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240GB se ha convertido en la mínima capacidad digna para las unidades SSD que tiene relación directa con el alto rendimiento. Generalmente, comparando cualquier unidad de la misma familia de 120GB con las de 240GB, suelen plantearse diferencias notables de rendimiento en comparación de las de 240GB con otras de mayor capacidad. Es por ello que la mayoría de unidades SSD que recibimos para análisis son de como mínimo 240GB. Además, en según qué familias y marcas, saltar de precio de una unidad de 120GB a la unidad de 240GB es más moderado que por ejemplo de 240GB a los 480GB, que suele casi duplicarse. Por tanto, cualquier usuario que intente adquirir una unidad de 120GB, que se plantee saltar a los 240GB mirando el rendimento de la unidad y el precio. En este caso, puede que el salto valga la pena.
Kingston no es uno de los fabricantes que racanea poniendo precios elevados a sus productos. Sin embargo, su marca tiene un prestigio elevado, dada la fiabilidad de todo lo que saca al mercado, y eso incluye a sus unidades SSD. Con la serie HyperX Savage, Kingston ofrece 4 capacidades con rendimientos dispares únicamente en secuencial. Veamos una comparativa de precios entre toda su familia comparando rendimientos:
Tabla comparativa Kingston HyperX Savage SSD
[tab-cont][tab-4×1]MODELO/CAPACIDAD[/tab-4×1][tab-4×1]LECTURA SECUENCIAL[/tab-4×1][tab-4×1]ESCRITURA SECUENCIAL[/tab-4×1][tab-4×1]P.V.P.R.[/tab-4×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-4×1]SHSS37A/120G[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 560MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 360MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]91.44€[/tab-4×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-4×1]SHSS37A/240G[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 560MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 530MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]122.46€[/tab-4×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-4×1]SHSS37A/480G[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 560MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 530MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]229.56€[/tab-4×1][/tab-cont]
[tab-cont][tab-4×1]SHSS37A/960G[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 560MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]hasta 530MB/s[/tab-4×1][tab-4×1]488.52€[/tab-4×1][/tab-cont]
Como siempre, todos estos datos son sacados de la web oficial de Kingston (ver especificaciones técnicas), y los precios según su tienda oficial online (con impuestos incluidos, sin contar los gastos de envío). También están disponibles en otras tiendas a un precio menor. Observando esta simple tabla, os podéis percatar que la principal diferencia radica en el rendimiento entre la unidad de 120GB en comparación con el resto, que es claramente superior en escritura secuencial. Además, comparando los precios, la unidad de 240GB cuesta tan solo 31.02€ más que la unidad de 120GB, que es un incremento de un 33.92%, cuando la capacidad es justo del doble y el rendimiento es superior en escritura. En este caso, vale la pena saltar directamente a la unidad de 240GB como mínimo a la hora de adquirir una unidad SSD HyperX Savage.
En cambio, si comparamos los precios de las unidades de mayor capacidad, saltar de la de 240GB (122.46€) a la de 480GB (229.56€) es un incremento de 107.10€, un 87.57% más, no llega al doble. Por contra, saltando de la unidad de 480 a 960GB el incremento es de 258.96€, un 112.81% más, más del doble, cumpliendo la tendencia que a cuanta más capacidad, más caro cuesta adquirir la unidad SSD por cada GB, a pesar de que el rendimiento es prácticamente idéntico. En este último caso, vale la pena adquirir 2 unidades SSD de 480GB en lugar de solo una de 960GB, siempre y cuando el usuario no tenga problemas en el número de conectores de la placa base. De paso, podría montar un RAID0 si lo desease (conservando la capacidad y casi duplicando el rendimiento final).
Con este panorama, Kingston ofrece unidades SSD muy asequibles en sus 2 primeras capacidades, pero aprovecha el tirón de la serie para incrementar el precio a cuanta más capacidad, incluso superando más del doble en el precio en la de mayor capacidad. No obstante, el máximo rendimiento teniendo presente la capacidad y el bajo precio lo ofrece la unidad de 240GB, que ofrece las mismas ventajas que sus hermanos mayores pero a un precio contenido, o al menos más alcanzable. De aquí también se deduce que la unidad de 120GB también está algo inflada de precio, de ahí que sea acertado decantarse por la unidad de 240GB.
Bien, visto esto, Kingston tiene una forma distinta de poner los precios en comparación con otros fabricantes. Mientras algunos ponen simplemente el doble de precio por el doble de capacidad (muy aproximado), otros abaratan el precio cuanta más capacidad. No obstante, estamos ante una serie del más alto rendimiento dentro del formato de 2.5″ con interfaz SATAIII, y el más alto en rendimiento dentro de la propia marca. Por tanto, la unidad SSD HyperX Savage de 240GB es la más interesante dada su relación entre precio y rendimiento y también más representativa, al ofrecer el mayor rendimiento al menor precio dentro de su misma familia. Podéis resolver las mismas deducciones comparando cualquier serie de unidades SSD y compararlas con otras de otros fabricantes.
