4. Pruebas varias
Pruebas de construcción, ensamble y acabados. Electrónica
El BRIX-s GB-BSi3HAL-6100, está formado básicamente por 3 partes…
La más visible es una carcasa superior de plástico ABS en forma de encajonado inverso con acabado cepillado en gris mate. Las esquinas vienen redondeadas, con algunos retoques en el diseño de los perímetros para romper la planeidad de la superficie, dándole un toque distinguido y diferente a la generación anterior de modelos BRIX.
La segunda pieza es una chapa metálica inferior pintada en negro mate, que actúa como base del BRIX-s, con 4 patas de caucho antideslizantes en su inferior, que permiten un buen agarre ante cualquier superficie. Estas vienen adheridas a la base metálica y con un orificio de acceso a los 4 tornillos de desarme del BRIX-s. Esta chapa metálica incluye, montado en su interior, un compartimento metálico preparado para atornillar una unidad de 2.5″, sea disco duro o SSD SATAIII de 7.0 o 9.5 mm de espesor. Este dispositivo de almacenamiento de datos se puede atornillar por los laterales o por arriba, con los 6 tornillos plateados suministrados, quedando bien firme y seguro.
La tercera parte es la más importante, la placa base con circuitería a 2 caras. Esta placa base incluye además, un disipador longitudinal de aluminio pintado en negro y un ventilador tipo blower con tecnología PWM, que se sitúa en la parte alta del BRIX. Obviamente, sirve para disipar la CPU Intel i3 que equipa. Aparte, la placa base incluye montada la tarjeta de Intel WiFi+BT, que se acompaña de dos cables conectados a las 2 antenas, situadas adheridas en el reverso de la carcasa superior, siempre arriba del BRIX para obtener la mejor señal posible. Al ser la carcasa de plástico, obtendrá menos interferencias en la señal.
Además, este modelo es un HAL, que incluye otra plaquita electrónica montada por separado en una segunda altura por encima de la placa base, que incorpora el controlador del segundo puerto de red RJ45, situado en un lateral. La pila de botón CR2032W viene suelta conectada en un cable, con un conector fácil de desconectar, así que es fácil de sustituir, a diferencia de otros modelos de generaciones anteriores, donde era más dificultoso sustituir dicha pila. Todo parece bien pensado para no tener problemas a largo plazo. Por ejemplo, habrá un momento en que tocará cambiar esta pila, cuando se agote…
En general, este BRIX tiene un acabado exquisito y muy elegante exteriormente, con una electrónica que se nota de calidad, muy compacta. Parece mentira que con tan solo el volumen que ocupa posea tantos controladores y tantos conectores. No está para nada mal. Lo único un poco «delicado» es la ventilación del BRIX. Éste trae rejillas de ventilación por la parte inferior de la placa base, cuando el disipador y ventilador de la CPU está en la parte alta, más tapado. La succión del aire exterior circulará internamente por los huecos laterales entre la placa base y la carcasa, no siendo muy efectivo. Sin embargo, garantiza que el ventilador interno no se acumule de polvo, mejor para una durabilidad más prolongada sin necesidad de tanto mantenimiento relacionado con la limpieza interna.
Respecto al adaptador de corriente, éste es similar al que incluyen algunos ordenadores portátiles, con conector de entrada de corriente tipo trébol en un extremo. Es resistente, a prueba de golpes y con una protección adecuada en la salida del cable de corriente contínua, para que éste no se rompa con facilidad, que es donde suelen cascar esta clase de aparatos.
Todos los componentes son resistentes y duraderos, así que con un poco de cuidado con el BRIX-s, principalmente (procurar que no se caiga en el suelo, por ejemplo), tendremos un ordenador compacto para mucho tiempo.
Pruebas de instalación y configuración. Elección de componentes, BIOS y Windows 10
Instalar el BRIX es muy sencillo, puesto que apenas hace falta hacer nada para instalarlo. Tan solo hay que atender a 3 cuestiones…
Instalación con el bracket VESA
La primera es la instalación VESA a través del adaptador metálico suministrado o «bracket». Este soporte está pensado para usarse acoplado detrás del monitor o TV de turno compatible, con la condición de que dicha pantalla tenga la peana montada debajo, sin usar los orificios de montaje compatibles con VESA, que deben ser de 75 x 75 o de 100 x 100 mm, que suelen estar colocados arriba del cuello de la peana. Se atornillan los 4 tornillos para unir el bracket a la trasera del monitor, y otros dos con cabeza circular que sirven para enganchar el BRIX a dicho bracket. Una vez montado, es muy sencillo desacoplar el BRIX manualmente tirando de él hacia arriba sin usar ninguna herramienta, una forma de montaje muy práctica.
