4. Pruebas varias

La GA-X99-SOC Force es una placa base peculiar, al igual que sus hermanas de otras series anteriores destinadas a overclocking. Sin embargo, no hay que dejarse llevar demasisiado por el término «OC» y no dejar de atender todas las virtudes de este modelo de placa base de formato E-ATX. La batería de pruebas es la siguiente: instalación de componentes, BIOS UEFI y su manejo, software asociado, pruebas de red y audio y pruebas de overclock.

Pruebas de instalación de componentes. Montaje de un banco de pruebas

Generalmente, las placas base se montan en el interior de una torre. Pero los técnicos o probadores de placas base, o en este caso los overclockers profesionales usan bancos de pruebas. Aunque muchos de vosotros ya sabéis de qué va, lo explicaremos para animar a la gente menos iniciada en el mundo del overclock.

Lo primero que hay que hacer es buscar una base aislante eléctrica, una mesa de madera «pelada» o con superficie de vidrio o de cartón servirá. Lo siguiente es colocar la placa base en horizontal sobre la mesa, con espacio amplio a su alrededor, procurando que su cara inferior no esté en contacto con la mesa, sino que esté unos milímetros elevada para que respire. Esto lo podéis conseguir montando tornillos en los orificios de la placa base para lograr cierta altura. Una vez preparado «el terreno» se montan los componentes «al desnudo». En nuestro caso, hemos montado el siguiente y sencillo banco de pruebas a modo de ejemplo y práctica:

  • Fuente de alimentación: BeQuiet! Dark Power Pro P9 750W modular
  • Placa base: Gigabite GA-X99-SOC Force rev.1.0 EATX
  • CPU: Intel Core i7-5820K, x4 3.3GHz socket LGA-2011-3
  • Disipador CPU: Cooler Master TPC-800 + ventilador 12cm a 1500RPM
  • Memoriria RAM: Crucial Premium 4x8GB 2133GHz DDR4 1.2V (32GB) UDIMM
  • Tarjeta Gráfica: Zalman 6870 1GB PCIe Gen2 de doble bahía
  • Unidad SSD 2.5″: Zalman F1 240GB SATAIII

En un principio, el banco de pruebas es único o personal, definido por sus componentes. Para hacer overclock se valoran 3 componentes por encima del resto (PB, CPU y RAM) y obviamente el sistema de refrigeración, que puede estar aplicado sobre estos 3 componentes. Luego se elige la fuente de alimentación según todos los componentes a instalar y su consumo, teniendo presente que se va a producir overclock, por lo que principalmente estos 3 componentes van a consumir más que el máximo establecido por sus fabricantes para su uso habitual. Generalmente, la tarjeta gráfica se trata en segundo plano, a no ser que se quiera hacer OC serio en ella. Rara vez veréis un sistema donde se practique overclock extremo con nitrógeno líquido a un procesador central y a un procesador gráfico de una tarjeta gráfica dedicada a la vez, lo cual no indica que no se pueda hacer. Los overclockers tienen la gracia incluso de montarse ellos mismos sus sistemas de refrigeración. En este tipo de tareas se practica el «ensayo-error». Por tanto, si queréis hacer overclock a la vez de la CPU y la GPU es mejor practicar OC a la CPU primero y una vez encontrado el nivel máximo estable hacer OC a la GPU con el mismo criterio. En un principio, jamás se hace OC en los 2 componentes a la vez.

Como peculiaridad, para montar el procesador, el socket LGA2011 de Intel incluye dos palancas de cierre, cada una en un extremo. Una no se puede abrir si no se abre la otra antes, por lo que hay que seguir un orden de abertura e invertir este orden para su cierre. Una vez hecho esto se elige el disipador o sistema de refrigeración deseado. En Hardaily Labs no disponemos de nitrógeno líquido ni un sistema de montaje para su aplicación, por tanto hemos montado un sistema tradicional de disipador más ventilador. Nuestra intención no es demostrar un record, sino mostraros qué se puede hacer con esta placa base. Si os interesa, en Youtube hay muchos videos dedicados al overclock con nitrógeno líquido, muy pocos en español. Desgraciadamente en España estas prácticas no están muy extendidas todavía.

