3. Pruebas varias
Tal como estamos comentando en algunos de nuestros recientes artículos, la nueva serie Z97 de placas base GIGABYTE apenas aporta nada nuevo en lo que a rendimiento se refiere comparada con la anterior generación Z87 (que todavía está ahí y no es ninguna tontería adquirirla), debido al afán de GIGABYTE, y el resto de fabricantes de placas base en general, por sacar modelos nuevos rápidamente con ciertas directrices de Intel, para por otro lado meter directamente alguna que otra novedad que todavía no es muy explotada por falta del hardware necesario para aprovecharla, sobre todo hablando de las recientes conexiones M.2 y SATA Express (esto suele ocurrir cuando entran tecnologías nuevas integradas en el hardware), y aprovechando por mejorar todavía más la BIOS UEFI. De hecho, hemos podido comparar dos placas base parejas Z87 y Z97 (mismos modelos, precios parejos), obteniendo únicamente como mejora principal la interfaz de la BIOS en la placa Z97, teniendo mejor hardware en general la placa base Z87. Esta comparación ya detalla cómo está el panorama actual, que también ocurre con otras placas base de otros fabricantes, pero como no es el caso lo dejaremos estar.
Sin embargo, este es un caso especial porque la Z97X-Gaming G1 WIFI-BK forma parte de un producto de gama alta que servirá para exprimir el máximo rendimiento posible, salvo en el overclock extremo, relegado a otros modelos más concretos (Serie Overclock). A pesar de ello, conectando a ella el mismo hardware que en otras placas base Z87 equiparables (por ejemplo G1 Sniper 5), apenas vais a notar diferencias de rendimiento, dependiendo esas diferencias directamente al tipo de hardware que vais a conectar y de sus controladores o «drivers» (CPU, RAM, tarjetas gráficas, discos duros y unidades SSD principalmente). Por tanto, es un poco absurdo empezar a hacer pruebas de rendimiento o test sintéticos comparativos que no van a ninguna parte. Aquí lo interesante es saber qué se puede conseguir con este hardware y su software.
No obstante, nos centraremos en otra clase de pruebas más prácticas concentrando la atención en los puntos que más relevancia tiene para poder diferenciarse de modelos de generación anterior, si es que existe tal diferencia. Tal como veremos, apenas hay mejoras, salvo en algunos detalles, algunos de ellos bastante importantes. Esto es debido a que muchos de los procesadores o chips integrados (los chips principales de la placa base de Intel, Creative, Marvell, Renesas…) son los mismos en ambas generaciones de placas base, y apenas hay diferencias entre los dos chipsets de Intel, salvo ofrecer otros conectores y poco más (el SATA Espress, ya que el M.2 ya apareció en la serie Z87). Obviamente, si tenéis un dilema entre dos placas base Z87 y Z97 que estén a la par en prestaciones, elijáis la Z97, pero si tenéis a tiro la Z87 a buen precio (todavía hay stock), no lo dudéis, no os vais a perder prácticamente nada comparada con la serie Z97, más allá de las mejoras en la interfaz de la BIOS (que para muchos usuarios no tiene apenas relevancia) y algunos conectores ya mencionados para mayores tasas de trasferencia de datos.
Pruebas de instalación del hardware. Torre, CPU, Memoria RAM, tarjetas gráficas y resto
Como es costumbre, hemos probado a encajar esta placa base en algunas torres conocidas, sin tener problema alguno. El formato de la placa base es ATX estándar de 30.5 x 24.4 cm (alto x ancho). Esta prueba de encaje es relevante dentro de la serie Z97, ya que hay ligeras diferencias respecto a la serie Z87, ésta última que es más conservadora con los formatos. La serie Z97 de GIGABYTE tiene bastantes placas base con un formato ATX algo más reducido a lo ancho. Sin embargo, si comparamos este modelo con la G1 Sniper 5, que es a la que más o menos viene a sustituir, GIGABYTE ha logrado reducir el espacio para conservar el tamaño ATX más usado, a diferencia del formato ATX E-ATX de la G1 Sniper 5 (30.5 x 26.4 cm), 2 cm menos ancha.