Producto. Presentación y componentes
La unidad SSD Kingston HyperX Savage de 240GB viene exactamente igual de presentada que el resto de capacidad de la serie. Por ello, este análisis servirá para mostrar también el resto de unidades SSD (imaginaos que pone otra cifra en la capacidad y ya está), teniendo presente que la unidad de 120GB rinde menos en escritura en general.
La caja es un doble molde de cartón con un molde único de espuma interior que aparte de proteger sirve de paso para separar los componentes en su interior. Kingston tenía la intención de vender esta serie sin accesorios, más barata, y también con accesorios, tal como es el caso, dotándola de un kit completo e interesante. En el embalaje se ve a simple vista el estilo de la serie Savage, dentro de la familia HyperX, que tanto está explotando Kingston, combinando el negro con toques en rojo y las letras en blanco. El primer detalle es que la impresión es única para cada capacidad. No se incluye una pegatina para poner la capacidad en cada producto, sino que viene impresa.
En la cara superior del embalaje se detalla la marca, Savage e HyperX, así como la capacidad de 240GB y el rendimiento en secuencial según el software de ATTO Disk v2.41a (hasta te pone la versión del software y todo), de 560MB/s lectura y 530MB/s en escritura. Estas cifras gustan simplemente porque se parecen. Esto ya indica que el dispositivo tiende a ser equilibrado, y no habrá un exceso de rendimiento en lectura en comparación a la escritura o viceversa. A su vez, Kingston ofrece 3 años de garantía limitada para la asistencia de soporte técnico. No está mal.
En la cara inferior Kingston no malgasta el espacio y lo aprovecha al máximo usando varios idiomas para describir el producto. Fijaos de nuevo la frase insignia de esta serie en español: «Capacidad de respuesta mejorada y tiempos de carga más rápidos para una mejor experiencia de juego». A pesar de que Kingston defiende la familia HyperX Savage para los consumidores, esta frase delata la tendencia a meterlo dentro de los usuarios que son jugadores. Está claro que este gremio vende, y casi todos los fabricantes tienen siempre alguna línea de productos dirigidos a los jugadores, y Kingston no iba a ser menos.
Este producto ha sido ensamblado en Taiwán (República de China) y ha sido lanzado a finales de abril del 2015, por lo que lleva en el mercado no más de 4 meses. Está repleto de sellos de conformidad (algunos no los traen otros dispositivos SSD de otros fabricantes), algo que da más confianza al usuario. Además, se advierte que viene acompañado del software Acronis TrueImage HD, compatible con Windows 8.1/8/7 y Xp (SP3). Posiblemente, también sea compatible con Windows 10, pero como éste se ha lanzado después de la impresión del producto, no sale detallado. Tampoco se menciona que es la versión TrueImage HD 2014. Ahora ya está la versión 2015, pero ojo, porque hay algunas marcas que todavía venden sus unidades SSD acompañadas con la contraseña para la versión 2013.
Más detalles que informa Kingston: «Esta unidad SSD ha sido diseñada para acomodar las cargas de trabajo de los ordenadores portátiles y de sobremesa y no está pensado para los entornos de servidor.» En esta otra frase, sitúa su uso también para ordenadores portátiles, pero no para servidores. Kingston dispone de otras series de unidades SSD para este menester.
Además, advierte que la capacidad real del dispositivo es menor a la señalada en los productos por varios motivos, aunque no detalla cuales. El principal es el multiplicador de la unidad de información de 1024 (210) dotación binaria, en lugar de 1000 (103) decimal (Sistema Internacional). El sistema operativo de Windows se acopla al divisor o multiplicador de 1024 (binario) hablando del almacenamiento de datos, mientras que los fabricantes de dispositivos de almacenamiento utilizan el de 1000, decimal (SI), sistema que también se emplea para la transferencia de datos (red, WIFI…). Así el resultado del valor de almacenamiento siempre será mayor, y la confusión del usuario también. Y es que a pesar de usarse este método desde que se creó la primera unidad de almacenamiento de datos, a día de hoy todavía hay muchos usuarios que desconocen el por qué. Esto quiere decir que una unidad de 240GBytes se quedará con una cifra siempre menor, tanto menos cuanta más capacidad. En este caso, se queda en alrededor de 223,57GBytes bajo Windows. Todavía no hemos visto ningún fabricante o marca que detalle esta información en sus dispositivos de almacenamiento de datos. De paso, en las pruebas lo detallaremos con las cifras exactas.