Resulta sencillo montar el banco de pruebas gracias al marco «OC Brace», que permite mantener perpendicular y conectada con seguridad la tarjeta o tarjetas gráficas a instalar. Se atornilla primero el marco con su refuerzo interior y dos tornillos. El problema es que el marco tiene un saliente inferior bastante alto, de ahí que sea adecuado colocar la placa base a casi 1cm de altura sobre la mesa. Hecho esto no habrá problema.

Por último, se pueden preparar los voltímetros pinchados en los cables en Y en aquellas tensiones que se quieran medir. Existen tésters bastante económicos con buena precisión en la medición (bien calibrados), para tensiones de corriente continua bajas, entre 0 y 14Vcc generalmente.

El orden de montaje para un banco de pruebas para overclock serio suele ser habitual: instalación de la CPU y memorias, instalación del sistema de refrigeración, colocación de la placa base sobre el banco de pruebas orientada con el panel de control en frente del overclocker, instalación de restos de componentes, tarjeta/-as gráfica/-as, la unidad de almacenamiento elegida y resto de periféricos, instalación y conexión de la fuente de alimentación y resto de periféricos (teclado, ratón, memoria pendrive)… La GA-X99-SOC Force está preparada para realizar todas estas tareas de manera rápida y sencilla, sin olvidar que conserva el formato E-ATX, con sus 9 orificios de montaje para introducirla correctamente en el interior de cualquier torre compatible; el montaje tradicional.

Pruebas de BIOS UEFI. Dual BIOS. Control y actualización

Una vez creado el banco de pruebas el overclocker tiene que familiarizarse con la BIOS de su placa base, que habitualmente es su «estación de trabajo». Lo primero es actualizar a la última versión y comprobar cómo funciona, teniendo 2 métodos sencillos, desde la Q-Flash Plus bajo la BIOS o desde el programa @BIOS accesible desde el APP Center de Gigabyte bajo Windows.

Con la GA-X99-SOC Force hemos tenido problemas de estabilidad e incluso cuelgues dentro de la propia BIOS en versiones más antiguas, aparentemente por no venir pulidas, sin hacer ninguna clase de overclock. Así que si disponéis de ella os aconsejamos a que os aseguréis que tenéis instalada la última versión de BIOS. Con la última versión F6n (una beta) esto parece haberse solucionado, pero no deja de ser una versión beta. El historial más reciente es el siguiente:

  • F6n, 5 de diciembre de 2014
  • F6d, 18 de septiembre de 2014
  • F6a, 10 de septiembre de 2014
  • F5, 9 de septiembre de 2014
  • F3 (primera versión publicada), 18 de agosto de 2014

Como podéis ver, existen 3 versiones beta F6x (¿cómo se come esto?) que en teoría deberían dar paso a una versión final F6 y saltar posteriormente a una F7 (o sus betas) si entran nuevos procesadores y otras mejoras (nuevas versiones de controladores). Sin embargo, una de las tareas que necesita poner más empeño Gigabyte es de pleno este apartado, el de las versiones de las BIOS, y esto tiene que ver con los comentarios de la página anterior de este artículo. En general, da la sensación que la serie X99 ha salido pronto al mercado y no le ha dado tiempo a Gigabyte a pulir y optimizar sus BIOS, con los controladores y traducciones adecuadas, para que la interfaz de la BIOS funcione estable y fluida en su manejo. Por tanto, no es de extrañar que encontréis problemas de estabilidad al navegar o al entrar en la BIOS en algunos modelos X99 y BIOS más antiguas, así como algunas traducciones de idioma mal llevadas, algo que hemos experimentado en este modelo y que se ha solventado parcialmente con la actualización a la última versión F6n desde el Q-Flash Plus. Es de esperar que se revise de nuevo esta actualización y se lance al menos una F7 bien pulida y con todas las traducciones revisadas.

