3. Embalaje. Componentes y accesorios

El Tartarus Pro viene en un embalaje típico de Razer en negro y verde, con su cara frontal mostrando el periférico en los LEDs RGB multicolor Razer Chroma, presumiendo de interruptores ópticos analógicos, o más bien interruptores opto-mecánicos, con hasta 32 teclas programables, entre ellas 19+1 en el teclado principal y otros 8 en la cruceta multidireccionable derecha, además de incluir la personalización de la sensibilidad a la presión de cada tecla. La presentación en sí como periférico es bastante poderosa, probablemente porque hay muy pocos periféricos comercializados en el mercado que se le parezcan; hay poca competencia aquí.

La parte trasera detalla sus principales características, destacando además la capacidad de guardar infinidad de perfiles y macros, pudiendo cambiar al vuelo entre 8 perfiles con todas sus marcros. Esto convierte al Tartarus Pro no solo en un magnífico periférico para jugadores, sino que también puede jugar un excelente papel como periférico extra para controlar software específico, como edición de video, o de audio para el control de DAWs, donde el espacio en la mesa es protagonista. Sin embargo, las marcas que comercializan este tipo de keypads se centran en los jugadores, obviando el resto de usos.

Quizá marcas como Razer, deberían ser más abiertas y publicitar algunos de sus productos no solo para jugadores, sino también para otro tipo de usuarios, o al menos mencionarlo, aunque su software, en este caso Synapse 3, sí está directamente enfocado para los jugadores. Pero el hecho de poder reasignar cada tecla y configurarla al gusto del usuario, incluyendo macros, abre un montón de posibilidades de control para software complejo. Al fin y al cabo, no deja de ser una superficie con un montón de interruptores, que se podrán identificar por posición y color.

Al abrir le embalaje, encontraréis un interior muy cuidado, con una cubierta y base moldeada hecha en espuma, protegiendo perfectamente el Tartarus Pro. Elegir el nombre de «Tartarus», que en griego significa algo así como el lugar para contener a los Titanes (algo así como la cárcel para los Dioses), es un nombre muy acertado para los jugadores, y no podía ser de otra forma que el embalaje, sobre todo su interior, venga muy cuidado. Recordad que estamos hablando de un periférico que tiene de precio recomendado casí 150 €.

Además del molde de espuma, el Tartarus Pro de Razer viene presentado por la típica tarjeta de Razer como agradecimiento de la compra. Por otro lado, también incluye una pequeña lámina de 4 pegatinas de vinilo referentes de la marca, un detalle más habitual en Razer.

El keypad también viene acompañado de un manual de instrucciones doblemente grapado y multiidioma, con múltiples viñetas en negro y verde, desgranando todas las partes principales del mismo, concentrando más complejidad en el lado derecho del teclado. Además, el manual informa al usuario de aspectos interesantes, como el cumplimiento de diferentes sellos de conformidad como el CE o FCC, detalles de uso seguro y mantenimiento, así como el cumplimiento por parte del usuario de la eliminación correcta del producto tras su vida útil, detalles que todo producto debería incluir, y que implican no solo el componente principal sino todos los accesorios y embalaje.

Tal como advierte el manual, el teclado está dividido en varias partes, aunque las ampliaremos para discernirlo mejor:

  • Área de teclado principal. Comprende una superficie de 19 teclas, numeradas del 1 al 19, todas con LEDs RGB.
  • Reposamuñecas ajustable. El reposamuñecas es posible retranquearlo unos centímetros hacia atrás para alargar el apoyo de la palma de la mano, adecuado para manos más grandes. Quien no lea el manual no se dará cuenta de estas cosas.
  • Rueda de desplazamiento. Viene con engomado superficial y LED RGB perimetral. Esta rueda se controla con el dedo índice.
  • Indicador de mapas de teclas. Incluye un semáforo con 3 colores LEDs estratégicamente colocado en el lado derecho para la identificación visual.
  • Botón de pulgar de respuesta alta. De diseño circular y accionamiento desde el pulgar este botón es ideal como gatillo de disparo.
  • Pulsador de tipo cruceta de 8 direcciones para el dedo pulgar. Esta cruceta tiene una cabeza circular desmontable, para usarlo como joystick desde el pulgar o como cruceta de 4 direcciones (horizontal y vertical) y las 4 diagonales.
  • Tecla número 20 destinada a la acción de la tecla espaciadora, también para el dedo pulgar.

Tal vez los más exigentes pedirían la inclusión en el producto, y dado su precio, de una funda de cubrición para proteger el Tartarus sobre la mesa o un estuche sencillo para guardarlo y transportarlo, y no invertir tanto en un «embalaje elegante»; queremos más accesorios de protección y menos «embalajes caros». Cuando vemos productos ciertamente exclusivos de un precio considerable, casi siempre echamos de menos esta clase de accesorios, puesto que es el propio fabricante el que podría proporcionarlos. Ninguna otra marca crearía una funda de protección o un estuche para el Tartarus Pro, solo lo podría hacer Razer. Al final el usuario verá casi lo mismo que otras marcas más baratas pero un poco más elegante. Este tipo de productos cojean en este sentido.

Sobre el teclado, poco que decir. Es toda una pieza conjunta unida al cableado USB de 2.0 metros, una longitud generosa. El cableado es trenzado de calidad, la carcasa de plástico ABS y el reposamuñecas de cuero sintético, siendo la base levemente acolchada con el logo de Razer.

Viendo todos los periféricos del listado anterior de keypads de marcas chinas, el diseño de Razer es el que más destaca, pero es que estamos hablando de un producto que roza los 150 € frente a los 20 – 60 € del resto, y no podréis compararlo con otras marcas de prestigio puesto que no han navegado por este tipo de mercado de nicho, y si lo han hecho no han querido entrar, porque tiempo sí han tenido. Parece que, hasta ahora, es mejor apostar por teclados alfanuméricos normales y poco más.

Por tanto, debemos entender este producto como una expansión de nuestro equipo para jugar, comprendido básicamente por un teclado clásico, con todas las teclas de la A a la Z y un ratón. En definitiva, el Tartarus Pro es como una extensión del teclado clásico, con una capacidad de personalización acentuada. Obviamente, el resto de keypads de otras marcas chinas no tendrán tantas opciones de personalización, y algunos no tendrán ni software. Así que será el usuario el que tendrá que sopesar cuál elegir si está interesado.

El software Synapse 3 de Razer junto con su editor Chroma Studio tienen tanto peso como el hardware en sí dentro de este producto. Así que, antes de criticar el keypad, hace falta tener muy presente el software adjunto, que es el encargado de ampliar las capacidades del keypad y sin él sería un producto huérfano. Veamos qué tal es usarlo…

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