La unidad SSD viene acompañada de un adaptador a 3.5″ de metal, totalmente pintado de negro y con el nombre prensado de la marca «HyperX». Otras marcas venden esta clase de adaptadores por 6 u 8€ por separado. Aquí Kingston la incluye en el kit, además de añadir los 4 + 4 tornillos de montaje, también pintados de negro.
Se acompaña además, de un pequeño marco negro de plástico ABS de 3mm de grosor que sirve para adaptar la unidad SSD de 0.7mm a 1cm de grosor, sobre todo para poder instalarla en compartimentos con este formato. Este marco incluye dos tiras adhesivas para pegarlo encima de la unidad SSD. Un detalle importante es que debe colocarse en la cara superior de la unidad SSD, donde está el chapado en rojo con la marca HyperX. El motivo es que debe dejar libre la conexión SATA de alimentación y de datos para que encajen bien los conectores.
En el manual de instrucciones se detalla, aparte de detalles sobre la garantía en varios idiomas, la forma de montar tanto el adaptador a 3.5″ como el adaptador a 10mm de grosor. Este manual es una simple hoja con dos pliegues. No se necesita más. Aparte, incluye una pegatina con la marca HyperX, de un formato considerable por cierto. Normalmente estas pegatinas suelen ser algo más pequeñas, para poderlas pegar en la torre de turno en un lugar estratégico. Ésta igual cuesta buscarle un destino.
Kingston no se olvida de proporcionar un software para clonación, un habitual como el True Image HD 2014 de Acronis, acompañando al kit con una pequeña tarjeta o cupón con la contraseña limitada de este software (es limitada porque solo desbloquea algunas funciones de este software). Para ello hace falta descargar este software en www.kingston.com/es/support/technical/acronis-download, redirección de la URL kingston.com/cloning. En esta página encontraréis información detallada de cómo instalar y usar este software, con los pasos de descarga, registro e instalación. Esta página es un detalle más de cómo Kingston se trabaja su web ofical, traducida correctamente a múltiples idiomas, incluido el español, y con toda la información perfectamente ordenada y detallada. Afortunadamente, algunos fabricantes se dan cuenta de que esto es muy importante para su marca, y es que no hay nada peor que no poder informar y al mismo tiempo atender claramente y en su idioma a sus clientes. La web oficial de una marca es sagrada. Desgraciadamente, todavía existen muchos fabricantes que venden o pretenden vender sus productos en España, que no traducen sus webs oficiales también al castellano, algo lamentable. Éste no es el caso.
Por último, Kingston ensambla empleando buenos materiales y proporciona un diseño atractivo al modelo HyperX Savage, con un contrachapado en la cara superior, y la típica pegatina trasera, con la pegatina de garantía. La mayoría de unidades SSD de este formato simplemente se adornan con una pegatina completa en la cara superior. Este fabricante ha ido un paso más allá, un toque más mimado para esta serie.
Resumen
Kingston pone todo su empeño en la serie de unidades SSD HyperX Savage, no solo ofreciendo al consumidor o jugador una serie de unidades SSD de alto rendimiento, sino que también la acompaña de accesorios de todo tipo y de software de clonación no muy desfasada. De este modo, se convierte en un duro competidor para el resto de fabricantes que pretenden vender unidades SSD de 2.5″ SATAIII de alto rendimiento, ya que también ofrece precios muy competitivos.
La unidad de 240GB, que es la que tenemos entre manos, es sin duda la más interesante con la mejor relación entre precio y rendimiento, ofreciendo los mismos accesorios y prácticamente los mismos rendimientos que las unidades Savage de mayor capacidad. Por alrededor de 110€ podéis adquirir esta unidad de 240GB en alguna tienda específica, ideal para instalar el sistema operativo en un PC de sobremesa y usar un disco duro como almacenamiento de datos (combinación habitual en estos casos). Si buscáis mayor capacidad para vuestro ordenador portátil, puesto que solo trae un compartimento, la unidad de 480GB parece suficiente, a un precio que ronda unos 220€ (obtendréis el mismo rendimiento con el doble de capacidad, comparado con la unidad SSD de 240GB). Además, Kingston luce una presentación del producto impecable, y hasta la unidad SSD es agradable de ver gracias a su diseño con un simple contrachapado en rojo imitando una «X», algo que le dota de mayor personalidad, relativamente difícil de conseguir dado la simplicidad de la forma del tipo de dispositivo.









