El hecho de traducir la BIOS a diferentes idiomas, algo que ya lleva haciendo Gigabyte en sus últimas series de placas base, puede provocar que alguna leyenda se salga de su casilla. En inglés una frase puede puede ocupar un espacio más reducido que en español. Así por ejemplo, la pestaña de «Administración de energía» se sale de su casilla porque necesita 3 líneas (se podría resolver eliminando los determinantes). Además, podréis ver algunas traducciones en italiano, cuando la configuración está en español. Cosas así. Poco a poco Gigabyte va solventando estos pequeños problemas.

Respecto a la interfaz, la X99-SOC Force tiene 3 pantallas, la habitual de panel rápido inicial, y la moderna ST Mode para HD (Smart Tweak Mode) en toques anaranjados que ya habréis visto en algunas ocasiones en nuestros artículos, y una nueva piel sencilla con fondo gris para el modo clásico, letras en blanco y toques rojos y negros. Este modo es la que más os mostramos.

La mayoría de parámetros de la BIOS son los habituales en estas placas base de gama alta. Podéis saltar a la galería fotográfica para ver todos los parámetros. El overclocker tendrá que acceder a la primera sección del M.I.T. para configurar sus parámetros de OC, destacando la variedad de parámetros para el VRIN y PWM, así como el resto de parámetros para calibrar la CPU (reloj, multiplicador etc) y la RAM (frecuencia, latencia), así como las tensiones… Con esta placa base encontraréis más valores de configuración que con el resto, algunos de ellos relacionados directamente con sus controladores digitales IOR. En general, la versión F6n funciona fluida y estable, a pesar de ser aún una beta.

Pruebas de software de GIGABYTE. APP Center, Easy Tune, V-Tuner y resto

Para dejar a punto la placa base bajo Windows hay que instalar como siempre los controladores, que básicamente solo son 4: los del chispet de Intel, los de los 2 chips Renesas «uPD720210 Hub» para los puertos extra USB 3.0, los de red y los de audio, instalando finalmente los pertinentes para las tarjetas gráficas. Para facilitar estas tareas, se puede instalar primero el APP Center de Gigabyte y usar su apartado «Live Update», o bien instalar los drivers uno por uno manualmente descargados directamente de la web oficial de Gigabyte, o usar el CD con los controladores antiguos, que solo es aconsejable cuando el producto acaba de salir al mercado. Ahora ya existen versiones nuevas en la mayoría de los programas y controladores.

Todas estas instalaciones las hemos llevado a cabo sin ningún problema, con la sensación de que cada vez está todo más unificado. Además, el «Live Update» ya descarga con mayor velocidad. Gigabyte ha mejorado sus servidores para aligerar las descargas para que éstas sean más rápidas. Con pocos pasos, y pocos reinicios se puede dejar a punto. Los 3 programas de Gigabyte que más hemos probado son el App Center, Easy Tune y Clound Station. Los 3 ya han sido explicados en otras reviews de placas base de GIGABYTE, así que no vamos a extendernos demasiado. Todo funciona como debería.

Con la introducción del Chispet Intel X99 Express se han actualizado las versiones de los programas de Gigabyte en general, de manera que cada vez está todo más unificado con el APP Center. La nueva incorporación es el programa de aceleración cFos Speed de Gigabyte para la conexión de red (Internet) que incluye el mismo aspecto que el resto de programas del App Center, a diferencia de la versión anterior para otras series, que venía por su cuenta, con interfaz propia distinta al resto de programas. Además, Gigabyte ha hecho un importante cambio en el panel de control de audio para el procesador de Realtek, con el mismo aspecto que el App Center (fondo negro con toques anaranjados). De ahí que todo esté ahora más unificado. En Hardaliy Labs no nos gusta que una vez instalados todos los programas, cada uno «vaya a su bola» y sea diferente al resto en aspecto. Gigabyte cada vez está perfeccionando la unificación de todos los programas, para que el usuario tenga la sensación que está manejando un «todo común», y ahí entra la relación entre el App Center, el software para red de cable (y en su caso para la red inalámbrica) y el software para audio.

