3. Embalaje. Componentes y accesorios
La cámara web USB 3.0 Kiyo Pro está presentada a través de un embalaje típico de Razer, con una caja de cartón de calidad, con acabados externos de alta calidad, en verde y negro. De un solo vistazo y sin abrir el embalaje el usuario tendrá una idea cercana de lo que realmente ofrece el producto. En la cara frontal se enseña una fotografía frontal de la webcam, con dos datos muy relevantes para empezar, y que ya podemos afirmar tras haberla probado que son del todo ciertos:
- Está certificada por la marca para retrasmitir en directo (streaming). Curioso que una marca propia «certifique» su propio producto para su uso con su propio ecosistema de productos (Razer Broadcast Studio) y no otra entidad; o sea, en lugar de afirmar simplemente que es compatible con X de la misma casa. Pero al menos esto detalla las intenciones principales de Razer. La Kiyo Pro está pensada para la retrasmisión en directo y esto indica que posee ciertos detalles orientados a este campo que no tienen otras cámaras web, o al menos que no se defienden tan bien.
- Es una cámara web con un sensor de adaptación lumínica. Concretamente es un sensor de imagen CMOS Tipo 1:2.8″ con tecnología STARVIS (tecnología de píxeles retroiluminada de Sony) con resolución de imagen de 2.1 megapíxeles (16:9, 1920×1080). A diferencia de muchísimas cámaras web baratas, que hay muchas, la Kiyo Pro puede adaptar de manera eficaz la intensidad de luz final de la imagen según la iluminación del ambiente, de aquello que está enfocando. Por tanto, en entornos muy iluminados debería reducir automáticamente la intensidad lumínica y al contrario, en entornos muy oscuros, sorprendentemente logrará mostrar la imagen captada como si realmente hubiera más luz. Esto permite al usuario ahorrar en material de estudio de imagen, como costosas pantallas de iluminación y focos, y centrarse en desviar los billetes a otro hardware.
Sin ni si quiera mirar más caras del embalaje ya tenemos dos datos muy interesantes, sobre todo el segundo punto mencionado. La Kiyo Pro cuesta unos 209 €, y a diferencia de muchos productos Razer que tienen un precio elevado y que terminan vendiéndose más baratos (solo es cuestión de entrar en ciertas tiendas online), adivinamos que la Kiyo Pro no bajará de precio durante su periodo de venta (o al menos no demasiado), que podría dilatarse unos 2-4 años si tomamos como referencia la versión Kiyo de Razer. Esto puede ocurrir por dos motivos. La alta demanda de este tipo de producto, que todavía existe y la calidad del mismo, a pesar de existir tropecientos modelos de otras marcas. Si vamos a lo más top dentro de lo que podría considerarse la gama baja en el entorno profesional, la Kiyo Pro está posicionada en muy buen lugar, gracias a sus características.
Un precio superior a 200 € puede antojarse caro o muy caro para cientos de usuarios. Para nosotros lo es. Sin embargo, para una solución intermedia «profesional», puede permitirnos ahorrar en focos o pantallas de iluminación y obtener unos resultados mínimos decentes para capturar cualquier entorno que queramos mostrar, a nosotros mismos para retrasmitir en directo o para videoconferencias algo más serias. Lo que gastas por un lado lo puede ahorrar por otro. ¡Ojo con esto!
Obviamente, si queremos resultados mucho más pro, y no conformarnos con la capacidad de iluminación adaptativa de la cámara, con ésta o con cualquier otra será necesario apostar por un entorno correctamente iluminado, al menos mínimamente. Esto implica que aquello a captar reciba cierta intensidad de luz uniforme desde todos los ángulos opuestos a la cámara. Ya sabéis que la grabación de video con cámara es todo un arte, y no todo lo va a solucionar un sensor de una cámara «barata».
Dos características importantes más de la Kiyo Pro son las siguientes:
- Compatible con «alto rango dinámico» o HDR a 30 FPS. Con el modo HDR activado la Kiyo Pro permite regular automáticamente el contraste y los colores vivos y vibrantes, y modificar parte de la imagen para obtener mayor claridad, como la eliminación de sobras en siluetas, obligado a funcionar a 30 FPS, no a 60 FPS. Esto devuelve resultados más llamativos en la imagen en entornos con iluminación típica de poca luz ambiental y con iluminación multicolor RGB de multitud de componentes en el escritorio, típico de un entorno de jugador. Ya podemos adelantar que funciona.
- Captura de 1080p a 60 FPS sin compresión (3 datos, como los mosqueteros). La mayoría de cámaras web más económicas mínimamente decentes ya vienen marcadas con 1080p, pero sin nada más, (ocultando lo que realmente interesa para los usuarios que buscan cierta calidad en las grabaciones de video a través de la cámara). Pero éste no es el dato más relevante, sino el valor de los «Fotogramas Por cada Segundo» o FPS que es capaz de captar, y además «sin compresión». La Kiyo Pro de Razer no se conforma con los 30 FPS, que es un valor habitual en multitud de cámaras, y asciende a los 60 FPS, sin HDR. Esto permite captar movimientos con mayor fluidez. Además, podrá grabar sin compresión, siendo muy relevante el tipo de formato de video o códec de grabación. En la cara inferior del embalaje no se detallan todos los formatos de video, pero investigando un poco por la web de Razer y usando ciertos programas podemos detallar los formatos de video más relevantes a máxima resolución:
- 1080p a 60FPS con formato de video YUY2 sin compresión, conectada a un controlador USB 3.0.
- 1080p a 60FPS con formato de video NV12 sin compresión, conectada a un controlador USB 3.0.
- 1080p a 60FPS con formato de video H264 con compresión, conectada a un controlador USB 3.0 o USB 2.0.