Instalación de componentes. Hardware, conectividad y audio
La segunda es la instalación de los componentes de hardware adicionales que hacen falta para dejar funcional este BRIX, hardware que se suma que tiene que ver con el presupuesto que se está dispuesto a gastar, teniendo como base que el BRIX-s GB-BSi3HAL-6100 supera los 300€ de precio. El usuario puede optar a unas 5 opciones, obligado a adquirir siempre al menos un módulo de memoria RAM SO-DIMM (en realidad son 10 opciones dependiendo de la elección de uno o dos módulos de RAM):
- Uno o dos módulos de memoria DDR4, recomendable a 2133MHz, y una unidad SSD M.2 2280.
- Uno o dos módulos de memoria DDR4 y una unidad SSD de 2.5″ SATA III.
- Uno o dos módulos de memoria DDR4 y una unidad de disco duro de 2.5″ SATA III de alta capacidad (1TB, por ejemplo) o un disco híbrido (con parte del almacenamiento de estado sólido).
- Uno o dos módulos de memoria DDR4, una unidad SSD M.2 2280 y otra unidad SSD de 2.5″ SATA III de mediana capacidad (480GB, por ejemplo).
- Uno o dos módulos de memoria DDR4, una unidad SSD M.2 2280 y otra de disco duro de 2.5″ SATA III de alta capacidad (1TB, por ejemplo).
- Además, si no vamos a usar la tarjeta WiFi+BT, se puede sustituir por una unidad M.2 de formato 2230 (30mm de longitud), aunque esta opción será muy improbable.
De las 5, la peor opción es la tercera, la que recomendamos evitar. Los BRIX funcionan francamente bien con una unidad SSD, mejor de formato M.2. Con un disco duro normal de 2.5″ SATAIII de pocas revoluciones por minuto (suelen ser de 5400RPM), no tienen un rendimiento notorio, más bien adecuados simplemente como unidades para almacenar muchos datos. Si se usa un disco duro para instalar en él el sistema operativo, el BRIX pierde por completo todo su encanto, ya que irá notoriamente más lento. Los discos duros híbridos, se disparan de precio.
En Hardaily Labs hemos optado por probar la cuarta opción, con tan solo un módulo de memoria Kingston ValueRAM DDR4 de 4GB a 2133MHz CL15 y 1.2V, una unidad SSD M.2 Plextor PX-G128M6e de 120GB formato 2280 y una unidad SSD SATAIII de 2.5″ de 480GB Corsair Neutron XTi para almacenamiento de datos. De este modo, obtenemos el mayor rendimiento posible con este BRIX.
La instalación de todos los componentes es muy sencilla, con algo más de trabajo con la unidad de 2.5″, porque necesita tornillería. Lo único que hay que procurar es no tirar demasiado del cable SATAIII, que es bastante delicado en la conexión con la placa base. Se instalan los 2 o 3 componentes elegidos y listo.
Esta configuración elegida necesita de ciertos matices. Se podría optar por 2 módulos de memoria RAM de hasta 16GB cada uno, pero es quizá algo excesivo en capacidad (8GB sería más que suficiente) aunque no funciona en doble canal y no se mejoraría el rendimiento. La CPU usará parte de la RAM para su GPU integrada, hasta 256MB, configurable en la BIOS ASU en el apartado del Chipset/DVMT Pre-Allocated. Así que cuanto más rendimiento (más MHZ y menor latencia) tenga la memoria RAM DDR4, mejor funcionará la GPU integrada en el procesador i3. Este BRIX es compatible con RAM DDR4 a 2133MHz, así que esta será la mejor elección, mejor aún si la latencia fuera inferior CL14, por ejemplo. Un módulo DDR4 de 4GB 2133MHz CL15 como el que hemos usado cuesta unos 20€.
Por otro lado, emplear una unidad SSD SATAIII de 2.5″ de elevada capacidad de al menos 480GB, que suele ser también de alto rendimiento, tiene un precio generalmente bastante elevado, que superan los 200€ o el doble para una unidad SSD de casi 1TB, un componente demasiado caro para uno de los BRIX-s actuales de los más modestos (con un i3). Quizá lo razonable aquí para no pasarse de presupuesto sea emplear un disco duro de 2.5″ de 1TB o 2TB, que tienen un precio respectivo de unos 60€ y 120€. Así se usa la unidad M.2 de alto rendimiento para el sistema operativo y la unidad de 2.5″ de poco rendimiento para almacenamiento de datos.
