3. Comentarios

En todo momento vamos a hace un ejercicio de comparación directa entre ambos modelos, para alejarnos de la monotonía que resulta de comentar aspectos de un solo modelo de placa base. Primero y como regla general, siempre haremos referencia al modelo Gaming 5, y luego al modelo Gaming 3.

Como producto, ambos modelos son muy similares. De hecho, traen exactamente los mismos accesorios que acompañan a cada placa base, CD con el software, pegatina G1 Gaming, placa metálica trasera, 4 cables SATA, puente SLI dual y un adaptador para conectar los cables del F_Panel. Para la Gaming 5 quizá se esperaba algún extra más, pero viendo la placa base en sí, tal vez sea uno de los modelos a tener más en cuenta dentro de la serie Z170, por tratarse de un producto que no supera los 200€ y viene muy bien equipado y sin demasiadas florituras para que no termine siento caro o demasiado inflado de precio.

Las diferencias de ambos modelos las podéis observar directamente en la cara trasera del embalaje, que a pesar de ellas, la presentación sigue la misma línea de siempre que emplea GIGABYTE para enseñar las principales características de cada modelo. Sin embargo, GIGABYTE ha optado por aposar con diferentes juegos, asociándose con wargaming.net, para acompañar a cada modelo, de modo que invita al comprador a estrenar el juego con su reciente placa base gaming adquirida. El modelo Gaming 5 viene acompañado de un código de invitación para el juego World of Warships. Con el modelo Gaming 3 ocurre lo mismo, acompañado de otro código de invitación para el juego World of Thanks. Para entender de qué va cada juego, lo mejor es que visitéis la web de wargaming.net y os informéis.

Los embalajes están muy bien presentados exteriormente, apostando más por el estilo «G1 Gaming» de GIGABYTE para el modelo Gaming 5, más propio de los modelos de gama superior, a diferencia del modelo Gaming 3, qe hace lo propio apostando por resaltar el juego World of Tanks. Como veremos, incluso la placa base tiene retoques referentes a este juego. Todo esto se aprecia directamente observando las caras delanteras de los embalajes. Como ya sabréis, las principales novedades de este año con esta generación de placas base Z170 es la incorporación del puerto USB Type-C, compatibilidad con USB 3.1, además del socket LGA 1151 de Intel y todo lo que ello conlleva junto con el chipset Intel Z170 y la memoria RAM DDR4, sin olvidar el aumento de ranuras M.2 (tarjetas SSD M.2) y el elevado rendimiento de éstas, que representan un verdadero salto como interfaz de conexión comparado con el SATAIII (unidades SSD de 2.5″). Como el puerto USB Typo-C va a ir imponiéndose y creciendo en número, es muy probable que no veamos nada nuevo en lo que queda de año, a expensas de las nuevas presentaciones en el próximo Computex 2016 en Taipéi el próximo més de junio. Por ello, estos modelos seguirán en el mercado un año largo más, estando en él ya desde mediados-finales del 2015.

Comparando ambos modelos, la diferencia de precio en el mercado es de unos 50€. Por tanto, la Gaming 5 debe tener algunas características más o superiores a las del modelo Gaming 3. Esto ya es apreciable observando las caras traseras de cada embalaje, aunque ambas a priori parecen mostrar las mismas características.

Para empezar, la Gaming 5 está mejor equipada de electrónica, más reforzada alrededor del socket para la alimentación de la CPU, con capacitadores de mayor calidad en toda ella y disipadores más portentosos y mejor anclados. La conectividad es bastante similar en ambos modelos, salvo en las salidas de video, y la Gaming 5 incluye un puerto más RJ-45 (el controlador Intel GbE LAN), sumando un par para doble conexión de red. Ambos modelos comparten el controlador Killer E2201.

