4. La capturadora HDMI. Instalación y uso con OBS Studio

La capturadora Ripsaw X de Razer

La capturadora Ripsaw X es compacta. Tiene una carcasa de plástico ABS con buen acabado en negro liso, con una base de goma antideslizante, un poco inútil para un producto tan ligero, buen empalme con el cableado USB, difícil de romper y el conector HDMI se siente robusto. En general, es un producto de alta calidad. El cuerpo de la capturadora mide 88 x 15 x 35 mm, se puede cubrir con la mano, y tan solo pesa algo más de 50 gramos. Este peso permite fácilmente dejar colgando la capturadora conectada al cable HDMI si fuera necesario. Lo más acertado es conectarla directamente detrás de la placa base del PC de sobremesa, y que sea la longitud del cableado HDMI la que permite alejar la cámara fotográfica del PC, o lo mismo para el ordenador portátil.

Instalación y conexión de la Ripsaw X. Canon EOS 250D y OBS Studio

La instalación es muy sencilla. Simplemente es necesario usar la capturadora como puente entre el cableado HDMI y el conector USB de la placa base. Y ya está. No es necesario instalar Synapse para usarla, pero sí es necesario emplear software para editar o transmitir la señal de video, como OBS Studio o Streamlabs.

La conexión HDMI suele ser bastante firme, pero hay que tener cierto cuidado en no tocar demasiado el conector mini HDMI en la cámara de turno, si fuera el caso. Es posible que pueda haber alguna desconexión de la señal fortuita, derivando en un corte en la señal de video. En este caso, simplemente la capturadora dejaría de funcionar momentáneamente y volvería a funcionar automáticamente. Lo único que hay que tener presente es la longitud del cable HDMI para tener suficiente alcance, entre 1 y 2 metros, para poder manejar la camera y colocarla donde sea necesario, o incluso manejarla.

Hemos probado la Ripsaw X junto con la cámara fotográfica EOS 250D de Canon, con un cableado HDMI 2.0 con conector de mini HDMI a HDMI de 1.8 metros de longitud y el Open Broadcaster Software (OBS Studio) para poder capturar la señal de video, siendo muy sencillo grabar vídeos o incluso retrasmitirlos en alguna plataforma.

En definitiva, los méritos de todo el proceso de captación y uso de la señal de video se los lleva tanto el propio sensor y calidad de la cámara fotográfica, en este caso la de Canon empleada, como el software de manipulación, en este caso OBS Studio. La electrónica de la capturadora Ripsaw X lo único que hace es reconvertir la señal de video del cableado HDMI 2.0 para poderse conectar a una toma USB 3.0, usando una latencia ultrabaja que permite usar la captura de la imagen procedente de la cámara en tiempo real.

Por tanto, cualquier ajuste en la señal se debe realizar desde la cámara fotográfica. Y finalmente, la señal recibida será posible filtrarla o reconfigurarla desde el OBS Studio, para grabarla en un formato, resolución y FPS determinados. La paturadora Ripsaw X, aunque reciba señal 4K (3840 x 2160) a 60 FPS, solo podrá devolverla a 4K (3840 x 2160) a 30 FPS (número de fotogramas por cada segundo), como máximo. La EOS 250D permite capturar la imagen en movimiento hasta a 4K (3840 x 2160) a 25 FPS. La calidad de la imagen en movimiento dependerá del sensor de la propia cámara para capturar video, y no de la capturadora Ripsaw X. Es fundamental tener una cámara fotográfica (o de video) de calidad para obtener resultados semiprofesionales o profesionales. La Ripsaw X permite recibir la señal en FullHD (1920 x 1080) a 120 FPS y devolverla a FullHD (1920 x 1080) a 120 FPS, con excelentes resultados.

¡Qué pasa con el 4k? Tal como hemos probado, el esquema básico del recorrido de la señal de video sería el siguiente:

  1. Cámara EOS 250D (4K (3840 x 2160) a 25 FPS) –>
  2. Entrada HDMI 2.0 capturadora Ripsaw X (4K (3840 x 2160) hasta 60 FPS) –>
  3. Salida USB 3.0 capturadora Ripsaw X (4K (3840 x 2160) hasta 30 FPS) –>
  4. Resultado final recibido en OBS Studio (4K (3840 x 2160) a 25 FPS)

Podéis haceros vuestros propios esquemas de recorrido para entender qué ocurre con la señal. En este caso, es la propia cámara la que limita la señal a 25 FPS (4K (3840 x 2160) a 25 FPS). Si en la Ripsaw X se conectara una cámara fotográfica que funcionara a 4K (3840 x 2160) a 60 FPS, sería la capturadora Ripsaw X la que limitara la señal a 4K (3840 x 2160) a 30 FPS.

Manejar un flujo de video a 4K (3840 x 2160) hasta 60 FPS, o más, necesita de hardware con un mínimo rendimiento. Por eso existen requisitos mínimos de hardware para utilizar esta capturadora de HDMI a USB, o cualquier otra de características similares o superiores. De no cumplirlos, puede dar la sensación al reproducir video que la calidad es peor, o se entrecorta, cuando el video realmente está bien, y es el propio hardware el que no es capaz de reproducirlo con fluidez por falta de potencia de proceso (CPU, RAM…).

