5. Recomendación y valoración
La Kiyo Pro de Razer está recomendada por Hardaily para usuarios exigentes que busquen calidad de imagen en sus capturas de video junto con cierta flexibilidad de configuración y de instalación, más aún para uso intensivo que para uso esporádico. Fácil de colocar en cualquier parte, salvo por el cable algo corto, la Kiyo Pro ofrece foco manual o automático (mecánico), filtro HDR, grabación o emisión a 1080p 60Hz sin comprimir, con corrección de campo de visión en 3 puntos, zoom digital, además de las características típicas de brillo, contraste, o exposición. Gracias a Synapse 3 permite guardar perfiles y cambiarlos al vuelo o usar varios programas de configuración directamente y lo mejor de todo, un sensor que se adapta eficazmente a la iluminación ambiental para conseguir resultados muy buenos incluso con un entorno oscuro (solo la iluminación del monitor). Tal vez esto último es lo que más defina a esta cámara web.
La webcam Kiyo Pro tiene un soporte fácil de colocar, desmontable, con la cabeza compatible con trípodes o brazos telescópicos gracias a su rosca incorporada. De buen ensamble y materiales de calidad, se percibe duradera y robusta, difícil de romper (su lente se ha diseñado con el cristal Corning Gorilla® Glass 3). Incluye tapa para privacidad, que siempre viene bien.
Sin embargo, su tapa oculta el LED de estado, algo que no tiene mucho sentido. Se echa de menos un botón táctil de encendido/apagado (ya va siendo hora de ver estas cosas, ¿no?). Por otro lado, su precio puede resultar caro para muchos usuarios y el mercado de cámaras web aprieta, y mucho, con soluciones que compiten, y desde ya hace tiempo. Ahí tenemos la Brio Webcam 4k UltraHD de Logitech o la Live Streamer CAM 513 de AverMedia, más baratas que la Kiyo Pro, por poner algunos ejemplos, que también ofrecen 1080p a 60Hz e incluso 4K a 30 FPS, ahí es nada.
La cámara web Kiyo Pro de Razer obtiene de forma muy ajustada el premio Hardaily Platinum Award. Resultará una cámara web de calidad que satisfará a los usuarios exigentes que se conformen con lo más bajo del nivel profesional, que no está nada mal. Adquirir uno de estos productos es una inversión segura y amortizable. Su uso se podrá extender durante años. Sin embargo, creemos que Razer ha perdido una oportunidad con este producto. Si hubiera logrado comercializar un sensor 2K a 60FPS con todas las características de la Kiyo Pro, no 4K a 30 FPS, habría dado un fuerte golpe sobre la mesa. 2K a 60FPS se consideraría superior o incluso más usado que 4K a 30 FPS y sería más valorado por multitud de usuarios que buscan productos más equilibrados. En general, el mercado de las cámaras web todavía está algo verde, y caro. Todavía hay mucho por recorrer y mejorar.


