El apartado de audio es muy similar en ambos modelos, apostando nuevamente por Realtelk, pero con un matiz que no deja de llamar poderosamente la atención, siendo una novedad en la serie Z170 comparado con la serie anteriores Z97. La controladora de audio es el Codec Realtek ALC1150, muy vista en otros modelos de placas base, emplea también el software propio de Realtek, un software que ya habréis visto en múltiples ocasiones. Sin embargo, estos dos modelos son compatibles con el software Sound Blaster X-Fi MB3, un programa de control de audio similar al que ya hemos visto en otras tarjetas de audio propias de Creative o incluso en algunos de sus auriculares con conexión por USB. Esto implica poder usar el software propio de Realtek, o además y a la vez, poder instalar este software de Creative, por lo cual, hace falta tener los controladores del Realtek instalados anteriormente. De este modo, el usuario podrá disfrutar de un programa de control de audio, superior y más vistoso que el propio de Realtek, y por ende, más adecuado para una placa base gaming. Una vez más, GIGABYTE apuesta por Creative y su tecnología Sound Blaster, lo cual creemos que es una decisión acertada.

Un gran detalle de ambos modelos es que incluyen una ranura PCIe x1 arriba de la primera PCIe x16, sumando un total de 4 PCIe x1 para la Gaming 5, y 3 PCIe x1 para la Gaming 3. Esto implica poder tener libres 2 de estas ranuras si se conectan dos tarjetas gráficas PCIe X16 de doble ranura. Algunos modelos de placas base de series anteriores o también recientes, tienen este problema, que a poco de emplear 2 tarjetas gráficas, el usuario solo se queda con 1 ranura PCIe x1 libre. La Gaming 5 está bien pensada en este sentido, dejando sin equipar la ranura PCIe inmediatamente inferior de la ranura PCIe x16. La gran mayoría de casos, los compradores de estas placas base emplearán al menos una tarjeta gráfica potente de doble ranura. Por tanto, equipar una ranura x1 encima de la primera ranura PCIe x16 es todo un acierto. Ambos modelos son compatibles con SLI y CrossFire. Sin ir más lejos, el modelo tope de gama Z170X-Gaming G1 tiene este problema, debido a incluir 4 ranuras de tamaño PCIe x16.

Ambos modelos gozan de otras características comunes, como el Dual BIOS UEFI de GIGABYTE, tecnología Turbo B-Clock, para incrementar el rendimiento estable en overclock, capacitadores Nichicon para el apartado de audio, ranuras PCIE x16 reforzadas con caparazón metálico, sin olvidar que ambas incluyen 2 ranuras M.2 PCIe Gen 3 x4 con capacidad RAID y con rendimiento de hasta 32Gb/s. Esto último, es parte de lo más interesante de la serie Z170, puesto que es uno de los elementos clave para obtener un rendimiento palpablemente superior en la realidad, comparado a la conectividad SATA III o incluso la conectividad SATA Express. Tanto la Gaming 5 como la Gaming 3 tienen hasta 3 conectores SATA Express (o 6 SATAIII). Sin embargo, estas interfaz de conexión, la SATA Express, no está cuajando en el mercado, y se nota incluso en la presentación exterior de ambos modelos, donde se hace caso omiso de la misma, apostando claramente con mayor protagonismo por la novedad del conector USB Type-C.

Para terminar de diferenciar ambos modelos, la Gaming 5 está mejor equipada de puertos más modernos de video, un HDMI y otro Display Port, mientras que la Gaming 3 apuesta por los puertos D-Sub y DVI_D, aunque esto poco importará si se emplea al menos una tarjeta gráfica dedicada. Ésta también incluye otro puerto HDMI. Además, la Gaming 5 está levemente mejor equipada en el apartado de audio que la Gaming 3, incluyendo dos puertos USB DAC-UP, libres de interferencias eléctricas. Además, incluye dos botones «OC» (Overclock) y «ECO» (ahorro de energía) con iluminación roja y verde respectivamente para prácticas de overclock o underclock en caliente, así como el panel de doble dígito hexadecimal, tres detalles que carece la Gaming 3.