En general, todos estos programas funcionan bien, siempre y cuando se hagan bien las cosas cuando se realice overclock desde el Easy Tune de Gigabyte (para overclock de placa base, procesador y RAM), destacando su sección 3D Power para «Phase», «Voltage» y «Frequency», o desde el V-Tuner de Gigabyte (para las tarjetas gráficas, obviamente para overclocks más moderados). Sin embargo, estos programas están pensados más para hacer overclock automático o manual moderado que para hacer overclock extremos, tal como hemos comprobado. Los overclockers serios tendrán que seguir usando la interfaz de la BIOS para sus prácticas de ensayo-error.

Pruebas de audio Realtek. Ambient LED

Aparte de lo reforzada que viene electrónicamente esta placa base, por lo visto la serie X99 de placas base de Gigabyte que incluye el procesador (Codec) de audio de Realtek ALC1150 incorpora un nuevo y totalmente renovado panel de control de audio (versión R3.97), una de las principales novedades y toda una sorpresa de Gigabyte, el nuevo «Administrador de sonido Realtek HD». En Hardaily Labs nos hemos sorprendido de este nuevo panel. Se nota que está muy bien trabajado y que no tiene nada que envidiarles a otros paneles de audo más conocidos, como los propios de Creative. De este modo, Gigabyte renueva radicalmente el aspecto anticuado y ya más que aburrido del anterior panel de Realtek, con una nueva versión moderna, atractiva, y que encima da el pego con su App Center. Un añadido más del esfuerzo por parte del fabricante de ofrecer el software más unificado.

Desde él se puede configurar sus dos salidas, digital (óptica) y analógica de hasta 7.1 canales y entrada de micrófono y de línea (6 conectores en total). A través de 4 pestañas se tiene control absoluto de todos los parámetros de manera rápida, desde la configuración multicanal (2.0, 4.0, 5.1, 7.1), configuración de efectos de sonido (con preestablecidos) y ecualización (de 10 bandas, también con preestablecidos). Se puede configurar hasta a 24bits a 192000Hz en multicanal, algo que nos resulta extraño, ya que ni con las tarjetas dedicadas de alta gama soportan este formato (lo habitual es que sea como máximo 24bits a 96000Hz en multicanal). El general este panel va rápido y la calidad de audio está francamente bien para un procesador integrado de Realtek. En las capturas están todos los detalles. Básicamente ofrece algo parecido a lo que ofrecía el antiguo panel de control de audio, pero mejor ordenado, más fácil de manejar y desde luego, mucho más atractivo de ver. Todo un lavado de cara. Solo por este nuevo panel de audio Gigabyte merece una felicitación. En Hardaily Labs llevábamos meses pidiendo un cambio así. Se nota que Gigabyte escucha y atiende la demanda de los usuarios.

Por si se os ocurre hacer lo mismo… Hemos intentado instalar si éxito este panel en otras placas base de Gigabyte con otros Codecs que no sean el ALC1150 (da error en el proceso de instalación). Así que no lo intentéis que no funcionará. Sería deseable que este panel sería actualizado para otras series más recientes de Gigabyte, como la Z97, en aquellas placas base que traen otro Codec, como el ALC887. Por ejemplo, la GA-Z97X-UD5H incluye el mismo Codec ALC1150, pero se ofrece la versión descargable R3.94. Quizá probando la versión R3.97 de la X99-SOC Force se logre instalar este nuevo panel en este modelo Z97. Todo es probar, puede que os llevéis una grata sorpresa…

Pruebas de control para overclock. Panel de control integrado y trasero

El grueso de pruebas obviamente está en su panel de control integrado para overclock que es la característica principal de este modelo, con todos los botones de pulsación manual y su panel digital de dos dígitos para lectura de estado, comunes a otros modelos de Gigabyte destinados a overclock extremo. Vamos a resumir sus funciones sin entrar mucho en detalle de cómo se debe hacer overclock con este panel. Tampoco hay que olvidarse del pequeño panel trasero de control manual…

El panel integrado está dividido en 6 partes, que podréis ver con más detalle en el manual de usuario y en la galería fotográfica adjunta. A grosso modo:

  1. Caja de 4 interruptores para OC del bus PCIe SW + panel de 4 LEDs – Permite deshabilitar las ranuras PCe x16 (las de color naranja) dejando siempre la primera habilitada. Esto permite probar diferentes configuraciones de OC con varias tarjetas gráficas instaladas y jugar con el mutiGPU. No hace falta extraer la tarjeta gráfica en cuestión para deshabilitarla. Esta caja no debe usarse en caliente.
  2. 2 interruptores de doble posición para TGR y SB BIOS – para activar/desactivar el «OC Trigger Switch» o bien para control de los 2 chips de BIOS en modo Dual o Single (individual). El «OC Trigger Switch» permite saltar entre la configuración estándar de la BIOS a una con OC establecido, para que el overclocker pueda de manera rápida usar esta configuración para probarla y comprobar su estabilidad. Si el OC no está bien hecho, devolverá un cuelgue.
  3. 8 botones circulares de gran formato y LED naranja para OC manual – Los 4 de signos más y menos sirven para controlar el ratio y frecuencia del procesador directamente desde la placa base. El botón TAG carga un perfil establecido y guardado anteriormente en la BIOS (algo así como un perfil favorito). El botón GEAR cambia el BCLK de 0.1 a 1MHz. Manejando estos controles se pueden probar OC de manera precisa, incrementando poco a poco los parámetros, hasta encontrar un cuelgue o error. Una vez hecho eso se disminuyen un poco los parámetros para encontrar la configuración máxima estable.
  4. 5 botones para control del Dual BIOS – Estos botones son típicos en muchas placas base de Gigabyte de gama media-alta para arriba. Permiten reinicio, restauración, borrado, etc…
  5. 9 puntos de medición con interruptores y pares de bornes – Sirven para medir en tiempo real con varios voltímetros las tensiones o bien empalmando los cables puente en Y o bien pinchando manualmente con las agujas del téster en los 2 bornes. En la placa base hay un mapeo con los nombres a los que hace referencia cada punto. De este modo el overclocker observa las tensiones sin tener que estar vigilándolos dentro de la BIOS, al mismo tiempo que no necesita un manual al lado para defenderse. La propia placa base muestra una lectura de lo que es cada cosa.
  6. Panel digital de doble dígito hexadecimal para lectura de estado, y otros LEDs de estado – Este es el típico panel de estado, que revisa desde que arranca la placa base hasta que ejecuta el sistema operativo mostrando 2 dígitos en hexadecimal. Por ejemplo, la BIOS en ejecución es el valor A9. Si la placa base se cuelga con el valor A9, implica que algo ocurre con la configuración de la BIOS.
  • SUBZ. Aparte de este panel, incluye dos puertos para añadir dos sensores de temperatura manualmente, al lado de los conectores SATA para controlar 2 de los componentes que se deseen, que se pueden monitorizar en la BIOS (M.I.T.\PC Health Status, «Temp Sensor» uno y dos).

El panel trasero da acceso a 4 botones más de acción directa, para elegir el arranque entre los dos BIOS (verde para Main o morado para Backup), para borrar la BIOS y dejarla con sus configuración de fábrica y un botón de O.C. directo para la CPU.

Como podéis apreciar, esta placa base es todo un «juguetito» para poder hacer virguerías. Manipular este panel no os librará de cuelgues, o escenarios poco estables con errores, algo que hemos experimentado bastante con esta placa base, quizá más de lo deseado. Sin embargo, resulta fácil reiniciarla o recuperarla de una configuración inestable. Pero mientras no hagáis nada mal esta placa base está preparada para soportar overclocks muy elevados (subidas de tensiones a elevada intensidad, o sea elevada potencia). Sin atravesar en exceso una primera línea de contacto, hemos conseguido realizar un overclock sencillo y estable del procesador Intel Core i7-5820K de 3.3GHz (3.6GHz en modo turbo) a 4.4GHz cambiando muy pocos parámetros, el multiplicador, tensión y poco más con un «simple» disipador + ventilador. Esto es un incremento del 33.3%, un overclock moderado acorde al sistema de disipación. Con refrigeración líquida se podrá subir algo más, superando el 40%, pero para hacer overclock serio haría falta emplear LN2. Así os hacéis una idea de lo escalable que puede ser practicar overclock con esta clase de placas base.

