4. Pruebas varias. BRIX GB-BKi5A-7200 y BRIX GB-BSi5A-6200
Montaje y preparación de la unidad. BIOS y arranque
Como cualquier otro BRIX, sea del a gama o tipo que sea, el montaje es muy sencillo y se acomete de la misma manera…
Se accede por la parte inferior para desmontar con un destornillador los 4 tornillos de la base, colocados centrados justo en sus patas. Así separamos la cubierta superior, que amarra la placa base, de la base metálica. Esta placa base tiene tan solo un tornillo que la sujeta, por encaje, dentro de la cubierta superior, que como veréis, tiene forma de caja invertida. Para instalar los 2 componentes que hacen falta como mínimo para dejar lista la unidad, no es necesario desmontar la placa base de la cubierta superior.
Para el montaje hemos empleado los siguientes componentes:
- Memoria RAM SO-DIM DDR4L: Kingston 4GB Value
- Unidad SSD M.2. 2080: Plextor PX-G128M6e
El primer paso es instalar la memoria RAM. Esta placa base dispone de 2 ranuras SO-DIMM DDR4L de 1.2V de hasta 2133MHz. De modo que cualquier kit de uno o dos módulos de memoria que cumplan estas características es lo ideal para montar. Si solo disponemos de un módulo, es mejor montarlo en la ranura inferior, así tendremos libre la superior en caso de adquirir otro igual más adelante. Con la memoria RAM ya instalada, ya podréis tener acceso a la BIOS, en caso de necesidad.
El segundo paso es instalar la unidad SSD M.2. 2080, que como su formato indica, debe ser de 80mm de longitud. Esta tarjeta M.2. irá colocada justo encima de la tarjeta WiFi ya preinstalada. Aquí es necesario prestar atención a un detalle. Asegurarse primero que los dos conectores de los cableados de las antenas estén firmemente conectados, y además, asegurarse que estos dos finos cables no toquen, a ser posible, la tarjeta SSD. M.2. Al ser un PC compacto, todo está muy junto. Los módulos de las tarjetas SSD M.2. suelen calentarse de forma notoria (algunos más de 50 o 60 ºC), muy lejos de poder quemar estos cables, pero siempre es mejor separar todos los componentes «calientes» de otros.
Como podéis ver, la base metálica incluye un adhesivo de alta conductividad térmica de unos 4 milímetros de grosor. Una vez montado, este adhesivo entra en contacto directo con los chips de memoria de la unidad SSD M.2. y la base metálica ejerce como disipador pasivo de éstos. El problema es que solo va a disipar los chips de arriba. Si la unidad SSD, como es nuestro caso, tiene chips en ambas caras, los chips inferiores van a calentarse más, puesto que no entran en contacto con ningún disipador. De modo que, es aconsejable adquirir unidades SSD M.2. con chips solo en la cara superior, que pueden ser los de menor capacidad total de la unidad SSD o los que equipen chips de memoria de mayor capacidad por chip, o bien unidades SSD M.2. de doble cara, pero que no se calienten en exceso.
Así es como queda ya montados ambos componentes. Una vez conectados ambos componentes y colocada la base metálica, ya es posible acceder a la BIOS ASU de American Megatrends Inc., configurar el arranque de la unidad M.2 y proceder a la instalación del sistema operativo Windows 10 de Microsoft. A la BIOS se accede pulsando la tecla suprimir en el momento del arranque de la unidad.
Para ello es necesario configurar correctamente el arranque según el tipo de unidad M.2, accediendo al apartado Advanced/CSM Configuration/Storage, eligiendo entre Legacy o UEFI. Para nuestra unidad SSD es necesario configurarlo en Legacy, para que la placa base lo detecte. La BIOS ASU prácticamente ofrece las mismas opciones para la séptima generación de procesadores de Intel que para la generación anterior, salvo el acceso a este apartado de tipo de arranque. Cualquiera que adquiera un BRIX reciente tendrá que enfrentarse a esta configuración.