La hemos probado a encajar con la NZXT H440 White, la Antec Nineteen Hundred Red, la Thermaltake T81, la Aerocool GT-S White Edition, con la CM Storm Scout 2 y con la Antec DF-85. Todas estas cajas han pasado o lo están haciendo actualmente por Hardaily Labs, por lo que tendréis sus análisis detallados cuando vayan saliendo. No hemos detectado ningún problema de montaje, como era de esperar. Sin embargo, la elección de estas cajas no está hecha a boleo. La Z97X-Gaming G1 WIFI-BK tiene gran conectividad, para muchas unidades de almacenamiento, al mismo tiempo que tiene ciertos extras que hacen que cualquier caja compatible con formato ATX no sea del todo la más acertada, sino que toca elegir bien para aprovecharla. Tal como habréis deducido, el apartado de ventilación es importante, incluso es compatible con un bloque de agua para disipar en conjunto con uno de los disipadores integrados mediante refrigeración líquida. Con hasta 6 conectores para ventiladores y un OPT, también parece adecuado buscar una caja cuya ventilación sea importante (gran número de ventiladores a instalar). El resto de componentes que podéis instalar es el de siempre, recordando que hay que aprovechar los slots PCIe x16 al máximo para que tenga sentido el uso de este modelo. Ya sabéis, como mínimo 2 tarjetas gráficas potentes. La elección de la fuente de alimentación dependerá del número de componentes a conectar (sobre todo procesador y tarjetas gráficas). La GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK usa 3 conectores de alimentación: 24 contactos para placa base, 4+4 contactos para CPU y un conector SATA extra para reforzar la alimentación en las ranuras PCIe X16. Por otro lado, algo que ya hemos mencionado y no termina de convencernos es el tener que instalar la tarjeta inalámbrica a parte en un slot PCIe x1. Debería venir integrado para ofrecer más ranuras PCIe libres.
Hardware de pruebas y otros
Para probar la placa base hemos optado a usar un banco de pruebas básico (sin torre) para mayor comodidad y acceso:
- Placa base: GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK
- CPU: Intel Core i5-4670K
- RAM: 4+4 GB DDR3 1600MHz
- Fuente de alimentación: Corsair RM650
- Disipador CPU: Noctua NH-D15
- Ventiladores adicionales: Aerocool DS 140mm x2
- S.O.: Windows 7 64bits
- Temperatura ambiente: 28ºC
Pruebas en la interfaz BIOS UEFI. Dual BIOS. Control y actualización
La primera novedad y quizá la más acertada es la nueva piel («skin») de la BIOS para la serie Gaming, que luce muy bien en este modelo y acorde al aspecto del hardware. Además, la BIOS se ha traducido al español entre otros idiomas adicionales, de modo que puede ser un buen reclamo para la serie Z97, aunque ojo, no todas las placas base actuales tienen la BIOS traducida a nuestro idioma, al menos hasta ahora. La traducción de la BIOS al idioma español es algo que en Hardaily hemos estado pidiendo hasta la saciedad. Además, será adecuado para todos aquellos que quieran iniciarse en el overclock y entender de paso los parámetros de la BIOS más fácilmente.
Por otro lado, se incorpora un nuevo menú de inicio básico «Startup Guide», mucho más intuitivo, que ocupa toda la pantalla, dividido en 9 celdas de 3 x 3 (3 filas y 3 columnas). Lo podréis ver en otras placas base de la serie 9 de gamas inferiores. Este menú sirve para cambiar opciones básicas; la primera el idioma, el modo de arranque rápido (lo primero que aparece al arrancar), secuencias de arranque (el orden de unidades de almacenamiento para arrancar), entre otras opciones. Arriba a la derecha se encuentra un pequeño panel con 3 iconos para cambiar entre tres modos de trabajo, justo al lado de la fecha y hora, que servirá para cambiar entre modos de manera directa. El más importante es el modo «Smart Tweak HD», que es la interfaz que más os mostraremos, y la base principal avanzada de la BIOS. Pulsando la tecla F2 se puede cambiar al modo clásico de la BIOS UEFI, con el aspecto veterano que usa GIGABYTE para sus actuales BIOS AMI y que hemos obviado en este análisis. Será de recibo que esta «vieja» piel, sea retirada y se concentren más los recursos para mejorar una única piel acorde al estilo del hardware de la placa base, con más opciones de personalización referentes al aspecto.
