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Cuando se trata de un producto de gama alta, las expectativas aumentan y cualquier detalle es importante, y más si se trata de una placa base, cuya complejidad aumenta cuantos más extras incluye. La Z97X-Gaming G1 WIFI-BK tiene muchos detalles, siguiendo la línea que nos tiene acostumbrados GIGABYTE en la gama alta, e intentando mejorar, si cabe, algunas partes, tanto en la presentación del producto, el propio componente principal, como no, e incluso los accesorios.

El embalaje ya demuestra de un solo vistazo que se trata de la gama alta de este fabricante. A través de una caja de cartón pintada de negro a modo de cubrición, se presenta este modelo con tres caras (delantera, reverso de la delantera y trasera) repletas de información, una forma clara de enganchar a los amantes de esta clase de productos. Como de costumbre, los laterales del embalaje no aportan información adicional que no se detalle en las caras principales. En el frontal, escueto y directo, a parte de la marca y modelo se plantan las letras Ultra Durable Black Edition en formato de letra grande, como si lo demás no importara. Y es que esto ya dice mucho de esta placa base, que ya de entrada sabemos que está destinada a los jugadores, y que incluye ciertos extras en su electrónica para poder soportar varias tarjetas gráficas de tercera generación sin que surja ninguna queja. Este envolvente encierra otra caja resistente de cartón negra con asa para el transporte, con dos compartimentos, una bandeja para la placa base y otra compartimentada para los accesorios, un embalaje ya digno para esta gama alta.

Que sea «Ultra Durable» a estas alturas es algo obligado en la gama alta. Si conocéis a GIGABYTE ya sabréis a qué se refieren con este «sello de identidad», que implica electrónica duradera. Sin embargo, que sea «Black Edition» aumenta en calidad, ya que GIGABYTE se gasta dinero e invierte en ello para que los usuarios recibáis placas base testeadas a larga duración con una certificación (ya mencionada en la introducción) que hay que tener presente. Y todo esto se deduce únicamente con estos dos términos: «Ultra Durable» y «Black Edition». Sin embargo, algo que no se suele comentar es que esta clase de certificaciones cuestan parte del presupuesto en la producción, y hay que meter ese coste en algún sitio, que al final repercute directamente en el precio final del producto. Existen modelos similares a éste más baratos sin ser Black Edition y que aportan gran parte de sus características (evidentemente se habla del precio de la placa base, como peso principal de todo el producto).

Pero no hay que perder el norte con lo anteriormente citado, ya que esta placa base está orientada además, tal como su nombre indica, para montar plataformas para PC destinadas al gaming, para ese gremio que parece mover «mucha pasta» últimamente (sin incluir a todos aquellos consoleros, que en el mundo del PC no vienen a cuento). Al abrir el reverso, lo primero que salta a la vista es una serie de viñetas a todo color, demostrando las tres partes principales «reforzadas» de esta placa base: apartado de gráficos que recae en las ranuras PCIe (dejando a un lado lo que es capaz de ofrecer la GPU integrada en los procesadores de Intel a través del socket, que es como un extra más), apartado de audio digital y analógico multicanal, respaldada por un moderno procesador de Creative y algunos extras, que hoy por hoy es de lo mejor que encontraréis integrado en placas base, y el apartado de conexión a red para baja latencia, con el chip Killer E2200, ofreciendo un rendimiento decente para las partidas online (obviamente se requiere una mínima velocidad para conexión a Internet para obtener resultados decentes).

Además de todo ello, para clasificar todas sus partes importantes, GIGABYTE ofrece un controlador digital para la alimentación del procesador (IOR 3580), otros dos chips de detección para monitoreo (ITE IT8620E e IT8790E), 8+2 fases (la alimentación de tensión continua es la típica de 24 contactos más 4+4 contactos) y una BIOS repleta de opciones, lo necesario para tener un control extra en opciones para overclock, sin ser la solución de GIGABYTE más dilatada para este menester; un extra añadido que no vemos necesario que explote más, ya viene bien servida. Incluye un sistema de disipación del calor, combinando disipadores de aluminio con tubos de cobre y paso de agua para refrigeración líquida (no incluida), con bocas de rosca casi universal (G1/4) para prácticamente cualquier solución de refrigeración líquida por piezas (además del conector OPT de 4 contactos para bombas de agua). Además, incluye un puerto de datos SATA Express para transferencia a 10Gb/s (conector más pequeño que el habitual SATA de datos). Este es uno de los extras novedosos en las últimas series Z97 y H97, y que se integrará lo más seguro en la siguientes series.