Conectividad exterior
La tercera es atender a la conectividad exterior del BRIX-s. Con el GB-BSi3HAL-6100 encontramos dos pequeñas limitaciones, que tienen que ver con la cantidad de conectores USB y el audio. De entrada, este modelo solo incluye 2 puertos USB 3.0 detrás, otro USB 3.1 delante y otro 3.1 Tipo-C. La mejor solución para conectar periféricos es optar por un kit de teclado y ratón inalámbricos, con tan solo un receptor USB, conectado en uno de los 2 puertos traseros USB 3.0. De este modo, tendremos libres 3 clases de conectores USB, uno 3.0 estándar, otro 3.1 estándar y otro 3.1 Tipo-C. La peor opción es elegir un teclado y ratón cableados. Éstos ocuparían dos puertos USB y encima requieren de cierta precaución a la hora de usar el BRIX, si éste no está anclado, simplemente apoyado encima de una mesa o estantería. Por tanto, evitar posibles tirones de cable sería la mejor solución.
Aparte, el apartado de audio no está muy bien cubierto. Tan solo incluye un conector analógico tipo minijack de 3.5mm de 4 contactos para auriculares estéreo y micrófono, controlado por un chip de Realtek. Aquí ocurre igual que lo citado anteriormente. Toca procurar no tirar fortuitamente del BRIX con los auriculares, un escenario que puede ser un poco incómodo para el usuario. Otra opción es emplear la tecnología inalámbrica Bluetooth, usando algún altavoz estéreo Bluetooth. Aquí se puede usar el panel de control de Windows 10 referente a la configuración Bluetooth.
Para conectar un equipo de sonido envolvente multicanal (algo que no hemos probado en esta ocasión), se supone que haría falta usar el cable HDMI no suministrado y un amplificador receptor con decodificador digital multicanal, que funcione como puente entre el BRIX y el monitor de turno. Esta solución es un poco engorrosa, y el software del BRIX, que depende de Intel no está preparado para ello. De hecho, en las especificaciones de este modelo no se hace mención alguna a este tipo de conectividad. Otra opción es emplear cualquiera de las dos salidas de vídeo para una TVHD, con altavoces incorporados y decodificador digital estéreo, así se obtendrá sonido estéreo para uso multimedia, reproducción de videos, o incluso ver la televisión mediante un decodificador de TV TDT por USB.
Al contrario, la conectividad gráfica está bien cubierta, con un conector HDMI y otro DisplayPort, ambos de última generación, compatibles con hasta 3 monitores, gracias a la tecnología DisplayPort++ (Dual-Mode Display Port), uno se conectaría a la salida HDMI y otros dos al adaptador que hace de puente con la salida DisplayPort. En este caso, haría falta adquirir otro adaptador compatible para la conexión dual a través de la toma DisplayPort. Además, existen variedad de adaptadores a otros formatos de conectores de señal de video, para HDMI, DVI o VGA. En cualquier caso, sería otro aparato más a adquirir aparte, sumándose al presupuesto final en caso de necesitarlo.
Configuración de la BIOS. Temperatura y sonoridad. Sistema Operativo
Una vez elegido e instalado todo el hardware adicional y conectados los periféricos, toca configurar la BIOS. Básicamente no hace falta cambiar nada, salvo algunos detalles…
Se puede optar por cambiar la velocidad de rotación del ventilador interno para mayor rendimiento, controlando así mejor la temperatura de la CPU y del chipset. Dispone de dos sensores térmicos, el de la CPU y el del chipset. Este modelo suele funcionar entre los 50 y 65ºC, unos 53ºC de media para el chipset y unos 63ºC de la CPU, con temperatura ambiente de 28ºC. 63ºC puede parecer una cifra elevada. GIGABYTE recomienda que la temperatura ambiente para su funcionamiento no supere los 35ºC, precisamente a causa del procesador. El Intel Core i3-6100U, tiene un TDP máxima de 15W y puede soportar hasta los 100ºC. Así que tiene bastante margen. Además, no soporta Turbo Boost, con incremento en el voltaje, así que la temperatura es bastante plana, y la aceleración del ventilador también. La sonoridad del mismo es realmente baja, rotando a más de 3300 RPM no supera los 18dBA. Así que estamos frente a un BRIX silencioso, a pesar de incluir ventilador.