Como siempre, para actualizar la BIOS se puede descargar la nueva versión del archivo que contiene todo el software y controladores del hardware directamente de la web oficial de GIGABYTE y actualizar desde la BIOS mediante Q-Flash o bien usar la utilidad del APP Center, el @BIOS. La Z97X-Gaming G1 WIFI-BK tiene dos interruptores de doble posición para poder elegir cuál de los dos chips «Main_BIOS» o «Backup_BIOS» debe arrancar, antes de activar la placa base. Cada BIOS tiene un LED asociado, de modo que visualmente se puede detectar rápidamente qué BIOS se está usando cuando la placa base está prendida, pudiendo emplear la opción Dual, modo «BIOS_SW» para mayor seguridad e ideal para practicar overclock o bien usar siempre una única BIOS, modo «SB». De este modo hay mayor control y resulta más fácil actualizar ambas BIOS, al mismo tiempo que permite emplear mayores perfiles de configuración. Hemos actualizado mediante la utilidad Q-Flash pasando de la versión F1 (27-03-2014) a la F5 (29-05-2014) sin ningún problema. Para más información sobre las versiones, visitar la web oficial de GIGABYTE.
La configuración de los parámetros es la de siempre. Aquí echamos de menos un buen manual en español que describa todas estas opciones, ya que hay muchas y algunas llevan de cabeza a muchos usuarios, ignorando para qué sirven o qué hacen exactamente. La nueva piel configurada en formato HD 1920×1080 píxeles proporciona información de monitoreo en tiempo real, cambiando de color a amarillo o rojo si detecta alguna lectura crítica, como elevado voltaje o alta temperatura.
Como podréis ver en todas las capturas, hay un gran número de parámetros para modificar las tensiones, frecuencias, y latencias, además de varios modos de energía para menor consumo (mayor eficiencia energética). Las imágenes hablan por sí solas. Comentar todas las funciones más interesantes merecería un artículo mucho más extenso que éste, pero lo que queremos destacar es cómo luce en castellano y lo bien ordenado que está todo. Aunque cuesta navegar un poco en vertical con el ratón, es fácil de configurar y de reordenar. Las frases son más largas que en inglés, pero no importa, todo luce como cabría esperar. Además, incluye una función de búsqueda para localizar los parámetros deseados más rápidamente. Debemos reconocer que GIGABYTE se ha currado mucho todo el tema de la UEFI BIOS, y aquí está dando sus frutos.
A parte de cambiar el idioma y configurar el arranque de las unidades de almacenamiento, lo más común es configurar correctamente la velocidad de la memoria RAM instalada, o bien manualmente o empleando el perfil de los módulos X.M.P. Además, si se quiere aprovechar la GPU integrada del procesador, se debe configurar el arranque de la salida de video, configurando la capacidad de memoria RAM destinada. Como siempre, cuanta más veloz sea esta RAM, mejor rendimiento obtendréis en los gráficos mediante la GPU integrada en el procesador de Intel que empleéis. Si la empleáis para varias tarjetas gráficas en SLI o CrossfireX, mejor deshabilitar la GPU del procesador.
Pruebas de software de GIGABYTE. APP Center, Easy Tune y System Information Viewer. Overclock y temperatura
El APP Center es otro «peso pesado» de GIGABYTE, que está redondeando sus placas base. De modo que con buen hardware, se acompaña de una BIOS pulida y un software acorde, tres partes fundamentales que están demostrando el éxito de GIGABYTE en los últimos meses con esta clase de productos. Con las nuevas versiones del App Center y sus utilidades, en este modelo se puede elegir el color rojo, conservando el aspecto del hardware de la placa base. Este es otro tema que cojean otros productos de GIGABYTE, pero en este caso todo está bien atado.
Este software ya lo hemos probado en varias ocasiones, así que no vamos a extendernos demasiado. La únicas dos partes a destacar son el panel del «Hardware Monitor», un panel similar al que ofrece el software AIDA64 para tenerlo en el escritorio del Windows, que se obtiene de la utilidad «System Information Viewer». Anteriormente sus opciones estaban acompañando a la utilidad «Easy Tune». Ahora vienen separadas, concentrando las opciones de OC y de ahorro de energía con el «Easy Tune», y de monitoreo y control de los ventiladores mediante el «System Information Viewer». Con el Easy Tune se puede practicar overclock de manera automática con la opción «Auto Tuning». La hemos probado obteniendo un 35.39% más de rendimiento (4.6GHz) en CPU y un 28% (1.6GHz) en GPU integrada del procesador Intel Core i5-4670K, lo cual no está nada mal tratándose de un par de clics del ratón. Lo que hace la placa base es detectar el procesador, y según el modelo instalado, le asigna un overclock. Con este procesador podréis conseguir las mismas puntuaciones con otras placas base de GIGABYTE de gama inferior. Para obtener aún más overclock, será necesario configurar los parámetros manualmente. Como es habitual, en la mayoría de cambios para hacer overclock desde el EasyTune (bajo Windows), deberéis reiniciar la placa base para que los cambios surtan efecto. Para mayores ventajas, mejor emplear la BIOS directamente.