Hemos probado el resultado de visualizar videos en tiempo real a 4K (3840 x 2160) a 25 FPS con esta cámara de Canon y grabarlos en formato mp4 con resultados excelentes, sin parpadeos, fluidos, empleando un Intel i7 6700K y más de 8GB de memoria RAM DDR4. Aquí es palpable la calidad de la cámara. Con este escenario de cámara de Canon, cable HDMI, capturadora Ripsaw X y el hardware del PC empleado es suficiente para contenido de calidad, para obtener videos en directo o pregrabados o visualizados en tiempo real con un flujo de reproducción aceptable, sin parpadeo, a no ser que el que visualice el video sea muy exigente. Hacer lo mismo a 60 FPS implica procesar más del doble de datos, requiriendo, claro está una cámara fotográfica que devuelva 4K a 60FPS, que son muy caras, y emplear otra capturadora HDMI 2.0 a USB 3.0 que devuelva 4K a 60 FPS.

Por otro lado, desde OBS Studio tendréis acceso a las propiedades básicas de Windows para configurar la capturadora: Brillo, contraste, matiz y saturación. Como es lógico, el zoom, enfoque y demás características de filmación se debe configurar desde la propia cámara fotográfica, y el resto de cosas que se pueden configurar dependen de las opciones propias del OBS.

Nada más. Conectar y listo. La forma de usar la Ripsaw X resulta muy práctica y rápida, transportable fácilmente gracias a su tamaño compacto, obteniendo resultados de calidad si se emplean cámaras que capturen videos en alta calidad. Es un producto muy simple. El resto depende del software de control, como OBS Studio, Streamlabs, ambos gratuitos u otros programas de pago.

La capturadora HDMI a USB Ripsaw X de Razer cuesta unos 140 €, un precio considerablemente alto tratándose de una «simple capturadora de video sin software» (de HDMI 2.0 a USB 3.0) y cuyos méritos en calidad de imagen y opciones de configuración dependen respectivamente de la cámara fotográfica utilizada (su sensor) y del software empleado, que no tienen nada que ver con la marca de la triple serpiente, recordando que Synape, el software de Razer, no es necesario, y por tanto no es compatible, un valor no añadido en el producto.

Por poner algún ejemplo, en el mercado existen capturadoras HDMI a USB 3.0 que aceptan hasta 4K en la entrada y devuelven la salida a FullHD 1080P (1920 x 1080) a 60 Hz por una horquilla entre 15 y 40 € las más baratas. Devolver la señal manteniendo la resolución en 4K ya es para capturadoras de mayor precio. Puestos a comparar, la conocida capturadora Cam Link 4K de Elgato cuesta unos 100 € actualmente y permite devolver videos en 4K a 30 FPS o 1080P pero tan solo a 60 FPS, a diferencia de los 120 FPS de la Ripsaw X de Razer.

Probablemente nos encontremos a mitad de camino, y es muy probable que en un par de años sea ya más habitual hablar de «4K 60 FPS» que de los actuales «4K 30 FPS» que todavía no muchos tienen al alcance de la mano por el precio.

Respecto a las cámaras fotográficas, la reflex EOS 250D de Canon cuesta unos 600 € nueva con un objetivo barato (el que viene con el cuerpo) y las cámaras con prestaciones similares rondan estos precios. Saltar a grabar a 4K a 60 FPS parece una tarea casi imposible sin desembolsar demasiado. La Nikon D850 SD1 permite grabar videos a 4K a 30 FPS y 1080p a 120 FPS y cuesta unos 2700 €. Así podríamos estar todo el rato nombrando cámaras de diferentes marcas con precios que cuestan sudor y lágrimas.

Si hacemos una simple suma, la capturadora vale 140€ (devuelve 4K a 30 FPS), la cámara de fotos unos 400-600 (para devolver a 4K a 25-30 FPS) , y menos mal que existe software gratuito (OBS, Streamlabs), además del cable HDMI 2.0 que habrá que comprar seguramente aparte (unos 5-10 € más) y la «batería ficticia» para la cámara fotográfica (unos 10-20 €, según modelo y marca de la cámara) y todavía dejando el gasto en el audio de lado. Así que, si queréis montaros un estudio casero de grabación para creación de contenido, será necesario estudiar todas estas partes y mira bien el bolsillo.

¿Y qué pasa con las cámaras más baratas con el nombre «4K», como las cámaras deportivas? Cuidado con este detalle. GoPro, por ejemplo, va ya por la Hero 10 en este 2021, que captura a 5K a 60 FPS (mover esto en un ordenador o transmitirlo online no es moco de pavo) o 4K a 120 FPS o 2’7K o Full HD a 240 FPS. Pero esto es la captura y procesamiento interno de la cámara, que termina grabando el resultado en la tarjeta de memoria extraíble. Esta GoPro Hero 10, que cuesta unos 500 € por su carácter plenamente deportivo, se puede usar como webcam pero tan solo devolviendo la señal en FullHD 1080p, no tiene ni punto de comparación con una cámara fotográfica semiprofesional de nivel de entrada, como podría ser esta EOS 250D de Canon del 2016.

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