Para la instalación del sistema operativo es necesario configurar el dispositivo de arranque desde la BIOS. Para ello, en el apartado «Advanced/SATA Mode Selection», es mejor colocarla en AHCI para obtener el mayor rendimiento en unidades SSD, y en «Advanced/OS Selection» elegir entre Windows 7 u 8/10, colocando en «Storage» la opción de Legacy o UEFI según sea el caso. Dependiendo del dispositivo elegido, puede que no lo detecte si esta configuración no está correctamente. Una vez hecho esto se puede optar a instalar el Windows 10 a través de un pendrive con una imagen del S.O. previamente grabada y seleccionando en Boot/Boot Option #1 dicho pendrive. Fácil y sencillo, y más ahora que Microsoft facilita todavía más la grabación de su sistema operativo W10 en un pendrive USB, teniendo imágenes ISO preparadas para su descarga en su web oficial.
Pruebas de rendimiento
Una vez instalado el sistema operativo y los controladores oportunos, ya podemos hacer algunas pruebas de rendimiento. Para instalar los drivers podemos optar a descargar los últimos disponibles en otro PC y luego meterlos en el mismo pendrive de la imagen del sistema operativo anterior, en una carpeta aparte, o bien pasar los del DVD suministrado a dicho pendrive.
Básicamente, tendremos 3 grupos de programas, el habitual y archiconocido de Intel para controlar los gráficos y las pantallas conectadas, y otro de audio de Realtek muy básico, para controlar la salida estéreo frontal y micrófono, con el clásico panel, y el resto de controladores para WiFi, Bluetooth y de red, en el que emplearemos los paneles de control propios del sistema operativo. El software conjunto aportado por GIGABYTE viene con lo justo y necesario para dejar este BRIX plenamente funcional bajo Windows 10 de 64bits, descartando por completo la versión de 32bits por motivos actuales obvios.
Para haceros una idea del rendimiento general de este BRIX equipado con un i3 6100U, hemos optado de nuevo a usar las pruebas UserBenchmark, que permite además comparar cualquier configuración de hardware de cualquier PC. Aunque los resultados aportados están en inglés, se entiende perfectamente las ventajas y carencias de este BRIX con el hardware empleado en Hardaily Labs.
Para empezar, lo más notorio es el relativo bajo rendimiento del procesador gráfico (Intel HD 520), que, tal como hemos comprobado, funciona perfectamente fluido para tareas comunes de ofimática, edición de hipertexto, Word, Power Point, consulta de correo, navegación multimedia a través de Youtube en HD, o Vimeo HD, reproducción de películas en HD, cosas más cotidianas en el mundo multimedia y de ofimática. Al mismo tiempo, puede servir para jugar a juegos no exigentes, como el Vitual Tenis 4 o juegos similares en requisitos, tal como hemos comprobado. Según el UserBenchmark, obtiene tan solo un 8.57% en comparación a una tarjeta gráfica Nvidia GTX 980, la usada como referencia. Aunque es una comparación claramente injusta, nos da una idea del rendimiento gráfico de este BRIX-S, y, de hecho, aunque se optara por un BRIX-S con un i5 o un i7, los resultados en el apartado gráfico serían muy similares a éste.
Por otro lado, la mejor opción es elegir un SSD M.2 rápido para el sistema operativo, sobre todo en lectura de datos, que se nota bastante en la práctica. La unidad Plextor M6e empleada tiene una velocidad que supera holgadamente los 700MB/s, claramente superior al dispositivo SATAIII más veloz, aunque la escritura baja drásticamente a la mitad. Gracias a ello se obtiene una puntuación de hasta casi el 80%, magnífica para desenvolverse con soltura con este BRIX.
Respecto a la memoria RAM DDR4, comparada contra una de las más veloces, obtiene una puntuación del 40.9%, una cifra más que satisfactoria para un BRIX. Lo único mejorable en rendimiento comparado a otros BRIX-s superiores es en el desempeño de la CPU, que marcará notablemente el precio final de cada modelo BRIX-s, sin cambiar demasiado en el apartado gráfico.
Este BRIX funciona muy fino. La CPU bajo Windows 10 no está siempre cargado, con un uso medio del 15% de memoria RAM sin tener demasiados programas instalados, teniendo prácticamente 2GB libres listos para su uso de esos 3.7GB en total disponibles (unos 256MB se usan para la tarjeta gráfica).