Una vez instalado el sistema operativo desde una unidad USB 3.0 o 3.1 con capacidad de arranque e instalados posteriormente los controladores de hardware oportunos, ya está lista la unidad para operar. Como es costumbre, los controladores siempre es mejor instalar los últimos disponibles en la web oficial de GIGABYTE, puesto que posiblemente ofrezcan mejoras a los aportados mediante el DVD de instalación adjtunto en el producto.
El BRIX GB-BKi5A-7200 todavía no tiene disponible para descarga una versión de BIOS más reciente que la versión de lanzamiento de la unidad, así que no es necesario actualizarla. Sin embargo, recordad que la actualización de estas BIOS tiene sus riesgos durante su procedimiento. Si la unidad ya va bien, es mejor no actualizarla, en caso de no estar seguros. Esta es quizá la principal pega de estos BRIX, la delicada actualización de sus BIOS ASU. La placa base solo dispone de un chip de BIOS integrado, no dos o más como sí ocurre con las placas base de mayor tamaño de GIGABYTE. Así que si se interrumpe la actualización de la BIOS accidentalmente, la unidad BRIX puede quedar inservible.
Pruebas de rendimiento. Comparativa BRIX GB-BKi5A-7200 contra BRIX GB-BSi5A-6200
A estas alturas ya todos tenemos una noción aproximada de qué se puede esperar de uno de estos BRIX. Utilizan la última tecnología más rápida y a la vez «asequible» para ofrecer un mínimo rendimiento decente (DDR4, SSD M.2 y los últimos chipsets y procesadores compactos de Intel). Así que pueden definirse algo así como PCs compactos para hacer de todo sin demasiadas exigencias de procesamiento, ni tan poco para jugar. Sin embargo, algo interesante es comparar 2 generaciones continuas de BRIX a través de dos productos modelo de cada generación.
Para ello, en Hardaly Labs hemos enfrentado los modelos BRIX GB-BKi5A-7200 y BRIX GB-BSi5A-6200 para detectar posibles mejoras, teniendo presente que ambos poseen un procesador Core i5 y se emplean los mismos componentes y sistema operativo con sus correspondientes y últimos controladores de hardware.
Antes de arrojar resultados que ofrezcan una comparación legible y fácilmente entendible, podemos comparar visualmente el hardware de la placa base de ambos BRIX. En las fotografías adjuntas aparece siempre en la izquierda el BRIX GB-BKi5A-7200, con procesador Core i5-7200U Kaby Lake (14nm) de 2.5GHz / turbo 3.1 GHz y placa base MFLP5AP, y a la derecha el BRIX GB-BSi5A-6200, con procesador Core i5-6200U SkyLake (14nm) de 2.3GHz / turbo 2.8GHz y placa base MKLP5CP. En un principio, va a ser el rendimiento de estos dos procesadores el que marque una diferencia entre ambos modelos de BRIX. Ambas placas base son prácticamente idénticas, prácticamente misma distribución de electrónica e incluso de sistema de disipación de la temperatura.
En general, el tipo de conector SATA es el principal cambio, aunque en ambos casos sirva de poco. La MKLP5CP de la generación anterior dispone además de una tarjeta incrustada para otro puerto de red RJ-45 lateral, con otro chip controlador. Esta tarjeta es desmontable, viene armada con dos tornillos y cuyo conector va por encaje en un extremo, de modo que esta tarjeta de red se puede montar en otros BRIX. Así que, si tienes un BRIX más viejo y adquieres otro más moderno, no deseches el anterior, puede que puedas aprovechar algunas piezas para completar el más reciente. Aunque no es el caso, es posible hacer un poco de taller para abrir una abertura lateral en la carcasa superior de plástico, de ser necesario.
Para las pruebas de rendimiento de ambos BRIX hemos optado a pasar 2 tests seguidos de rendimiento empleando UserBenchmark (www.userbenchmark.com), con los mismos componentes de hardware (RAM y SSD M.2). UserBenchmark ofrece resultados comparables incluso con otros tipos de PCs y cuyos resultados están comparados frente a un hardware considerado modélico de alto rendimiento. Así, podéis comparar los tests de vuestros PCs con los de otros.