Esta placa base integra capacitadores electrolíticos sólidos «10K Durable Black» de larga duración (mínimo de 10.000 horas garantizadas de funcionamiento) y elevada eficiencia energética de Nippon Chemi-Con con encapsulado en negro (más elegante y discreto) para toda su electrónica, a excepción de los destinados para el audio, que son capacitadores líquidos de Nichicon, también de alta calidad y más apropiados para el tratamiento del audio. Para que entendáis hasta qué punto son duraderos todos estos condensadores, debéis conocer un poco qué trabajo desempeñan para nivelar las tensiones o filtrar las señales de audio. El hecho de que la placa base esté encendida no quiere decir que todos los condensadores estén sufriendo desgaste por su uso por igual ya que cada condensador (capacitador) o grupo de condensadores sirven para un trabajo concreto, aparte de que cada uno tiene su capacidad. Si hacéis unos cálculos simples, 10.000horas / 24horas equivale a 416.7 días, algo así como un año y casi 2 meses de uso continuado (parece poco, pero estas cifras engañan). Conociendo su uso, estos condensadores pueden durar unos cuantos años para un uso normal de la placa base. Poniendo el caso de que se usa la placa base todos los dias 8 horas, su duración en cifras absolutas es de 1250 días (3.4 años), pero estas cifras no se acercan a la realidad, ya que cada condensador no se desgasta por igual a lo largo de su uso, por lo que su duración efectiva puede incluso triplicar o cuadruplicar esta cifra. Un ejemplo claro lo tenéis en los condensadores líquidos para el filtrado de audio. La placa base puede estar encendida, pero si el usuario no usa el audio para nada, simplemente estos condensadores no trabajan, no se desgastan (más allá del deterioro material por el mero hecho de existir). Hace pocos años los fabricantes de placas base todavía usaban condensadores electrolíticos líquidos para la regulación de las tensiones, que eran la avería común en muchos modelos a los pocos años de vida, incluso a los pocos meses según la intensidad de uso y calidad de los mismos (causa suficiente para la sustitución completa de cada unidad de placa base, cuando sustituyendo los condensadores defectuosos (reventados, con pérdida de líquido) era suficiente). La mayoría de las actuales placas base con condensadores sólidos tienen una duración estimada de 5K (5000 horas garantizadas de funcionamiento, suficiente garantía para dilatar la durabilidad de la placa base). Con la GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK se garantiza ya el doble. Más que suficiente para que el usuario se canse de la placa base incluso antes de estropearse por estos componentes.

Más detalles…:

  • Apartado de audio: aparte de incluir el controlador de Creative y su software de gestión (Suite de audio SBX PROSTUDIO de Creative), GIGABYTE emplea conectores chapados en oro para sus entradas y salidas analógicas (5.1 canales), incluye un conector óptico digital y dos puertos USB 2.0 DAC-UP (Conversor Digital a Analógico) libres de interferencias para nivelar las fluctuaciones, especiales para periféricos de audio por USB (auriculares, altavoces…). Además, toda la circuitería de audio está separada y aislada del resto, siguiendo el orden lógico de procesamiento, filtrado, amplificación y salida de audio, para aprovechar el espacio y acortar los canales en la circuitería. Para la amplificación del canal 2.1 analógico se emplea el chip OP-AMP Burr Brown OPA2134 de TI, desmontable gracias a la inclusión del socket para este chip, un añadido ya habitual en algunas placas base gaming de GIGABYTE. De esta forma, podéis usar otros chips compatibles para modificar vuestra experiencia de audio, sobre todo encaminado para el uso con auriculares o amplificadores/receptores estéreo externos. Además, reforzando este apartado la placa base ofrece la doble opción de elegir manualmente mediante un doble interruptor el nivel de amplificación en 2.5x (por defecto) o en 6x (de alta impedancia acústica, más del doble). Por último, con un toque modding GIGABYTE sigue apostando por incluir LEDs de color en la trasera de la placa base, por el carril de separación de la circuitería de audio, para ofrecer un toque de iluminación personalizado, en este caso en rojo, combinando con el color de los disipadores de la placa base, y haciendo un buen juego con el diseño de la piel de la BIOS.
  • Apartado de red: además del chips Killer, equipa otro chip de Intel Gigabit Lan (ya un habitual) para doble conector RJ-45 a 1000Mb/s máximo. A parte, incluye la tarjeta inalámbrica PCIe dual de Intel (más la antena de doble banda de GIGABYTE 2T2R) para WIFI y Bluetooth (BT) 4.0 que cumple con el estándar IEE802.11ac, para un funcionamiento máximo de 867Mb/s en ambos canales, con una frecuencia respectiva de 2.4GHz y 5GHz. La única pega de esta eleción es que es una tarjeta externa, y va a ocupar una ranura PCIe x1, que al ser la placa base para jugadores y aprovecharla mínimamente, se usarán 2 tarjetas gráficas y empleando esta tarjeta inalámbrica, no quedan más conectores PCIe x1 libres para otras tarjetas. La solución pasaría por integrar fija la conectividad inalámbrica en la placa base.
  • Apartado de almacenamiento/transferencia de datos y conectividad. Y como no, GIGABYTE no se olvida de la conectividad, dotando a este modelo de un puerto interno USB 3.0 de 2 canales, otros 2+2+2 USB 3.0 externos (panel trasero) (4 de ellos mediante el chipset Intel Z97 Express y los otros 4 mediante el chip Renesas uPD720210) otros 1+3 de 2 canales USB 2.0 internos (incluyendo los DAc-UP) (estos 2+6 mediante el chipset Intel Z97 Express). Haciendo un recuento son un total de 14+2 dispositivos por USB. Por otro lado, incluye 4+4+2 puertos SATA III (6Gb/s) (2+2 de ellos mediante dos controladores Marvell 88SE9172 conectados a un bus PCIe, el resto mediante el chipset) y otro SATA Express compatible también con AHCI (10Gb/s, casi un 67% más que el estándar SATAIII, asimilándose al ancho de banda de 2 ranuras PCIe 2.0). El SATA Express (combinación de SATA con PCI Express, revisión SATA3.2) usa el ancho de banda de dos puertos SATAIII, por lo que si se usa el «SATAe», ya se emplean los dos puertos  SATAIII (el conector host SATA Express ocupa los dos puertos SATAIII más el puerto más pequeño a la vez). Esta placa base sigue dando soporte a la mayoría de configuraciones RAID individuales y combinadas y ya elimina por completo los puertos más lentos SATAII (3Gb/s). A pesar de que todavía no se ven en el mercado dispositivos SSD SATA Express, es cuestión de tiempo, la placa base ya viene preparada para lo que está por venir, a excepción de la ya nombrada ranura M.2, la gran ausente en este modelo. Por el contrario, todavía da soporte al doble puerto PS/2 para teclado más ratón (chip ITE I/O), un puerto que se resiste a desaparecer, pero que ya tiene sus días contados.

El chipset Intel Z97 Express usa los canales DMI 2.0 y FDI con el socket Intel LGA 1150 con contactos bañados en oro y anticorrosivos, compatible con los procesadores de cuarta y quinta generación Intel Core, además de alcanzar la velocidad en doble canal (128bits) de memoria DDR3 hasta 3200MHz en O.C. (Overclock), con soporte de memoria no ECC y con perfiles XMP («Extreme Memory Profile»). Con la integración del procesador gráfico en las CPUs de Intel se pueden aprovechar los puertos DVI, HDMI y DisplayPort traseros para conectividad de video, con soporte para «4K Display» según el procesador, a través del HDMI o del Display Port (4096×2160@24Hz máximo), pudiendo conectar hasta 3 pantallas al mismo tiempo sin necesidad de usar ninguna tarjeta gráfica dedicada.

También toca hablar un poco de la BIOS y del software incluido. GIGABYTE sigue currándose las BIOS UEFI de doble chip (Dual BIOS). En este modelo ofrece una nueva piel totalmente renovada, nunca vista antes y exclusiva para este modelo gaming y que heredan otros modelos de gama inferior. Esta nueva piel, con tonos oscuros, con caracteres en blanco y rojo principalmente, refuerza la unión de estilo global que debe ofrecer este producto, con un embalaje y presentación acorde, un estilo propio de la placa base y un diseño de piel de la BIOS que acompaña muy bien a todo el conjunto, además de usar colores similares (negro y rojo) en la utilidad APP Center de GIGABYTE. Con todo el conjunto queda muy logrado, poniendo ya la guinda con la traducción a múltiples idiomas de la BIOS (ya iba siendo hora), con ellas incluida el español, un motivo más para adquirir este producto caro, porque lo es, pero bien trabajado hasta en el más mínimo detalle. Por lo demás, el resto del software adjunto recae casi directamente en Intel (salvo algún controlador como Marvell para USB o el propio de Creative para el audio).