Respecto a la temperatura, la lectura más significativa es la del diodo PCH que corresponde al chipset. En reposo alcanza 61-64º, algo más de la mitad de lo que se supone que soporta. Haciendo la prueba de overclock anterior ascendió a 69ºC. Aunque las cifras parezcan algo elevadas, son lecturas normales para esta clase de chipset, y más tratándose del periodo estival. No hemos detectado ninguna medida de temperatura fuera de lo común que provenga de los sensores de la placa.
Por último, GIGABYTE añade otra utilidad más al APP Center exclusiva para placas base gaming, el «Game Controller». Con este programa se puede cambiar la sensibilidad del ratón, velocidad del teclado y guardar macros de teclado + ratón, de modo que amplia más posibilidades para el mundo gamer. El uso es sencillo y solo funcionará con la utilidad en uso. Lo hemos probado y funciona, pero lo cierto es que habrá que decantarse por o bien emplear el software incluido en el teclado y/o ratón o bien el que proporciona GIGABYTE para encontrarse cómodos.
En resumen, la batería de software que ofrece el APP center es éste, además del «Live Update», ya incluido:
- @BIOS
- USB Blocker
- EZ Setup
- Fast Boot
- ON/OFF Charge 2
- Smart recovery 2
- EasyTune
- System Information Viewer con su Hardware Monitor
- Smart TimeLock
- Game Controller
Pruebas de audio 5.1. Creative Suit SBX PROSTUDIO. Ganancia
Para acompañar la electrónica aislada de audio, GIGABYTE se apoya en Creative, siguiendo las mismas premisas que la G1.Sniper 5 y otras… De hecho, el software que hemos probado es exactamente el mismo en ambos modelos (mismo panel de control y misma versión que la G1.Sniper 5). Como ya comentamos en otro artículo, la calidad de sonido obtenida es muy similar a cualquier tarjeta dedicada con el mismo procesador de Creative, las Recon3D. Sin embargo, el software va como un tiro, muy rápido. Cualquier usuario de una tarjeta de sonido X-Fi notará la diferencia abrumadora de rendimiento, hablando de la carga del software y el cambio entre diferentes ventanas del panel de control. El panel de las anteriores X-Fi son tortugas, mientras el panel de la Recon3Di integrada son como un ferrari. Esto es debido en gran medida a la optimización del hardware, más rápido que cualquier X-Fi, a la vez que la integración en la propia placa base, que algo tendrá que ver. Sin embargo, el sonido obtenido por una X-Fi podría considerarse superior, de modo que la solución integrada en la G1.Sniper 5, es superior a cualquier integrada habitualmente de Realtek, pero inferior a la mayoría de tarjetas de sonido dedicadas de gama media-alta, como las anteriores X-Fi o las más modernas de la serie Z. Para llegar a esta conclusión (u opinión) ha sido necesario comparar objetivamente la experiencia personal de audio real percibida en Hardaily Labs, usando esta solución contra estas soluciones citadas, ya experimentadas antaño.
La novedad aquí es que incluye dos interruptores manuales más para poder cambiar la ganancia de la de señal de 2.5x a 6x para el canal estéreo 2.1, ya visto en otros modelos de la Serie Gaming. Dependiendo de la sensibilidad de los auriculares o cualquier sistema no amplificado de audio compatible, la perfección de potencia sonora es palpable, y al mismo tiempo adecuada o no. De manera que si teneís por ejemplo auriculares poco sensibles (se oyen bajos con el volumen alto), la ganancia puede ayudar a mejorar el sonido, más potente. Pero no es adecuado para sistemas de alta sensibilidad, porque según el OPA empleado podría llegar a distorsionar. Deben estar en consonancia.
Pruebas de software de Intel PROSet/Wireless. WIFI y Bluetooth
Hemos probado parte del software de GIGABYTE, el software de Creative, y ahora falta el de Intel. En este caso, además de los controladores del propio chipset, hace falta instalar dos paquetes de software con los controladores para la tarjeta de red dual inalámbrica «Intel Dual Band Wireless-AC 7260» (si se usa), de modo que se puede instalar o bien los controladores de un módulo o los dos. Este software viene en un DVD a parte o bien, se puede descargar desde Internet. Sin embargo, el software empleado e incluso el panel de instalación es dispar en ambos casos.