- 1080p a 60FPS con formato de video MJPEG con compresión, conectada a un controlador USB 3.0 o USB 2.0.
- Resto de resoluciones inferiores a 1080p a FPS más bajos.
Entonces es necesario emplear una conexión USB 3.0, lo más directa posible (el cable suministrado conectado directamente a la placa base), para aprovechar el máximo potencial del sensor para formatos de video sin compresión, que obviamente necesita transmisión de más cantidad de datos.
Por último, hace falta mencionar un par de características más de adaptación a la imagen que el usuario querrá obtener:
- Autofoco o foco manual. La Kiyo Pro puede enfocar automáticamente, incluso de muy de cerca. Además, el usuario puede modificar el foco, sea desde el panel de control de Windows 10 o sea desde el software Razer Synape 3, última versión, solo compatible con Windows 8/10. Esta cámara web puede funcionar bajo MAC como dispositivo simple de cámara, pero sin las opciones de control que ofrece Synapse 3, como la configuración del campo de visión. Razer recomienda su uso bajo Microsoft Windows.
- Reajuste manual de la apertura del campo de visión (FOV) en 3 posiciones: 103° (amplia), 90° (media), 80° (cercana), desde Razer Synapse 3. La vista de 103º es lo suficientemente amplia como para incluir a varias personas en una videollamada grupal o permitir que los espectadores de streaming vean con amplitud y claridad el directo, mientras que la vista de 80º es válida para una vista cercana y unipersonal o una ventana de cámara frontal atractiva en las retransmisiones en directo de videojuegos u otro tipo de entornos.
La presentación y listado de características del producto está bastante bien en el embalaje. Sin embargo, Razer peca de conformista y no presume en absoluto del micrófono incorporado en la cámara. Este micrófono es omni-direccional, puede funcionar en estéreo con códec de audio a 16 bit y 48KHz, una calidad mínima para salir del paso. Si queréis una solución de mayor calidad, obviamente se puede optar a adquirir algún micrófono dedicado de sobremesa.
Y todo este rollo anterior solo mirando el embalaje. Este producto posee diferentes sellos de conformidad, entre ellos FC, CE, EAN, y debe ser reciclado correctamente tras su vida útil, tal como advierte debidamente Razer en el manual de usuario adjunto. Este producto ha sido diseñado por Razer, equipado con tecnología de Sony y fabricado en China, comercializado a finales del pasado mes de febrero de 2021, y ya ha recibido una última actualización de software con correcciones importantes.
Este último dato de actualización es importante, porque a los medios de comunicación, analistas, youtubers, etc., que han probado la Kiyo Pro y publicado con demasiada prisa sus análisis u opiniones en Youtube o en otros medios o páginas web durante este mes de marzo, no han podido probar las últimas correcciones de Razer para su Kiyo Pro, en ocasiones comentando cosas negativas sobre la cámara derivadas de la falta de alguna actualización.
Aquí ocurre un dilema bastante común entre fabricantes y usuarios. El fabricante suele querer lanzar su producto rápidamente, a veces con premura, sin poder probarlo del todo (para eso es necesario una infraestructura, mano de obra y tiempo, ensayo y error…), ofreciendo un producto todavía no pulido del todo. Si los primeros usuarios lo prueban y no funciona del todo fino, puede recibir una impresión o «feedback» negativo de inicio, que no viene bien para las ventas de la marca, que es lo que parece que ha estado pasando con este producto en concreto. Es mejor esperar a las primeras correcciones de software para tener una opinión más correcta y cercana del producto, o avisar a los clientes de que pronto recibirá «mejoras».
Si embargo, esto también es una crítica directa a los fabricantes de producto en general. No es de buen recibo adquirir productos con bugs o comportamientos no deseados (vasta con un par de detalles negativos para tirar todo el esfuerzo por la borda). Os sonará esto que es muy común en juegos. Pues lo mismo ocurre con hardware no del todo pulido antes de ser lanzado al mercado, y desgraciadamente es bastante común tanto en hardware (firmware) como en software. Cuidado con estas cosas porque los usuarios cada vez son más exigentes y no dejan pasar ni una e Internet va muy muy rápido.
Al abrir el embalaje veréis un molde de espuma negro que encaja con la cámara web, ésta unida a su soporte adaptable y desmontable. La presentación y protección es impecable, y se percibe un producto en su conjunto de alta calidad. En el compartimento inferior viene acompañado de un cable trenzado USB 3.0 con conectores de tipo A a tipo C de 1.5 metros de longitud (comprobado), una longitud un tanto justa, ya que Razer recomienda no usar ningún hub o alargador USB para obtener los mejores resultados de rendimiento.
También incluye una hoja firmada con detalles sobre el ecosistema Broadcaster de Razer, una doble pegatina del logo de la marca, además de un manual básico, doblemente grapado y con viñetas aclaratorias, multiidioma, que aclara las partes de la cámara, contenido, formas básicas de instalación, explicación del cumplimiento de diferentes sellos de conformidad y el uso correcto de reciclaje del producto, detalles que solemos echar de menos en otros productos de otras marcas.
Además del cableado USB y del soporte adaptable, la cámara incluye una tapa de plástico que cubre toda la lente, incluyendo el LED de estado de la misma, para reforzar la privacidad del usuario frente a ataques espía, aunque no habrá forma de reforzar la privacidad del usuario respecto al audio por el micrófono incorporado (la tapa si disminuirá la señal de audio del micrófono, pero no la eliminará). Sin embargo, se agradece este accesorio, no solo para la privacidad, sino para proteger toda la parte frontal de la cámara cuando ésta no se utiliza.
Veamos la cámara en sí en mayor profundidad y cómo instalarla y usarla…

