Por último, la señal inalámbrica por WiFi y Bluetooth funciona correctamente, con un alcance habitual de unos 9-10m de radio de tiro directo para el Bluetooth y algo más para la señal WiFi, pudiendo funcionar ambas a la vez. Si contamos todas las conexiones, este BRIX puede soportar hasta 3 redes de datos distintas, dos cableadas y otra inalámbrica, usando a la vez la tecnología Bluetooth y también periféricos inalámbricos. No está nada mal. Además, su puerto frontal USB 3.1 Tipo-C, da compatibilidad a los dispositivos más actuales compatibles con esta interfaz de conexión.
Resumen general
GIGABYTE sigue haciendo una apuesta clara por los PCs ultracompactos, siendo uno de los principales fabricantes a nivel mundial de esta clase de aparatos. Aunque no está sola ni mucho menos, demuestra una evolución pausada de sus BRIX, que ya ha pasado por 3 generaciones corrigiendo pequeñas cosas mejorables en sus anteriores ediciones. Actualmente, comprar un BRIX de estos puede salvarnos de multitud de escenarios, y esta vez GIGABYTE ha enfocado mejor los posibles usos que a nivel global puede dar servicio con sus BRIX. No en vano, la lista de estos usos es muy larga, desde el uso unipersonal de escritorio, compartido, para estudios en el instituto, universidad, o colegio, para presentaciones en escaparates, uso ofimático puro, con oficinas repletas de estos aparatos, o claro está, para transportarlo a todas partes y poder conectarlo a un monitor en el destino, en casa de un amigo, en la universidad en la biblioteca de turno para estudiar, para exposición en un aula cara a los alumnos y un largo etc. Todo esto es posible por el tamaño ultrarreducido de esta clase de PCs y a lo completos que son en contectividad.
El BRIX-s GB-BSi3HAL-6100 de GIGABYTE es uno de los más modestos de su familia actual y cuesta algo más de los 300€. Con un presupuesto total de unos 450€ (a falta de la licencia de Windows 10) puede completarse con 3 componentes más para instalar en su interior, unidad SSD M.2 de poca capacidad para el sistema operativo (unos 128GB), disco duro SSD de 3.5″ de entre 500GB y 1TB al menos y uno o dos módulos de memoria RAM (mínimo de 4GB a 2133MHz). La única pega es la imposibilidad de mejorar de alguna manera el rendimiento gráfico, algo que condicionará su uso en juegos, no siendo apto para la mayoría de ellos, y menos los actuales. Sin embargo, para el resto de usos, es toda una bendición disponer de uno de estos «cacharros», fácil de instalar, esconder, transportar y usar.











































































¡Hola, buenas tardes! Disculpa las molestias. Quisiera saber cada cuando se da mantenimiento estas Gigabyte Brix (mini pc)
¡Hola Agustín! Espero estés bien.
Pues básicamente en dos escenarios. Si el BRIX dispone de ventilador, toca vigilar si éste acumula polvo. Tocará limpiarlo al menos una vez al año o dos veces si es uso intensivo.
El otro escenario sería cuando se agota la pila de botón que incluye en su interior. Tocará cambiarla por otra nueva (como con cualquier placa base). Estas pilas suelen durar varios años, 5-8 años, según el modelo y calidad de la misma. Con sustituirla por una nueva es suficiente.
Lo importante es usar el BRIX en una zona que no acumule polvo y ventilada para evitar el calor. No se calientan mucho, pero cuanto menos calor, más te durarán estos miniPCs.
Hace tiempo hicimos un análisis del BRIX Projector. Seguimos utilizando este BRIX asiduamente. Funciona como el primer día. ¡Una gozada! Lo mejor es su rendimiento, más que decente y su muy bajo consumo. Además, si por el motivo que sea se te estropea el transformador y se te ha agotado el periodo de garantía, al ser éste un aparato exterior, podrás comprar uno nuevo de especificaciones similares y a funcionar de nuevo.
Otra cosa es el mantenimento del sistema operativo (software). Supuestamente no te refieres a esto.
Espero haberte ayudado.
Un saludo
Buen día
muchas gracias por información tan completa. excelente trabajo
¡Gracias ti Agustin!
Buen dia