Se echa de menos un solo paquete de instalación que dé a elegir una o las dos opciones, y un panel de control de Intel común para las opciones de Wireless y para las opciones de Bluetooth, de modo que el usuario pueda configurar ambas desde un solo panel, o bien únicamente la que ha instalado. Sin embargo, lo ofrecido por Intel va por separado y se instala en carpetas separadas. En este sentido el software de Intel es lo más mejorable de todo el producto de lo que hemos destacado, aunque con lo suficiente para configurar los parámetros que hacen falta. De hecho, el funcionamiento de esta tarjeta de red va francamente bien.
Hemos probado ambos módulos a conectar a una tablet de Pipo M9 Pro y a un terminal Sony Xperia Ray, y las señales de WIFI y Bluetooth son estables y rápidas, sin nada raro. Como suele pasar, la señal BT se reduce a unos 10 metros de radio, mientras que la WIFI es mucho mayor y depende de la configuración del hogar o sitio donde se ubique. La única ventaja es que al tratarse de una tarjeta de red externa, siempre se podrá usar en otras placas base que tenga una ranura PCIe x1 libre y un puerto USB 2.0, pero queda claro que se valoraría más si fuera integrada, dejando estos dos conectores libres para otros dispositivos.
Otras detalles y «prueba de fuego»
La Z97X-Gaming G1 WIFI-BK también posee el panel de control que tanto implementa ahora GIGABYTE en sus placas base de gama media y alta. Equipa el panel de doble dígito hexadecimal para diagnóstico, botones de reinicio y restauración de la BIOS así como el botón de encendido. Además, también incluye el panel de ocho pares de bornes para medir las tensiones principales con un potenciómetro, usado para mayor control en prácticas de overclock. El uso es muy sencillo. Con la placa base en marcha se puede pinchar cada aguja en un borne para tomar la lectura. Así se pueden ir anotando y estudiando las mejores configuraciones de sobretensión para el overclock.
Por último, en Hardaily Labs hemos hecho una «prueba de fuego» dando las confianza suficiente a GIGABYTE. Decidimos actualizar una BIOS, la Main_BIOS en modo dual, y desconectamos la placa base de la corriente a medio proceso, con las manos en la cabeza inclusive de la mala práctica que estábamos haciendo. El resultado fue una simple pantalla de restauración de la Backup_BIOS sobre la Main_BIOS dejando los parámetros por defecto, volviendo a la versión F1 (la que tenía la Backup) en pocos segundos. Que una placa base cueste tanto, tiene que ofrecer al usuario ciertas garantías de seguridad y GIGABYTE os aseguramos que la ofrece.
Resumen general
Creemos que GIGABYTE se está luciendo con estos modelos de placas base. El secreto se resume en tres apartados: un buen hardware donde pocas quejas habrá en la gama alta, una buena BIOS con una piel como es debido y encima traducida al español, y un software ya trabajado con el App Center, destacando la estabilidad del Easy Tune bajo Windows. Poco ha evolucionado desde la Serie 8 de placas base, pero los pocos cambios los consideramos importantes. El estilo del diseño visual de la placa base es rompedor, muy acertado combinando el negro y rojo. Además, la piel de la BIOS conserva este estilo, acerándose mucho al aspecto del hardware. Por otro lado, el APP Center incluye más novedades y permite cambiar el estilo al rojo como principal. Con todo bien atado, GIGABYTE ha logrado un modelo, a nuestro entender, de referencia para seguir en el resto de gamas, que deberían cumplir estas tres partes. Desgraciadamente, este caso es uno de los pocos que lo cumplen.
La GIGABYTE Z97X-Gaming G1 WIFI-BK es una placa base ATX cara (unos 400€), que lo trae prácticamente todo para satisfacer a todos, jugadores, overclockers, entusiastas y a los que más «pasta» tienen y quieran tener lo mejor aunque no sepan usarlo. Mejorando el software de Intel, el añadido de una ranura M.2 y la integración de la red inalámbrica dual, perfeccionarían este producto de alta calidad, durabilidad y tintado a lo gamer con buen gusto.
GIGABYTE seguirá pisando fuerte con sus modelos de placas base, aunque parece que la Serie Gaming se está llevando todos los puntos positivos sobre las demás. Solo es de esperar que generalmente cuiden más el estilo visual global de sus placas base (como este caso) y jueguen mejor con el colorido, para que el hardware, BIOS y software queden bien unificados en cada caso. Al fin y al cabo es lo que entra por los ojos a todos sus usuarios.






















































