4. Pruebas varias

Al tratarse de una caja muy sencilla, esta vez no hemos resuelto muchas pruebas, las suficientes para conocer bien el chasis. Las pruebas son de resistencia, encajes, acabados, desarme, montaje y conectividad…

Pruebas de resistencia y robustez

Al tratarse de una estructura muy ligera de apenas 2.8Kg, no es de esperar que la Venus sea muy resistente. Esta semitorre se comporta bastante robusta junto con el frontal de plástico montado. Si se elimina del chasis, éste se hace algo endeble, algo que al mismo tiempo es hasta lógico. Si se pretende doblar el chasis en sentido transversal, cogiéndolo desde arriba y a bajo sin el frontal, es relativamente fácil de deformar, así que hay que procurar montar las piezas con un poco de cuidado y ya está. Con todo es suficiente para la clase de caja que es. Sin embargo, hay pliegues o doblajes internos que igual es necesario doblar ligeramente para orientarlos como es debido, sobre todo en los ejes de la delantera, debido a la finura del chapado del chasis de tipo SPCC, de tan solo 0.45mm de grosor.

Pruebas de encaje entre materiales y calidad de acabados

Algo parecido ocurre con los encajes. El chapado de las tapas laterales encajan bastante bien, pero no con la terminación deseada, al menos en el tramo de unión con el propio frontal. Todo el frontal es desmotable y encaja bien con el frontal. No hay ninguna sorpresa rara.

Uno de los puntos fuertes de la Venus es que es totalmente negra, de ahí su elegancia. Emplea pintura en negro mate, tanto por fuera como por dentro. Se trata de una fina capa de pintura, por lo que habrá que tener cierto cuidado de no rallarla al instalar los dispositivos.

Sin embargo, lo mejor de toda la caja se encuentra en el acabado de su frontal, que ya es típico de Tacens. La marca emplea un acabado cepillado sobre el plástico ABS que simula el aspecto típico del aluminio cepillado, solo que en lugar de ser aluminio, es plástico. Además, lo combina con toques en negro brillo sobre el perímetro del frontal, usando curvas y relieves muy bonitos. Aunque la calidad del plástico ABS es pasable, su acabado es superior al resto de características de la semitorre.

Las patas también son de plástico, bien ancladas al bajo del chasis, son suficientes para elevarlo y asentarlo bien. Están colocadas bastante separadas, en las zonas adecuadas. Esta separación es importante al tratarse de una caja muy ligera.

Por último, un detalle que suele pasar desapercibido es el contorno en los botones frontales así como los orificios para los conectores USB, audio, etc. En este caso la calidad de acabado es más que notable, cuando existen cajas de gama media, de mayor coste que ésta que están peor terminadas.

Pruebas de desarme, montaje y conectividad. Sonoridad

El chasis tan solo tiene 3 piezas de desarme, las tapas laterales de metal y todo el frontal de plástico. Las tapas laterales se pueden retirar fácilmente de manera manual. El frontal cuesta más de retirar, teniendo que hacer bastante fuerza en la operación. Es necesario tomar cierto cuidado para no romper nada, ni tirar de los cables unidos al frontal, que son la parte más delicada de toda la semitorre.

Respecto a montar dispositivos, salvo en lo sucedido en la primera bahía de 5.25″ interna, el resto de montaje es el habitual y no tiene ningún misterio, aclarando que la fuente se monta arriba y que tiene un orificio lateral derecho habilitado para poder pasar los cables por detrás de la bandeja de la placa base y lograr esconderlos de algún modo. No permite montar muchos ventiladores, lo mejor es montar uno de inyección de 120mm en el lateral en la parte más baja y otro trasero de extracción adicional del mismo tamaño de 80mm. Lástima que no admita otro frontal, pero es lo que hay. Por otro lado, la tarea de montar los dispositivos en la delantera del chasis es un poco más enrevesado de lo habitual, debido a que casi todas las bahías son distintas, aunque se monten de forma similar. Para las unidades de 2.5″ se pueden montar una en vertical y otra en horizontal mediante tornillería. Con todo, el usuario tendrá que estar jugado con el destornillador por diferentes direcciones para atornillarlo todo. Hace falta mencionar que la Venus incluye una tapa extra de 5.25″ adaptable a 3.5″, con una bandeja extraíble para completar la adaptación, de modo que permite montar un dispositivo de 3.5″ externo en una de las 2 bahías externas de 5.25″.

En general la Venus es fácil de desarmar y de montar con un poco de paciencia, pero con el espacio suficiente, poco más. Al menos puede admitir una tarjeta gráfica de las largas, teniendo espacio libre de hasta 350mm, justo debajo de la bahía superior de 3.5″, primera ranura superior de expansión PCI.

Respecto a la conectividad, los cables son bastante largos, y el panel está colocado en la parte superior. Lástima que los cables del F_Panel no estén unidos en un cable plano y que no incluyan una protección mejorada para sus uniones con el frontal interior. Habrá que tener cuidado con estos cables. Al tener el panel colocado en el frontal superior, la Venus es adecuada colocarla en el suelo o a media altura.

Por último, no podía faltar una prueba de sonoridad básica al ventilador incluido. Éste tan solo emite aproximadamente 14dBA, por lo que es muy silencioso.

Resumen general

En resumen, la Tacens Venus en una sencilla semitorre con gran presencia frontal, suficientemente robusta y resistente, pero poco más. Tiene un reparto curioso de la delantera interna, y la fuente se coloca arriba. Relativamente fácil de montar, dará el pego en casi cualquier parte. Este modelo sigue el mismo estilo que sus hermanas, así que no hay sorpresas. A falta de alguna mejoría frontal, la Venus es una buena semitorre y económica, que cuesta unos 25€.

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