BRIX GB-BKi5A-7200: Características y resultados de rendimiento UserBenchmark
BRIX GB-BSi5A-6200: Características y resultados de rendimiento UserBenchmark
Resumen comparativo de porcentajes de rendimiento
[tab-cont][tab-3×1]Tipo de prueba comparada[/tab-3×1][tab-3×1]BRIX GB-BKi5A-7200[/tab-3×1][tab-3×1]BRIX GB-BSi5A-6200[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]Gaming[/tab-3×1][tab-3×1]15%[/tab-3×1][tab-3×1]14%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]Desktop[/tab-3×1][tab-3×1]57%[/tab-3×1][tab-3×1]50%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]Workstation[/tab-3×1][tab-3×1]20%[/tab-3×1][tab-3×1]19%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]CPU[/tab-3×1][tab-3×1]56.1%[/tab-3×1][tab-3×1]49.4%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]GPU[/tab-3×1][tab-3×1]6.53%[/tab-3×1][tab-3×1]6.14%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]SSD[/tab-3×1][tab-3×1]106%[/tab-3×1][tab-3×1]92.3%[/tab-3×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-3×1]RAM[/tab-3×1][tab-3×1]42.1%[/tab-3×1][tab-3×1]41%[/tab-3×1][/tab-cont]
De entrada, los resultados obtenidos siguen una línea lógica, puesto que, con ellos, podríamos afirmar con la boca pequeña que, generalmente, la generación más reciente de BRIX supera en todos los apartados la generación anterior.
¿Pero qué está ocurriendo aquí exactamente? A pesar de usar la misma memoria RAM DDR4 y la misma unidad SSD M.2, ambas ofrecen un rendimiento levemente distinto. Y es que no solo cambia el procesador en cuestión, sino también la placa base, el chipset de ésta y sus otros chips controladores, así como los propios controladores de hardware que hacen falta instalar en el sistema operativo de turno. Sin embargo, la diferencia entre el rendimiento en ambos casos de la memoria RAM es ridícula, aunque no lo es tanto el incremento de rendimiento de hasta un 15.7% en la unidad SSD M.2. Esto puede indicar que la generación actual ofrece mejor rendimiento en las unidades M.2 respecto de la generación anterior, y esto, en sí, ya es un logro. El usuario podrá experimentar una leve mejoría de desempeño a la hora de cargar programas que estén instalados en la unidad SSD M.2, puesto que las unidades SSD empleadas funcionarán con algo más de soltura, aunque esto siempre dependerá según qué modelo de unidad SSD se instale.
Por otro lado, las diferencias de rendimiento entre CPUs y GPUs de ambas generaciones son prácticamente nulas, a pesar de que el procesador i5-7200u trabaje a una frecuencia superior que el procesador i5-6200u, que, en realidad son la única diferencia. Esto en parte demuestra, también en esta clase de procesadores, que el cambio de Skylake frente al Kaby Lake de Intel es poco más que un cambio de nombre, un poco decepcionante, reflejado por emplear la misma litografía, que obedece más al ímpetu de los fabricantes en ofrecer novedades obligadas cada año para mover mercado, más que a novedades que realmente mejoren sustancialmente las generaciones anteriores.
El peor resultado, en ambas generaciones se lo lleva el apartado gráfico, algo que desde un principio no es sorprendente. Los BRIX, al menos estos modelos con esta clase de procesadores de Intel no son una plataforma adecuada para jugar, ni lo serán, aunque puedan ejecutar juegos de baja demanda gráfica. No queda en absoluto justificada la adquisición de un BRIX de última generación para sustituir la anterior ya adquirida en ningún caso.
Por tanto, solo queda dejar clara la utilidad de esta clase de PCs ultracompactos. Si necesitas movilidad y discreción para uso en cualquier parte, pero sin un gran desempeño gráfico, los BRIX son otra solución muy interesante para todas tus tareas más comunes frente al ordenador.

