Respecto a la BIOS en esta serie Z170, GIGABYTE parece apostar en simplificarla para no complicarse demasiado y evitar problemas de estabilidad y fluidez, ofreciendo un estilo más clásico de interfaz gráfica pero con todo lo necesario, incluyendo el uso de múltiples idiomas. Desde la primera versión F2 hasta las actuales F5 y F6 actuales ya han pasado las semanas suficientes para que éstas sean estables y sin ningún tipo de problema, tal como veremos más adelante en el apartado de pruebas.

Por último, el apartado de software sigue siendo tan importante como siempre y GIGABYTE lo sabe. Conforme han ido pasando los meses, este fabricante ha ido puliendo su apartado de software con utilidades centralizadas desde su APP Center, con más de una quincena de paquetes de software instalables por módulos que permiten controlar gran parte de las funciones de la placa base, como el EasyTune, para OC, el SIV para monitoreo y control de los ventiladores, Ambient LED para controlar los LEDs equipados de la placa base, etc., sin olvidar el propio software de Intel para su chipset y socket (configuración SATA, apartado gráfico integrado en CPU, etc.). Todo este software es empleado para la gran mayoría de sus placas base recientes de GIGABYTE, de modo que no necesita crear software nuevo y más específico para cada modelo. Esto quiere decir que modelos más modestos de placas base se pueden beneficiar de este software propio de GIGABYTE. En este caso, la Gaming G5 y la Gaming G3 son compatibles con el mismo software, y por ello se puede hacer prácticamente lo mismo con ambas.

Resumen

GIGABYTE tiene muy bien estudiado cómo escalar sus modelos de placas base para poder sacar el mayor número posible al mercado y explotar así sus tecnologías. Y si añadir o quitar calidad y funciones no funciona, siempre queda sustituir el aspecto completo junto con el cambio del chipset para lanzar una hornada nueva de placas base, tal como ha sucedido con la reciente serie con chipset C236 / C232 de Intel, que salvo algún detalle, apenas aportan nada nuevo en lo que a tecnología se refiere. La Gaming G5 y la Gaming G3 de la serie Z170 son los modelos que se sitúan justo en el medio de toda la serie Z170, hablando de características, situándose claramente en la gama media, con precios aproximados de venta al público de entre 200 y 150€ respectivamente.

La Gaming 5 tiene claramente mejor equipamiento electrónico, mejor aspecto y más características que la Gaming 3, de ahí que tenga unos 50€ de diferencia. Sin embargo, con ambos modelos se puede obtener prácticamente el mismo rendimiento y prácticamente la misma funcionalidad, salvo en el apartado de audio, de video integrado e incluso de red. Lo mejor de todo es que ambas son compatibles con el mismo software de GIGABYTE puesto que traen prácticamente los mismos chips controladores integrados, lo cual siempre sale beneficiado el modelo más barato, puesto que puede emplear el mismo software que modelos superiores. La única sorpresa es el añadido del software de Creative, el paquete Sound Blaster X-Fi MB3, que incluye un panel de control más equipado y vistoso que el propio de Realtek, que también se puede usar a la par. Por último, no olvidar el trato de GIGABYTE con wargaming.net para poder acercarse aun más al mundo gaming, ofreciendo un código de invitación de un juego por la compra de un modelo de placa base concreto. No hay mejor publicidad para un juego que un fabricante de hardware de prestigio apueste por él para acompañar a sus productos. La industria de los videojuegos sigue en alza, lo veremos en la próxima Computex 2016 en Taipéi (Japón) en junio y en la próxima DreamHack 2016 en Valencia (España) este próximo verano, así como en otros eventos a nivel mundial dedicados directamente a este sector. Por eso no es de extrañar que la gran mayoría de fabricantes de hardware sigan apostando fuerte por el mundo gaming.

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