Por último, los accesorios o componentes de acompañamiento no son pocos, teniendo algunos detalles dignos de mencionar. Por un lado, el certificado «Certificate of Unmatched Stability an Reliability» (Certificado Único de Estabilidad y Fiabilidad) es una hoja de cartón tintada en negro, con el sello de test de nivel para durabilidad en servidor de 168 horas y la descripción del mismo, firmado por alto cargo de GIGABYTE Dr. Kevin Meng, un detalle que no traerán la mayoría de placas base de GIGABYTE y que denota su exclusividad. Se incluye el DVD de instalación, una pegatina de GIGABYTE Ultra Durable, otra GIGABYTE Black Edition, un manual y un DVD de instalación para la tarjeta inalámbrica WIFI+BT, una guía rápida multiidioma y el manual de instrucciones principal únicamente en inglés (genérico para ahorrar costes). Los dos manuales y la guía rápida son monocromos y bien detallados. En el manual de instrucciones se echa de menos la presencia de la nueva piel de la BIOS para explicar las opciones (se usa la clásica piel de GIGABYTE para su AMI UEFI BIOS), así como una explicación más amplia de los parámetros a configurar. Además, se echa de menos que al menos en formato digital y online se presente un manual en español como es debido, cerrando ya el circulo de toda la información necesaria para que el usuario de habla hispana tenga a mano su idioma nativo, al menos en toda la información en la web online de GIGABYTE, que ya lo está en gran medida (algunas partes siempre faltan por traducir), en el manual de instrucciones principal, y en la BIOS que por fin se presenta en español, entre otros idiomas y se presenta como la primera opción a configurar en la BIOS.

El resto de accesorios son la tarjeta de red inalámbrica con su antena, un panel frontal de 3.5″ para 2 conectores USB 3.0 de GIGABYTE y su kit de tornillería (en total vienen 4+2 tornillos) y cuatro juegos de puentes para SLI y CrossFireX, para 2, 3 o 4 tarjetas gráficas, la placa metálica trasera con acabado niquelado y con todos sus orificios marcados con sus respectivos puertos, y 3 pares de conectores SATAIII de datos doblemente enfundados. Estos cables traen una malla externa de alta densidad y alta calidad, siendo los mejores cables SATA que hemos visto hasta ahora, un gran detalle de calidad que se aleja de los típicos cables SATA que veréis en todas partes.

En resumen, la GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK es una placa base de gama alta con todas sus letras, sobrada en todos sus apartados y muy bien estudiada, no tanto en su diseño sino también en su estilo, aportando una piel en la interfaz de la BIOS referente para la serie Gaming, muy acorde para este producto. Repleta de detalles y sin apenas ausencia de alguna característica en ningún apartado (la ranura M.2 es lo único que se echa de menos), resulta una placa base de formato ATX casi perfecta, con un precio elevado (alrededor de los 400€ de P.V.P. actualmente) que detona su calidad y exclusividad. Esta placa base debe ser explotada por jugadores con al menos 2 tarjetas gráficas de tercera generación de las más potentes, sino carece de sentido su adquisición, teniendo otros modelos de gama inferior que bien podrían cumplir su papel. La Z97X-Gaming G1 WIFI-BK es la mejor placa de GIGABYTE con chipset Z97 Express, además de las más equilibradas dando claros signos de grandeza en muchos de sus apartados, una de las mejores de GIGABYTE y también del mercado comparada con otras marcas, y sin duda una combinación integra para explotar al máximo los procesadores más potentes de las dos últimas generaciones de Intel para socket LGA 1150, con memoria RAM DDR3 de la más rápida disponible (hasta 3200MHz en doble canal), más la inclusión de varias tarjetas gráficas para completar el equipo gaming para PC que será capaz de soportar varios monitores a la vez en las más altas resoluciones para disfrutar de los juegos más exigentes al máximo de sus posibilidades. La GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK es la envidia absoluta para cualquier jugador de alto nivel.

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