona electrónica de alimentación, justo en el reverso donde está la ranura de la tarjeta WiFi, al lado del disipador. Veréis que incluye un puesto SATA «inservible», puesto que la carcasa es de una altura, no está preparada para albergar una unidad SATA de 2.5″, aunque la placa base si la soporte. Faltaría añadir el conector puente, y en su caso drástico, cambiar la carcasa por otra más grande. Con todo ello, los BRIX pueden dar cierto juego o intercambio entre ellos entre generaciones, sustituyendo unas piezas por otras de mejor rendimiento a modo de actualización.

Veamos cómo montarlo y qué pasa si cogemos un BRIX similar de generación anterior y lo comparamos con éste, tanto físicamente como con su rendimiento y prestaciones…

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