Realizar overclock no solo significa subir la frecuencia de reloj del procesador, implica encontrar un equilibro entre las tensiones e intensidades de todos los componentes, teniendo muy presentes los niveles de temperatura soportados por cada uno de ellos, sobre todo del procesador. La X99-SOC Force facilita todas estas tareas. Los overclockers avanzados emplean nitrógeno en estado líquido vertido en un recipiente a modo de disipador en contacto con la CPU, que puede alcanzar menos de -190ºC (con un menos delante, 190ºC bajo cero). Su manipulación necesita de ciertas precauciones de seguridad, ya que puede producir quemaduras en la piel (roba oxígeno por contacto). Esta placa base permite incluso hasta estos niveles de overclock usando esta metodología de refrigeración. Para que os hagáis una idea, los overclockers profesionales han conseguido subir el Intel Core i7-5820K a  6.17GHz (6171,06MHz) y mantener el sistema estable, que equivale a un 87% más de rendimiento, algo que no se podría conseguir con placas base peor equipadas. Estas placas base son las empleadas por los overclockers serios para batir records.

Resumen general

Lejos de ser únicamente una sofisticada placa base para practicar OC, la GA-X99-SOC Force es el resultado de la madurez de Gigabyte como fabricante y de las prisas por lanzar la serie X99 impulsada por Intel, dos factores que se sopesan entre ellos para definirla. Encontramos mejoras referentes al software, sobre todo en audio y red, así como nuevos retoques en la BIOS, al mismo tiempo que se van actualizando los chips de control digital IOR, que ya van por la tercera y cuarta generación. Este modelo tiene electrónica específica para OC, pero además no se conforma únicamente con solo eso, sino que emplea todo el potencial del Chipset X99 con su mayor conectividad, añade dos chips más Renesas para puertos extra USB, destacando su ranura M.2 y su SATAe y su soporte para multiGPU de alto rendimiento, con un montón de extras para prácticas de OC.

La GA-X99-SOC Force de Gigabyte se vende entre los 370 y 450€ según las tiendas especializadas, sin duda un precio elevado que delata el buen equipamiento de la misma, en la que básicamente cogea por su ausencia de conectividad inalámbrica (algo prescindible), dado su elevado precio y por no pulir mejor las versiones de las BIOS incluso antes de salir al mercado. Se está convirtiendo en un habitual «poco disimulado» estrenar placas base recién salidas al mercado con problemas de peso en las BIOS, y eso en placas base de gama alta de elevado coste no se ve con muy buenos ojos, y que por otro lado, contrasta con la complejidad electrónica de las mismas (una placa base compleja es posible que sea relativamente más fácil que derive en problemas puntuales). Y esto no es aislado de Gigabyte, sino que es más común de lo que cabría esperar con el resto de fabricantes, como Asus, Asrock o MSI. De hecho, la serie X99 provocó problemas de electrónica en ciertos modelos de placas base de otros fabricantes que tuvieron que ser solventados posteriormente, algo que estamos convencidos que tiene que ver mucho con el testeo, optimización y prevención de algunas empresas antes de lanzar sus productos. En general, la serie X99 no parece haber salido muy fina (lleva unos 4 o 5 meses en el mercado), pero afortunadamente poco a poco los problemas que se van detectando han sido resueltos con actualizaciones más estables de la BIOS. Sin embargo, la serie Z97 no tuvo esta clase de problemas tan acentuados y eso nos hace pensar que Intel tiene mucho que ver aquí, con su Chipset X99, sus nuevos procesadores y las prisas para estrenar plataforma nueva, que también conlleva estrenar formato de memoria RAM nueva, la DDR4.

Si queréis encontrar la mejor placa base de hoy en día de Gigabyte para practicar overclocking extremo, ahora ya sabéis cual elegir. De momento, y esto no parece que vaya a cambiar, tendréis que reservaros a vaciar vuestros bolsillos si queréis haceros con un equipo equilibrado para hacer fuerte overclock.

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